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domingo, 6 de junio de 2010

Valoración de la época de la tiranía de Rafael L. Trujillo


Valoración de la época de la tiranía de Rafael L. Trujillo




Testimonio.
Dulce Tejada cree que la educación es fundamental en el ser humano.

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Fabricaba bombas para que se respetara la vida

Trujillo hizo lo que quiso con la juventud dominicana y con todo el pueblo porque hacia falta la educación cívica; no la que daban en las escuelas enseñándoles a los muchachos a ser “más brutos”, adorando y respetando a un “jefe” para darle el poder de hacer lo que quisiera con ellos.
A los estudiantes había que enseñarles que debían comportarse sí, pero que tenían derecho a hacerse profesionales, a tener una familia en sociedad, tranquilos, y a luchar por un mejor país.
A los muchachos de aquella época no les interesaba la política, sino el patriotismo.
La única forma en que los pueblos pueden desarrollarse es con la educación, y en todo el mundo es así.
La mayoría de las gentes que nos perseguían y nos maltrataban, y también las que mataban, eran unos “animalitos”. Yo hablé con muchos guardias y me pude dar cuenta de que los educaban para que no pensaran ni actuaran con razonamiento lógico, sino por instinto.
Minerva Mirabal los cuestionaba y les preguntaba por qué usted hace esto y aquello, como si ella fuera la que los tenía presos a ellos; ella olvidaba su condición de prisionera. Yo, en cambio, les preguntaba qué hacían, que si estaban conformes con el trato que les daba Trujillo y los hacía razonar y hacerles ver que ellos podían ser decentes.
¿Usted cree que si la gente que vivió en la era de Trujillo hubiese sabido de sus derechos, los militares hubiesen actuado como lo hicieron, de manera represiva hasta con su propia familia?.
Los educaban lo menos posible y los pocos conocimientos que les daban eran para que actuaran sin cabeza.
No es enseñar a leer y a escribir, ni a aprenderse la tabla de multiplicar lo que tienen que hacer los gobiernos, sino crear conciencia de derechos y también deberes ante la sociedad. Si esto se hubiera hecho hace 49 años, no tuviéramos héroes.



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viernes, 4 de junio de 2010

La mujer que se enfrentó estoicamente a la tiranía

http://www.listindiario.com/la-republica/2010/4/20/139060/La-mujer-que-se-enfrento-estoicamente-a-la-tirania

HEROÍNA DE LA DICTADURA
La mujer que se enfrentó estoicamente a la tiranía
TESTIMONIO: “TRUJILLO ME DIJO QUE SI VOLVÍA A COMPLOTAR ME CORTARÍA LA CABEZA”







Compartiendo. Norín García Hatton, directora ejecutiva de la estación 97.7; la doctora Asela Morel, Digna Matos, hija de crianza de doña Asela; Miguel Franjul, director de LISTÍN DIARIO, y la periodista Wendy Santana, al término de la entrevista concedida por la heroína.




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Miguel Franjul y Wendy Santana


Santo Domingo.- La doctora Asela Morel tenía 42 años cuando supo en carne propia lo que era la cárcel de torturas de La 40. Su piel blanca y delicada no percibió el sonido despiadado del foete anunciando que va a lacerar un cuerpo hasta hacerlo sangrar, ni se estremeció en la silla eléctrica aplicada a todo el que conjuraba contra el gobierno de Rafael Leónidas Trujillo. Ella sintió algo más que eso.

Esta distinguida doctora de la alta sociedad, reconocida en ese entonces por ser una de las escasas mujeres que habían dejado de lado la familia para entregarse por entero a la medicina, se retorció de dolor al ver las condiciones en que quedaron sus amigos complotados cuando se los llevaron a poco rato de haberles dado una “pela a látigos”.

Su tortura consistió en ver a su primo Rafael Francisco Bonnelly como el más infeliz de los esclavos del siglo XVI, totalmente desnudo, morado, con la espalda marcada por la flagelaciones del capitán Cándido (Candito) Torres Tejeda, quien cumplía órdenes de hacer pagar con lágrimas de sangre a todo aquél que enfrentara al jefe.

También vio al doctor Manuel Tejada Florentino, destacado cardiólogo, quien la había invitado a formar parte del movimiento 14 de Junio en busca de la liberalización del país del yugo de un tirano; a Pipe Faxas, José Fernández Caminero, Gilberto Sánchez, Leandro Guzmán y Rubén Díaz Morel.

Junto a Torres Tejeda estaba el coronel Johnny Abbes García, temido jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM); César Báez, catalogado un criminal de primera; el doctor Cándido Faustino Pérez, que estaba de abogado del servicio de inteligencia militar, y el coronel Luis José León Estévez, esposo de Angelita Trujillo, hija menor del tirano.

A todos sus compañeros vio desmayados, rendidos ante la debilidad de la piel que ya no soporta más fuego proveniente del poder. Este es el único momento en que ella flaquea dejando “aguar” sus ojos durante una entrevista de dos horas contando una historia que ya no quiere recordar.

Doña Asela quería demostrar que a sus 92 años todavía le queda la suficiente valentía como para aguantar una y otra pregunta, aunque le llegaran a lo más profundo de su amargo pasado, como soportó aquella vez, ver el maltrato que habían recibido sus compañeros, todos profesionales y gente entregada a su país.

Mujeres con valentía
Patria, Minerva y Teresa Mirabal, Tomasina Cabral y Dulce Tejada compartieron con doña Asela la cárcel de La 40. Esta sobreviviente de la “Era de Trujillo” cuenta que cuando llegó al penal encontró a Dulce Tejada y que al otro día llevaron a las hermanas Mirabal, las cuales permanecieron dos meses presas, siendo interrogadas día tras día.

“A mí sólo me interrogaron una vez, el primer día, me pasearon por todas las oficinas del Estado y justo a los 15 días me soltaron bajo la advertencia de muerte: si vuelven a complotar ñpalabras textuales del dictador Trujillo- les voy a cortar el cocote”, me dijo Trujillo.

Pero lo más denigrante para una doctora que había prestado sus servicios a algunos familiares del déspota fue el olor a defecación con que fue recibida en la cárcel.

“Las paredes estaban llenas de eso, se habían limpiado las manos y nos traían la comida en una lata y el agua en otra lata, así, y teníamos que tomarla con las manos y asearnos como pudiéramos. La comida era como un salcochito y yo le decía a mis compañeras, coman, que no podemos salir de aquí más flacas, tenemos que salir de aquí más gordas”.

