http://www.agn.gov.do/departamentos-agn-dominicana/dep-hemeroteca-biblioteca/historia-dominicana/1452-santiagueros-tambien-hicieron-la-guerra-de-abril.html
Santiagueros también hicieron la Guerra de Abril
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Domingo, 28 de Junio de 2009
Los motivos que me impulsan a escribir esta dilatación de tiempo y espacio son para destacar la significativa participación del Santiago y los santiagueros en lo que fue la gesta histórica del 24 de abril de 1965, luego convertida en guerra patria a partir del 28 de ese mismo mes cuando tropas de los que serían 42 mil marines, apoyados por una entelequia llamada OEA y el entonces presidente de Estados Unidos, Lyndon B. Jonson, osaron pisotear el suelo patrio.
Recrear en esta fecha memorable la participación de hombres y mujeres del pueblo de Santiago en las batallas escenificadas en las calles y callejones del Santo Domingo ese abril heroico y los meses subsiguientes hasta el 3 de septiembre, resulta para mí de valor inconmensurable en mi condición de santiaguero de pura cepa y, además, como militante revolucionario de buena y larga data.
Recuerdo cuando el 24 de abril, pasadas las 2:00 de la tarde escuché la voz vibrante del doctor José Francisco Peña Gómez anunciar a todo el pueblo que un grupo de militares honestos se había levantado con el propósito de deponer el gobierno de facto presidido por el triunviro Donald Reid Cabral, para restablecer el gobierno constitucional del primer ensayo democrático de República Dominicana presidido por Juan Bosch.
Atrapado por la emoción y la alegría, ya llevaba alrededor de 2 años enrolado como militante del P.S.P me lancé de mi casa en la Pedro M. Hungría 65, a las calles y al llegar a la esquina Restauración observé una multitud enardecida que con cantos de victorias se dirigía al centro de la ciudad. Llegamos al parque Duarte en cuyo frente estaba ubicado el local del PRD. y un grupo de jóvenes decidimos tomar la emisora recién fundada por el periodista y comentarista Rafael Rivas Jerez, Radio 1, la cual se encontraba frente al mismo parque, justamente en los altos del Restaurant Antillas, donde fuimos detenidos y conducidos al Cuartel General, durante la noche, debido al gran cúmulo de detenidos por el toque de queda decretado fuimos trasladados a la Fortaleza San Luis, pero al día siguiente, en vista de la desorientación que primada en las filas del ejercito salimos libertados encontrándonos con un Santiago plenamente en la calle, ocupado toda la parte alta de la ciudad.
Todo estaba colmado de un pueblo ansioso por luchar, exigiendo armas para reinstaurar el gobierno del profesor Bosch. Las calles San Luis, El Sol, 30 de Marzo y sus alrededores eran un hormiguero de hombres, mujeres y, hasta niños.
Fue emocionante cuando vimos al doctor Alfredo Conde, dirigente del Partido Socialista Popular, arengar a las masas desde la galería de la Academia Santa Teresita; recuerdo que dijo que debíamos apretarnos las correas ya que no podíamos abandonar las calles para irnos a comer hasta que se lograra la entrega de las armas por los militares. Así lo hicimos.
El lunes 26 llegó desde Santo Domingo Ramón Antonio Veras (Negro), se subió en la capota de una guagua ubicada en la calle San Luis y narró de forma espeluznante el genocidio que estaban cometiendo los militares de San Isidro, ametrallando y bombardeando la ciudad.
Las horas transcurrían, el pueblo no cedía en sus exigencias de armas. Ese día 26 de abril fuimos durante la noche a la Av. Hermanas Mirabal al lado del colmado de don Moisés Luna a esperar los restos de la segunda víctima, mártir de Santiago, el joven abogado Manolo Alvarez (Manolito) diputado del PRD que acudió al llamado de su partido a ocupar su puesto de congresistas constitucional; ya había caído en combates el santiaguero Ledesma Colón.
Los restos de Manolito llegaron aproximadamente a las 9 de la noche en medio de una oscuridad tenebrosa y con intenso patrullaje. El 27, un pueblo henchido de rabia contenida dio sepultura a Manolito Álvarez.
Continuamos en la calle luego del entierro del joven y talentoso abogado. Algo que nos llenó (a mi particularmente), de gozo y orgullo fue participar de un hecho de amor por su pueblo y muestra de dignidad y de coraje:
El compañero David Onelio Espaillat Campo, nos preparó en columnas de fingidos combatientes, nos hizo buscar palos de escobas y empalizadas y nos los terció en los hombros a manera de fusiles conduciéndonos a paso doble, entonando un estribillo que decía: "Subiendo a la loma y nadie se cansa/por eso subimos/siempre felices. Así era ese titán de lealtad y sacrificio, un ejemplo de entereza y coraje fue ye s Onelio un hijo de Santiago.
Una modalidad propia del ingenioso pueblo lo fue la llamada Radio Bembe. Las noticias corrían de boda en boca.... La Revolución estaba ganada, los relatos convertían en leyenda las hazañas de los hombres ranas y su comandante Monte Arache, el arrojo desafiante de Caamaño, la agresividad y decisión de Pichirilo, las proezas de los hombres y mujeres cuyo único nombre era el valor, en medio de todo la llegada del dolor y la tristeza cuando supimos que había caído en combate el más insigne representante de la dignidad, la honestidad y el decoro militar; Rafael Tomás Fernández Domínguez.
Para terminar, en cuanto a mi empecé a sentir la falta de los amigos. Todos o casi todos se fueron a combatir; pero un día yo también me fui y encontré a los amigos en el combate: a Víctor Francisco Cabrera (Nine la Pólvora), manejando un jeep con una ametralladora 30 montada, a Rolando Rodríguez y su hermano Heriberto, cada uno con su respectivo fusil Mausel, a Chiqui Flores, a Horacito Martínez, al sub-comandante René Fernández Almonte, luego periodista de tiempo completo; Gerardo Marmolejos, Juan Persia, Alfredo Conde, Marquito, Franklin Veras y un etc. bien largo para una cantidad enorme de combatientes constitucionalistas de Santiago, de esta hidalga de los 30 Caballeros, sin dejar de resaltar esa luchadora incansable que fuera la gran Altagracia (Piky) Lora (La Pikitina), ejemplo del valor y entereza de la mujer dominicana.
Hoy a pesar del arrojo y coraje de los que enfrentaron la ignominia del verdugo y lavaron con su sangre la traición de los malos dominicanos, nos asalta el recuerdo de una revolución truncada, interrumpidas las ansias e ilusiones de un país, recordando a don Pedro Mir, "colocados en el mismo trayecto del sol y de las guerras"... truncadas, si, sus esperanzas de justicia y libertad, por una horda de 42 mil soldados enviados por el imperio más salvaje y criminal de la humanidad.
Fuente: José A. López/El Nacional
11 Abril 2009
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sábado, 17 de septiembre de 2011
Propone erigir monumento para perpetuar memoria mártires sin apellidos sonoros
Propone erigir monumento para perpetuar memoria mártires sin apellidos sonoros PDF Imprimir Correo electrónico
Escrito por Víctor Manzueta Espaillat
Martes 16 de Agosto de 2011 09:39
[Víctor Martínez Díaz.]
.
RHODE ISLAND. Providence.- Un dirigente comunitario dominicano, propuso en una carta al director de Sol Dominicano.com, la construcción de un monumento simbólico a la perpetuación de la memoria de los miles de dominicanos sin apellidos sonoros que fueron asesinados y desaparecidos durante los 31 años de la Era de Trujillo y los gobiernos que les sucedieron.
Víctor Martínez Díaz, cuyo padre y hermanos fueron fusilados y tirados al mar como se acostumbraba en esa época para desaparecer cualquier prueba que inculpara al gobierno, y evitar una investigación, sugiere que en ese monumento se escriban los nombres de todos los que cayeron en esas épocas, con sus fotos y cualquier recuerdo que las familias conserven.
También la formación de un Comité Gestor del “Monumento a los Héroes Anónimos Asesinados y Desaparecidos de la Tiranía de Trujillo y Otros Gobiernos” que le sucedieron
En ese sentido, Sol Dominicano.com, ha habilitado una cuenta de e-mail para que los familiares empiecen a enviar los nombres de sus seres queridos desaparecidos por la dictadura trujillista, o los gobiernos que les siguieron, inclusive los 12 años de presidente Joaquín Balaguer: heroesinapellidosonoros@hotmail.com para comenzar a recabar nombres, apellidos, fecha de nacimiento, día y fecha en que desapareció, donde fue el último lugar de que tuvieron conocimiento de que estuviera y fecha en que se enteraron que fueron asesinados.
Hacemos nuestra la idea del señor Martínez Díaz, porque en realidad hay muchos miles de hombres y mujeres y niños que fueron desaparecidos por la tiranía y gobierno subsiguientes que no tienen una tumba o un monumento que honre su memoria.
En la medida que vayan llegando estos datos de los héroes ahora anónimos, los iremos publicando para un mejor conocimiento de quiénes fueron esos mártires sin nombres.
Así, que asumimos la consigna del señor Martínez: “Unete de corazón y buena voluntad a esta noble causa”:
Agosto 15/2011
Señor Víctor Manzueta Espaillat
Director Soldominicano.com
Santo Domingo Oeste. República Dominicana.
Señor Director:
Considero de vital importancia histórica que se construya un monumento simbólico, a nuestros mártires que fueron
asesinados y desaparecidos por la tiranía trujillista, en los gobiernos que les sucedieron y en los 12 años de Joaquín Balaquer.
Podríamos tener allí grabados los nombres y fotografías de todos estos luchadores que dieron sus vidas para que hoy la República
Dominicana sea una nación libre, democrática, soberana, libre de cualesquiera otra dictadura ya sea de derecha o de izquieda.
Podría abarcar este monumento, a los héroes y mártires anónimos, que por no tener un apellido brillante, no se le ha hecho ningún lugar en su honor, como por ejemplo, Virgilio Martínez Reyna y su esposa Esperanza, y todas las víctimas de esa primera época en que los sicarios de Trujillo llenaron de sangre el comienzo de su nefasta dictadura.
Los héroes y mártires de Cayo Confites, Luperón, del complot de Moca, a los miles de héroes del Movimiento 1J4. Al olvidado mártir Rufino de la Cruz. A los niños y jóvenes panfleteros de Santiago, a los conspiradores Sargentos de la Fuerza Aérea, a los militares que renegaron de la dictadura y murieron por esa causa, en las ergástulas de la dictadura.
A los dominicanos anónimos que cayeron tras el tiranicidio a manos del Servicio de Inteligencia Militar y miembros de las Fuerzas Armadas, entre los que se encuentran mi padre, el teniente EN José Manuel Núñez y Núñez y mis hermanos, los sargentos del EN, Wenceslao y Jorge Taveras, muertos por disposición de Rafael Leónidas Trujillo Martínez (Ramfis) porque formaban parte de la escolta del entonces del Secretario de las Fuerzas Armadas, general José René Román Fernández.
También, dedicado a las víctimas de los doce años del presidente Joaquín Balaguer, que fueron víctimas del mismo sistema trujillista que aún funcionaba en el país, época todavía que las Fuerzas Armadas cometían crímenes políticos.
En fin Señor Director, un monumento histórico donde los familiares de esas miles de víctimas de la libertad, puedan ir a rezarles, encederles una luz y llevarles flores, un monumento que acoja a todos esos mártires sin apellidos sonoros, pero que supieron ser hijos de la Patria con su entrega y martirio.
Fraternalmente
Víctor Martínez Díaz
Providencia Rhode Island, E.U.A
NOTA: Hago esta exhortación a los dominicanos: Unete de corazón y buena voluntad a esta noble causa.
Escrito por Víctor Manzueta Espaillat
Martes 16 de Agosto de 2011 09:39
[Víctor Martínez Díaz.]
.
RHODE ISLAND. Providence.- Un dirigente comunitario dominicano, propuso en una carta al director de Sol Dominicano.com, la construcción de un monumento simbólico a la perpetuación de la memoria de los miles de dominicanos sin apellidos sonoros que fueron asesinados y desaparecidos durante los 31 años de la Era de Trujillo y los gobiernos que les sucedieron.
