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martes, 15 de junio de 2010

“La Pastoral salvó a muchos de morir”

http://www2.listindiario.com/la-republica/2010/6/14/146156/La-Pastoral-salvo-a-muchos-de-morir



“La Pastoral salvó a muchos de morir”
PENSÓ ASILARSE EN UNA EMBAJADA, PERO NO LO HIZO POR TEMOR A LAS REPRESALIAS DE LA TIRANÍA DE RAFAEL L. TRUJILLO EN CONTRA DE SU FAMILIA



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Experiencia. Rafael Francisco Bonelly Batlle, ex miembro del Movimiento 14 de Junio narra, en entrevista con el periodista Fernando Quiroz, su experiencia en la cárcel La 40.
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Fernando Quiroz
fernando.quiroz@listindiario.com
Santo Domingo

Rafael Francisco Bonelly Batlle está muy agradecido de Dios, y de la Iglesia Católica por su carta pastoral del 21 de enero de 1960.

“Creo firmemente que por esa carta pastoral gran cantidad de jóvenes de los que caímos presos no perdimos la vida”, dijo.

Bonelly Batlle fue miembro del Movimiento 14 de Junio, que lideraba Manolo Tavárez Justo, con el propósito de derrocar al dictador Rafael Leonidas Trujillo.
“Creo firmemente que por esa carta pastoral gran cantidad de jóvenes de los que caímos presos no perdimos la vida”
Rafael Francisco Bonelly, ex miembro del 1J4.

Cuando fue delatado el movimiento y el régimen inició los apresamientos, Bonelly Batlle se entregó a los agentes del Servicio de Inteligencia Militar (SIM) el 18 de enero de 1960.

Había pasado una noche en la casa del presbítero Oscar Robles Toledano.

Recuerdo
“Pensé, en principio, asilarme, pero por represalia a mi familia no lo hice”, recordó.

Destacó que cuando lo llevaron a la famosa cárcel La 40, por tres días, donde fue golpeado, presenció también las torturas de las que fueron víctimas todos los dirigentes del movimiento.

Su padre recibió su camisa ensangrentada después de que lo torturaron. “Después que nos daban palos nos ponían la misma camisa”, narró, para lamentar que dentro de la cárcel La 40 murieran, producto de las torturas, muchos compañeros de la agrupación. “Por todos ellos siempre he orado por su eterno descanso”.

Algunos de sus compañeros al ser golpeados se revelaban y fueron masacrados como el caso de Marcos Troncoso, quien casi muere.

Vio cómo estaba Manolo Tavárez, Cayeyo Crisanty, Lisandro Macarrulla y Julio Escoto, encargado del Este. Rafael Miguel “Pipe” Faxas le dijo que denunciara a todos los contactos. Bonelly dijo que no está seguro si esa fue una orden de la dirección del 14 de Junio en la misma cárcel. Creían que mientras más jóvenes caían presos iba a ser más difi cíl matarlos.

Condena
Bonelly fue condenado a 30 años de cárcel junto a otros compañeros, pero su padre se atrevió a apelar su sentencia.

“Me fue a ver a la cárcel el fi scal que pidió la condena en mi contra, y me habló de las diligencias de mi padre”, expresó.

Entonces, en apelación, condenaron a Rafael Bonelly Battle a 15 años de trabajo público fuera de la cárcel La Victoria, donde estuvo por seis meses.

La familia
Además de su padre, dijo estar muy agradecido de su difunta esposa, en ese momento novia, Lucía Amelia Ricart Pellerano, a la familia de ella, y a la suya propia, especialmente a su hermano Juan Sully Bonelly. Recordó que la señora Ricart Pellerano murió en un accidente de tránsito en el año 1999. De esa unión tiene cuatro hijos: Rafael Ramón, Carlos Alberto, Lourdes Patricia y Gina María Bonelly Ricart, quienes le han dado doce nietos.

Actualmente está casado con la señora Margarita Casals Victoria de Bonelly.

Precisamente, con ella estuvo en su residencia cuando fue entrevistado por LISTÍN DIARIO.

Su hermano Juan Sully, dijo, se convirtió en “mandadero” de todas las cantinas que llegaban a la cárcel La Victoria. En principio recibían a sus familiares en ese centro penitenciario, pero desde que salió la carta pastoral de la Iglesia, Trujillo puso más limitaciones.

Movimiento
Bonelly dijo que fue miembro del 1J4, pero no un dirigente destacado como lo hizo creer el régimen trujillista.

Pasó a fomar parte del movimiento luego de la Expedición del 14 de Junio de 1959, y al comprobar los vejámenes, las torturas y barbaridades que se cometieron durante el régimen de Rafael Leonidas Trujillo. En un país donde no existía la libertad de prensa, para que el pueblo no se enterara de lo que sucedía, Bonelly Batlle, recordó que Guido D’Alessandro (Yuyo) tenía un contacto que le ofrecía una panorámica de lo que había pasado.

“Después de eso, el mismo Guido D’Alessandro es el que me contacta a mí para formar parte del movimiento”, agregó.

Conoció en su despacho a Manolo Tavárez Justo, líder del Movimiento 14 de Junio, y quien era primo de D’Alessandro.

Bonelly resaltó que mujeres como Asela Morel y Tomasina Cabral demostraron, junto a Minerva y María Teresa Mirabal, dignidad y mucho valor.

Tomasina Cabral y él “transitaron” con bombas de estruendos.

Como parte del movimiento también ayudó a conseguir recursos con algunas personas para las actividades de la agrupación.

El movimiento 14 de Junio era tipo trinitaria, donde cada miembro tenía que buscar a otras tres personas para integrarla.

D’ Alessandro se salvó porque se asiló en una embajada de Europa, pues su esposa, Josefi na Ricart, era hermana de Octavia Ricart (Tantana), esposa de Ramfis Trujillo.