Este era el aliento que se daba a sí misma y les daba a las hermanas Mirabal y a Dulce Tejada esta mujer que si bien pensó que la iban a matar el día que la fueron a buscar presa a su casa, alrededor de las 12:00 de la noche, siempre mantuvo su frente en alto y astutamente trataba de defender su vida para seguir luchando contra lo que consideraba “injusto”, esquivando las preguntas de quienes la interrogaban.

“Yo les decía que sí, que yo estuve en el movimiento, pero que yo no sabía para qué era. Yo me le iba por la tangente y ellos me llegaron a decir: pero uno nunca sabe lo que usted está pensando. Yo era una persona respetable, había sido médico de todos ellos y uno hasta aprovechó la ocasión para decirme que no me pagaría un parto que me debía”.

A los complotados les hicieron varios juicios, los procesaron y los condenaron y los condenaron a 30 años, después los soltaron, excepto a los esposos de las hermanas Mirabal

RELATO
LA NOCHE DEL APRESAMIENTO
Yo le llevé el periódico como a las 5:00 o a las 6:00 y sus papás dijeron: ¡mira lo que le pusieron!. Yo recuerdo que fue como un 21 de enero. Entonces, por la madrugá, como a la una de la mañana, la mamá me llama, que se llevaron a Asela presa, ¡ay Dios mío!, tres personas aquí dando grito, y entonces la mamá de la doctora me dijo que si yo podía ir donde Aída Bonnelly, que vivía en la misma manzana de Trujillo, entonces cogí yo para allá.

Ya estaban acostados y no querían abrir porque tenían a Rafael Francisco preso, y yo toca y toca y me tiraba en el piso para que no me vieran los calieses. Tenía miedo. Cuando por fin abrió, ella preguntó qué pasó y le dije que se llevaron a la doctora presa. ¡Ay Juana!”, decía. Y entonces cogí yo para la casa y en un rato vinieron. Estaban ahí doña Melita, don Viterbo, dona Ana Delia y doña Aida, estaban ahí rezando y cosa. Pero sufrimos mucho. Yo me puse en oración y a los 15 días la soltaron.
SUS COMPAÑERAS DE SIEMPRE
Juana Cerda (parada) trabaja para la familia Morel Pérez desde el 1953. Junto a su hija Digna Matos (sentada), se encarga del cuidado de esta líder mujer del movimiento 14 de Junio y brinda las mejores atenciones por encargo de la madre de ésta doña Ana Delia Pérez, y de su padre, Viterbo Morel Espaillat, para quienes también trabajaba.


SU AMIGA NORÍN GARCÍA HATTON
Para mí, la doctora Asela Morel es un símbolo nacional, una heroína. Es la continuación de mi madre Ella Hatton. La doctora me trataba desde que tenía 11 años. Siento amor, respeto y admiración porque es un ser extraordinario, ya que sobrevivió heroicamente al martirio del trujillismo.

“La dictadura de Trujillo era lo más horrible que teníamos”

http://www.listindiario.com/la-republica/2010/4/20/139066/La-dictadura-de-Trujillo-era-lo-mas-horrible-que-teniamos


DE LA ESTIRPE GLORIOSA
“La dictadura de Trujillo era lo más horrible que teníamos”
CHANTAJE. EL SERVICIO DE INTELIGENCIA MILITAR LE PIDIÓ QUE SE HUMILLARA ANTE EL DICTADOR







Descrédito. En el "Foro Público" del diario El Caribe le llamaron pervertidora de menores, a pesar de que estaba reputada en la sociedad como una competente médico gineco-obstetra.

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Miguel Franjul y Wendy Santana

Santo Domingo.- Con un dejo de ironía que no podía disimular, la doctora Asela Morel, reconocida heroína antitrujillista, refuta las afirmaciones de Angelita Trujillo presentando a su padre como el “más tierno y gentil con las damas”.
Ella, que sufrió junto a las hermanas Mirabal y a otras valerosas mujeres la persecución y saña del tirano, lo describió así, parafraseando a Angelita: “Sí, él debió ser muy tierno porque le encantaban las mujeres. Todas las quería para él, para gozarlas” y a mí me dijo él, junto a otras personas (estaba José Israel Cuello o otros dos muchachos) yo quiero que ustedes sepan que si vuelven a complotar -palabra textual, eso no se me olvida nunca, les voy a cortar el cocote, y yo era la única mujer”.
“Cuando él me hizo la amenaza lo que me dieron fueron ganas de reír porque yo dije, bueno, pero qué forma tienen de tratar a las personas que no son de su grupo. Ya estaba loco. Yo salí riéndome porque me daban ganas de reír, ya con tantas cosas que habían pasado... Y entonces sonreí y el doctor Cuello me dijo: doctora, doctora.”.
La hija del dictador dice en el capítulo dedicado a las hermanas Mirabal que: “Mi papá no era machista, era la persona más expresiva y galante con las damas y como fruto de esos sentimientos brotaba su protección y exaltación a la mujer dominicana que supo apreciar y reciprocar la distinción de que era objeto”.
Sobre la reacción de Trujillo cuando le informaron de la muerte de las Mirabal, Angelita también comenta que su padre “se puso furioso, furioso de verdad. Eran muy raras las ocasiones en que mi papá traía novedades políticas a la casa, sin embargo, era una de las pocas veces que no podía disimular su enojo. Mi mamá fue testigo de su frustración ante ese crimen”.
Cuando Asela Morel escucha estas frases sonríe como hizo durante casi toda la entrevista cuando le hablaban de las “bondades” de Trujillo y las obras que hizo por el país. “Yo no recuerdo nada bueno de la era de Trujillo. Todo era malo. Trujillo hacía de todo. Eso fue horrible, horrible” y lo repetía varias veces.
El doctor Pérez Sosa, agente del Servicio de Inteligencia Militar, le informó a doña Asela que tenía que escribir una carta en los periódicos alabando a Trujillo por su magnanimidad y agradecimiento por la libertad que le habían otorgado, pero ella nunca la escribió y por eso esperaba cada día que fueran a apresarla de nuevo.
Mataron a mucha gente
“La época de Trujillo fue horrible, repugnante”, dice la doctora Asela Morel con un gesto de repudio en sus labios. “Cuando yo salí de la cárcel ya el movimiento 14 de Junio se había desmembrado porque eso fue horrible; mataron a mucha gente y a muchos muchachos. En Santiago mataron cantidades”.
Los ideales del movimiento 1J4, inspirados en el sistema político de entonces en Cuba, se enfocaban en conservar la insignia de las libertades públicas y el respeto por la dignidad humana y el desarrollo de la sociedad en su conjunto.

El otro grupo, que finalmente ejecutó el plan para eliminar a Trujillo, tenía sentimientos de desprecio hacia el jefe, porque aún siendo parte de su cuadrilla de amigos, empleados y allegados, había sufrido la pérdida de algún familiar que entendían como una crueldad, o habían sido víctima directamente de las “decisiones políticas” del gobernante.