Víctor Martínez Díaz, cuyo padre y hermanos fueron fusilados y tirados al mar como se acostumbraba en esa época para desaparecer cualquier prueba que inculpara al gobierno, y evitar una investigación, sugiere que en ese monumento se escriban los nombres de todos los que cayeron en esas épocas, con sus fotos y cualquier recuerdo que las familias conserven.
También la formación de un Comité Gestor del “Monumento a los Héroes Anónimos Asesinados y Desaparecidos de la Tiranía de Trujillo y Otros Gobiernos” que le sucedieron
En ese sentido, Sol Dominicano.com, ha habilitado una cuenta de e-mail para que los familiares empiecen a enviar los nombres de sus seres queridos desaparecidos por la dictadura trujillista, o los gobiernos que les siguieron, inclusive los 12 años de presidente Joaquín Balaguer: heroesinapellidosonoros@hotmail.com para comenzar a recabar nombres, apellidos, fecha de nacimiento, día y fecha en que desapareció, donde fue el último lugar de que tuvieron conocimiento de que estuviera y fecha en que se enteraron que fueron asesinados.
Hacemos nuestra la idea del señor Martínez Díaz, porque en realidad hay muchos miles de hombres y mujeres y niños que fueron desaparecidos por la tiranía y gobierno subsiguientes que no tienen una tumba o un monumento que honre su memoria.
En la medida que vayan llegando estos datos de los héroes ahora anónimos, los iremos publicando para un mejor conocimiento de quiénes fueron esos mártires sin nombres.
Así, que asumimos la consigna del señor Martínez: “Unete de corazón y buena voluntad a esta noble causa”:
Agosto 15/2011
Señor Víctor Manzueta Espaillat
Director Soldominicano.com
Santo Domingo Oeste. República Dominicana.
Señor Director:
Considero de vital importancia histórica que se construya un monumento simbólico, a nuestros mártires que fueron
asesinados y desaparecidos por la tiranía trujillista, en los gobiernos que les sucedieron y en los 12 años de Joaquín Balaquer.
Podríamos tener allí grabados los nombres y fotografías de todos estos luchadores que dieron sus vidas para que hoy la República
Dominicana sea una nación libre, democrática, soberana, libre de cualesquiera otra dictadura ya sea de derecha o de izquieda.
Podría abarcar este monumento, a los héroes y mártires anónimos, que por no tener un apellido brillante, no se le ha hecho ningún lugar en su honor, como por ejemplo, Virgilio Martínez Reyna y su esposa Esperanza, y todas las víctimas de esa primera época en que los sicarios de Trujillo llenaron de sangre el comienzo de su nefasta dictadura.
Los héroes y mártires de Cayo Confites, Luperón, del complot de Moca, a los miles de héroes del Movimiento 1J4. Al olvidado mártir Rufino de la Cruz. A los niños y jóvenes panfleteros de Santiago, a los conspiradores Sargentos de la Fuerza Aérea, a los militares que renegaron de la dictadura y murieron por esa causa, en las ergástulas de la dictadura.
A los dominicanos anónimos que cayeron tras el tiranicidio a manos del Servicio de Inteligencia Militar y miembros de las Fuerzas Armadas, entre los que se encuentran mi padre, el teniente EN José Manuel Núñez y Núñez y mis hermanos, los sargentos del EN, Wenceslao y Jorge Taveras, muertos por disposición de Rafael Leónidas Trujillo Martínez (Ramfis) porque formaban parte de la escolta del entonces del Secretario de las Fuerzas Armadas, general José René Román Fernández.
También, dedicado a las víctimas de los doce años del presidente Joaquín Balaguer, que fueron víctimas del mismo sistema trujillista que aún funcionaba en el país, época todavía que las Fuerzas Armadas cometían crímenes políticos.
En fin Señor Director, un monumento histórico donde los familiares de esas miles de víctimas de la libertad, puedan ir a rezarles, encederles una luz y llevarles flores, un monumento que acoja a todos esos mártires sin apellidos sonoros, pero que supieron ser hijos de la Patria con su entrega y martirio.
Fraternalmente
Víctor Martínez Díaz
Providencia Rhode Island, E.U.A
NOTA: Hago esta exhortación a los dominicanos: Unete de corazón y buena voluntad a esta noble causa.
lunes, 12 de septiembre de 2011
Las rifas de mi madre
mostrar detalles 28 jul
POR GIANNELA PERDOMO PEREZ*
*LA AUTORA reside en Santo Domingo.
La solidaridad puede expresarse con gestos, sin el recurso de las palabras, con acciones que demuestran los sentimientos nobles de la humanidad!
Las circunstancias económicas de mi hogar se vieron violentamente afectadas a raíz de la detención de mi padre, Eugenio Perdomo Ramírez, y su posterior traslado a la penitenciaria de La Victoria, por su participación en el Movimiento Clandestino 14 de Junio. Mi madre, Quisqueya, además de velar por el hogar, debía suplir las necesidades de sus tres hijos en edades escolares y las de nuestras dos tías-abuelas, quienes también vivían con nosotros; como tarea impostergable, cubrir sus propios gastos para viajar cada semana al penal, en procura de reunirse con el esposo amado.
Su imagen revolotea en mi memoria. Con gesto pensativo y voluntad inquebrantable ideó la estrategia más rápida para incrementar sus ingresos: organizar rifas semanales, no las de aguante ¡no, no!; tampoco el socorrido ¨san¨; me refiero a aquellas en que conforme al sorteo dominguero de la Lotería Nacional, alguien resultaba ganador. De ahí que cada lunes, luego de entregar el premio, sujetando entre sus manos artículos de apreciado valor, se desplazaba por las calles de Santiago, silente, discreta, a veces sonriente, para distribuir entre los asiduos jugadores y colaboradores, los números de sus rifas. Con los beneficios de las mismas, podía resolver, en parte, la alimentación diaria, el medicamento indispensable, la vestimenta o el calzado que nos faltara.
Me resulta loable recordar, entre los ¨jugadores¨ de las rifas de mi madre, a Don Moisés Franco, anti-trujillista de siempre, detenido en alguna ocasión, privado de libertad y con el hogar de la familia convertido en su propia prisión. Como nota jocosa, recuerdo que Don Moisés, parado en su galería y utilizando el binóculo, se desplazaba de un lugar a otro para ¨localizar¨ a los calieses que le vigilaban continuamente, desde el frente de la casa, haciendo guardia las 24 horas del día.
En alguna ocasión, conversando con mi padre, Don Moisés le comentó: ¨Eugenio, en este medio, donde los hombres no valen un medio, lo mejor es no estar en el medio¨. ¡Cuánta sabiduría en sus palabras! ¡Con cuánto cariño recuerdo a Don Moisés Franco!
Transcurridos los meses, en su interminable peregrinar a La Victoria, mi madre recibía muy a menudo unas anotaciones -escritas en pequeños papelitos- que le entregaba aquel nefasto militar de servicio en el penal, apellidado Bou, tal y como me sonaba cuando ella lo refería. En las notas, quien las escribiera, solicitaba diversidad de alimentos, ropas para la cama, jabones, toalla, lo que se antojara o le viniera en ganas. Aunque no veía ni visitaba a su esposo, entendía que ¡su ¨Euge¨ estaba vivo! Estos pedidos le alegraban el alma, la colmaban de esperanzas para los próximos días.
En días pasados, conversando con el Ing. Adolfo Franco, con quien Eugenio Perdomo intercambió pocas palabras la noche de su ejecución, y escarbando en sus recuerdos, luego de 51 años de estas imborrables y horrendas vivencias, me relataba: ¨Nos obligaban a escribir nuestra declaración, a continuación de la que debíamos hacer oralmente; en ellas explicábamos planes disímiles a la veracidad de los mismos. Estas declaraciones se hacían luego de haber sido sometidos a las acostumbradas sesiones de bárbaras y a veces sangrientas torturas, (golpes, extracción de uñas, descargas eléctricas utilizando el ¨bastón¨, aplicadas en la zona genital, entre otras) razón por la cual no escribíamos de manera muy nítida. También se refirió a ¨ la existencia de excelentes calígrafos dentro del cuerpo militar del recinto penitenciario (La Victoria) y casa de torturas (La 40) ¨. Reconforta saber y ennoblece a quienes formaron el Movimiento Clandestino 14 de Junio, que pese a los martirios que padecieron en la prisión, mantuvieron una conducta digna, muchas veces titánica.
Con el escenario de estos hechos y despejando uno que otro eslabón respecto a la cadena de pedidos que recibía mi mamá, la interrogante surge implacable. ¿Quién escribía las notas que le entregaba Bou, él mismo talvez, en su rol de posible falsificador? ¡Por Dios! De la declaración que debió escribir mi padre, un malvado personaje penitenciario, copió tal cual de sus letras, los rasgos ¨Palmer¨. El ¨mensajero¨ Bou, por varios meses estafó a mi madre, le robó vorazmente y sin escrúpulos. ¡Solo Dios sabe a cuantas madres, hijas, novias y esposas, les quebrantó la paz con sus sádicas notas, y con cuáles desalmados repartía su botín, arrancado a los familiares de los presos incomunicados, o quizás ya muertos!
¡Recordarlo y repetirlo es obligatorio! Eugenio Perdomo Ramírez, fue detenido el 25 y estrangulado el 29, aquel tenebroso enero del 1960. ¡Interminable noche de brujas y festival sangriento; fecha en la que también fueron asesinados y descuartizados los cuerpos jóvenes de los Panfleteros de Santiago!, organización independiente, que entre otras actividades confeccionaba y distribuía volantes contra Trujillo y su régimen dictatorial; además de las pintadas CT (Contra Trujillo), que se veían tanto en las paredes del Liceo, centro estudiantil donde cursábamos el Bachillerato, como en el Estadio Cibao. ¡Por su coraje y acciones llenas de valentía, nuestro respeto y reconocimiento eterno, a Los Panfleteros de Santiago!
No alcanzo a comprender cómo mi mamá podía manejarse ante la situación emocional que atravesaba. Trasladarse semanalmente a la cárcel sin que le permitieran visitar a su marido. La sentía regresar de La Victoria, con el alma destrozada y las manos vacías; como ave fénix levantar el vuelo, la frente, la mirada hacia delante, como dardo rasgador de sus silencios; ¡altiva y retadora! No dejaba en libertad el oleaje de emociones que pudiera combatirla. Por encima de sus incógnitas o desconsuelos, sembraba nuevas esperanzas para su próximo viaje, confiada en ver y conversar con su amado compañero. ¡Siempre lista a distribuir los compromisos para el próximo sorteo! Jamás la vi caer o desplomarse. ¡Dios Santo! ¿De qué material estaba hecha esta mujer, luchadora infatigable?
Mientras mis hermanos, mis tías-abuelas y yo esperábamos impacientes su regreso, para escuchar las buenas noticias que pudiera traernos, esa semana, una cualquiera de nuestro especial calendario, la esperaba contenta, inquieta; me apremiaba comentarle una novedad que confiaba le alegraría, con la que se reducirían sus gastos y aliviaría la pesada carga de sus hombros.
Estudiaba el segundo y último curso en la academia ¨Santiago¨ - donde me graduaría de Secretaria- dirigida por el señor José Ordeix, quien me pidió, aquel día tan especial, pasar a su despacho para comunicarme que: ¨dadas mis buenas calificaciones, la Academia había decidido otorgarme una beca hasta finalizar el año, ¨premio¨ que no debía divulgar a mis compañeras, solamente a mi madre¨. ¡Dios mío, y este milagro! Me zarandearon las emociones y la alegría por lo que económicamente esta acción representaba, pero cuán triste y humillada me sentía. ¡Tan solo mi padre, excelente proveedor, atendía nuestras necesidades! No estaba acostumbrada a recibir obsequios sin justificación alguna. Ahora, en su ausencia, algunas personas, oculta y discretamente, nos brindaban apoyo. Resultaba muy arriesgado ayudarnos públicamente, pues en plena dictadura, el hecho de pertenecer a una familia anti-trujillista, actualmente equivaldría a la afrenta social de estar involucrados en el negocio de narcóticos o estupefacientes.