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ORÍGENES FAMILIARES DESDE SANTIAGO
Rafael Francisco Bonelly Batlle es hijo de Rafael F. Bonelly, ex presidente del Consejo de Estado, en el año 1962.

Rafael F. Bonelly nació el 22 de agosto de 1904 en Santiago de Los Caballeros, hijo del señor Carlos Sully Bonnelly Arnaud y Maria Luisa Fondeur Fernández.

Obtuvo su título de doctor en Derecho el 27 de marzo de 1926 de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Se convirtió en un maestro en la Escuela Normal de Santo Domingo de 1926 a 1930. Se casó con Aída Batlle y procrearon cuatro hijos: Luisa Amelia, Rafael Francisco, Juan Sully y Aida María.

Uno de los principales logros como Presidente de la República fue la organización de las primeras elecciones libres, tras el fin de los 30 años de dictadura de Trujillo, las cuales fueron ganadas por el profesor Juan Bosch.

Rafael Francisco Bonelly Battle vive en Santo Domingo desde los diez años de edad, cuando su familia vino desde Santiago.

Su hermano Juan Sully Bonelly Batlle fue presidente de la Junta Central Electoral (JCE).

viernes, 4 de junio de 2010

La mujer que se enfrentó estoicamente a la tiranía

http://www.listindiario.com/la-republica/2010/4/20/139060/La-mujer-que-se-enfrento-estoicamente-a-la-tirania

HEROÍNA DE LA DICTADURA
La mujer que se enfrentó estoicamente a la tiranía
TESTIMONIO: “TRUJILLO ME DIJO QUE SI VOLVÍA A COMPLOTAR ME CORTARÍA LA CABEZA”







Compartiendo. Norín García Hatton, directora ejecutiva de la estación 97.7; la doctora Asela Morel, Digna Matos, hija de crianza de doña Asela; Miguel Franjul, director de LISTÍN DIARIO, y la periodista Wendy Santana, al término de la entrevista concedida por la heroína.




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Santo Domingo.- La doctora Asela Morel tenía 42 años cuando supo en carne propia lo que era la cárcel de torturas de La 40. Su piel blanca y delicada no percibió el sonido despiadado del foete anunciando que va a lacerar un cuerpo hasta hacerlo sangrar, ni se estremeció en la silla eléctrica aplicada a todo el que conjuraba contra el gobierno de Rafael Leónidas Trujillo. Ella sintió algo más que eso.

Esta distinguida doctora de la alta sociedad, reconocida en ese entonces por ser una de las escasas mujeres que habían dejado de lado la familia para entregarse por entero a la medicina, se retorció de dolor al ver las condiciones en que quedaron sus amigos complotados cuando se los llevaron a poco rato de haberles dado una “pela a látigos”.

Su tortura consistió en ver a su primo Rafael Francisco Bonnelly como el más infeliz de los esclavos del siglo XVI, totalmente desnudo, morado, con la espalda marcada por la flagelaciones del capitán Cándido (Candito) Torres Tejeda, quien cumplía órdenes de hacer pagar con lágrimas de sangre a todo aquél que enfrentara al jefe.

También vio al doctor Manuel Tejada Florentino, destacado cardiólogo, quien la había invitado a formar parte del movimiento 14 de Junio en busca de la liberalización del país del yugo de un tirano; a Pipe Faxas, José Fernández Caminero, Gilberto Sánchez, Leandro Guzmán y Rubén Díaz Morel.

Junto a Torres Tejeda estaba el coronel Johnny Abbes García, temido jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM); César Báez, catalogado un criminal de primera; el doctor Cándido Faustino Pérez, que estaba de abogado del servicio de inteligencia militar, y el coronel Luis José León Estévez, esposo de Angelita Trujillo, hija menor del tirano.

A todos sus compañeros vio desmayados, rendidos ante la debilidad de la piel que ya no soporta más fuego proveniente del poder. Este es el único momento en que ella flaquea dejando “aguar” sus ojos durante una entrevista de dos horas contando una historia que ya no quiere recordar.

Doña Asela quería demostrar que a sus 92 años todavía le queda la suficiente valentía como para aguantar una y otra pregunta, aunque le llegaran a lo más profundo de su amargo pasado, como soportó aquella vez, ver el maltrato que habían recibido sus compañeros, todos profesionales y gente entregada a su país.

Mujeres con valentía
Patria, Minerva y Teresa Mirabal, Tomasina Cabral y Dulce Tejada compartieron con doña Asela la cárcel de La 40. Esta sobreviviente de la “Era de Trujillo” cuenta que cuando llegó al penal encontró a Dulce Tejada y que al otro día llevaron a las hermanas Mirabal, las cuales permanecieron dos meses presas, siendo interrogadas día tras día.

“A mí sólo me interrogaron una vez, el primer día, me pasearon por todas las oficinas del Estado y justo a los 15 días me soltaron bajo la advertencia de muerte: si vuelven a complotar ñpalabras textuales del dictador Trujillo- les voy a cortar el cocote”, me dijo Trujillo.

Pero lo más denigrante para una doctora que había prestado sus servicios a algunos familiares del déspota fue el olor a defecación con que fue recibida en la cárcel.

“Las paredes estaban llenas de eso, se habían limpiado las manos y nos traían la comida en una lata y el agua en otra lata, así, y teníamos que tomarla con las manos y asearnos como pudiéramos. La comida era como un salcochito y yo le decía a mis compañeras, coman, que no podemos salir de aquí más flacas, tenemos que salir de aquí más gordas”.

Este era el aliento que se daba a sí misma y les daba a las hermanas Mirabal y a Dulce Tejada esta mujer que si bien pensó que la iban a matar el día que la fueron a buscar presa a su casa, alrededor de las 12:00 de la noche, siempre mantuvo su frente en alto y astutamente trataba de defender su vida para seguir luchando contra lo que consideraba “injusto”, esquivando las preguntas de quienes la interrogaban.