ESTA ES MI VALORACIÓN SOBRE ASELA MOREL
TONY RAFUL
Para mí la doctora Asela Morel es uno de los símbolos más altos de la dignidad de la mujer dominicana en la lucha de resistencia contra la tiranía trujillista. Se trata de una mujer distinguida que se integró a las actividades conspirativas del movimiento 14 de Junio, que consistía en los esfuerzos de lucha por la libertad; respondía al momento histórico y a la necesidad de liberarse del oprobio y de la opresión a que estaba sometido el país.

Asela Morel mantuvo siempre en alto sus principios junto a esa pléyade de mujeres encarnada en las Mirabal, una afirmación del sentimiento democrático de la República Dominicana. La propia vida profesional de la doctora Morel, así como su discreto ejercicio del que nunca reclamó ninguna compensación confirma la estirpe ética de esta ciudadana que todavía en la etapa final de su vida irradia luz y decoro.

“Yo creía que ese día me iban a matar”
¿Cómo fue que usted se involucró en el movimiento?
Bueno, yo me involucré porque Rafael Francisco Bonnely me lo propuso, pero ellos cometieron un error grandísimo conmigo porque yo había ido sólo a dos sesiones del movimiento; yo era amiga de las Mirabal, ellas eran clientas mías y entonces, pues nada...
¿Ellas eran sus pacientes?
Sí, aquí en la capital.
¿Por qué dice que se equivocaron con usted?
Lo primero que hicieron fue ponerme tres foro en El Caribe y lo menos que decía era que yo era una pervertida. Ellos acostumbraban a desacreditar públicamente a la gente que querían llevar presa.

¿Qué era lo que se estaba planteando en el 1J4?
Bueno, ya Rafael Francisco estaba preso. Cuando me llevaron esa noche él tenía la espalda negra de los golpes de La 40Ö. (hondo pesar en la expresión de su rostro cuando recuerda ese episodio y ya no puede dar más detalles).
¿Qué figura importante la interrogó?
Todos los que estaban ahí, el esposo de Angelita, León Estévez. Eran varios.
¿Cómo fue esa noche que la interrogaron?
El primer día cuando me llevaron me interrogaron, me trancaron en una habitación y las hermanas Mirabal llegaron al otro día. A una muchacha de Puerto Plata (Dulce Tejeda) la trancaron con las mujeres malas y tenía mucho frío y ni siquiera podía dormir.

¿A usted la trancaron con Minerva
Me trancaron con Minerva y sus hermanas y una muchacha de Puerto Plata.
¿Usted fue la primera mujer que la llevan por el movimiento
No, ya en Santiago tenían presas.
¿Cómo fue esa experiencia de la tortura?
En La 40 nosotros estábamos acostados en el suelo. Nos acostaron a las cinco; las paredes estaban llenas de defecación que se habían hecho y se habían limpiado con la pared; nos sacaban una vez al día para ir al baño. Yo tuve 15 sin bañarme hasta que me soltaron y me dijeron: “de su actitud depende su vida”
¿Veía torturar a otros?
Sí, pero torturados de mala manera. Yo oía unos ruidos, pensaba que estaban haciendo una caja para entrarnos ahí, porque estaban en una casita al lado de nosotros.
¿Y cuándo usted los veía, qué decían ellos?
Bueno, nada, ellos estaban casi muertos...

¿A las Mirabal las interrogaban delante de Ud?
No, a ellas las sacaban a la media noche y yo temblaba cada vez y decía, ¡ay Dios mío, qué le van a hacer!
¿Qué significó estar en la cárcel en una dictadura?
Yo creía que me iban a matar, pero entonces era guapa y aguanté.
¿Cuándo se la llevaron presa le dijeron por qué?
No, camine, solamente. Ya me habían puesto tres foros y como estaba Rafael Francisco peso, y Pipe Faxas, que era mi enllave, pues yo sabía lo que iba a pasar.
¿Qué le preguntaban en el interrogatorio?.
Me preguntaban que qué hice, que qué dijeron, qué pensaban hacer mis amigos, que por que yo me metí ahí.
¿Por qué usted se metió en el movimiento?
¡Bueno, pero la vida que se llevaba.! Yo era médico, estaba al tanto de todo lo que estaba pasando.
¿También estaba enterada de la conspiración del grupo?
Sí. Yo estaba haciendo un parto y esa noche me quedé a dormir allá.
¿Y el grupo, la puso a hacer algo?
No, no me dio tiempo
¿Qué pasó después de la muerte de Trujillo?
Nada, me dejaron tranquila. Yo seguía trabajando; algunas clientas se alejaron, otras siguieron viniendo. Ya la cosa estaba como más floja.

LA HISTORIA CAMBIÓ DESDE 1961. 1 de 3


http://www.listindiario.com/puntos-de-vista/2010/5/30/144047/El-pais-tras-la-muerte-del-tirano-1-de-3

LA HISTORIA CAMBIÓ DESDE 1961
El país tras la muerte del tirano (1 de 3)

LOS PARIENTES DE TRUJILLO, MILITARES Y ALIADOS CIVILES, HICIERON TODO LO POSIBLE PARA MANTENER EL PODER




Dictadura. La muerte de Rafael Leonidas Trujillo produjo cambios significativos en la historia de República Dominicana.

Juan Daniel Balcácer
1 DE 3

La muerte violenta de Rafael L. Trujillo, el 30 de mayo de 1961, no significó el derrumbe inmediato de la dictadura. De hecho, Ramfis, el hijo mayor del tirano, junto con sus tíos Héctor Bienvenido y José Arismendy Trujillo, la alta jerarquía militar así como algunos políticos e intelectuales que durante muchos años le habían servido fielmente a su familia, hicieron todo lo posible por conservar el control del gobierno al precio que fuera necesario.

Una de las primeras medidas del gobierno conformado por Ramfis Trujillo y Joaquín Balaguer fue gestionar que los Estados Unidos colaboraran para que la Organización de Estados Americanos levantara las sanciones económicas impuestas al país desde agosto de 1960.

Para atraerse las simpatías de la administración de John F. Kennedy, el gobierno dominicano desplegó una estrategia de apertura política, permitiendo el retorno de los exiliados y, al mismo tiempo, propiciando un ambiente favorable para el nacimiento del partidismo político.

En el plano político, por primera vez después de 30 años de férrea tiranía, los dominicanos comenzaron a disfrutar las ventajas de la libre expresión del pensamiento y del pluralismo político a través de la existencia de varios partidos políticos. Se rompía así la obligatoriedad, que imperó a lo largo de la dictadura, de pertenecer a un partido único, que es una de las características de los regímenes totalitarios, como el que implantó Trujillo en República Dominicana.