¡No reaccionaba ante esta sorpresa! Mis calificaciones no resultaban excelentes; de igual modo, el estado anímico no me permitía una buena actitud hacia los estudios, tampoco a otros intereses propios del entorno donde me desenvolvía. En aquel entonces, de búsquedas y esperas interminables, tener alguna noticia de mi papá, mí siempre amigo, ayudante de mis tareas de estudiante y guía en el mágico universo de los libros, era lo único importante. Pero, definitivamente, esta noticia agradaría a mi madre.
Siempre quise conocer la verdadera razón de esta beca. El profesor Antonio Cuello, propietario de la referida academia, padre de José Israel -luchador anti-trujillista, tenaz, de convicción invariable-, nombró Director a don José Ordeix, ciudadano español, por su basta experiencia en el campo de la educación, quien laboró en la Secretaría de Educación, ocupando la posición de Inspector de Escuelas Privadas. Atisbando detrás del velo de este enigma, podría sospecharse que en “acuerdo de aposento¨, los señores Cuello y Ordeix, así lo decidieran. Colaboración discreta y arriesgada, burlando los perjuicios que pudieran ocasionarles los inconvenientes de la época.
Sin sospecharlo, ¡parecería que nuevos rayos de bonanza llegaban a nuestro hogar! Como regalo del cielo, además de los beneficios de la beca, mi Tío Villa, amigo del entonces Director de Telecomunicaciones, logró mi nombramiento para trabajar en la Dirección de Santiago, acción que debía esperar me fuera notificada por telegrama o llamada telefónica.
Días posteriores, el timbre del teléfono obliga atender la llamada. Una voz desconocida se identifica, quiere hablar conmigo para comunicarme: ¨usted ha sido nombrada Operadora de 4ta. Clase, con salario de 90 pesos mensuales, para trabajar en esta Dependencia, efectivo a partir de la fecha en que tome posesión de su cargo¨. ¡Vaya noticia! A trabajar en el segundo piso del edificio de Correos. Me presenté al despacho del Director, acompañada de mi mamá; luego de las presentaciones de lugar, cómodamente sentadas, alegres, relajadas, el 16 de marzo de 1962, decapitado el régimen, tomé posesión de mi cargo. Esta designación, un tanto especial, cuyo texto aun recuerdo, decía lo siguiente: ¨Nombrada en San Cristóbal, para prestar servicios en las oficinas de la ciudad de Santiago de los Caballeros¨. Cuando se quiere, se puede, es cuanto pensé. La gestión familiar había resultado exitosa; el sueldo a devengar me pareció buena suma para engrosarle a mi madre sus bolsillos.
Además de mi corta edad, ¡no había cumplido los 20 años!, yo era la única mujer en esa Dirección. Gran expectativa reinó entre los que serían mis futuros compañeros de trabajo, quienes me brindaron buen trato y gran apoyo. Aquel día, mientras charlábamos, de manera pícara y muy jocosa me comentaron: ¨ venías de San Cristóbal y esperábamos una fémina con las características de otros grupos étnicos que habitan en aquella región ¨. ¡¡Cómo nos reímos!! De ellos conservo divertidas anécdotas al igual que difíciles situaciones vividas.
A veces, desde la radio, nos enterábamos de una que otra detención. Al escuchar los datos del posible prisionero, permanecíamos inquietos, apenados y muy bien calladitos, ¡debíamos cuidar de nuestros cuellos! Algunas tardes, a fin de soltar tensiones, nos asomábamos al balcón situado en la parte trasera del edificio, para contemplar las puestas de sol que madre natura nos regalaba, tal vez para mitigar nuestras congojas. El espacio celeste mostraba un espectáculo majestuoso y sobrecogedor; se vestía con un despliegue de colores y formas infinitas, hermosas, difíciles de olvidar. ¡Cuánto disfrutaba aquellos atardeceres de la región cibaeña!
Las jornadas rotativas del trabajo, en esta Dependencia Estatal, entorpecerían mi horario de estudios en la Academia. Con ello surgía un grave inconveniente. Consideré urgente hablar con el director y explicarle esta problemática. Para mi sorpresa y muy lejos de cuanto sospechara, expuesta la situación, me permitieron asistir a clases un día por la mañana y al siguiente en horas de la tarde. Una jornada incómoda que debía manejar. Ante la posibilidad de ayudar a mi madre, y socorrida de la mano omnipresente y misericordiosa que nunca nos abandonó, ¡no surgirían barreras que no pudiera saltar!
Sobre estas vivencias, reflexioné un noche cualquiera. El paso del tiempo me mostró clara e indudablemente que para el señor Ordeix, callado, distante y solidario, sin jamás nominarnos en sus listas, siempre resultamos agraciados. Agradezco por igual a Don José y al Prof. Cuello por aquella noble y arriesgada complicidad. Por concederme la beca y ayudar a mi madre con aquel horario tan singular, ¡Gracias!
Recordando nuestras calamidades, el legado especial como enseñanza es que la solidaridad puede expresarse con gestos, sin el recurso de las palabras, con acciones que demuestran los sentimientos nobles de la humanidad!
giannellaperdomo@hotmail.com
POR GIANNELA PERDOMO PEREZ*
*LA AUTORA reside en Santo Domingo.
La solidaridad puede expresarse con gestos, sin el recurso de las palabras, con acciones que demuestran los sentimientos nobles de la humanidad!
Las circunstancias económicas de mi hogar se vieron violentamente afectadas a raíz de la detención de mi padre, Eugenio Perdomo Ramírez, y su posterior traslado a la penitenciaria de La Victoria, por su participación en el Movimiento Clandestino 14 de Junio. Mi madre, Quisqueya, además de velar por el hogar, debía suplir las necesidades de sus tres hijos en edades escolares y las de nuestras dos tías-abuelas, quienes también vivían con nosotros; como tarea impostergable, cubrir sus propios gastos para viajar cada semana al penal, en procura de reunirse con el esposo amado.
Su imagen revolotea en mi memoria. Con gesto pensativo y voluntad inquebrantable ideó la estrategia más rápida para incrementar sus ingresos: organizar rifas semanales, no las de aguante ¡no, no!; tampoco el socorrido ¨san¨; me refiero a aquellas en que conforme al sorteo dominguero de la Lotería Nacional, alguien resultaba ganador. De ahí que cada lunes, luego de entregar el premio, sujetando entre sus manos artículos de apreciado valor, se desplazaba por las calles de Santiago, silente, discreta, a veces sonriente, para distribuir entre los asiduos jugadores y colaboradores, los números de sus rifas. Con los beneficios de las mismas, podía resolver, en parte, la alimentación diaria, el medicamento indispensable, la vestimenta o el calzado que nos faltara.
Me resulta loable recordar, entre los ¨jugadores¨ de las rifas de mi madre, a Don Moisés Franco, anti-trujillista de siempre, detenido en alguna ocasión, privado de libertad y con el hogar de la familia convertido en su propia prisión. Como nota jocosa, recuerdo que Don Moisés, parado en su galería y utilizando el binóculo, se desplazaba de un lugar a otro para ¨localizar¨ a los calieses que le vigilaban continuamente, desde el frente de la casa, haciendo guardia las 24 horas del día.
En alguna ocasión, conversando con mi padre, Don Moisés le comentó: ¨Eugenio, en este medio, donde los hombres no valen un medio, lo mejor es no estar en el medio¨. ¡Cuánta sabiduría en sus palabras! ¡Con cuánto cariño recuerdo a Don Moisés Franco!
Transcurridos los meses, en su interminable peregrinar a La Victoria, mi madre recibía muy a menudo unas anotaciones -escritas en pequeños papelitos- que le entregaba aquel nefasto militar de servicio en el penal, apellidado Bou, tal y como me sonaba cuando ella lo refería. En las notas, quien las escribiera, solicitaba diversidad de alimentos, ropas para la cama, jabones, toalla, lo que se antojara o le viniera en ganas. Aunque no veía ni visitaba a su esposo, entendía que ¡su ¨Euge¨ estaba vivo! Estos pedidos le alegraban el alma, la colmaban de esperanzas para los próximos días.
En días pasados, conversando con el Ing. Adolfo Franco, con quien Eugenio Perdomo intercambió pocas palabras la noche de su ejecución, y escarbando en sus recuerdos, luego de 51 años de estas imborrables y horrendas vivencias, me relataba: ¨Nos obligaban a escribir nuestra declaración, a continuación de la que debíamos hacer oralmente; en ellas explicábamos planes disímiles a la veracidad de los mismos. Estas declaraciones se hacían luego de haber sido sometidos a las acostumbradas sesiones de bárbaras y a veces sangrientas torturas, (golpes, extracción de uñas, descargas eléctricas utilizando el ¨bastón¨, aplicadas en la zona genital, entre otras) razón por la cual no escribíamos de manera muy nítida. También se refirió a ¨ la existencia de excelentes calígrafos dentro del cuerpo militar del recinto penitenciario (La Victoria) y casa de torturas (La 40) ¨. Reconforta saber y ennoblece a quienes formaron el Movimiento Clandestino 14 de Junio, que pese a los martirios que padecieron en la prisión, mantuvieron una conducta digna, muchas veces titánica.
Con el escenario de estos hechos y despejando uno que otro eslabón respecto a la cadena de pedidos que recibía mi mamá, la interrogante surge implacable. ¿Quién escribía las notas que le entregaba Bou, él mismo talvez, en su rol de posible falsificador? ¡Por Dios! De la declaración que debió escribir mi padre, un malvado personaje penitenciario, copió tal cual de sus letras, los rasgos ¨Palmer¨. El ¨mensajero¨ Bou, por varios meses estafó a mi madre, le robó vorazmente y sin escrúpulos. ¡Solo Dios sabe a cuantas madres, hijas, novias y esposas, les quebrantó la paz con sus sádicas notas, y con cuáles desalmados repartía su botín, arrancado a los familiares de los presos incomunicados, o quizás ya muertos!
¡Recordarlo y repetirlo es obligatorio! Eugenio Perdomo Ramírez, fue detenido el 25 y estrangulado el 29, aquel tenebroso enero del 1960. ¡Interminable noche de brujas y festival sangriento; fecha en la que también fueron asesinados y descuartizados los cuerpos jóvenes de los Panfleteros de Santiago!, organización independiente, que entre otras actividades confeccionaba y distribuía volantes contra Trujillo y su régimen dictatorial; además de las pintadas CT (Contra Trujillo), que se veían tanto en las paredes del Liceo, centro estudiantil donde cursábamos el Bachillerato, como en el Estadio Cibao. ¡Por su coraje y acciones llenas de valentía, nuestro respeto y reconocimiento eterno, a Los Panfleteros de Santiago!
No alcanzo a comprender cómo mi mamá podía manejarse ante la situación emocional que atravesaba. Trasladarse semanalmente a la cárcel sin que le permitieran visitar a su marido. La sentía regresar de La Victoria, con el alma destrozada y las manos vacías; como ave fénix levantar el vuelo, la frente, la mirada hacia delante, como dardo rasgador de sus silencios; ¡altiva y retadora! No dejaba en libertad el oleaje de emociones que pudiera combatirla. Por encima de sus incógnitas o desconsuelos, sembraba nuevas esperanzas para su próximo viaje, confiada en ver y conversar con su amado compañero. ¡Siempre lista a distribuir los compromisos para el próximo sorteo! Jamás la vi caer o desplomarse. ¡Dios Santo! ¿De qué material estaba hecha esta mujer, luchadora infatigable?
Mientras mis hermanos, mis tías-abuelas y yo esperábamos impacientes su regreso, para escuchar las buenas noticias que pudiera traernos, esa semana, una cualquiera de nuestro especial calendario, la esperaba contenta, inquieta; me apremiaba comentarle una novedad que confiaba le alegraría, con la que se reducirían sus gastos y aliviaría la pesada carga de sus hombros.