“Yo les decía que sí, que yo estuve en el movimiento, pero que yo no sabía para qué era. Yo me le iba por la tangente y ellos me llegaron a decir: pero uno nunca sabe lo que usted está pensando. Yo era una persona respetable, había sido médico de todos ellos y uno hasta aprovechó la ocasión para decirme que no me pagaría un parto que me debía”.

A los complotados les hicieron varios juicios, los procesaron y los condenaron y los condenaron a 30 años, después los soltaron, excepto a los esposos de las hermanas Mirabal

RELATO
LA NOCHE DEL APRESAMIENTO
Yo le llevé el periódico como a las 5:00 o a las 6:00 y sus papás dijeron: ¡mira lo que le pusieron!. Yo recuerdo que fue como un 21 de enero. Entonces, por la madrugá, como a la una de la mañana, la mamá me llama, que se llevaron a Asela presa, ¡ay Dios mío!, tres personas aquí dando grito, y entonces la mamá de la doctora me dijo que si yo podía ir donde Aída Bonnelly, que vivía en la misma manzana de Trujillo, entonces cogí yo para allá.

Ya estaban acostados y no querían abrir porque tenían a Rafael Francisco preso, y yo toca y toca y me tiraba en el piso para que no me vieran los calieses. Tenía miedo. Cuando por fin abrió, ella preguntó qué pasó y le dije que se llevaron a la doctora presa. ¡Ay Juana!”, decía. Y entonces cogí yo para la casa y en un rato vinieron. Estaban ahí doña Melita, don Viterbo, dona Ana Delia y doña Aida, estaban ahí rezando y cosa. Pero sufrimos mucho. Yo me puse en oración y a los 15 días la soltaron.
SUS COMPAÑERAS DE SIEMPRE
Juana Cerda (parada) trabaja para la familia Morel Pérez desde el 1953. Junto a su hija Digna Matos (sentada), se encarga del cuidado de esta líder mujer del movimiento 14 de Junio y brinda las mejores atenciones por encargo de la madre de ésta doña Ana Delia Pérez, y de su padre, Viterbo Morel Espaillat, para quienes también trabajaba.


SU AMIGA NORÍN GARCÍA HATTON
Para mí, la doctora Asela Morel es un símbolo nacional, una heroína. Es la continuación de mi madre Ella Hatton. La doctora me trataba desde que tenía 11 años. Siento amor, respeto y admiración porque es un ser extraordinario, ya que sobrevivió heroicamente al martirio del trujillismo.

martes, 25 de mayo de 2010

Mensaje de Freddy Cabreja desde New York


Fredy Cabreja



Estimado Hugo te envio una foto autentica de lo que fue el centro de tortura mas horroroso de la tirania trujillista.Digo que es autentica porque los muchahos del barrio (tercera y ultima etapa del ensanche " Julia Molina ",hoy Luperon),quisieron tomarse varias fotos junto a mi, debido a que me veian como a un " heroe",al poder sobrevivir a las torturas fisicas y sicologicas que habia sufrido en esa casona que fue llamada " Rancho Jaquelin" y que pertenecio a uno de los sobrinos del tirano,creo que a Dario Trujillo.

Inmediatamente sali de "La Victoria",(10 de Junio 1961), no pude tomar ninguna foto porque no habia dinero para comprar una camara y tambien porque todavia estaba vigilada por "calieses" y efectivos policiales para que nadie todavia se enterara de los martirios y horrores que alli sufrimos muchos dominicanos y porque estaban realizando labores de desmantelamientos de celdas y salas de torturas,para que las "comisiones internacionales" de derechos humanos y la OEA,que habian avisados sus llegadas a la Republica Dominicana en una fecha imprevista, no pudieran conseguir pruebas de que en nuestro pais,el regimen trujillista habia torturado y asesinados a miles de presos politicos. Cuando pudimos tomar fotos de "La 40" ya estaba totalmente desmantelada.La foto no es muy buena porque la camara utilizada fue una " Kodak",de las baratas que tenia forma de una cajita pequena,pertenecia a Rhadames Lorenzo ,quien posa conmigo.Recuerda,que en esa epoca los pobres pasabamos mucha hambre.La muestra esta en la foto donde estamos mas flacos que " Palito Ortega".

En la foto : de izquierda a derecha; Mario Rodriguez Cabreja (Fredy); Jose Trujillo Chavez,hijo de Dario Trujillo, pero nunca fue aceptado por los trujillos y se crio con su abuela materna,igual al caso de Virgilito Trujillo,hijo de Virgilio Trujillo,pero " el jefe" le encarcelo,torturo y asesino a su tio materno el Dr. Luis (Papito) Escoto Gomez.Continuando: German Melendez Roman (Manchi),sobrino de quien yo considero como uno,o el primer cineasta del pais: Aglisberto Melendez,este junto a varios hermanos eran los duenos del taller de herreria y muebles;" Vulcano".Manchi fue mi companero de " guardias nocturnas"(centinelas) del "Comando Yolanda GUzman",ubicado en una de las naves de "Mercado Nuevo",en la Guerra del 24 de Abril del 1965,luego fue dirigente de la Federacion de Estudiantes Universitarios,cuando era estudiante de la facultad de ingenieria y arquitectura de la UAS,a partir del 1967.Por ultimo tenemos a Rhadames Lorenzo Suero,dueno de la camara y quien me cedio una copia de esa foto que ha conservado a traves del tiempo,e ironicamente,fue aqui en EU,cuando nos encontramos en NY por casualidad.