Así, durante las primeras semanas de julio de 1961 tres organizaciones políticas iniciaron sus actividades públicas: el Partido Revolucionario Dominicano, fundado en Cuba en 1939, cuyo líder principal era el escritor Juan Bosch; el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, dirigido por el doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo, y cuyo nuevo nombre fue Agrupación Política 14 de Junio; y la Unión Cívica Nacional, institución mayormente integrada por la clase media y alta, presidida por el doctor Viriato A. Fiallo. Poco después surgieron otros partidos minoritarios que contribuyeron a la educación política de los dominicanos en el ejercicio de las libertades públicas al tiempo de darles la oportunidad de escoger por su propia voluntad al candidato de su preferencia para dirigir los destinos nacionales.

Los Trujillo abandonan el país
Los seis meses transcurridos entre junio y noviembre de 1961 fueron turbulentos y traumáticos. Mientras, por un lado, el Gobierno trujillista aplicaba una política de terror y violencia en plena luz del día, por el otro, la naciente oposición política comenzaba a perder el miedo frente a los organismos represivos (como el Ejército, la Policía Nacional y sobre todo el Servicio de Inteligencia Militar, SIM). Las protestas públicas, cada vez más masivas, fueron multiplicándose en todo el territorio, exigiendo la salida del país de los Trujillo, la renuncia de Balaguer y de los principales colaboradores del antiguo régimen.

Los días 18 y 19 de noviembre de ese año constituyeron el punto final para los remanentes del trujillismo. En la Base Aérea de Santiago, el general Pedro Ramón Rodríguez Echavarría se pronunció contra los Trujillo y lo mismo hizo el general Andrés Rodríguez Reyes en la capital. Pero ya Ramfis Trujillo había decidido abandonar Santo Domingo con destino a París, Francia, cosa que hizo el día 18, siendo seguido por sus tíos y otros familiares, que se dirigieron hacia otros países. Pero antes de viajar al extranjero, Ramfis Trujillo, en persona, se trasladó a una finca propiedad de su familia llamada Hacienda María (en las proximidades de Haina), y allí, junto con algunos de sus más cercanos colaboradores, asesinó a los seis héroes de la conjura del 30 de Mayo que desde junio guardaban prisión en las cárceles de la dictadura, donde padecieron las más espantosas torturas. Ellos fueron Salvador Estrella Sadhalá, Luis Manuel Cáceres Michel (Tunti), Roberto Pastoriza Neret, Huáscar Tejada, Pedro Livio Cedeño y Modesto Díaz Quezada.

Tan pronto la población se enteró de que la familia Trujillo y algunos de sus colaboradores más cercanos habían huido del país, la alegría fue colectiva. A lo largo del territorio nacional muchedumbres se lanzaron a las calles a festejar la trascendental noticia, mientras otros grupos se dedicaron a derribar bustos, estatuas, letreros, en fin, todo lo que simbolizara al dictador Trujillo y a su familia. Muchas propiedades de los Trujillo también fueron objeto de la furia del pueblo que, durante tantos años, había tenido que reprimir sus deseos de libertad. La capital de la República recuperó su antiguo nombre de Santo Domingo y se inició el período que entonces se llamó “la destrujillización”. Los dominicanos fueron preparándose gradualmente para una nueva forma de convivencia en sociedad y mucha gente del pueblo comenzó a utilizar vocablos que antes no formaban parte del léxico cotidiano, tales como: libertad, amnistía, derechos civiles, justicia social y democracia, entre otros.

El proceso de democratización
En 1961 República Dominicana mostraba notables transformaciones en diferentes aspectos. La población superaba los tres millones de habitantes; la división territorial y política del país también había cambiado considerablemente, y de doce provincias que había en 1930, ahora, tras la desaparición del tirano, el país contaba con 25 provincias y un Distrito Nacional.

Asimismo, una moderna infraestructura vial comunicaba las diferentes regiones del territorio nacional, que ya no estaban tan distanciadas como en los tiempos anteriores a la Primera Ocupación Militar Norteamericana de 1916, lo que posibilitaba un mayor intercambio comercial y social entre diferentes pueblos.

Aun cuando todavía la mayor parte de la población vivía en zonas rurales, lo cierto es que a partir de la desaparición de la tiranía trujillista la nación dominicana entró en un acelerado proceso de urbanización y modernización política, económica y social inspirada en el modelo de la democracia representativa.

El Consejo de Estado
Un gobierno colegiado, integrado por siete personalidades, llamado Consejo de Estado, fue creado con el fin de preparar la transición hacia la nueva etapa política que anhelaba la colectividad. El Consejo de Estado inició su gestión el primero de enero de 1962 y su principal misión, además de promulgar una amnistía general y de propiciar una Asamblea Constituyente para redactar una nueva Carta Sustantiva, consitía en organizar elecciones generales para elegir los nuevos mandatarios de la nación. La consulta electoral fue fijada para el 20 de diciembre de 1962 resultando electo presidente Juan Bosch, líder del Partido Revolucionario Dominicano.

Juan Bosch se juramentó el 27 de febrero de 1963 como el primer Presidente dominicano libremente electo en elecciones libres después de 30 años de dictadura. Su gobierno apenas duró siete meses; sin embargo, durante ese breve período se lograron importantes conquistas en el plano democrático, como fue la de impulsar la aprobación de una nueva Constitución Política, que resultó ser la más avanzada del siglo XX dominicano.

El golpe septembrino
En la madrugada del 25 de septiembre de 1963, un grupo de militares encabezados por el entonces Secretario de las Fuerzas Armadas, mayor general Víctor Elby Viñas Román, derrocaron el gobierno constitucional presidido por Juan Bosch, a quien apresaron y luego obligaron a salir del país con destino a Puerto Rico. Los militares golpistas, que contaron con el apoyo de poderosos sectores empresariales y políticos, disolvieron el Congreso, restablecieron la Constitución de 1962, ordenaron la formación de un Gobierno Provisional y declararon fuera de la ley a los partidos políticos calificados de comunistas o pro comunistas. Terminó así el primer ensayo democrático en la República Dominicana después de la tiranía trujillista.

La insurrección de Manaclas
El derrocamiento de Bosch tomó por sorpresa a mucha gente. La mayoría del pueblo, empero, rechazó de plano el desatino de los militares golpistas, pero las medidas represivas del gobierno defacto fueron efectivas impidiendo una reacción escalonada de las masas que deviniera en una revuelta civil. Sin embargo, al cabo de casi dos meses tendría lugar un levantamiento armado con el fin de restituir a Juan Bosch al poder.