Estudiaba el segundo y último curso en la academia ¨Santiago¨ - donde me graduaría de Secretaria- dirigida por el señor José Ordeix, quien me pidió, aquel día tan especial, pasar a su despacho para comunicarme que: ¨dadas mis buenas calificaciones, la Academia había decidido otorgarme una beca hasta finalizar el año, ¨premio¨ que no debía divulgar a mis compañeras, solamente a mi madre¨. ¡Dios mío, y este milagro! Me zarandearon las emociones y la alegría por lo que económicamente esta acción representaba, pero cuán triste y humillada me sentía. ¡Tan solo mi padre, excelente proveedor, atendía nuestras necesidades! No estaba acostumbrada a recibir obsequios sin justificación alguna. Ahora, en su ausencia, algunas personas, oculta y discretamente, nos brindaban apoyo. Resultaba muy arriesgado ayudarnos públicamente, pues en plena dictadura, el hecho de pertenecer a una familia anti-trujillista, actualmente equivaldría a la afrenta social de estar involucrados en el negocio de narcóticos o estupefacientes.
¡No reaccionaba ante esta sorpresa! Mis calificaciones no resultaban excelentes; de igual modo, el estado anímico no me permitía una buena actitud hacia los estudios, tampoco a otros intereses propios del entorno donde me desenvolvía. En aquel entonces, de búsquedas y esperas interminables, tener alguna noticia de mi papá, mí siempre amigo, ayudante de mis tareas de estudiante y guía en el mágico universo de los libros, era lo único importante. Pero, definitivamente, esta noticia agradaría a mi madre.
Siempre quise conocer la verdadera razón de esta beca. El profesor Antonio Cuello, propietario de la referida academia, padre de José Israel -luchador anti-trujillista, tenaz, de convicción invariable-, nombró Director a don José Ordeix, ciudadano español, por su basta experiencia en el campo de la educación, quien laboró en la Secretaría de Educación, ocupando la posición de Inspector de Escuelas Privadas. Atisbando detrás del velo de este enigma, podría sospecharse que en “acuerdo de aposento¨, los señores Cuello y Ordeix, así lo decidieran. Colaboración discreta y arriesgada, burlando los perjuicios que pudieran ocasionarles los inconvenientes de la época.
Sin sospecharlo, ¡parecería que nuevos rayos de bonanza llegaban a nuestro hogar! Como regalo del cielo, además de los beneficios de la beca, mi Tío Villa, amigo del entonces Director de Telecomunicaciones, logró mi nombramiento para trabajar en la Dirección de Santiago, acción que debía esperar me fuera notificada por telegrama o llamada telefónica.
Días posteriores, el timbre del teléfono obliga atender la llamada. Una voz desconocida se identifica, quiere hablar conmigo para comunicarme: ¨usted ha sido nombrada Operadora de 4ta. Clase, con salario de 90 pesos mensuales, para trabajar en esta Dependencia, efectivo a partir de la fecha en que tome posesión de su cargo¨. ¡Vaya noticia! A trabajar en el segundo piso del edificio de Correos. Me presenté al despacho del Director, acompañada de mi mamá; luego de las presentaciones de lugar, cómodamente sentadas, alegres, relajadas, el 16 de marzo de 1962, decapitado el régimen, tomé posesión de mi cargo. Esta designación, un tanto especial, cuyo texto aun recuerdo, decía lo siguiente: ¨Nombrada en San Cristóbal, para prestar servicios en las oficinas de la ciudad de Santiago de los Caballeros¨. Cuando se quiere, se puede, es cuanto pensé. La gestión familiar había resultado exitosa; el sueldo a devengar me pareció buena suma para engrosarle a mi madre sus bolsillos.
Además de mi corta edad, ¡no había cumplido los 20 años!, yo era la única mujer en esa Dirección. Gran expectativa reinó entre los que serían mis futuros compañeros de trabajo, quienes me brindaron buen trato y gran apoyo. Aquel día, mientras charlábamos, de manera pícara y muy jocosa me comentaron: ¨ venías de San Cristóbal y esperábamos una fémina con las características de otros grupos étnicos que habitan en aquella región ¨. ¡¡Cómo nos reímos!! De ellos conservo divertidas anécdotas al igual que difíciles situaciones vividas.
A veces, desde la radio, nos enterábamos de una que otra detención. Al escuchar los datos del posible prisionero, permanecíamos inquietos, apenados y muy bien calladitos, ¡debíamos cuidar de nuestros cuellos! Algunas tardes, a fin de soltar tensiones, nos asomábamos al balcón situado en la parte trasera del edificio, para contemplar las puestas de sol que madre natura nos regalaba, tal vez para mitigar nuestras congojas. El espacio celeste mostraba un espectáculo majestuoso y sobrecogedor; se vestía con un despliegue de colores y formas infinitas, hermosas, difíciles de olvidar. ¡Cuánto disfrutaba aquellos atardeceres de la región cibaeña!
Las jornadas rotativas del trabajo, en esta Dependencia Estatal, entorpecerían mi horario de estudios en la Academia. Con ello surgía un grave inconveniente. Consideré urgente hablar con el director y explicarle esta problemática. Para mi sorpresa y muy lejos de cuanto sospechara, expuesta la situación, me permitieron asistir a clases un día por la mañana y al siguiente en horas de la tarde. Una jornada incómoda que debía manejar. Ante la posibilidad de ayudar a mi madre, y socorrida de la mano omnipresente y misericordiosa que nunca nos abandonó, ¡no surgirían barreras que no pudiera saltar!
Sobre estas vivencias, reflexioné un noche cualquiera. El paso del tiempo me mostró clara e indudablemente que para el señor Ordeix, callado, distante y solidario, sin jamás nominarnos en sus listas, siempre resultamos agraciados. Agradezco por igual a Don José y al Prof. Cuello por aquella noble y arriesgada complicidad. Por concederme la beca y ayudar a mi madre con aquel horario tan singular, ¡Gracias!
Recordando nuestras calamidades, el legado especial como enseñanza es que la solidaridad puede expresarse con gestos, sin el recurso de las palabras, con acciones que demuestran los sentimientos nobles de la humanidad!
giannellaperdomo@hotmail.com
Combate del Matum evitó fuerzas interventoras asesinaran a Caamaño
http://www.elnacional.com.do/reportajes/2009/12/16/34436/44-anos-despues
Un oficial constitucionalista organiza la defensa durante el ataque al hotel Matún. fuente externas
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La intención era matar a los oficiales constitucionalistas que ocho meses atrás se habían colocado al lado del pueblo para reclamar el retorno a la democracia
16 Diciembre 2009, 1:16 PM
44 años después
Combate del Matum evitó fuerzas interventoras asesinaran a Caamaño
Escrito por:
Concluido de manera formal el conflicto bélico iniciado el 24 de abril del 1965, por medio de una denominada Acta Institucional, el 3 de septiembre del 1965, impuesta por la fuerza interventora que bajo el nombre irónico de Fuerza Interamericana de Paz (FIP), el alto mando militar constitucionalista integrado por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, se decidió por rendir homenajes póstumos a los héroes caídos en defensa de la Constitución y la soberanía pisoteada.
Fue así, como el domingo 19 de diciembre de 1965, tocó rendir tributo al más inmarcesible de los militares caídos en combate: el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, llegando Caamaño y su plana mayor a esta hidalga ciudad de Santiago, en la mañana, y luego de efectuada la misa en la Iglesia La Altagracia, los militares encabezados por Caamaño, el coronel Lora Fernández, el capitán de los aguerridos “Hombres Ranas”, Ramón Montes Arache y los hombres y mujeres ex-combatientes de Abril, nos dirigimos a pie hacia el Cementerio Municipal 30 de Marzo, a depositar una ofrenda en la tumba de Fernández Domínguez; ya en el lugar, y mientras el coronel Caamaño hablaba con el rostro crispado por el dolor del recuerdo, y dos militares ubicados de forma provocativa como franco tiradores en los altos del hotel Oriente, próximo al cementerio, dispararon contra los presentes. Aunque Caamaño y sus compañeros no se alarmaron y éste (Caamaño), continuó con su discurso, el pueblo llano que se encontraba en el cementerio y sus alrededores sí se llenó de ira. Empezamos a movilizarnos para la protección de los defensores de la dignidad nacional, e inmediatamente, un jovencito de nombre Amable, ex combatiente, se abalanzó contra el policía de tráfico ubicado en la 30 de Marzo esquina Salvador Cucurullo, logrando despojarlo de su arma de reglamento. Un hecho anecdótico y risible dentro de la tensión reinante ocurrió cuando los excombatientes constitucionalistas, Heriberto Rodríguez (zapatero nativo de la Joya y miembro del P.C.D.) y Víctor Bisonó (alias Víctor Hidrofobia), se armaron de 2 tablas desprendidas de una empalizada, y con las mismas se dirigieron al lugar de donde salieron los disparos y encañonando a los dos militares que se encontraban en la azotea del hotel Oriente, los hicieron salir huyendo, dejando éstos (los militares) los fusiles abandonados, los toman y los usan para defender luego a los militares constitucionalistas acorralados en el hotel Matum.
Continuando con los hechos; Caamaño y su comitiva se dirigieron al hotel Matum, ubicado en la salida de la ciudad, donde concluirían con un almuerzo, las actividades de ese día; pero los planes de los militares entreguistas y las fuerzas de ocupación yankee, era aprovechar la ocasión para acabar con los jefes constitucionalistas y con ello descabezar el movimiento revolucionario; finalmente fueron acorralados y criminalmente atacados por el ejército y la aviación con todo tipo de armas; asesorados por la CIA, la saña criminal de los entreguistas era repelida con valentía por los representantes del decoro y la dignidad nacionales.
En otro ángulo, nosotros, enterados del acoso, luchábamos para llegar al Matún y nos movilizamos, conminando con rabia a los dirigentes de nuestras organizaciones políticas a que nos entregaran las pocas armas traídas desde Santo Domingo.
Agrias eran las discusiones de, particularmente, los militantes del PCD, para que los camaradas dirigentes, Darío Santos, Juan Persia, Gerardo Marmolejos, Alfredito Conde, entre otros, nos entregaran “los hierros”, para nosotros ir en defensa de Caamaño y sus hombres.
Un caso que me viene a la memoria y que dice lo mucho de levantado que estaban los ánimos, se produjo cuando el camarada Polo González, (operador del cine Víctor, propiedad de la familia Lama de Santiago), aproximadamente a las 2:00 p.m., encontrándonos un grupo de camaradas en la calle Salvador Cucurullo, el joven del PCD, Polo González, ante la presencia de una patrulla mixta integrada por militares de las diferentes donaciones de Santiago, éste intentó accionar una granada que tenía en los bolsillos y gracias a la intervención rápida de Gerardo Marmolejos, quien logró quitársela retorciéndole un brazo, no se produjo una desgracia de consecuencias impredecibles y los militares no darse cuenta de lo ocurrido.
Mientras tanto las horas avanzaban, la decisión de eliminar a Caamaño y sus hombres seguía en marcha, pero estos resistían y en combate desigual luchaban con ferocidad y valentía.
Resultó doloroso al saber que uno de los más connotados representantes del ejército y gobierno constitucionalista había caído: El coronel Lora Fernández estaba muerto.
La rabia contenida estaba lista para salir a flote llegada la noche.
Todos estábamos dispuestos a que si el Matum permanecía cercado, íbamos a accionar empezando con la toma de los cuarteles durante la noche, sin importar que los dirigentes estuvieran o no de acuerdo.
No permitiríamos que mataran toda la dignidad, todo el decoro y el valor que se encontraban acorralados en el perímetro del hotel Matum, lugar que no podía contener la gallardía de dichos hombres.
Final y tristemente, los planes orquestados por las fuerzas del odio y la maldad no se dio como se lo propusieron, aunque triste, pues quedó detrás una pérdida irreparable en la persona del coronel Lora Fernández, muerto cobardemente esa mañana en combate.
Testigo
El autor fue testigo de los combates del 19 de diciembre de 1965 en Santiago, cuando las fuerzas interventoras, con el respaldo del gobierno interino intentaron asesinar al coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó y a quienes fueron sus colaboradores durante la guerra de abril de ese año.
Un oficial constitucionalista organiza la defensa durante el ataque al hotel Matún. fuente externas
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La intención era matar a los oficiales constitucionalistas que ocho meses atrás se habían colocado al lado del pueblo para reclamar el retorno a la democracia
16 Diciembre 2009, 1:16 PM
44 años después
Combate del Matum evitó fuerzas interventoras asesinaran a Caamaño
Escrito por:
Concluido de manera formal el conflicto bélico iniciado el 24 de abril del 1965, por medio de una denominada Acta Institucional, el 3 de septiembre del 1965, impuesta por la fuerza interventora que bajo el nombre irónico de Fuerza Interamericana de Paz (FIP), el alto mando militar constitucionalista integrado por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, se decidió por rendir homenajes póstumos a los héroes caídos en defensa de la Constitución y la soberanía pisoteada.