En esta foto podemos apreciar el hueco del porton de la entrada principal,al fondo podemos ver la oficina donde recibian a los futuros "internos",detras de esta "oficina" ,en un amplio terreno inclinado : la antena de comunicacion para los "cepillos",luego un amplio salon construido con bloques de concreto,donde estaba instalada la silla electrica y muchos mas instrumentode torturas: "bastones electricos";"Guevos de toros",que era utilizados como latigos,Garrotesde maderas duras como "bobolo el nono",punzones etc.,y un pabellon de 18 calabozos que se iniciaba al fondo y al lado izquierdo de la "oficina" y por ultimo , al lado izquierdo del salon de torturas Y SEPARADA por una frondosa mata de bambu,se hallaba ubicado el pabellon de 12 calabozos y precisamente ese fue el numero que nos toco a mi ,Pedro pina y Andres Vitini Pepen ,al cual bautizamos como "radio celda # 12",y habia sido donde habian encerrado al comediante de esa epoca : "Paco Escribano",porque habia un letrero manchado de sangre que decia :aqui fue torturado Paco EScribano.

En la celda #11 frente a la de nosotros estaban "los muchachos de San Pedro de Macoris,entre ellos TONITO CANTO SOSA y fue donde estuvo el tambien petromacorisano: RENE DEL RISCO BERMUDEZ,segun nos informo Danilo Aguilo' y a uno que solo recuerdo le decian "Espana",otra persona que vino hoy a la mente pero companero en "La Victoria",fue el Doctor(dentista) DANIEL OZUNA

Y para que todo dominicano tenga en su memoria de que trujillo fue el mejor imitador y discipulo de las "mafias" estadounidense,que recuerden al Dr. LITHGOW CEARA oriundo de LaVega,quien laboraba como medico del entonces "Hospital Militar Prof. Marion".El Dr. Lithgow ,fue asesinado y su cuerpo dentro de su carro ,lanzados a la aguas del rio Ozama,debajo del recien innaugurado puente Rhadames hoy Duarte. Simplemente porque habia descubierto que el "jefe" tenia cancer de prostata(1955-56).Curiosamente,"Marion",era UN profesor frances de biologia que servia como medico de cabecera de Trujillo,esto no me lo dijo un tercero ,fue mi madre adoptiva que trabajo por muchos anos como enfermera graduada en ese centro hospitalario,Depues de la muerte del "chivo" al hospital se le dio el nombre muy bien merecido del Dr. Lthgow Ceara.No si todavia lo tiene ,porque cada gobierno de turno quiere honrar a sus "heroes"modernos y de "postalitas".

Tampoco deben olvidarse del Coronel Ventura Simo,degradado a capitan por Trujillo,torturado y luego asesinado,por su participacion en la heroica hazana del 14 de Junio del 1959,quien fue el piloto del avion que aterrizo en Constanza,con los comandos revolucionarios que se dispersaron por toda la cordillera central.Que los politologos e historiografos no tergiversen nuestras historias para complacer a bufones , cortesanos y" cubiches "cuyos halagos hacia el " Supremo",no solo cansan,empalagan hasta el gusto mas exigente.

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GRACIAS, TU AMIGO FREDY CABREJA,QUE NUNCA PODRA OLVIDAR AL SUFRIDO PUEBLO DOMINICANO.PERO QUE PARA SU BIENESTAR,TIENE QUE DESHACERSE DE TODOS LOS GUACANAGARIX.

domingo, 23 de mayo de 2010

Los verdugos de La 40 querían conquistarme

http://www3.listindiario.net/la-republica/2010/5/19/142565/Los-verdugos-de-La-40-querian-conquistarme


EN LA ERA DE TRUJILLO
Los verdugos de La 40 querían conquistarme
ESTA SOBREVIVIENTE DE LA DICTADURA CRECIÓ EN AMBIENTE DE CONQUISTASPATRIÓTICAS PORQUE SUS PADRES HABÍAN TENIDO UN ESCONDITE DE ARMAS DESDE 1949


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En La 40. Miriam Morales se negaba rotundamente a hablar con militares, doctores y otras personas que no fueran sus compañeras Minerva, María Teresa, Tomasina, Asela, Dulce Tejada y Fe Ortega.
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Wendy Santana
wendy.santana@listindiario.com
Santo Domingo

Por haber presenciado a sus padres guardando en un escondite de su casa las armas de los expedicionarios de la gesta patriótica del 19 de junio de 1949, que pretendía derrocar a la tiranía de Trujillo, Miriam Morales sabía que tarde o temprano la buscarían.

Apenas tenía 15 años, pero desde niña supo que en su país se vivía una situación desesperante, por las conversaciones que oía de los adultos y por los relatos que hacían los mayores de que los americanos tiraban tiros y que moría mucha gente en las refriegas montoneras.

Diez años después de aquélla fracasada invasión de Luperón, otros expedicionarios antitrujillistas volvían a intentarlo y en esta ocasión ella estaba comprometida con la conjura.

A los 25 años de edad, metida en la conspiración, estaba preparada para lo que viniera, y cuando la fueron a buscar, en la flor de su juventud y con una hija de dos años, ya tenía puesta la ropa de “pelea”.

Esta sobreviviente del régimen dictatorial de Trujillo se había confeccionado un pantalón fuerte, bien forrado, con muchos bolsillos, para resistir a los chuchos que suponía recibiría en la cárcel de La 40, adonde ya habían llevado a algunos de sus compañeros de la invasión de Constanza, Maimón y Estero Hondo, de 1959.

Fue por eso que cuando se vio en aquél cuarto oscuro, lleno de instrumentos de tortura, escuchando gritos de dolor de sus amigos por los golpes que les propinaban los miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), no se atemorizó.

Su inteligencia fue mayor a la de los militares. Prestando firme atención a la procedencia de esos gritos se pudo dar cuenta de que el sonido no se estaba produciendo en ese momento, sino que se trataba de una grabación de anteriores escenas de torturas que le estaban poniendo en un disco “long play” para amedrentarla.

Pero como se percató de esa intención, al escuchar la agujita cuando cayó sobre el disco “tac”, inmediatamente supo que se trataba de un sonido preparado para que temiera por su vida y dijera todo lo que sabía. Le habían adelantado que sólo tenía que delatar a dos de los componentes de su “célula” revolucionaria para que se salvara de una tortura.

