Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Amin Abel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amin Abel. Mostrar todas las entradas

martes, 18 de septiembre de 2012

MPD recordará asesinato de Amín Abel


Seleccione el tamaño del texto:  
Guardar en mi PerfilEnviar Artículo
18 Septiembre 2012, 5:39 PM
MPD recordará asesinato de Amín Abel
El Movimiento Popular Dominicano (MPD) anunció este martes varias actividades en recordación del asesinato de Amín Abel Hasbún y otros dirigentes y militantes de la organización muertos en septiembre.
El vocero nacional del MPD, profesor Higinio Báez informó que la organización recordará al líder estudiantil y dirigente emepedeista con un acto central en su local ubicado en la Calle Emilio Prud´Homme número 2, al lado del Cuartel de los Bomberos en el Distrito Nacional.
Luego del acto acudirán al cementerio nacional de la Avenida Máximo Gómez, a depositar una ofrenda floral, donde están sepultados los restos del destacado dirigente de la organización y quien fuera asesinado en la Avenida San Martín el 24 de septiembre del año 1970.
La actividad está programada para  el lunes 24 de septiembre a las 10:00 de la mañana, donde participarán los familiares, compañeros y amigos del dirigente emepedeísta asesinados, así como dirigentes de otras organizaciones políticas y personalidades, incluyendo las autoridades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), donde se gradúo con honores.
"En tan emblemática fecha histórica, daremos a conocer al país importantes reflexiones sobre la situación nacional y las salidas posibles a la grave crisis que mantiene postrada a la nación dominicana", dijo el profesor Higinio Báez.
El vocero del MPD considera que es esencial una salida progresista a esta crisis si se quiere acceder al bienestar colectivo, a la justicia, al desarrollo, a la alta cultura y a una condición de nación soberana y autodeterminante.

jueves, 30 de septiembre de 2010

AMIL ABEL HASBUN. La Memoria historica

Tomado de GRANERO DEL SUR
.
viernes 24 de septiembre de 2010
La Memoria Histórica

Amín Abel Hasbún
De Wikipedia, la enciclopedia libre


Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en una publicación acreditada, como revistas especializadas, monografías, prensa diaria o páginas de Internet fidedignas.
Puedes añadirlas así o avisar al autor principal del artículo en su página de discusión pegando: {{subst:Aviso referencias|Amín Abel Hasbún}} ~~~~

Amin Abel Hasbún (12 de octubre de 1942 - 24 de septiembre de 1970) fue un ingeniero y activista político dominicano de origen árabe.

Contenido
[ocultar]
•1 Biografía
•2 Carrera política
◦2.1 Asesinato
•3 América Latina busca su camino
•4 Enlaces Externos
•5 Fuentes y referencias


[editar] Biografía
Era hijo de Mahoma Abel y Liliana Hasbún. Realizó sus estudios secundarios en el Colegio de La Salle en Santo Domingo, graduándose de Bachiller en ciencias físicas y matemáticas en 1958 siendo el único estudiante de su promoción en obtener el título distinctivo de Alumno Eminente.

Estudió en la Facultad de Ingeniería y de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, obteniendo en 1966 el título de ingeniero civil Summa Cum Laude.

[editar] Carrera política
Se inició en la lucha política en 1960, en labores clandestinas contra el régimen de Trujillo. Participó luego en las movilizaciones callejeras en los meses de julio, agosto y septiembre de 1961.

De 1961, a raíz de la muerte de Trujillo, ingresó oficialmente en el movimiento revolucionario "14 de junio". Se unió a las movilizaciones estudiantiles en la Universidad de Santo Domingo en el mes de octubre del mismo año y que culminaron con una verdadera masacre escenificada en la calle Espaillat, el día 20 del mismo mes.

Estuvo presente en las luchas que desarrollaron los estudiantes universitarios para obtener la Ley de Autonomía en los meses de diciembre de 1961 y de enero de 1962.

El mismo día del golpe de Estado en 1963, que derrocó el gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, fue apresado por las fuerzas policiales. Se escapó del palacio policial. Posteriormente participó en las actividades de apoyo urbano a las guerrillas, organizadas en 1963 por el movimiento "14 de junio", y que encabezó Manolo Tavárez Justo.

En 1964 fue elegido secretario general de la Federación de Estudiantes Dominicanos (FED) y delegado estudiantil al Consejo Universitario. En el mes de febrero viajó a Hungría en representación de la FED para participar en un congreso organizado por la Unión Internacional de Estudiantes (UIE).