El 29 de noviembre el Movimiento 14 de Junio, con su principal líder a la cabeza, el doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo, declaró la guerra al Triunvirato tras sublevarse en diferentes montañas del norte, este y sur del país.

En poco menos de un mes, el ejército del gobierno de facto logró derrotar a los revolucionarios, quienes se fueron a las montañas sin haber recibido un riguroso entrenamiento militar y sin haber hecho la coordinación necesaria para que en las ciudades, mientras ellos combatían al ejército en las montañas, se llevaran a cabo acciones de guerrillas urbanas. La gran mayoría de los revolucionarios fue hecha prisionera, pero Manolo Tavárez Justo y más de diez de sus compañeros que decidieron entregarse a las autoridades, luego de reconocer que su causa estaba perdida en el plano militar, fueron fusilados el 23 de diciembre de 1963.

Después de esos acontecimientos luctuosos, la caída del Triunvirato era cuestión de tiempo. Pero transcurriría poco más de un año para que surgieran las condiciones objetivas y subjetivas que hicieron posible deponer al Triunvirato. Así, en la madrugada del 25 de abril, Donald Reid Cabral, presidente del gobierno de facto se vio forzado a renunciar, siendo sustituido por José Rafael Molina Ureña, como Presidente provisional. Molina Ureña había sido presidente de la Cámara de Diputados en el gobierno de Juan Bosch y como el presidente del Senado, que lo era Juan Casasnovas Garrido, no estaba en el país, de acuerdo con la Constitución de 1963 le correspondía al primero desempeñar la Presidencia hasta que su titular constitucional regresara al país.

La nueva crisis política que surgió a raíz del golpe que depuso al Triunvirato dividió a las Fuerzas Armadas en dos bandos irreconciliables: el de los constitucionalistas, que en principio lideraba el Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez (quien se encontraba en el exilio), y el de los adictos al Triunvirato, que además se oponían al retorno de Bosch. Este último grupo, con asiento en la Base Aérea de San Isidro, donde operaba el poderoso CEFA, lo dirigía el Coronel Elías Wessin y Wessin.

Los militares constitucionalistas, entre los que se destacaban Francisco Alberto Caamaño, Manuel Núñez Noguera, Hernando Ramírez, Héctor Lachapelle y otros, decidieron distribuir armas entre la población civil a fin de oponer resistencia al grupo militar de San Isidro y también al grupo de San Cristóbal, que habían designado una Junta Militar que apenas duró tres días. En cuestión de horas, estos dos bandos militares iniciaron una serie de enfrentamientos bélicos que desencadenaron en lo que se conoce como Revolución de Abril.

La guerra patria
El presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, atendiendo a una petición que le hizo la Junta Militar de San Isidro, ordenó el envío a la República Dominicana de tropas de la Infantería de su país con el propósito de proteger las vidas de ciudadanos norteamericanos que “supuestamente estaban en peligro”. Fue la segunda ocasión en que, durante el siglo XX los Estados Unidos ocupaban militarmente República Dominicana; pero, a diferencia del período 1916-1924, la ocupación militar de 1965, que comenzó el 28 de abril, no abarcó todo el territorio nacional, sino que se limitó a la ciudad capital.

En cuestión de días, aproximadamente 42,000 soldados norteamericanos, apoyados por una imponente escuadra naval que incluía portaaviones, tanques de guerra, helicópteros y los más sofisticados armamentos, ocuparon la ciudad Primada de América y de inmediato establecieron un corredor de seguridad que dividió en dos zonas la capital de la República.

La guerra de 1965 (que a raíz de la intervención americana devino en Guerra Patria) arrojó más de 5,000 muertos y cientos de heridos. Asimismo, agudizó la crisis económica de la nación y reavivó el antagonismo tradicional entre los sectores liberales y conservadores que desde la fundación de la República se han enfrentado tratando de controlar el poder político.

Renuncia de Juan Bosch. Documento para la historia.

!!! Tremenda Labor !!!! decima de Felipe Lora

!!!! Tremenda labor !!!!

Si mantenerme en pobreza
Ha sido el objetivo
¡Buen trabajo Ejecutivo!,
Lo hecho usted con destreza.
Perdiendo estoy la cabeza
Y al borde de un “patatús”
Pues pesan más que una cruz
Los benditos pagareses
Que llegan todos los meses,
¡Incluyendo el de la luz!

La canasta familiar
Abandonó la familia
Y me mantiene en vigilia
El que me solía fiar.
No tengo para comprar
El gas para la cocina
Y el precio e’ la gasolina
Ya no lo puedo aguantar
Lo que me obliga a dejar
El carro en la marquesina.

La basura, luz y el agua
Pronto la van a cortar
Y no me quiere montar
El cobrador de la guagua.
Se me dañó el paraguas,
Mi mujer en embarazo
Y, por vencérseme el plazo,
Me quieren desalojar
¡Y no me puedo ahorcar,
Pues no tengo para un lazo!

Pero mañana temprano
Me levanto a trabajar
Para el país ayudar,
Como buen dominicano.
Y ante el pueblo soberano
Declarar “Benefactor”,
Mejor dicho, “EL Constructor”
A Leonel y al PLD,
Y a todos en el PRD
Por su tremenda labor.

Felipe Lora
felipe@lora.org

Trujillo no supo quién lo mató’

http://www.elcaribe.com.do/site/index.php?option=com_content&view=article&id=246973:trujillo-no-supo-quien-lo-mato-&catid=104:nacionales&Itemid=115


Trujillo no supo quién lo mató’


Por Yanessi Espinal
4 de Jun 2010 12:03 AM

El dictador Rafael Leonidas Trujillo murió sin saber quién o quiénes lo mataron, aunque el deseo de Antonio de la Maza era de que el “Jefe” se enterara de las personas que acabaron con su poder la noche del martes 30 de mayo del 1961.
La afirmación está contenida en el libro “Malfiní. Radiografía de un magnicidio. Estudio forense de la muerte de Trujillo”, del historiador José Miguel Soto Jiménez. “Antonio de la Maza aspiraba a que Trujillo reconociera a los que lo iban a matar.

Por las condiciones de visibilidad y las circunstancias posicionales, Trujillo murió sin reconocer a sus atacantes. Zacarías de la Cruz (chofer) tampoco pudo reconocer a ninguno de los atacantes”, asegura.

Soto Jiménez explica que según sus investigaciones De la Maza no le dio un tiro de gracia a Trujillo, como hasta la fecha han asegurado algunas versiones de lo que ocurrió la noche que mataron al sátrapa.