Como ese método no funcionó con ella, que seguía firme y preparada para lo que fuera, los militares procedieron a exponerla frente a Walter Escaño, mientras lo torturaban en la silla eléctrica. El padre de Miriam, Agustín Francisco Morales Castellanos, le había dicho que hay que ser fuerte para superar las pruebas, y el mensaje quedó grabado en su mente.

Según explicó al recibir en su casa de Puerto Plata al equipo de investigación de LISTÍN DIARIO, encabezado por su director Miguel Franjul, a ella no la maltrataron porque habían fracasado con todo lo que le hicieron a Tomasina Cabral, al desnudarla y aplicarle la picana eléctrica frente a sus compañeros del movimiento que ya habían sido torturados, y ésta no se doblegó.

“Lo último que hicieron para conquistarme, al ver que no lograban nada, fue ponerme con una calié. Era un hombre vestido de mujer, dizque llamada Dolores Tejada, con unos bigotitos y escondía los brazos para que no le vieran los bellos. Era gordota y decía que era nuestra compañera. Pero yo sabía lo que era. Ella decía que se pasaba cartas con alguien de Cuba y era para que yo dijera. Yo tenía comunicación con Gregorio Goya San Pedro, pero nada, yo la iba a ahorcar un día para que se callara porque no me dejaba dormir preguntando cosas”.

Pero también, agrega Miriam, le mandaron a un médico, el doctor Antonio (Toño) Vásquez, para que la viera y dijera que ella estaba loca porque se había resistido a todas las pruebas.

LAS HEROÍNAS NO CALLAN : La última que vio a las Mirabal


http://www3.listindiario.net/la-republica/2010/5/19/142566/La-ultima-que-vio-a-las-Mirabal

LAS HEROÍNAS NO CALLAN
La última que vio a las Mirabal
MIRIAM MORALES ASEGURA QUE EL DÍA QUE MATARON A ESTAS MUJERES, DETRÁS DE ELLASVENÍA UN CARRITO AZUL CON UNA PERSONA QUE AÚN ESTÁ VIVA Y QUE ES UN ALTO OFICIAL RETIRADO


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Vida familiar. Miriam Morales vive en una humilde morada en Puerto Plata junto a su hijo Claudio, su perro Dexter, que no se le despega ni la deja sola con sus visitas, y decenas de lienzos multicolores con evidentes aires de libertad que pinta y deja ver a todos.

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Wendy Santana
wendy.santana@listindiario.com
Santo Domingo

Miriam Morales no ha visto el libro de Angelita Trujillo y asegura no haber tenido ninguna relación cercana con esa familia, pero coincide con ella en la teoría de que Rafael Leónidas Trujillo no mandó a matar a las hermanas Mirabal.

Esta amiga de las heroínas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, revela que las vio en Puerto Plata el día que las mataron y que detrás de ellas venía un carrito azul con una persona que aún está viva y es un alto ofi cial retirado.

Esta mujer que, al igual que las mártires sepultadas hace 50 años, sufrió en la cárcel La 40 las inclemencias del mal olor a defecación y el ver a sus amigos conjurados destrozados del dolor que les producían los golpes, corrientazos eléctricos y uñas de los pies sacadas a sangre fría, atribuye ese crimen a otras personas.
“Mi mamá hizo un nido y guardaron ahí las armas porque estaban esperando el desembarco de Luperón".”
Miriam Morales, sobreviviente de la cárcel de La 40

Ella asegura que algunos de los héroes del ajusticiamiento del dictador tuvieron que ver con el crimen. Por sostener esa apreciación Miriam ha sido criticada por sus propios compañeros del movimiento 1J4, quienes la califi can de una mujer valiente que igual que las otras sufrió y luchó por la liberación del pueblo dominicano, pero que después se desvirtuó.

Luego de contar las tantas veces que el Servicio de Inteligencia Militar intentó conquistarla para que delatara a sus compañeros y lo fi rme que se mantuvo en todo momento y que nunca se doblegó ante Trujillo, esta mujer pasa al capítulo de lo que ella llama “la verdad”. “Mira, yo te voy a decir la verdad. El poder estaba detrás del trono. A Trujillo lo entretenían de fi esta en fi esta para mantenerlo contento, pero eran los otros los que mandaban. Su hermano, (al que no identifi có) era uno de ellos. Él quería el poder y quería matar a Trujillo y Trujillo lo quería matar a él, eran enemigos”.

“También estaba el otro, el que tenía más poder, Jhonny Abbes, que era el que decidía todo y Trujillo de fi esta en fi esta y buscando mujeres y entretenido por ahí”, dice.

“El mismo día que las mataron yo hablé con ellas. Ellas venían bajando y fue Dios que me mandó a ver porque a la niña mía un muchachito le había dado con un tirapó y ella gritó tanto y yo le dije vamos a ver si el muchachito está ahí, y cuando estoy en la carretera, frente a la Quemazón, viene ese vehículo y se para ahí, era de un general”.

“Bueno, la cuestión es que nos paramos a hablar y ellas me dijeron Miriam, ya no vamos a tener más viajes (desde Salcedo) porque conseguimos una casita aquí. Yo recuerdo que al chofer que andaba con ellas lo mataron también. Pero mira como fue que lo hicieron, primero las durmieron, le pusieron una inyección con el veneno y después la tiraron para simular un accidente.

Al médico que lo certifi có lo mataron porque él sabía inmediatamente como fue. Los golpes de los palos se lo hicieron cuando las tiraron”.

Miriam Morales no defi ende propiamente las acciones de Trujillo, pero cree que más crueles eran los que estaban detrás de él.

“Mataron a mujeres inocentes para echarle una vaina a Trujillo, pero verdaderamen te el hermano de él era el que tenía el poder”, reafirma Miriam Morales.

Cuando se le pregunta a qué cree que se debe el espíritu revolucionario de los puertoplateños, dice que muchos tenían comunicación con gente de Cuba, como sus padres y muchos de sus vecinos, quienes pensaban que se podía vivir mejor sin el dictador que tenían.