A su regreso, dirigió la lucha de la FED contra el examen de admisión establecido por el Consejo Universitario que encabezaba el ingeniero José Ramón Báez López-Penha. Con el argumento de que el referido examen era un paso para crear una "universidad de élite", Amín Abel participó en el boicot planeado por la FED, siendo expulsado temporalmente de la Universidad junto a otros dirigentes estudiantiles. A pesar de ello, el líder estudiantil continuó encabezando a los estudiantes universitarios, siendo apresado nuevamente en un acto programado por el "14 de junio" en el primer aniversario del golpe de Estado de 1963.

En diciembre de 1963, se integró a la huelga de hambre que declaró la FED contra las medidas tomadas por el Consejo Universitario contra ese sindicato estudiantil.

A principios de 1965, Amín Abel Hasbún es expulsado, junto a otros líderes de la FED, por insistir en colocar una tarja en la Facultad de Derecho de la Universidad de Santo Domingo en homenaje al también dirigente estudiantil y miembro del "14 de junio" Luis Ibarra Ríos, caído en las operaciones guerrilleras de diciembre de 1963.

Resultó reelegido secretario general de esa organización ese mismo año. Contrajo matrimonio el 24 de abril de 1965; pero al enterarse de que ese mismo día había estallado una insurrección contra el Triunvirato, que culminó con la intervención norteamericana del 28, se trasladó a la capital para integrarse a la lucha armada. Combatió desde el día 26 en las calles de Santo Domingo. A principio de mayo prestó servicios en la zona norte de la capital donde la lucha era más intensa. Allí se integró a un comando dirigido por el movimiento revolucionario "14 de junio". Al ser ocupada la zona norte por las tropas opuestas a la Revolución, se trasladó al sector de la capital conocido como Ciudad Nueva, donde trabajó, junto a militares constitucionales y otros dirigentes políticos, en la formación de la Academia de Instrucción Político-Militar "24 de Abril".

Al terminar la guerra, pasó de dirigente de la Juventud Estudiantil del "14 de junio" a miembro de la comisión preparatoria del Congreso de ese Partido. En dicho congreso celebrado en 1966, fue elegido miembro del Comité Central ocupando la Secretaría de finanzas de esa organización.

En diciembre de 1966 pasó a formar parte del movimiento Popular Dominicano (MPD), donde trabajó en el aparato urbano y posteriormente en el rural .

Mientras se encontraba realizando labores de agitación y organización entre los campesinos de la Sección Arenoso, de San Francisco de Macorís, fue hecho prisionero por efectivos militares el 15 de febrero de 1968. Salió en libertad en el mes de junio de ese año.

Mientras estaba en la cárcel, escribió, junto a su compañero de militancia política Rafael Taveras Rosario (Fafa), una serie de articulos sobre problemas históricos. Al salir de la prisión se reintegró a sus funciones como dirigente del MPD, desplazándose a la zona sur del país.

Después de participar como orientador en la fundación del grupo estudiantil "Flavio Suero" de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, Amin Abel se ubicó en la región Este del país, intentando trabajar políticamente entre los obreros azucareros. En esa época, volvió a ser perseguido por fuerzas policiales y militares, acusado de participar en el secuestro del coronel norteamericano Donald J. Crowley, ocurrido en 1970. Tanto él como su partido y familiares negaron reiteradamente la acusación, Amin Abel decidió retirarse de la vida común y pasar a la clandestinidad.

[
editar
] Asesinato
El jueves 24 de septiembre de 1970, fue asesinado por agentes del Servicio Secreto de la Policía Nacional Dominicana, al servicio del entonces presidente Joaquín Balaguer, de un tiro en la cabeza con una pistola calibre 45. Se encontraba en la casa con su esposa, Mirna Santos, que estaba embarazada, y su hijo de dos años de edad. Su cadáver fue velado en la explanada frontal de la Facultad de Ingeniería.

El raso López Acosta fue condenado a cinco años de prisión, siendo libertado al cumplir la mitad de la condena.

Al otro día de su muerte, el Consejo de la Universidad Autónoma de Santo Domingo lo declaró "Hijo Ejemplar del Alma Mater". En su comunicado, el Consejo Universitario afirmó que "Amin Abel fue un ejemplar estudiante universitario, graduado Summa Cum Laude en la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la UASD".