Fue así, como el domingo 19 de diciembre de 1965, tocó rendir tributo al más inmarcesible de los militares caídos en combate: el coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, llegando Caamaño y su plana mayor a esta hidalga ciudad de Santiago, en la mañana, y luego de efectuada la misa en la Iglesia La Altagracia, los militares encabezados por Caamaño, el coronel Lora Fernández, el capitán de los aguerridos “Hombres Ranas”, Ramón Montes Arache y los hombres y mujeres ex-combatientes de Abril, nos dirigimos a pie hacia el Cementerio Municipal 30 de Marzo, a depositar una ofrenda en la tumba de Fernández Domínguez; ya en el lugar, y mientras el coronel Caamaño hablaba con el rostro crispado por el dolor del recuerdo, y dos militares ubicados de forma provocativa como franco tiradores en los altos del hotel Oriente, próximo al cementerio, dispararon contra los presentes. Aunque Caamaño y sus compañeros no se alarmaron y éste (Caamaño), continuó con su discurso, el pueblo llano que se encontraba en el cementerio y sus alrededores sí se llenó de ira. Empezamos a movilizarnos para la protección de los defensores de la dignidad nacional, e inmediatamente, un jovencito de nombre Amable, ex combatiente, se abalanzó contra el policía de tráfico ubicado en la 30 de Marzo esquina Salvador Cucurullo, logrando despojarlo de su arma de reglamento. Un hecho anecdótico y risible dentro de la tensión reinante ocurrió cuando los excombatientes constitucionalistas, Heriberto Rodríguez (zapatero nativo de la Joya y miembro del P.C.D.) y Víctor Bisonó (alias Víctor Hidrofobia), se armaron de 2 tablas desprendidas de una empalizada, y con las mismas se dirigieron al lugar de donde salieron los disparos y encañonando a los dos militares que se encontraban en la azotea del hotel Oriente, los hicieron salir huyendo, dejando éstos (los militares) los fusiles abandonados, los toman y los usan para defender luego a los militares constitucionalistas acorralados en el hotel Matum.
Continuando con los hechos; Caamaño y su comitiva se dirigieron al hotel Matum, ubicado en la salida de la ciudad, donde concluirían con un almuerzo, las actividades de ese día; pero los planes de los militares entreguistas y las fuerzas de ocupación yankee, era aprovechar la ocasión para acabar con los jefes constitucionalistas y con ello descabezar el movimiento revolucionario; finalmente fueron acorralados y criminalmente atacados por el ejército y la aviación con todo tipo de armas; asesorados por la CIA, la saña criminal de los entreguistas era repelida con valentía por los representantes del decoro y la dignidad nacionales.
En otro ángulo, nosotros, enterados del acoso, luchábamos para llegar al Matún y nos movilizamos, conminando con rabia a los dirigentes de nuestras organizaciones políticas a que nos entregaran las pocas armas traídas desde Santo Domingo.
Agrias eran las discusiones de, particularmente, los militantes del PCD, para que los camaradas dirigentes, Darío Santos, Juan Persia, Gerardo Marmolejos, Alfredito Conde, entre otros, nos entregaran “los hierros”, para nosotros ir en defensa de Caamaño y sus hombres.
Un caso que me viene a la memoria y que dice lo mucho de levantado que estaban los ánimos, se produjo cuando el camarada Polo González, (operador del cine Víctor, propiedad de la familia Lama de Santiago), aproximadamente a las 2:00 p.m., encontrándonos un grupo de camaradas en la calle Salvador Cucurullo, el joven del PCD, Polo González, ante la presencia de una patrulla mixta integrada por militares de las diferentes donaciones de Santiago, éste intentó accionar una granada que tenía en los bolsillos y gracias a la intervención rápida de Gerardo Marmolejos, quien logró quitársela retorciéndole un brazo, no se produjo una desgracia de consecuencias impredecibles y los militares no darse cuenta de lo ocurrido.
Mientras tanto las horas avanzaban, la decisión de eliminar a Caamaño y sus hombres seguía en marcha, pero estos resistían y en combate desigual luchaban con ferocidad y valentía.
Resultó doloroso al saber que uno de los más connotados representantes del ejército y gobierno constitucionalista había caído: El coronel Lora Fernández estaba muerto.
La rabia contenida estaba lista para salir a flote llegada la noche.
Todos estábamos dispuestos a que si el Matum permanecía cercado, íbamos a accionar empezando con la toma de los cuarteles durante la noche, sin importar que los dirigentes estuvieran o no de acuerdo.
No permitiríamos que mataran toda la dignidad, todo el decoro y el valor que se encontraban acorralados en el perímetro del hotel Matum, lugar que no podía contener la gallardía de dichos hombres.
Final y tristemente, los planes orquestados por las fuerzas del odio y la maldad no se dio como se lo propusieron, aunque triste, pues quedó detrás una pérdida irreparable en la persona del coronel Lora Fernández, muerto cobardemente esa mañana en combate.
Testigo
El autor fue testigo de los combates del 19 de diciembre de 1965 en Santiago, cuando las fuerzas interventoras, con el respaldo del gobierno interino intentaron asesinar al coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó y a quienes fueron sus colaboradores durante la guerra de abril de ese año.
Aprendamos de la insurreccion del 24 de abril
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Por: JOSE ANTINOE FIALLO BILLINI | 9:05 PM
Aprendamos de la insurreccion del 24 de abril: Lo que se quería, lo que paso y lo que podrá pasar
Ponencia Presentada verbalmente en Abril 2002 y cuya redacción definitiva fue concluida en Julio del 2004. Coloquio “La Revolución de Abril”, Abril 2002. Local Academia Dominicana de Historia, Santo Domingo.
A Jacques Viau Renaud, haitiano y dominicano, muerto en combate en la Guerra de Abril, quien fuera mi compañero de estudios en el 4to. del Bachillerato en Filosofía y Letras en los años 1960-1961.
“Todo ha sido prefabricado ordenado por ‘nuestros queridos amigos los Yanquis’… para la consumación de cuyos hechos, como es lógico y natural se han servido de los viejos y nuevos militares comprometidos” (Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez).
1.- INTRODUCCION
Al escoger la temática que me propuse entendí que podía ser más relevante centrarme en un abordamiento del proceso de construcción de algunos componentes o factores que permitieron la maduración de las condiciones para una insurrección militar y popular. Y como, esa insurrección popular y militar, aportó a la memoria histórica una cierta identidad rebelde que para esclarecerla seria importante el auscultar algunos elementos de ella para poder valorar como se articulan intenciones, planes, espontaneidades, “chepas”, encuentros inéditos, viejos y nuevos liderazgos.
En ese sentido tengo intenciones políticas analíticas claras, que establecen ciertos limites o limitaciones, por lo que les solicito que no esperen que pueda abordarlo todo, ya que me centrare en una cierta búsqueda de algunos hilos conductores “underground”, sutiles, por abajo, a los que debemos ponerle o darle ciertas importancias sustantivas.
Transitando por esas intenciones entendí interesante esta opinión de Carlos Marx: “…condiciones… tanto aquellas que se han encontrado como las engendradas por su propia acción”.(1) Este punto de vista aporta la relación muy discutida entre situación y acontecimiento; es decir, como algo que se produce en un contexto o situación agrega, inmediatamente, nuevas condiciones que hacen un poco más compleja la situación.
El mismo Marx agrega en otro texto: “Pero la aceleración o la lentitud del desarrollo dependen en grado considerable de estas causalidades, entre las que figura el carácter de los hombres que encabezan el movimiento al iniciarse este”.(2) Además de las nuevas condiciones que aporta el acontecimiento (puede ser desobediencia, resistencia, alzamiento, autodefensa, entre otros), es importante el valorar los sujetos involucrados, sobre todo los que desatan, provocan o incentivan el acontecimiento, en términos de sus acciones, mentalidades, respuestas tácticas o estratégicas, porque el componente subjetivo contribuirá a explicar con mayor profundidad el acontecimiento.
Por ello es interesante esta otra opinión de Federico Engels: “En la guerra, sobre todo la guerra revolucionaria, la rapidez de la acción, en tanto no se alcance algún éxito decisivo, es una regla fundamental… En nuestros días todo el mundo sabe que dondequiera hay una conmoción revolucionaria tiene que estar motivada por alguna demanda social que las instituciones caducas impiden satisfacer”.(3) En este texto hay dos acercamientos interesantes para los fines de mi abordamiento: rapidez de la acción y contexto de conmoción revolucionaria, lo que puede ayudar a determinar éxitos iniciales y debilidades posteriores, en términos de extensión de la conmoción y respuestas para su control, manejo, derrota o aplastamiento.
Veamos, al abordar esta temática con ese contexto analítico intencional, que nos va aportando en su trama íntima de construcción insurreccional.
1.- TESTIMONIOS Y ACONTECIMIENTOS
El entonces Coronel Miguel Ángel Hernando Ramírez nos aporta lo siguiente sobre el día 24 de Abril de 1965:
“…éramos demócratas… Así fue, cuando se hizo presos a varios oficiales en la Jefatura de Estado Mayor del Ejercito fui avisado por el oficial Peña Taveras y decidí hacer preso al Jefe de Estado Mayor y nos comunicamos con todos los recintos en que teníamos compañeros… Así empezó todo, eran las 12:35 PM… El plan no contemplaba en absoluto la participación de civiles armados… eso nunca estuvo en nuestros planes… lo que esperábamos era el apoyo moral del pueblo, pero no su participación activa en los acontecimientos armados.”(4)
Este dirigente militar constitucionalista, además de definir su vocación inicial como democrática, describe como se desata el acontecimiento a partir de un intento de represión al interior de la oficialidad de la Jefatura del Ejercito, acontecimiento que no era parte de un plan previamente establecido, como no lo era lo que sucedió posteriormente: el armamento del movimiento social y político popular: “¡Armas para el Pueblo!”.
Se desata el acontecimiento el 24 de Abril, pero ese acontecimiento se da en el contexto de una situación, de un proceso, que había ido aportando elementos, factores, componentes, que van armando un curso o camino que conformaría posteriormente el “Movimiento Constitucionalista Enriquillo.”
Es interesante el testimonio de Manuel García Germán, militar constitucionalista, quien relata el proceso de construcción de una cierta conciencia militar democrática y sus expresiones políticas y organizativas. García Germán lo dice de la siguiente manera: “… en el momento que Trujillo desaparece todo el mundo comienza a hacer conciencia y no solo éramos algunos militares subalternos, sino que había algunos coroneles que se manifestaban… Cuando se produjo la huelga general de Enero de 1962, que fue la que culmino con la salida de Balaguer del país, eso llevó a la mayoría de los militares a convencerse… Duramos más de un mes acuartelados y ello nos hizo reflexionar sobre la vida tan difícil que estábamos llevando, presentándose la coyuntura para organizar un movimiento entre los militares, que no era del 14 de Junio, precisamente, sino de un grupo de militares que íbamos a hacer un pronunciamiento y a conseguir el apoyo del pueblo y del 14 de Junio… El 1J4 era el pueblo, como quien dice… Ahí nos identificamos muchos militares… y llegamos a comprometernos, a salir a la calle y tomar la ciudad… cuando el golpe de Enero de 1962 falló, se presentó una oportunidad para elegir los comandos por vía democrática… A Viñas Román… lo elegimos nosotros… Pero al margen de ahí estaba todo el equipo… Yo diría que ahí comienzan los principios de una evolución democrática en el Ejército”(5)
Esta primera parte del testimonio de García Germán es sumamente relevante: acontecimientos que aceleran reflexiones (ajusticiamiento de Trujillo, huelga general y golpe Enero 1962), necesidad de crear acontecimientos de democratización militar eligiendo liderazgos militares participativamente, formas organizativas y de decisión colectivas, decisión de operar y actuar en la ciudad cercanos a demandas del pueblo (tomar la ciudad y hacerla segura para un resultado político).