CON UN MILITAR PARA SABER UN POCO MÁS
Miriam Morales tuvo cinco hijos: Claudio, que vive con ella; Carlos, que reside en la capital, y Bolívar, quien murió en un alegado accidente de tránsito, pero que ella asegura que fue parte de la persecución a su familia, tras el asesinato a Rafael Trujillo.

Antes que a estos varones procreó a dos hembras. La primera ya estaba nacida cuando estuvo en la cárcel La 40, y la segunda la engendró con un militar posterior a su liberación y por lo cual también fue mal vista por los miembros del movimiento 14 de Junio, al entender que se estaba uniendo al enemigo.

Pero ella lo ve de una manera diferente y lo explica así: “Yo tenía una niña cuando estuve la cárcel, la primera, que el papá era de Santiago. Y la otra, la más chiquita, que era de otro, con el que me metí yo para averiguar muchas cosas de Trujillo también y me salió una niña”.

Opositores a Trujillo asesinados en la silla eléctrica

LECTURAS POR SANTIAGO ESTRELLA VELOZ

Opositores a Trujillo asesinados en la silla eléctrica

José Messón en la silla eléctrica.

Los apologistas de Trujillo, públicos y soterrados, aparentan tener mala memoria. Pero deberían saber que todavía existimos dominicanos que recordamos con horror la tiranía, aunque muchos otros desconozcan los detalles, sea por ignorancia no deseada o porque las nuevas generaciones tengan poca afición a nuestra Historia.

Los trujillistas y sus simpatizantes deberían aguzar la memoria y recordar que durante la tiranía de 31 años que Trujillo encabezó, numerosos opositores fueron virtualmente "achicharrados" en la horrorosa silla eléctrica que funcionó en la cárcel de torturas de La 40, especialmente durante el mes de enero de 1960, tras descubrirse el Movimiento Clandestino 14 de Junio.

Esas torturas eran dirigidas por el tenebroso coronel del Ejército Johnny Abbes García, jefe del temible Servicio de Inteligencia Militar (SIM) ante la presencia de otros torturadores de la talla de Américo Dante Minervino, quien gozaba con azuzar contra los presos desnudos a Diana, su perra pastor alemán; Clodoveo Ortíz, Guillén el Cocinero, Cholo Villeta, el sargento de la policía Juan Reyes (a) Mi Sangre, y otros asesinos e incluso oficiales de la entonces Aviación Militar Dominicana, como el mayor César Báez y Báez, y Candito Torres, subjefe de la represión. Otro torturador era uno apodado Fliche Palma, quien aún vive y reside en Tenares.

Generalmente, los presos eran "ablandados" a palos por un sujeto apodado Chacabano, cuando no sucedía que antes de la paliza los torturaran con una picana eléctrica en los genitales y otras partes sensibles del cuerpo. Los renuentes a complicar a sus compañeros del 14 de Junio fueron los que recibieron el más alto voltaje de la silla eléctrica. Ese fue el caso del abogado Luís Gómez Pérez, uno de los 14 fundadores del Movimiento en Laguna Salada, un municipio de Mao, provincia Valverde, el 10 de enero de 1960. Gómez Pérez, según testimonio de otro preso, insistía en que "nada sabía", ante lo cual Abbes García ordenó atarlo en la silla eléctrica para desde su escritorio accionar la corriente que por poco mata a Gómez Pérez. Todos los 14 miembros fundadores fueron torturados, excepto dos mujeres: Dulce María Tejeda de Álvarez y Minerva Mirabal, la esposa del líder Manolo Tavárez. Hoy día, del grupo fundador sólo sobreviven Gómez Pérez, doña Dulce y su esposo Luis Antonio Álvarez Pereyra, el ingeniero Leandro Guzmán, el doctor Julio Escoto Santana Efraín (Gurún) Dotel Recio, quien se mantiene en bajo perfil en su natal ciudad de Barahona. Otro caso parecido fue el de Paquín Noriega Objío, a quien en La 40 apodaron El Oso, por tener su pecho y brazos velludos, que se incendiaron de tanta corriente que le aplicaron sus torturadores. En la actualidad vive en San Francisco de Macorís.

La existencia pública de la silla eléctrica de La 40 no vino a conocerse sino tras la caída de la tiranía, al publicarse la dramática foto del ex sargento de la Marina José Messón, quien tras desertar en el exterior se sumó al exilio antitrujillista y regresó al país el 20 de Junio de 1959, al desembarcar por Maimón en la lancha Carmen Elsa, que capitaneó bajo el mando del comandante José Horacio Rodríguez. En esa foto, Messón aparece con los ojos desorbitados de horror ante los corrientazos que recibía. Hay versiones de que Messón fue sacado de La 40 y fusilado por órdenes de Trujillo ante sus ex compañeros de armas, reunidos en formación general en el recinto de la Marina de Guerra situado en la avenida Independencia esquina Abraham Lincoln.

Según una narración de un ex guerrillero catorcista, el periodista Raúl Pérez Peña, la foto de Messón fue tomada por el fotógrafo Pedro Aníbal Fuentes Berg, quien en 1959 laboraba en el diario El Caribe, que Trujillo le había confiscado al periodista Germán E. Ornes por disentir del dictador. Fuentes Berg fue facilitado por el periódico al Consejo Administrativo del Distrito Nacional (luego Ayuntamiento) y desde allí "fue llamado por el Servicio de Inteligencia Militar, SIM, para tomar las fotos de los prisioneros".