Igualmente, asegura que el tirano hizo varios disparos cuando salió del vehículo Chevrolet en el que se transportaba la noche en que De la Maza, Pedro Livio Cedeño, Salvador Estrella Sadhalá, Roberto Pastoriza, Huáscar Tejeda, Amado García Guerrero y Antonio Imbert Barrera (único sobreviviente) acabaron con sus 31 años de gobierno dictatorial.

El historiador basa sus afirmaciones en investigaciones que se realizaron en busca de los responsables del magnicidio.
“Malfini” significa guaraguao
El libro consta de 757 páginas. Soto Jiménez explica que el título “Malfiní” que significa guaraguao en creole, lo escogió por la frase “Este guaraguao ya no comerá más pollitos”, que se le atribuye a De la Maza cuando el cadáver fue lanzado al baúl.

jueves, 3 de junio de 2010

Darle cuerpo y vida a la abstención contestataria.

PANCARTA
Darle cuerpo y vida a la abstención contestataria



Raúl Pérez Peña (Bacho)
columnapancarta@yahoo.com
El oficialismo y sus cómplices gozan jubilosos su “aplastante victoria electoral”. Pero quien ganó fue cualquiera y el país se ha cualquierizado.
Celedonio Jimenes y Hugo Quezala han escrito sobre la situación post electoral.
Aquí hay “la absoluta certeza de que el PLD, PRD y PRSC son la misma cosa: podredumbre, incapacidad, latrocinio, oscurantismo, etc”.
“El erario es el blanco de sus largas uñas, sin desligarlos del narco y el lavado, así como del atraso social en general”, precisa Hugo.
Celedonio afirma: “Es necesario que el pueblo construya su propia opción, su propio instrumento”. “Lo popular (que abarca desde la mediana clase media hasta los desclasados que sufren la pobreza extrema) tiene que darse una oportunidad. Tiene que comenzar de nuevo, asumiendo inicialmente un “trabajo de hormiga”; es decir, un trabajo cotidiano, imperceptible, tenaz. Lo anterior no significa partir de cero, pues supone articular fuerzas y esfuerzos para poder avanzar por un camino que es duro, pero de seguro victorioso”.
Y agrega: “Para sumar y no restar hay que partir de objetivos mínimos, indispensables y claros. Objetivos que recojan el sentir de todos los que están inconformes con las cosas malas que nos imponen, de todos los que quieren detener el curso que llevamos y que saben que se puede levantar los brazos y la mirada”.
Hugo propone “convocar en cada provincia a los abstencionistas para analizar lo que debemos hacer para encauzar el país por la vía de una real democracia donde el respeto a las leyes i el cumplimiento de las mismas nos encaminen por los senderos del bienestar general para la población i nuestra ubicación en los lugares más dignos en el concierto internacional, en materia de educación, salud, empleo, bienestar humano y desarrollo”.
El pueblo no puede seguir cruzado de brazos. La abstención contestataria es solo una parte de la abstención. Pero los contestatarios subieron ahora en porcentaje y conciencia, apuntando a los tres sumideros. No es como soplar y hacer botellas el proceso que entraña revolucionar viejas posiciones e imprimirle perspectivas exitosas y masivas a la acera progresista dominicana. Pero lo cierto es que se puede comenzar con darle cuerpo y vida a la abstención contestataria.

Discutirán los resultados electorales del 16 de mayo.

Santo Domingo, República Dominicana-

Una veintena de movimientos independientes de distintas regiones del país desarrollan un proceso de discusión y diálogo horizontal, con el propósito de “articular una alternativa democrática frente al deterioro del sistema político”, el que definen como obsoleto, excluyente y prostituido.

Este domingo 6 de junio se llevará a cabo el Segundo Encuentro Nacional, cuya agenda incluye un panel de análisis de la coyuntura post-electoral con ponencias de la politóloga Olaya Dotel y el periodista Juan Bolívar Díaz.

Discutirán los resultados electorales del 16 de mayo.
Archivo/Clave Digital


“Esta iniciativa se basa en la necesidad que tenemos de unir esfuerzos y recursos para construir un movimiento político democrático, plural, independiente, alternativo, capaz de enfrentar y vencer el imperante sistema de partidos que, como sabemos, está podrido, corrompido y secuestrado por los intereses más perniciosos de la sociedad”, expresaron los convocantes, entre los que se encuentran Jacobo Reyes, Alianza por Villa Altagracia (ALVA); Rafael Jiménez, Frente Popular Aniana Vargas, Bonao; Rufino Herrera, Movimiento Independiente de Los Cacaos y Darío García, Autoconvocad@s.

De acuerdo con los y las convocantes, en el país han surgido decenas de movimientos políticos independientes, en la capital y en los pueblos del interior. Agregaron que algunos de ellos participaron en las pasadas elecciones mientras que otros se abstuvieron o promovieron el voto por ninguno. En el encuentro se espera la participación de movimientos locales de todas las regiones del país, en especial de Nagua, San Francisco de Macorís, Las Terrenas, San Pedro de Macorís, Azua, Mao y Santiago.

También, han confirmado su participación delegaciones de la diáspora dominicana en Estados Unidos.

“El elemento común de todos estos agrupamientos –expresan- es el compromiso con el cambio social y la transparencia, la vocación de servicio y la convicción de que necesitamos transformar la actual sociedad por una en donde predomine la justicia y la democracia, la equidad y la honradez en la administración pública”.
Explicaron que el encuentro del domingo “servirá para que nos conozcamos, para que intercambiemos experiencias y para pasar balance al pasado proceso electoral. También para establecer lazos de comunicación y de cooperación que podrían conducir a una articulación nacional que siembre esperanza en el pueblo y empuje hacia un proyecto político de mayor alcance. Este será un foro libre para expresar nuestros sueños”.

miércoles, 2 de junio de 2010

"EL MIÉRCOLES 31 DE MAYO DE 1961". Por Ramón Mena

Mensaje enviado por Antonio Batista
De: Ramon Mena
Para:
Distinguidos lectores:
Enviamos hoy lunes el nuevo artículo del "Blog de Ramón" para hacerlo coincidir con la fecha,
pues el título del artículo es:
"EL MIÉRCOLES 31 DE MAYO DE 1961"
(Hoy hace 49 años)

http://blogderamon.libreriafrancesa.net/2010/05/el-miercoles-31-de-mayo-de-1961.html
Muchas gracias por su atención y comentarios
-
Ramón MENA MOYA
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31 de mayo de 2010

El miércoles 31 de Mayo de 1961

HOY HACE 49 AÑOS
RELATO INÉDITO

El autor es el único testigo civil vivo que estuvo
presente en el aeropuerto internacional dominicano
en los acontecimientos del día siguiente
de la violenta muerte del dictador Trujillo cuando ese día
llegó de París el heredero Ranfis Trujillo hijo.
Los días que siguieron fueron realmente pavorosos.