Ese balance entre el 1960, 1961 y 1962 se vio profundizado según nos relata García Germán ampliando su reflexión: “Vino la masacre del Catorce de Junio (1J4), nos golpeó mucho pero nos reorganizamos… algunos comenzaron a venderse, otros a recibir prebendas… comienza la corrupción… nos ayuda muchísimo porque comienza a crear malestar entre los militares y cataliza el movimiento real… El movimiento lo comienzan los constitucionalistas… lo dirige Rafael Fernández y el Coronel Hernando Ramírez… inclusive llegó a incluir a Lachapelle, quien jugó un papel importante en la revolución… nos ayudábamos mutuamente… era como una cooperativa… Luego se incorporaron los reformistas, el grupo balaguerista. Nosotros íbamos más allá… contacté al Catorce de Junio… yo era catorcista… La revolución estalló y no había una consigna clara y no había un acuerdo claro… ¿y por qué estalla así?... porque nosotros teníamos un acuerdo claro con los militares de que si se tocaba a uno solo de nosotros dentro o fuera, íbamos a actuar de inmediato… Y así se da el golpe de estado, sin haber tenido un solo acuerdo”. (6)
Este testimonio es muy interesante porque describe un proceso difícil, tortuoso, exigente de definiciones: se reorganizan luego de derrotas, valoran elementos de canalización, asumen decisiones en grupos o colectivos, deciden ir más allá de lo conservador tradicional y adoptar alguna decisión de acciones en caso de represión o agresión a uno de los integrantes de la “cooperativa militar”. Desatar algo en caso necesario aun todo no estuviera bien claro, definido o perfilado. Los acontecimientos se inician muchas veces de esa manera y retan a la continuidad del camino abierto sin que necesariamente sepamos donde conduce.
Por ello es importante prestar atención a otro testimonio, en este caso, del oficial constitucionalista Héctor Lachapelle que reflexiona aportando datos e informaciones, así como valoraciones muy interesantes. Lachapelle nos dice: “… en la mentalidad de la oficialidad joven de aquel entonces, una oficialidad no revolucionaria pero si conciente de su rol, de su papel como oficiales de las Fuerzas Armadas de que se respetara lo que hoy se conoce como voluntad popular y que en aquellos tiempos no se le decía así… Es entonces cuando el Coronel Fernández Domínguez comienza a estructurar este movimiento… De su escritorio, en la academia, saca lo que los militares llamamos escalafón (un listado de los oficiales de cada rama, que van del mayor al menor rango); saca ese escalafón y me dice: ¿A quien de estos oficiales podemos hablarles para que estructuremos un movimiento para evitar el golpe de estado?... el movimiento empieza a tener ramificaciones… oficiales de infantería, de tanques, pilotos, hasta la marina de guerra… comandante de la compañía antiguerrilas… Nunca planificamos para enfrentarnos al ejército norteamericano… Esa fue una eventualidad que no contemplamos… previmos resistencia, pero principalmente del CEFA”. (7)
El aporte de esta reflexión introduce algunos nuevos elementos o factores: la cuestión generacional y la mentalidad que está en desarrollo como una construcción especifica de demandas democratizadoras en relación al estado y los gobiernos, en una estrategia que por diferentes razones no asumía la geopolítica del imperialismo yanki. Se organiza el movimiento político militar, se ramifica y extiende, se produce el acontecimiento insurreccional del 24 de Abril y sus consecuencias inmediatas incluyendo la intervención militar imperialista, evento no contemplado como eventualidad y que nos aporta una lección para el análisis, la estrategia y las acciones.
1.- UNA INTERROGANTE: ¿POR QUE ESOS
MILITARES Y ESA REFLEXION?
Luego de pasar revista a esos testimonios y sus reflexiones debemos preguntarnos ¿por qué surgen militares con esa mentalidad, esas reflexiones, esos caracteres y esas opciones de democratización, incluso en sus mismas estructuras de poder de la sociedad política ramas armadas? Si intentamos algunas respuestas quizás podamos ver con mayor claridad la situación y el acontecimiento, buscando algunas raíces.
Sugiero que pensemos reflectivamente el proceso, lo que nos ayudaría a entender el hoy y prever para lo que esta por venir:
3.1 Luego del cierre de la década de los 40 (luego de 1948), y, sobre todo a inicios de los 50, la tiranía trujillista, decide, por necesidad de consolidar sus estructuras y mecanismos estatales de opresión, ‘modernizar’ componentes importantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, para poder expresar también su voluntad geopolítica en el Área del Caribe. En ese sentido se adquieren nuevos armamentos, se organizan nuevas unidades operativas, se requiere de nuevas formaciones y saberes que generan necesidades de nuevos contactos regionales y mundiales.
Surgen y se combinan nuevas generaciones de oficiales, nuevos saberes, nuevas formas organizativas y por tanto elementos de nuevas mentalidades y significatividades. Se van generando y sin aparentes conflictos inmediatos, potenciales contradicciones dentro del aparato trujillista de dominación a partir de una ‘modernización’ que tiene como punto de partida la ‘vieja guardia’ y el liderazgo autoritario de la jefatura, hasta los inicios de la variante ‘contrainsurgente’ de los primeros años de la década de los sesenta (1961 y 1962). Una ‘modernización’ que comienza en la tiranía y continua en la post-tiranía seudo democrática al amparo de la “Alianza para el Progreso” y las asesorías del “Grupo de Asesoría y Asistencia Militar (MAAG)” y la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID). Esta estrategia se encuentra en un contexto de demandas democratizadoras y de justicia social relegadas que se expresan en movilizaciones sociales, expresiones políticas populistas o radicales, organización creciente de sociedad civil desde abajo (sindicales, campesinas, estudiantiles, territoriales urbanas o barriales, religiosas, mujeres, etc.).
3.2 Por otro lado y como consecuencia de las luchas políticas, sociales y partidarias, se desarrolla la propuesta de “modernización” populista democratizadora planteada por el perredeismo y el boschismo, que aunque auspiciaba otra dinámica desde arriba, abría contradictoriamente acontecimientos de relevo militar, reforma de estructuras de unidades militares y de seguridad, menor uso de la coerción y violencia estatal y de la sociedad política y por tanto de su componente armado, es decir, Fuerzas Armadas y Policía.
De hecho se reducían las funciones de violencia de las unidades policíaco-militares y se planteaba el desarrollo y crecimiento de las funciones cercanas a resultados sociales y redistributivos. Su impacto inmediato eran ciertos límites a la acumulación capitalista (originaria y ampliada) y el reto de reflexionar y proponer nuevas funciones militares menos coercitivas y más asociadas a la defensa de una alternativa populista y desarrollista. Ello requería de espacios nuevos de reflexión, organización, reestructuración militar que superaran política y generacionalmente la vieja guardia y las nuevas modernizaciones contrainsurgentes, variantes ambas centradas en el autoritarismo, la coerción y la centralización de decisiones.
3.3 Por ello surgen nuevas propuestas de reforma militar, es decir, la modernización por la vía de ciertas transformaciones que afectaran determinados intereses corporativos militares y burgueses nacionales e internacionales. En el fondo esta propuesta acentuaba el intento de democratizar la relación estado-sociedad y gobierno-estructuras militares, lo que conllevaría y abarcaría las propias formas organizativas militares. La propuesta de reformar o modernizar la sociedad centrada en el trabajo (Constitución 1963), la superación de la condición de “hijo de machepa”, sin autoritarismos y linajes escogidos (aun no fuera su intención explicita) produjo una cierta radicalización en la reflexión militar tratando de superar la condición de apoyatura incondicional de las decisiones jerárquicas y verticales, obedientes y no discutibles, comenzando a trillar el camino de convertir progresivamente al “militar” en ciudadano integral.
1.- REFORMA MILITAR Y PROPUESTA POLITICA
Por las razones anteriores es importante rescatar algunos otros testimonios y relatos que confirman nuestra apreciación sobre la relación entre el proceso, la reflexión y las propuestas de reforma.
La Sra. Arlette Vda. Fernández, viuda del Coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez, nos aporta la siguiente apreciación: “… Ya Fernández Domínguez y sus compañeros… planificaron cuidadosamente reformar drásticamente las Fuerzas Armadas Dominicanas, o sea, volverlas profesionales y sacar la corrupción, sacando de circulación lo que se llamaba en esa época la Guardia Vieja o Trujillista”. (8)
Llama la atención la actitud ‘planificadora’ de reformar ‘drásticamente’ las Fuerzas Armadas, no una simple ‘modernización’ de lo viejo, sino incursionar en el protagonismo de lo nuevo sacando de las Fuerzas Armadas la oficialidad que impedía ese proceso.
Las intenciones y propuestas de reforma político-militar son claramente expresadas por el propio Coronel Fernández Domínguez en un texto original mimeografiado cuando define los alcances del movimiento que el encabezaba: “…un grupo de oficiales jóvenes y de principios claros y definidos… procuraron el contacto de otros de igual condición y sentimientos… para impedir que aquellos sectores militares capitaneados por ambición de poder y el lucro personal… la misión de todo militar honesto era, es y seria la de respetar la voluntad de las grandes mayorías…. Así como ha juzgado ya la historia a los actos oficiales que por ambición se pusieron al servicio de intereses extranjeros de una parte, y de intereses criollos antinacionales de la otra parte; con el fin exclusivo de imponer el poder dictatorial, como el trayecto más expedito, para hincharse en millones y… de crímenes… Estos tendrán sus banquillos… Sobre estos se levanta el acusador de todo un pueblo, como una sentencia inapelable”. (9)
Este texto anterior a la Insurrección de Abril de 1965 es esclarecedor del proceso hacia una cierta radicalidad político-militar: jóvenes oficiales, principios claros, impedir lucro y ambición de poder, para respetar voluntad mayorías, contra intereses extranjeros y antinacionales con su dictadura, por lo que, serán llevados al banquillo de los acusados aunque el pueblo ya los acusa.
Es una visión y doctrina para la reforma drástica de las Fuerzas Armadas, con actualidad para el hoy, por cierto, donde se induce a las nuevas generaciones de oficiales al desarrollo de sentimientos democráticos, participativos y deliberativos por la justicia y con capacidad del juicio histórico. Sin transacciones con los que se enriquecen y cometen crímenes, señalando sujetos, responsabilidades y balances sin hipócritas reconciliaciones y perdones.
1.- ACONTECIMIENTO, INCERTIDUMBRES Y LA
FUNCION DE LO INESPERADO EN LAS CALLES
La activación de lo militar-político democratizador produce el acontecimiento insurreccional en su primer momento y éste se desplaza con dificultad, porque no existe una estrategia, un plan armónico, una apreciación estratégica de naturaleza holística o global, por lo menos, en lo fundamental.
Todo acontecimiento desata nuevas circunstancias teniendo, como decíamos, el contexto del proceso cruzado por sucesivas “modernizaciones” (trujillista, contrainsurgente, boschista y radical-democráticas), con sus intencionalidades, las que producen una acumulación de nuevas condiciones, no solo en la corporación o cuerpo militar sino en la cotidianidad y la espontaneidad de la calle.
El 24 de Abril es acontecimiento y entre ese día y el 27 de Abril se producen eventos nuevos, imprevistos, que entran a jugar su papel en un contexto de ‘no-estrategia’. Otros testimonios evidencian la necesidad de no despreciar lo espontáneo, lo que “por chepa”, casualidad, se presenta de improviso y agrega su contribución como practica.
Nos relata Narciso Isa Conde: “No había una conducción visible del proceso… Francis hizo referencias al repliegue del PRD y nos dijo que ellos estaban dispuestos a pelear hasta las ultimas consecuencias con los que estuviéramos dispuestos a dar pelea, sin importarles que fueran o no comunistas… Entonces le planteamos la necesidad urgente de una orientación político-militar… insistimos en lanzar un manifiesto… planteamos que lo hiciera el “Comando Militar Constitucionalista” como expresión del movimiento militar que permanecía encabezando la insurrección”. (10)
Isa Conde se está refiriendo a un encuentro casual, fortuito, en una calle de la Ciudad de Santo Domingo entre varios militares (entre ellos el Coronel Francisco Alberto Caamaño) y varios dirigentes comunistas del entonces todavía Partido Socialista Popular (PSP) que circulaban en ella por diferentes razones.