Según Pérez Peña, "aficionado a escuchar la emisora Radio Rebelde de la triunfante lucha de Fidel Casto, la sensibilidad humana hizo que Pedro Aníbal (apodado Chichí) comenzara a sacar negativos de la fotografías que tomaba en La 40 y otras ergástulas del SIM, llevándolos a su casa materna en la calle La Guardia, próximo a la Francisco Henríquez y Carvajal, detrás la dulcera Bolonotto. El hermano, Gilberto Fuentes Berg, trabajaba en el aeropuerto de Punta Caucedo, (hoy Las Américas) en la oficina de vuelos de la Compañía Dominicana de Aviación, CDA. Gilberto y Pedro Aníbal Fuertes Berg pasaban a la segunda fase de la operación ya integrados a la resistencia antitrujillista: Enviar las fotografías al extranjero (comenzando por Cuba o Puerto Rico)".

Abbes García, al enterarse de que la foto de Messón y otros torturados se publicaron en el extranjero, ordenó el apresamiento y asesinato de los hermanos Báez Berg, sin que hasta el día de hoy se sepa dónde fueron llevados sus cadáveres. Es probable que también hayan sido sentados en la silla eléctrica y, después de aplicarles mucha corriente, estrangulados con el llamado "tortol", que consistía en una soga atada a un palito al que el torturador daba vueltas hasta que el prisionero moría.

Tomás Alva Edison, inventor norteamericano, fue quien propició la invención de la silla eléctrica, que emplea corriente alterna, desarrollada por Nikola Tesla (Smiljan, 10 de julio de 1856 - Nueva York, 7 de enero de 1943) en lugar de corriente continua -de la que Edison era el impulsor- para así dar mala fama al invento del europeo. Tesla fue un físico, matemático, ingeniero eléctrico y célebre inventor que revolucionó la teoría eléctrica desarrollando las bases para la generación de corriente alterna.

La silla eléctrica empleada en La 40 era de madera, con asiento, antebrazos y espaldar revestidos de cobre, excelente conductor de la electricidad. Se ignora si es cierto que fue construida en el país o si la trajeron de Venezuela, tras la caída en 1958 del dictador Marcos Pérez Jiménes. La idea de utilizarla en el país se atribuye a Abbes García, quizás por sugerencia de otro interrogador de prisioneros de La 40, el alemán Ernesto Scott, quien huyó de Alemania tras el triunfo de los aliados frente al régimen nazi. Naturalmente, esto es una especulación. Scott trabajó como traductor en la Presidencia, al servicio de Trujillo, y en 1960 apareció como miembro del temible Servicio de Inteligencia Militar. Siempre iba muy bien trajeado a interrogar a algunos presos en La 40. Scott, casado con una bella rubia dominicana, era también un excelente pintor y estaba capacitado por una Universidad de Berlín para enseñar nueve idiomas, aparte de que sabía numerosos dialectos. El autor llegó a ver su título en la sala de su casa en la calle Tunti Cáceres casi esquina Felipe Vicini Perdomo, en Villa Consuelo, pues vivía al frente. Tras la caída de la tiranía, "míster Scott"-como se le conocía-guardó prisión en la cárcel de La Victoria.

Como hombre hábil que era, cuando en 1962 conoció a varios revolucionarios que sabía que iban a ser deportados por el Consejo de Estado, les dijo: "Seguramente a ustedes los van a deportar hacia Francia, de manera que yo les enseñaré algo de francés, para que no pasen mucho trabajo". Esto explica por qué, durante el juicio posterior que se le hizo a Scott, muchos "catorcistas" no lo acusaron en reciprocidad al favor hecho a sus compañeros. Scott fue puesto en libertad por el tribunal que lo juzgaba por Asociación de Malhechores. Radio Mil jugó un papel preponderante en su liberación, puesto que su director de Prensa, el periodista y hoy comerciante Víctor Melo Báez, pidió un juicio justo por razones humanitarias, pues era vecino casa con casa y amigo de la esposa de Scott. En 1965, en plena revolución de abril, algunos ex presos de La 40 intentaron asaltar la vivienda donde vivía Scott. Su familia se salvó de la turba porque antes se había "asilado" en el Palacio de la Policía. Naturalmente, ni el señor Scott, ni su familia, ni los trujillistas de ayer y de hoy, jamás sufrieron los rigores de la silla eléctrica. Ventajas de la democracia que siempre obstaculizaron a sangre y fuego.

Fuentes consultadas:

Historia de la silla eléctrica. Internet. Raúl Pérez Peña, artículo publicado en el periódico Hoy, el 31 de Julio de 2009. Conversaciones del autor con Leandro Guzmán, uno de los fundadores del Movimiento Clandestino 14 de Junio y torturado en La 40.



De SANTIAGO ESTRELLA VELOZ

lunes, 10 de mayo de 2010

Sina Cabral dice Angelita era reina, pero de pacotilla


La República 10 Mayo 2010, 1:06 AM


RESPUESTA A LA HIJA DEL DICTADOR
Sina Cabral dice Angelita era reina, pero de pacotilla

PARADOJA. SOBRE LA GENTILEZA Y DULZURA QUE LA AUTORA DEL LIBRO ASEGURA QUE TENÍA SU PADRE CON LAS MUJERES, LA HEROÍNA EXPRESA QUE TODO ESO ERA MENTIRA, PORQUE ORDENABA HUMILLARLAS




En la entrevista. La ingeniera Tomasina Cabral, quien fue subsecretaria de Obras Públcias en 1978, recibió en su residencia al equipo de LISTÍN DIARIO, encabezado por su director Miguel Franjul. A la izquierda fugura la periodista Wendy Santana.

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“No le di ni una sola lágrima a la tiranía

”Wendy Santana
wendy.santana@listindiario.com
Santo Domingo

Tomasina Cabral frunce el ceño, aprieta los labios y emite una mirada de repugnancia cuando le preguntamos su opinión sobre el libro de Angelita Trujillo: “Trujillo, mi padre… en mis memorias” y contesta que ese libro no merece crédito alguno y que no se le puede creer nada porque ella no sabe lo que dice.

“Lo único que hizo Angelita Trujillo fue vivir una vida de mieles, de fi estas; hasta reina la hicieron; ¡reina de pacotilla!, tenía hasta capa de armiño y corona. Ella nunca estuvo cerca del quehacer político de su padre y por eso no tiene calidad moral para hablar”.