[editar] América Latina busca su camino
Considerado como uno de los políticos marxistas de más sólida formación teórica, Amín Abel Hasbún dejó inconcluso su libro "América Latina busca su camino". Fue publicado, en el nivel de elaboración en que se encontraba, en noviembre de 1972.

En ese libro, el dirigente político insistía en que "Latinoamérica y cada país en particular tiene que elaborar su propia línea política revolucionaria, aplicando creadoramente a su historia y a su realidad la verdad universal del marxismo-leninismo".

Insistió en la necesidad de aprender de las experiencias internacionales; pero siempre con miras a "construir nuestro propio camino". Caracterizó la situación del movimiento revolucionario latinoamericano de su época de la siguiente manera, "Nos encontramos en el momento de la búsqueda y la investigación de nuestra realidad, aplicando a ésta la verdad universal del marxismo–leninismo".

Su libro quedo trunco en el capítulo en que Amin Abel Hasbún analizaba las experiencias de la revolución de Abril y la intervención militar norteamericana de 1965.

[editar] Enlaces Externos
•Video del relato de la muerte
•Relato inedito de la muerte de Amin Abel



[editar] Fuentes y referencias
•[1] Cuando mataron a Amín Abel, la patria lloró Consultado el 18 de septiembre de 2010
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Am%C3%ADn_Abel_Hasb%C3%BAn"
Categorías: Nacidos en 1942 | Fallecidos en 1970 | Ingenieros civiles de la República Dominicana | Políticos de República Dominicana | Activistas de República

domingo, 26 de septiembre de 2010

Amín, llevo tu nombre Por Amín Pérez

http://www.listin.com.do/puntos-de-vista/2010/9/23/160035/Amin-llevo-tu-nombre

Amín, llevo tu nombre



Amín Pérez
pentagramasocial@gmail.com
A Amín Abel Hasbún

De ti recibí mi segundo nombre, que es el que suelo utilizar desde pequeño. Las circunstancias hicieron que naciera a unas horas de un aniversario de tu muerte.
Habíamos pasado el segundo abril del siglo XX y seguíamos el mismo revés que no supiste digerir. Quizá por esto la ocurrencia de identificarme a un deseo de inmortalizar tu dignidad. La misma que un disparo en la nuca segara hace injustamente 40 años.
Me costó mucho conocerte fuera de mi casa y de los 24 de septiembre. De niño y adolescente me topé con sensaciones encontradas. Desfilabas ojos de esperanza anhelada del sólo hecho de presentarme con tu nombre.
¡Vaya momentos! Transformabas en instantes las miradas desencantadas, pisoteadas al absolutismo de nuestra condena: ‘‘buscarnos la vida’’.
Y allí venías por el ¿cómo sería si…?, a compartir soplos de la razón y condición de ser en esta tierra.
De mi paso por la escuela no hay mucho que decir.
No fue hasta el octavo curso que escuché hablar de ti. ¡Pero, qué va! Poco a poco me daría cuenta que fastidiabas el desarrollo sostenible de los ‘‘jóvenes del mañana’’ y no calificabas en nuestro programa escolar nacional.
En fin, a través de los diarios aprendí que eras un ‘‘cabeza caliente’’.
Sabes, de esos locos y sus locuras que importunan el extraviado trayecto de nuestras vidas. Pero descuida, luego supe que los que así te llamaban, eran los mismos garfios que ejecutaron tu sentencia y seguían en aquel entonces su agitado curso democrático.
No sé si todo esto estaba dentro de tus intenciones. Lo curioso es que decenas de madres han dado a luz a tu nombre, tan poco común en este archipiélago.
Como si llenar así las casillas del registro que hoy sólo nos hace ciudadanos de papel, fuera en sí perpetuar tu aspiración y apostura.
¡No es para menos! Y es que por los marasmos y frustraciones que hoy corren, comprendo por qué tanto temor hacia tus veinte y tantos años.
¡Eras todo un escuadrón! Si tuvieron que secuestrar tu cuerpo después de muerto, porque aún inerte amenazabas el oprobio que conociste en sus entrañas. Si tuvieron que ametrallar tu entierro, porque seguías burlando la brutalidad que tanto supiste asimilar, hasta medir sus insolencias.
Pero, ay Amín, ya el perro no muerde callado. El abuso de poder es tal, que no sólo los abastece en vilezas, sino que les seda toda su sensibilidad.
La administración dejó de ser el trampolín de nuestros tecnócratas, para ser el comienzo de la sinvergu¨encer.a y el fin de los posibles para la ciudadanía dominicana.
Han amarrado temprano su inmortalidad.
No les falta saña para hacerse garantes de las humillantes chivas que combatiste ayer, ni picardía para matar el tiempo de hoy. Raudos y veloces, han asaltado la conciencia para hacer del ‘‘presentismo’’ nuestra razón de ser. Asegurando así que la urgencia de la necesidad deslumbre toda aspiración de salida racional, personal y colectiva, de este infortunio.
Amín, así van los reyes patriotas del ayer, pesando sus vergu¨enzas por morisquetas. Aferrados a la cobardía de un proyecto de Nación, que subasta su patrimonio al mejor impostor y castiga su población a la lotería del por-venir.
¿Qué decirte? Pudiera maldecirte por involucrarme de esta manera con tus problemas.
Pero, ya me da igual. Si al fin y al cabo comprendí tu modus operandi. Que no vale la pena respirar lo insoportable sin poder indignarse. Que no tiene sentido la vida sin la esperanza de una condición humana justa y digna.
No te interrumpo más, ahora descansa. Ya sabremos qué hacer. La cuenta es pesada, la deuda asfixiante.
Sobran las razones…