Ese escenario es descrito por José Israel Cuello Hernández haciendo algunas precisiones y aportando el dato de la advertencia sobre la intervención yanki no contemplada inicialmente en las respuestas del levantamiento militar y su ulterior desplazamiento. Cuello, quien se encontraba con Isa Conde, dice lo siguiente: “En las calles un pueblo parcialmente armado y las izquierdas, con escaso contacto con los núcleos militares que, sin cabeza visible, también se empeñaban en evitar el colapso total del movimiento… no había pues, al caer la noche sobre la ciudad y el país, ni cabeza política, ni coherencia militar… Pedro Mir con la lucidez que todavía no ha perdido, planteó esa noche la inminencia del desembarco norteamericano… el texto del documento del Comando Militar Constitucionalista, redactado fundamentalmente por Asdrúbal Domínguez y por mi y aprobado por Caamaño”. (11)
La descripción del momento por Cuello es precisa: pueblo armado, sin cabeza y coherencia visible, sectores tratando de superar las debilidades evidentes que emergen, visiones lucidas que advierten y militares e izquierdistas-comunistas plasmando un texto-acuerdo para impulsar la coherencia y construir un momento con dirección articulada diversa.
El documento del Comando Militar Constitucionalista (12) propone una alianza y define un poder:
“…la unidad de civiles y militares armados”.
“…no hay formas de vencer al pueblo en armas”.
Estos dos párrafos son reveladores, de que, en algunas horas hay reformulaciones y reorientaciones: la unidad de civiles y militares armados construye al pueblo en armas que surge como un sujeto nuevo, poderoso, porque es la asunción de la condición ciudadana integralmente por el ejercicio de la soberanía en la calle. Hay una reformulación inmediata de la doctrina militar convencional que inicialmente trato, como decimos en un texto nuestro (13) “congelar las contradicciones en el contexto del ‘territorio’ militar, sin comprender que la dinámica del golpe (constitucionalista, N.A.) estaba inserta en una dinámica de masas democrático-burguesa a escala territorial, sobre todo urbana y que la política de las armas había encontrado ya un espacio superior para dirimir sus definiciones históricas”.
Esa nueva dinámica de la nueva ciudadanía integral en la calle produce un reencuentro de sujetos, un punto de encuentro que tiende a igualar protagonistas. Por ello, en otro texto nuestro afirmábamos que ello se produce cuando “elementos, tanto de la vieja sociedad política en crisis como la sociedad civil insurgente confluyen en puntos de acercamiento mas asociados a lo democrático, a lo ‘civil’, a lo no convencional, a la emergencia o eclosión de fuerzas masivas donde convergen intenciones y espontaneidades, donde lo armado se redistribuye y no se especializa y donde lo político-democrático se hace evidente y asumido por lo militar: el militar se reconoce como político y el político civil se arma, se hace militar, un reencuentro total de la naturaleza de los y las ciudadanos y ciudadanas”.(14)
Esa condición integral de ciudadano-armado reformula la doctrina militar burguesa cuando se asume la autodefensa, se extiende ella, se hace participativa, se democratiza al ser demanda de la sociedad civil de abajo, de las clases y agrupamientos excluidos, desmonopolizando al estado o sociedad política del armamento y el ejercicio de la violencia. Ello, al surgir unas nuevas organicidades desde los nuevos encuentros no planeados, las espontaneidades en curso, las necesidades de respuestas y las búsquedas difíciles de estrategias en los hechos abrumadores de las calles como hervideros de rebelión y nuevos poderes.
Nuevos testimonios nos hablan de respuestas que combinan lo que se tenía acumulado y la necesidad de adecuarse a circunstancias de alzamiento y guerra urbana de semi-posiciones. Baby Mejía, dirigente del Movimiento Revolucionario 14 de Junio nos entrega esta perspectiva: “El Buró Militar del 1J4 tenia más de un año trabajando con los conspiradores en el movimiento para el levantamiento militar… era el único organismo del 14 de Junio que mantenía una autonomía dentro de la organización que estaba prácticamente paralizada por la lucha interna… cuando estalló la guerra, esos cuadros los repartimos entre todos los comandos”.(15) Y Mejía agrega en cuanto a la inserción urbana del catorcismo: “… es el Buró Militar el que decide tomar las azoteas de Ciudad Nueva al inicio de la guerra y crear las Unidades Móviles… la idea nos vino del tractor que el Che convirtió en una unidad blindada en Santa Clara… Esas unidades móviles tenían como punto fundamental fortalecer los puntos débiles de combate”. (16)
Si bien es cierto el aporte de Mejía, además había que agregar, que varios dirigentes del 14 de Junio estuvieron entre 1960 y 1962 en Venezuela cuando las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) desarrollaron la experiencia de las “Unidades Tácticas de Combate” (UTC) en zonas urbanas venezolanas y por tanto en la memoria catorcista, aún no admitido, fueron referentes de la organización territorial de los cuadros políticos-militares del 1J4.
Es importante en ese sentido reflexionar sobre la inserción de diversas organizaciones de izquierda en el acontecimiento para comprender porqué la insurrección, a pesar de tomar nuevos cursos en los encuentros de las rebeliones callejeras, no pudo extenderse, rápida y masivamente como acontecimiento urbano-nacional.
Por ejemplo, en el Partido Socialista Popular (PSP) hegemonizaba una cierta visión obrerista de aparato partidario con sectores que se diferenciaban de las opciones de armar la política como guerrilla. El Movimiento Popular Dominicano (MPD) transitaba del populismo urbano radical original a intentos de guerrilla rural sin una comprensión actualizada de las nuevas insurgencias urbanas cívico-militares. Por ultimo, el Movimiento Revolucionario 14 de Junio salía de la experiencia de una doble estructura política y político-militar (la “infraestructura”), derrotas en la implementación de guerrillas rurales antigolpistas y sorpresas ante el fenómeno rápido y complejo de la insurgencia urbana cívico-militar.
Sin embargo, agregaron al acontecimiento, incorporaron al acontecimiento, militantes, organizaciones con ciertas decisiones insurgentes y algunos elementos políticos para reforzar los nuevos poderes políticos armados de base: los comandos constitucionalistas.
1.- CONCLUSIONES
6.1 La reflexión de lo político-militar es importante si ella se hace en un contexto de relación con la sociedad como organicidad de relaciones sociales, con las demandas populares, con las demandas sociales del pueblo como mayorías excluidas. En ese sentido es acertado repetir el acercamiento de Federico Engels cuando nos sugiere: “En nuestros días todo el mundo sabe que dondequiera que hay una conmoción revolucionaria tiene que estar motivada por alguna demanda social que las instituciones caducas impiden satisfacer”.(17)
6.2 Esta reflexión debe tener como consecuencia más o menos mediata la creación de nuevas formas de organización político-militar comprometidas con la calle, es decir, con lo que sucede cotidianamente en la vida de la gente y sus urgencias, sus autogestiones y autodefensas comunitarias. Es interesante la opinión de Carlos Marx en el sentido de: “… organización corpórea de los individuos… condiciones de vida… tanto aquellas con que se han encontrado como las engendradas por su propia acción.”(18)
6.3 La reforma militar es parte de una reforma o transformación radical del estado, para lograr una reorganización que sea dialógica, cooperativa, significativa y popular. Por tanto debe ser capaz de catalizar (acelerar) el movimiento real. Es acertado de nuevo el aporte de Federico Engels, asumiendo esa urgencia no desarrollada en la Insurrección de Abril, cuando decía: “En la guerra, sobre todo la guerra revolucionaria, la rapidez de acción, en tanto se alcance un éxito decisivo, es una regla fundamental”.(19)
Evidentemente, la Insurrección de Abril necesitaba de una rapidez entre el 25 y 27 de Abril, que no fue posible alcanzar y que podría haber creado las condiciones para una confrontación adecuada con las tropas del imperialismo yanki. Es importante tener en cuenta la diversidad integrada intencional o espontáneamente al acontecimiento, lo que puede en ocasiones dificultar la cohesión rápida de fuerzas. El mismo Engels lo sugiere así: “Lo mismo que en todas las guerras insurreccionales en las que los ejércitos son mezcla de soldados adiestrados y reclutas sin preparación…”. (20) O, agregamos, con diversidad de preparación y de concepciones sobre la guerra.
Articularse estratégicamente al movimiento real, en unidades territoriales compartidas como lo fueron los Comandos Constitucionalistas, sin estar separados, operativa y socialmente de las comunidades donde ellos estaban insertos, porque de lo que se trataba y trata es de una estrategia de universalización y articulación de ciudadanos y ciudadanas.
6.4 Es, en ultima instancia la definición de una estrategia del desarrollo social transformador, de naturaleza global y no solo sectorial, que sea capaz de prever, de esclarecer diversos escenarios y de manejar incertidumbres potenciales, con una visión clara, con acuerdos claros, centrados en la soberanía popular, planeando diversas posibilidades de respuestas ante formas o acciones opresivas, endógenas o exógenas de control, intervención o invasión, sobre todo imperiales y contrainsurgentes en contraposición a las que se sostengan en la opción política de la tesis reaccionaria “… de la vieja amistad y solidaridad común entre los dos países (Dominicana y Estados Unidos, N.A.)… por razones históricas y geopolíticas…” (21) como lo manifestara el actual Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas.
6.5 La reforma, transformación o revolución militar o político-militar como reforma, transformación o revolución político-militar en la sociedad política para hacer mayor responsabilidad de la sociedad civil los poderes y las autogestiones y las autodefensas, no puede obviar los juicios históricos, incluso en la propia interioridad estrictamente militar, para esclarecer su identidad, y ello supone una verdadera revisión de la historia militar-política o político-militar, en sus experiencias y momentos o acontecimientos mas relevantes. Desde un acontecimiento especifico hasta la lectura y comprensión del proceso o situación.
En el caso de la Insurrección de Abril de 1965, hay juicios aparentemente antiguos de Federico Engels que nos sugieren la naturaleza victoriosa de una estrategia de naturaleza expansiva y ofensiva, y no la naturaleza débil de un acontecimiento restringido y defensivo. Engels había dicho: “…se había demostrado que la invencibilidad de la insurrección popular en una gran ciudad era una ilusión,” (22) a pesar de los esfuerzos constitucionalistas por romper aislamientos y extender la insurrección en localidades del interior; dijo Engels además que “la defensiva es la muerte de todo alzamiento armado” (23) y obviamente el aislamiento en la gran ciudad sello una dinámica defensiva del proceso insurreccional, muy condicionada además por la naturaleza organizativa y de mentalidades de los sujetos político-militares y político-sociales.
Por otro lado es importante estudiar y reflexionar sobre los sujetos sociales insurgentes, sus identidades, sus diversidades, sus potencialidades estratégicas, incluyendo las respuestas creativas rápidas y ofensivas (habilidades de construcción alternativa en el camino o dentro del camino iniciado): movimientos sociales (obreros, barriales, estudiantiles, profesorales); militares profesionales; militantes políticos armados o militarizados; militantes políticos no armados o no militarizados; fuerzas sociales espontáneas cíclicas (nuevos grupos urbanos de pobres y excluidos, agrupamientos de mujeres); puntos de encuentro o ‘no lugares’, de socialización y conspiración significativos y espontáneos de variada significación. Ello es necesario para poder identificar articulaciones, redes, coberturas de la extensión territorial y control de la comunicación y los desplazamientos, para determinar el valor estratégico de la experiencia.
Y en la apropiación política del proceso, hacer una revisión a fondo de la historia político-militar para desmitificar y pasar balance a la herencia insurgente que permite establecer la legitimidad verdadera en la política armada insurgente de naturaleza popular, democrática y revolucionaria en distintos acontecimientos de un largo proceso.