Para Tomasina Cabral, heroína sobreviviente del régimen trujillista, lo que dice Angelita en su libro de Minerva Mirabal, de que se entrevistó varias veces con Ramfi s Trujillo y le pidió que liberara a su esposo Manolo Tavárez, es totalmente falso.

“Mi hermana estaba embarazada y me fue a ver... y el niño murió en el parto. Hasta en el vientre lo matan”.”
Tomasina Cabral Mejía, víctima de la dictadura trujillista“Yo le diría que Minerva era muy digna y que no se iba a rebajar a pedirle favores a Ramfi s, primero se muere. Ella era muy firme y sabía lo que estaba haciendo.

Ella fue la que le puso el nombre al movimiento 14 de Junio”.

Y respecto a la afirmación de la hija del déspota de que su padre no mataba mujeres, ni las maltrataba, sino que las trataba con dulzura, Sina Cabral se ríe para no llorar de desprecio porque sabe más que nadie ¡qué tan dulce! era Trujillo y sus secuaces con las mujeres.

Sólo Angelita Trujillo podía saber cuán dulce era su padre porque todo el resto no, y principalmente nosotras, las que fuimos presas políticas: Minerva y Teresa Mirabal, Asela Morel, Fe Ortega, Mirian Morales, Dulce Tejada y yo sí que sabemos el trato distinguido que Trujillo ordenaba darle a las mujeres.

“Yo recuerdo que estando en La Victoria el coronel Horacio Frías me dijo que me había puesto en una solitaria porque se lo habían ordenado y que el día que le dijeran que me desapareciera de este mundo lo iba a hacer… porque matar a la gente no era nada, era parte de su cotidianidad”.

“Mira muchacha, a nosotras las mujeres nos trataban igual que a los hombres. No nos dieron golpes, no, pero hubiese sido mejor que nos dieran un trompón, porque la humillación que pasamos fue peor. Tú sabes lo que es trancarte en una solitaria de un metro de ancho por dos metros de largo, con la ventana cerrada y con dos latas, una para defecar y otra para la comida”.

“Yo sí que sé de la dulzura que habla Angelita que ahora quiere venir a ayudar a que su papá quede bien con la sociedad. A la pobre María Teresa, la segunda vez que la detuvieron tenía una bronquitis aguda y un guardia no la llevó a la cárcel porque estaba enferma y su superior le ordenó que la trajera como fuera. Ella, la pobrecita, estaba temblando de la fiebre y llegó a la cárcel envuelta en una sábana. Angelita no se enteró de nada de eso”.

Las siete mujeres que conocieron la cárcel de torturas de La 40, considerada la más irrespetuosa de los derechos humanos, eran fuertes, asegura Sina Cabral, “pero las más resistentes éramos Minerva, María Teresa y yo”, que nunca flaqueamos y aguantamos lo que había que aguantar”. La primera mujer llevada a La 40 y torturada con una picana eléctrica en sus senos y humillada delante de sus compañeros de estudios, nos cuenta que cuando los guardias vieron que no podían con ellas entonces las separaron y las pusieron en las celdas comunes con mujeres “de la mala vida”, aunque éstas las respetaban porque acercarse a nosotros era una especie de “condena de muerte”.

Hasta los guardias de turno nos huían. Nos pasaban por el frente y para retornar mejor daban la vuelta porque no nos querían ver. Ellos estaban locos que nos sacaran de la cárcel porque se sentían presionados. Veían nuestras miradas y actitudes y sabían que no la pasarían muy bien cuando organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA) descubriera cómo nos estaban tratando.

Nosotras, María Teresa, Minerva Mirabal y yo duramos tres meses presas en La Victoria, la segunda vez; vimos una amabilidad terrible cuando Trujillo le cedió el poder a su hermano Negro; ellos nos preguntaron ¿Ustedes nos tienen en su lista?.

Ellos sentían que desde que Trujillo no estaba gobernando la caída estaba cerca. Sentían que se desmoronaba su régimen.

“Trujillo no tenía compasión de nadie. Recuerdo que a Waskar Castillo, hijo de uno de los jefes del SIM, le dieron muchos golpes y cuando su papá lo vio solo bajo la cabeza y quién sabe qué pensaría”.

A las Mirabal las mataron porque confiaban en que los guardias no se atreverían a hacer algo así y desobedecieron los consejos de sus esposos de que no fueran a verlos a la cárcel de Puerto Plata.

“Y mamá Chea, la madre de ellas, esa si sufrió. Cuando retorné del exilio la fui a ver y me dijo: ay mi hija, al menos tú regresaste y mis muchachas nunca retornarán.

Y me dijo Dedé que ese fue el día en que más lloró. MI MENSAJE A LA JUVENTUD DOMINICANA La jóvenes deben saber lo que es una dictadura, aquí he oído que hace falta el orden que existía, pero el orden con el terror no… Yo prefiero la democracia con todas sus imperfecciones.

Consideré que debía prestar un testimonio a mi pueblo para que no se permita la instauración de una dictadura nunca, que se sepa qué es una dictadura, cómo actúa, cómo envilece una dictadura a todo el país.

Porque en el momento en que muchos padres renegaban de las actuaciones de sus hijos, eso era una pérdida de la dignidad. ¿Cómo un padre va a rechazar una actitud digna de su hijo?, Eso es inadmisible.

Yo he logrado sola recuperarme, sin psicólogos.

Pasé un día llorando en Nueva York y me dije: no puedes vivir todo el tiempo con eso, y me dije: tienes que vivir el presente.

Hay nueva fundación que pretende defender la tiranía de Trujillo...

Para mí lo peor que pudo suceder fue que no se impusieran sanciones a los criminales del régimen de Trujillo. Su aparato quedó; él desapareció, pero los militares comprometidos con su régimen no recibieron ningún tipo de castigo y ellos estaban esperando esos castigos.