Amín Abel, 40 años después

http://www.hoy.com.do/areito/2010/9/25/343430/APORTEAmin-Abel-40-anos-despues



Foto 1 de 2

25 Septiembre 2010, 6:43 PM
APORTE

Amín Abel, 40 años después

Frank Moya Pons, (Manual de Historia Dominicana) cita al Insigne Almirante hablando de la sociedad Taina: “Nunca habían ni acaecían guerras o diferencias entre los indios desta isla sino por una de destas tres causas: sobre los términos y jurisdicción; o sobre las pesquerías; o cuando de las otras islas venían indios caribes flecheros, a saltear.
Y cuando estos extrañas venían, o eran sentidos, por muy enemigos o diferentes que los príncipes o principales caciques desta isla estuviesen, luego se juntaban y eran conformes y se ayudaban contra los que de fuera venían.”
A la llegada de los españoles los tainos, gente mansa e ingenua, quedaron maravillados. La tez blanca, radiante como el sol, sus acicaladas barbas color de oro, sus trajes majestuosos y sus poderosos caballos y arcabuces, les hacían parecer dioses bajados de los cielos. Gente mansa e ingenua, le dieron su hospitalidad. Bien pronto, sufrieron el desengaño. Aquellos hombres, sedientos de poder y de gloria, de oro y riquezas, eran insensibles, crueles. Destruyeron creencias, robaron sus tierras, engañaron, traicionaron, abusaron de sus mujeres y esclavizaron y maltrataron a sus hombres cual si fueran animales salvajes.
Y un día, un 24 de septiembre, esos hombres pacíficos, puros como sus areytos, se rebelaron. Se juntaron sus Caciques haciéndole la guerra al extraño invasor que se apropiaba de su señorío y le arrebataba su libertad. Y cuenta la leyenda que cuando, derrotados, se hallaban, impotentes ante el ímpetu de la rebeldía, apareció, milagrosamente, una rara imagen, la Virgen de la Merced, en lo alto del Cerro de la Vega Real, desviando las flechas de los aborígenes en defensa del extraño. La Virgen de las Mercedes, declarada, en justicia, por los conquistadores como su Patrona, es venerada por el pueblo dominicano, más español, vencedor, que taino vencido.
Un 24 de septiembre, hace 40 años, fue vilmente asesinado Amín Abel Hasbun. Hijo de padres palestinos, él, Mahoma, trabajador incansable, hombre austero, tosco, iletrado pero inteligente, y ella, Liliana, mujer hermosa y de fino trato, nacida en Cuba, leal, sencilla y amorosa, a quien la muerte de Amín le quebró su sonrisa eterna. Ambos salidos de su patria a comienzo del Siglo XX, en búsqueda de un mejor destino, se aposentaron en la nuestra con su equipaje lleno de ilusiones. Con tesonero afán levantaron una hermosa familia de cinco retoños que se convertirían en sólidos troncos criollos. Amín fue el más querido, el más inquieto y el menos comprendido. Sus padres cifraban en el futuro arquitecto grandes esperanzas, título otorgado post morten, honoris causa, Summa Cum Laude.
Tiro mi mirada atrás y lo veo vestido de uniforme, pequeñito y frágil, cada mañana, en la Avenida Mella esperando la guagua de Vuelta y Vuelta, del Colegio Dominicano De La Salle, junto a sus hermanos, Halim, Faisal, Átalah y Musa. Lo veo en la Universidad, estudiante brillante atrapado en las redes políticas, abrazado a los ideales de aquel entonces, participando activamente en las luchas reivindicativas del estudiantado universitario contra el gobierno represivo, abriendo paso tras el llamado Movimiento Renovador, del Grito de Córdoba, la lucha por el medio millón: “la UASD, unida, jamás será vencida.” Militante enardecido del Grupo Estudiantil FRAGUA, hace honor a su lema: “Estudia y Lucha” y luego en el FEFLAS: “Todo el Poder para las Masas.” Fragua así su condición de luchador revolucionario con la avanzada izquierdista del 14 de Junio, de Manolo y del M P D de Máximo López Molina y del Moreno. Su posición radical y su fe revolucionaria, le llevan a participar activamente contra el Golpe de Estado y destacarse en la Guerra de Abril.