La noche anterior de ese día, (la del martes 30 de mayo de 1961), mientras un grupo de conjurados abatía a tiros al tirano Rafael Leonidas Trujillo Molina, en la prolongación de la Avenida George Washington de Ciudad Trujillo, yo (entonces con 22 años) me encontraba, ajeno a ese dramático suceso, disfrutando de un aromático café en La Cafetera de la calle El Conde de la capital dominicana en compañía de mi ex condiscípulo Julito Acevedo Martínez. Curiosamente predecíamos la cercanía del fin del dictador justo en el momento de la violenta muerte de Trujillo, a quien apodábamos “Chapita”, por su afición a las chapas (condecoraciones y medallas).

La mañana siguiente, ese miércoles 31 de mayo de 1961 abordé a las 6:35 AM como de costumbre la guagua (autobús) que como empleado de tráfico de la PAN AMERICAN tomaba junto a la mayoría del personal del Aeropuerto Internacional de Punta Caucedo. Todo el trayecto al aeropuerto fue normal como habitualmente. No se había aún difundido la noticia del atentado con su desenlace fatal. Pero al llegar a la terminal de pasajeros, poco antes de las 8 AM, un pelotón de militares nos detuvo y ametralladoras en mano, nos pidió a todos, con visible nerviosismo, la cédula de identidad. Era evidente que se trataba de un contingente de la infantería de la Fuerza Aérea Dominicana de la base de San Isidro, tanto por sus pulcros e identificables uniformes camuflados como por las intimidantes tanquetas francesas que custodiaban la entrada a la par de las banderas oficiales: la tricolor dominicana y la del Generalísimo con sus cinco estrellas doradas. En todas las instituciones públicas era de rigor desplegar ambas banderas simultáneamente.

Intentando descubrir qué estaba pasando escudriñé los alrededores sin detectar nada sorprendente excepto precisamente las banderas: ambas estaban a media asta… Eso me puso los pelos de punta y seguidamente, con reprimida emoción, les anuncié en voz muy baja pero emotiva a mis compañeros de asiento: “¡Trujillo ha muerto!”…

Sin esperar a que me cuestionaran les expliqué, bajando aún más la voz, mi razonamiento, a dos compañeros comprobadamente antitrujillistas: Juan Suárez y Garibaldi Barreiro. Recordaba que en el “Manual de Academia Militar” que nos entregaban cuando hacíamos el servicio militar obligatorio, se indicaba claramente que la bandera dominicana se bajaría por diferentes razones en señal de duelo, mientras que la bandera del Generalísimo se desplegaría a media asta únicamente con motivo de la muerte del propio “Generalísimo, Benefactor de la Patria y Padre de la Patria Nueva”.

Tomamos a continuación nuestros puestos de tráfico y operaciones en la terminal para ser informados inmediatamente por la torre de control que todos los vuelos debían ser cancelados por el aún inexplicable cierre del aeropuerto. Ya el primer vuelo el PAA 432 había despegado desde San Juan, Puerto Rico y se le había ordenado sobrevolar hacia Port au Prince en Haití, con la advertencia de ser forzado a hacerlo por la Aviación Militar Dominicana. Al revisar los mensajes de los largos rollos de papel del teletipo, se destacaba una circular a todos los aeropuertos de PAN AMERICAN en el mundo, donde el gobierno de los EE.UU. prohibía el paso por sus territorios a todos los ciudadanos dominicanos.

Los norteamericanos conocían y apoyaban el complot contra Trujillo y de esa manera impedirían a su hijo “Ramfis” tomar control del gobierno, pues este se encontraba en París en uno de sus escandalosos viajes de juerga y las únicas vías de Europa a la República dominicana eran necesariamente a través de territorio de los Estados Unidos: New York, Miami y San Juan Puerto Rico. La embajada de los EE.UU había manifestado su apoyo suministrando algunas de las armas a ser utilizadas en el golpe, a través de su agente especial Lorenzo Berry conocido como Wimpy y propietario del popular supermercado que llevaba este nombre como marca comercial. El aporte de esas armas era realmente simbólico, pues figuraban como parte del grupo dos generales y un teniente que tenían amplio acceso a los arsenales del ejército.

Entonces el teletipo empezó a sonar tecleando ruidosamente como siempre, pero esta vez nos hizo sobresaltar. Más aún cuando empezamos a leer el mensaje siguiente en inglés:

SPECIAL FLIGHT AF CHARTER NONSTOP ORY/CTJ ETA CTJ 0100Z STOP AIRCRAFT DOUGLAS DC8 CONSIGNED TO PAA STOP EXCOR VIP END

(VUELO ESPECIAL AIR FRANCE FLETADO SIN ESCALAS ORLY/CIUDAD TRUJILLO HORA ESTIMADA LLEGADA 01:00 DEL MERIDIANO DE GREENWICH* PUNTO AERONAVE DOUGLAS DC8 CONSIGNADA A PAN AMERICAN PUNTO EXTIENDAN CORTESÍAS PASAJEROS MUY IMPORTANTES FIN)

* Hora dominicana 7:00 PM

El Station Manager de PAN AMERICAN el norteamericano Sydney Newcomb le informó de esta llegada al jefe del SIM (Servicio de Inteligencia Militar) Coronel “Tontón” Acevedo, quien corrió a informarlo a sus superiores. A nosotros nos pareció evidente que los pasajeros “muy importantes” debían ser Ramfis Trujillo y su comitiva quienes habrían contratado el charter de AIR FRANCE en el aeropuerto de Orly de París ante la negativa de las aerolíneas de transportarlos como dominicanos, vía territorio norteamericano. Pagaron de contado, en billetes verdes de los EE.UU., según supimos después, US$ 29.000.

A eso de las 9 AM la empleada de la oficina principal de PANAM, Ligia Fiallo, nos llamó para adelantarnos las razones de la presencia militar en el aeropuerto. Nos dijo: “…anoche hubo un atentado contra el Jefe, pero afortunadamente salió ileso”. Ligia era hija del General retirado Federico Fiallo, muy comprometido con Trujillo. La incertidumbre de lo sucedido aumentaba cada vez más entre el personal civil del aeropuerto y nadie se atrevía a utilizar los teléfonos ante el temor de que estuvieran intervenidos, pero pesaba entre nosotros la casi certeza de la muerte de Trujillo al verificar, periódicamente, la bandera del Generalísimo que se mantuvo siempre a media asta.