De mente atrevida y brillante logra concebir grandes ilusiones y acometer planes y acciones audaces como el fatídico secuestro del Coronel Crowley, Agregado Militar de la Embajada de los Estados Unidos, a cambio de los prisioneros políticos del MPD y de su Secretario General, Maximiliano Gómez. Su entrega total a la causa del campesino sin tierras y del proletario expoliado y explotado, y contra el imperialismo norteamericano, lo revelaron como un líder indiscutible, trabajador y carismático, abnegado y honesto capaz de todo sacrificio, hasta inmolar su joven vida.
Ese 24 de Septiembre, del 1970, pese a los negros nubarrones que el clima político que caracterizaba el luctuoso período de los doce años del Gobierno de Joaquín Balaguer, ensombrecido por la represión, la intolerancia, la persecución y el asesinato por encargo, selectivo, el día no había amanecido. Amín, clandestino, desterrado en su propia tierra, separado de su familia y de sus seres más queridos, tomó la riesgosa determinación de unirse a ella. Darle un descanso a su alma, fatigada de tantos abusos e incomprensiones. Su esposa Mirna, con su hijo de dos años, sería sorprendida con su presencia. Sería un día maravilloso, quizás tan solo un momento breve, pero intenso e inolvidable para todos, que nadie olvidaría.
Pero no como Amín, en su intimidad, imaginaba. Más que el destino, las fuerzas del mal, atrincheradas, le aguardarían con otra sorpresa, fatídica, inevitable. Su cuerpo cayó abatido por la bala asesina disparada a quemarropa, en la nuca, rodando por la estrecha escalera ante los ojos atónitos de su amante esposa, en estado de gestación, y de su pequeño. Día aciago, como otros tantos que vieron verter la sangre de Otto Morales, muerto a mansalva, de Rubirosa Fermín, de Orlando Martínez, o de Guido Gil, desaparecido al igual que Narcisazo. Ese 24 de septiembre, al conocerse la noticia del horrendo asesinato, la sociedad entera se vistió de luto. En el campus de la UASD, estudiantes, empleados y profesores, declarados en vigilia permanente, se unieron en un solo cuerpo, solidarios en el dolor, en la pena y en la rabia, sin distingos ni banderías. Bajo los acordes de la Marcha Fúnebre de Beethoven, gruesas lágrimas rodaban y quemaban las mejillas, velamos su cuerpo. Surgiría de ahí, el “Frente Estudiantil Revolucionario Amín Abel Hasbun.”
Días después, cargados de dolor, mi esposa y yo fuimos a visitar al Profesor Bosch en su humilde residencia de la César Nicolás Penson. Nos recibió con el cariño y la afabilidad acostumbrada. No podía dejar de comentarse la muerte de Amín. Don Juan, dejó caer entonces una frase que nos dejó consternados: “En política, los errores se pagan con sangre.” No se porqué la diría, si por convicción, conmiseración o por rabia. La frase encerraba una verdad absoluta en la mentalidad de los tiranos que alimentan con sangre su perpetuación en el poder. Pero no lució apropiada en el momento y en sentir humanista de un hombre de paz.
Ciertamente, Amín había cometido un error y pagó con su vida. El amor, la necesidad del tierno abrazo, del beso tierno, venció la prudencia. Esa noche, escribí estos versos, en tributo a Amín: “Yo solo sé que esta noche no existen las estrellas/ Esta noche, Amín, se escaparon todas/ y sólo quedas tu, lucero incandescente, / haz de luz incorruptible, brillando sobre la tierra...”