Mientras en todo el territorio dominicano se mantenía un sepulcral silencio, ya la noticia corría en el extranjero desde el medio día, como un rumor no confirmado. En Costa Rica el escritor y político dominicano Juan Bosch, exiliado y virtualmente desconocido entonces en su propio país, iniciaba ese día con el respaldo tácito de don José Figueres Ferrer, los pasos que lo llevarían dos años después a su elección como Presidente constitucional. No fue sino hasta a eso de las 4 PM que se rompió el silencio cuando la radio oficial LA VOZ DOMINICANA dio la noticia cuando con lúgubre y muy pausada voz anunciaba una y otra vez:

“Anoche, en alevoso atentado perdió la vida el Generalísimo y Doctor Rafael Leonidas Trujillo Molina frente a un grupo de malhechores que en el día de hoy están siendo perseguidos tenazmente por este crimen que enluta a todo el país. El Presidente Balaguer se dirige al aeropuerto de Punta Caucedo a recibir al General Rafael L. Trujillo Martínez, quien vuela desde París en este momento”.

Casi simultáneamente el Coronel Acevedo ordenaba al representante de la PAN AMERICAN Sidney Newcomb que todo el personal civil debía abandonar el aeropuerto inmediatamente. Newcomb le dijo que necesitaba como mínimo dos personas: Garibaldi Barreiro (rip) de operaciones, responsable del cálculo de peso y balance de los aviones y Ramón Mena de tráfico de pasajeros, pues tenía instrucciones de extender todas las cortesías al grupo que llegaba, además de atender a la tripulación francesa. El coronel del SIM accedió y Gary y yo esperamos pacientemente junto al gerente Newcomb la llegada del avión.

Mientras las interminables horas pasaban, nuevos contingentes militares tomaban posiciones en los alrededores de la terminal y en las pistas de aterrizaje. El Presidente Balaguer fue de los últimos en llegar. Antes ya se habían estado acomodando frente a la cada vez más numerosa tropa los generales hermanos del tirano Héctor Bienvenido Trujillo Molina (Negro) y José Arismendy Trujillo Molina (Petán), junto al también General Arturo Espaillat (Navajita) graduado en la academia militar norteamericana de West Point, que jugó un importante papel al abortar el golpe de estado que debía seguir al ajusticiamiento y el Mayor General José René Román Fernández (Pupo), quien estaba entre los complotados y debía dirigir el golpe de estado que nunca se dio. Román ostentaba el grado militar más alto después del de Generalísimo y como Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas era virtualmente el jefe del ejército. Estaba junto a ellos también el coronel Johnny Abbes García, jefe del SIM de tenebrosos recuerdos.

A eso de las 6:30 PM el jet de AIR FRANCE se acercaba ya a la terminal, pero en lugar de empezar el descenso, comenzó a circunvolar la terminal a gran altura al tiempo que su capitán francés reclamaba por radio, primero a las autoridades de PAN AMERICAN las seguridades totales para el aterrizaje, además de los equipos normales como escaleras para pasajeros y generadores para el encendido y seguidamente solicitaba a la más alta autoridad militar del aeropuerto dar seguridades al General Trujillo sobre su recibimiento. Luego de que hablé en inglés con el capitán de la nave, llamamos al Coronel Acevedo quien conversó por radio con Leland Rosemberg (embajador dominicano en Francia de origen austríaco, quien venía también a bordo del jet). Rosemberg se escuchaba por el altoparlante de la sala de operaciones a gran volumen y con marcado acento alemán:

“Habla el embajador Leland Rosemberg. El General Ramfis Trujillo desea saber quienes están en el aeropuerto para recibirlo”.


“Tontón” le dio la lista de todos los generales, el Presidente Balaguer y el de los oficiales al mando de los batallones de sus soldados de San Isidro. Finalmente el jet empezaría a descender y poco después aterrizaba y taxeaba frente a la terminal. Gary y yo nos manteníamos a escasos metros cuando primero descendió Ramfis. Con ojos de borracho y barba de tres días fue recibido primero con un gran abrazo del General José René Román Fernández (Pupo), quien metralleta en mano pretendía ingenuamente que no sería descubierta su participación en la ejecución del tirano. (Al ser descubierto días más tarde, Ramfis lo asesinaría personalmente luego de insufribles torturas).

El resto de la comitiva descendió rápidamente: Rhadamés Trujillo Martínez, hijo menor del sátrapa; el embajador Leland Rosemberg; el playboy Porfirio Rubirosa; el coronel Gilberto Sánchez Rubirosa (Pirulo) sobrino de Porfirio y hermano de mi cuñado Alfredo; seguidos por una media docena de hermosas modelos francesas que luego supimos eran coristas desnudistas del Lido de París, el famoso teatro de la capital francesa. Completaban el grupo un par de amigos de La Cofradía de Rhadamés Trujillo, y guardaespaldas militares que arreaban nueve perros pastor belga de la variedad rojiza terburen. Luego descendió el piloto del DC8 con el resto de sus asistentes y personal de servicio de abordo.

A mí me habían asignado llevar los franceses al lujoso hotel Embajador, pues el avión y su tripulación estaban programados a permanecer esa noche en tierra, pero cuando el piloto vio el aparatoso despliegue militar de recepción y enterado de la noticia del magnicidio, decidió levantar anclas partiendo de inmediato al más seguro aeropuerto de Point-A-Pitre en la isla francesa de Guadeloupe en el Caribe. Las modelos asustadas también, casi en pánico, regresaron al avión que despegó casi inmediatamente. Tan pronto pudimos, nosotros regresamos a nuestras casas a contar lo sucedido a nuestros familiares y amigos cercanos.

Los siguientes días fueron pavorosos. Oímos el tenebroso tableteo de las ametralladoras que retumbaba en el centro de la capital mientras tres complotados se defendían inútilmente muriendo frente a superiores fuerzas del gobierno. Uno de ellos, el Teniente Amado García Guerrero se enfrentó a tiros atrincherado en casa de una tía matando a un militar del SIM e hiriendo a varios antes de caer acribillado, mientras que otros dos Juan Tomás Díaz y Antonio de la Maza caían indefensos inmolados a escasas seis cuadras de mi casa. Casi todos los demás fueron apresados, torturados y asesinados personalmente por Ramfis en su finca. Solo dos de los héroes sobrevivieron: Antonio Imbert Barreras que se asiló en la Nunciatura Apostólica y Luis Amiama Tio quien se refugió en la residencia del médico Tabaré Álvarez Pereyra (primo de mi madre Elba Moya Álvarez). Tabaré y su esposa Josefina Gauttier, lo ocultaron durante seis meses en un closet del baño de su habitación compartiendo con él su comida para que ni la empleada doméstica sospechara la presencia de un tercero en la casa.

Ese día 31 de mayo de 1961 y los días que siguieron están todavía frescos en mi memoria. Lo que pasó en los meses siguientes, es otra historia…