Es de relevancia el rescate de la insurgencia cimarrona, sus manieles y palenques hasta la insurrección de Boca de Nigua en 1796 con la formación de ‘batallones’ y el proyecto de ‘republica’ independiente influenciada por las luchas del Saint Domingue; las guerrillas antifrancesas sureñas de Ciriaco Ramírez hasta la Conspiración de los Italianos en una dimensión caribeña de la influencia venezolana de Miranda; la construcción de la Sociedad Secreta político-militar “La Trinitaria” con su estructura de dirección y organizativa que llevo al “Comité Militar Revolucionario” o “Insurreccional” de 1844 (verdadero origen de la organización político-armada nacional y no el santanismo traidor) y luego a la organización de la “Comisión Militar de Santo Domingo” presidida por Juan Pablo Duarte; la insurgencia cibaeña de la Revolución contra la dictadura baecista en 1857, el doble poder y las fuerzas políticas armadas contra la institucionalidad a la que habrá que ‘poner coto’; la creación de una guerra de liberación nacional contra el anexionismo españolizante en 1863 desde el ingreso de una unidad móvil guerrillera por la frontera hasta la generalización de una “guerra silenciosa” que aisló ciudades y puertos, que tomó ciudades y que confronto la ‘guerra artesanal’ a la ‘guerra de academias’: guerras regionales contra el anexionismo proyanki de la dictadura de Buenaventura Báez desde el 1869 en el contexto de guerras anticoloniales y gritos de independencia en el Caribe (Yara en Cuba y antes, Lares en Puerto Rico); experiencias de sociedades políticas y ligas ciudadanas articuladas a alzamientos, conspiraciones y expediciones armadas desde el exterior entre los años 1874 y 1899, a partir del planteamiento de Pedro Francisco Bonó en 1856 de organizar una “Guardia Cívica” que reemplazara la militarización oligárquica, proanexionista y proyanki que ha predominado como proyecto de dominación; estudio de la naturaleza espontánea a partir del sentido común de sobrevivencia y apropiación del territorio rural de las guerrillas campesinas contra la ocupación militar del imperialismo norteamericano de 1916 a 1924, haciendo énfasis en las aldeas y localidades que responden a las estrategias de expansión de los cultivos de agro exportación; conocimiento y análisis de contradicciones y conflictos en el interior de las fuerzas militares de la tiranía trujillista como el complot o conspiración del General Vásquez Rivera en la década del 30 o la conspiración de los Sargentos a finales de la década de los 50, asumiendo además la naturaleza estratégica y organizativa de las expediciones armadas de Cayo Confites, Luperón y el 14 de Junio en las décadas de los 40 y 50; rastrear la configuración y construcción de las organizaciones de izquierda con estructuras político-militares como la ‘Infraestructura’ del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en la década de los 60, sus modalidades, conflictos, variantes insurgentes (guerrillas rurales, núcleos de apoyo urbano, aportes técnicos-ideológicos, naturaleza generacional y de las mentalidades, etc.).
Una reflexión minuciosa, por lo tanto, porque vendrán momentos y acontecimientos que desplegaran urgencias insurgentes en este contexto capitalista neoliberal, y es importante estructurar una memoria minuciosa de las experiencias históricas. En ese sentido resulta importante evocar de nuevo la expresión de Carlos Marx cuando nos recuerda: “Pero la aceleración o la lentitud del desarrollo dependen en grado considerable de estas causalidades, entre las que figuran el carácter de los hombres que encabezan el movimiento al iniciarse éste”.(24) Evidentemente el carácter es una subjetividad que se construye y que posee un conjunto de reservas actitudinales y comprensivas que permiten manejar adecuadamente el curso de un acontecimiento, lo que incluye lo supuestamente inesperado, pero también lo que se requiere como construcción democrática y participativa, incluso en lo ‘militar’ y ‘policial’, es decir, como parte de la revolución política en la sociedad política.
En ese sentido es interesante utilizar como ingreso a las palabras finales la siguiente noticia aparecida en un Diario de circulación nacional el Martes 29 de Junio del 2004: “Diez oficiales de la Policía Turística (POLITUR) fueron cancelados por exigir un sueldo, que de acuerdo al relacionador publico de la institución no le corresponde… Rodríguez justifico la acción argumentando que los agentes no siguieron los mecanismos institucionales para hacer el reclamo sino que se ‘amotinaron’ en el despacho de su superior… El vocero explicó que la policía es una institución donde la disciplina es fundamental… Antes los agentes habían enviado notas a los noticiarios de televisión dando cuenta de la situación” (25)
O algunas diferencias que afloran de la siguiente manera: “El jefe de la Fuerza Aérea Dominicana admitió que altos oficiales podrían estar en desacuerdo con convertir el aeropuerto Joaquín Balaguer, en el Higüero, en un comando de operaciones, pero que no actuara contra ellos ‘porque de pensar a hacer hay mucho trecho”. (26)
Estos dos ejemplos muy recientes nos dan razón en relación a la intención de nuestra reflexión. Recordamos que en párrafos anteriores citábamos a Pedro Francisco Bonó y su propuesta de “Guardia Cívica” en 1856. Textualmente Bonó dijo: “...el remedio mas eficaz y oportuno es organizar la Guardia Cívica… bajo un sistema liberal, civil, elegible y dependiente del poder municipal… hacerla su defensa bajo un régimen liberal como el de nombrar ella misma sus jefes…”. (27)
La perspectiva de los militares constitucionalistas democratizadores, de hacer la participación generalizada, reconociendo las demandas sociales, la deliberación y resolución democrática y la democratización de las estructuras sigue teniendo vigencia en relación a la invocada disciplina al mal gobierno o a la visión de opiniones sobre las decisiones justas técnicas, políticas y procedentes frente a las decisiones politiqueras y coyunturales del mal gobierno, de antes, de ahora o de mañanas.
La ciudadanización total de la sociedad política; la ciudadanización de la “guardia” es una demanda y una urgencia de la tradición democrática dominicana, tanto del liberalismo progresista del siglo 19 como de la reflexión y la acción de ‘militares’ y ‘civiles’ contemporáneos que como cooperativa de justicia, deciden que es necesario transformar, cambiar, fundiéndose en un mismo acontecimiento liberador a partir de las experiencias del nuevo poder que surge de palenques o de barrios.
Es bueno, para cerrar nuestra reflexión, citar los testimonios de varias épocas históricas de esos acercamientos y fusiones en el acontecimiento, de militares y civiles, para hacer al ciudadano o la ciudadana integral. Rafael Taveras, en ese momento dirigente de izquierda y participante en el acontecimiento nos dice: “…ví al primer ciudadano armado en la calle: era Diómedes Mercedes… Los militares bajan al pueblo… comenzaron a descender a las ciudades… esa situación de descenso de los militares del campamento hacia las ciudades comenzó a reunir a muchos soldados con civiles. (28) Por su parte el Coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez aportaba en un texto suyo del 8 de Abril de 1965, pocos días antes del acontecimiento insurreccional: “…mientras sigo con el pie en el estribo para formar vanguardia junto a los hombres decididos”. (29)
Bajar al pueblo y formar vanguardia es una lección del acontecimiento que obliga a una reflexión que nos acerca, a la sugerencia de Eugenio Deschamps (intelectual y dirigente de unidades civiles armadas) en 1890: “Hombres valientes, inteligentes y buenos, que organicen batallones para mantener el orden y que se cuelen en las sociedades populares a aplaudir y aun promover el espíritu revolucionario”. (30)
La crisis históricas, y vivimos en una, generan situaciones prolongadas de conflictos y en ellas surgen acontecimientos insurgentes; surgirán acontecimientos insurgentes en nuestro país, inexorablemente, con rasgos de lo imprevisto y sorpresivos. Pero las experiencias deben servir para construir reflexiones, reflejos y respuestas que hagan posible creaciones rápidas, extensivas y apropiativas en y de los escenarios de las transformaciones, de las revoluciones sociales necesarias.
Bajar al pueblo, formar vanguardia (no de esclarecidos e iluminados, sino de decididos) y estar en las sociedades populares para promover el espíritu revolucionario, es una dialéctica para ‘civiles’ y ‘militares’ que deciden ‘cooperar’ para transformar y hacerse ciudadanos y ciudadanas, iguales, en la calle, armados y participantes. Tarde o temprano ello volverá mas temprano que tarde a ser acontecimiento y la experiencia debe servir para alcanzar lo que no hemos todavía podido lograr: “Por eso estamos luchando: para implantar la libertad y desterrar la opresiones”,(31) como dijo el Coronel Fernández Domínguez en 1964.
Así sea. Así será.
CITAS Y NOTAS BIBLIOGRAFICAS
1. La Ideología Alemana. En “Obras Escogidas de Marx y Engels”. Tomo I. Pág. 12, Ed. Progreso.
2. Carta de Marx a Ludwig Krugelman el 17 de Abril de 1871. Obra citada. Pág. 445.
3. Revolución y Contrarrevolución en Alemania. Obra citada. Pág. 308.
4. Revista Ahora. No. 1200, 30 de Abril 2001. Págs. 50 y siguientes.
5. Abril 1965. Fidelio Despradel. Pág. 40. Ediciones Trinitaria. 2000. Santo Domingo.
6. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 58.
7. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 63
8. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 73.
9. Al Pueblo Dominicano. Abril 1965. Ob. Cit. Págs. 84 y 85.
10. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 96.
11. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 97.
12. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 97.
13. Fiallo Billini, Jose Antinoe. 24 y 28 de Abril de 1965: Historia de la Política Armada. El Nuevo Diario. 15 de Julio 1985. Pág. 11. Santo Domingo.
14. Fiallo Billini, José Antinoe. La Revolución de Abril: El Ayer para el Hoy y el Mañana. Periódico “Caribe Soy”. Marzo-Abril 1997. Págs. 4 y 5. Santo Domingo.
15. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 71.
16. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 93.
17. Revolución y Contrarrevolución el Alemania. Obras Escogidas. Pág. 308. Ed. Progreso.
18. Obras Escogidas. Tomo I. Pág. 12. Ed. Progreso (Fenderbach: Oposición entre las Concepciones Materialista e Idealista).
19. Ob. Cit. Pág. 363.
20. Ob. Cit. Pág. 391.
21. Military Review. Reproducción entrevista Teniente General Soto Jiménez. Revista de las Fuerzas Armadas. Año LXVII. No. 332. Pág. 24.
22. Ob. Cit. Pág. 353.
23. Ob. Cit. Pág. 385.
24. Carta a Ludwig Krugelman (17 de Abril 1871). Ob. Escogidas Cit. Pág. 445.
25. Diario Libre. Cancelan a 10 oficiales de la POLITUR. 29 de Junio del 2004. Pág. 8.
26. Diario Hoy. Aeropuerto: Higüero tampoco sirve para uso militar. 1ro. de Junio 2004. Pág. 1.
27. Citado en: ¿16 de Mayo o 23 y 24 de Abril?: Propuestas Intencionalmente Provocadoras para la Transformación Política Dominicana. Foro Permanente Ciencias Sociales. INTEC. Área Ciencias Sociales. 11 de Mayo 2004.
28. Testimonios de Abril. Ediciones Bloque Socialista. Ed. Corripio. 1982. Pág. 41.
29. 19 de Mayo: Un Día al Soldado Democrático. Instituto de Historia y Antropología. UASD. Pág. 45. 2002.
30. Carta a José Dolores Pichardo. En: “Eugenio Deschamps: Político y Periodista. Julio Jaime Julia, Compilador. Ed. Centenario. Pág. 407. 2004.
31. 19 de Mayo. Obra citada. Pág. 74.
Por: JOSE ANTINOE FIALLO BILLINI | 9:05 PM
Aprendamos de la insurreccion del 24 de abril: Lo que se quería, lo que paso y lo que podrá pasar
Ponencia Presentada verbalmente en Abril 2002 y cuya redacción definitiva fue concluida en Julio del 2004. Coloquio “La Revolución de Abril”, Abril 2002. Local Academia Dominicana de Historia, Santo Domingo.
A Jacques Viau Renaud, haitiano y dominicano, muerto en combate en la Guerra de Abril, quien fuera mi compañero de estudios en el 4to. del Bachillerato en Filosofía y Letras en los años 1960-1961.
“Todo ha sido prefabricado ordenado por ‘nuestros queridos amigos los Yanquis’… para la consumación de cuyos hechos, como es lógico y natural se han servido de los viejos y nuevos militares comprometidos” (Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez).
1.- INTRODUCCION
Al escoger la temática que me propuse entendí que podía ser más relevante centrarme en un abordamiento del proceso de construcción de algunos componentes o factores que permitieron la maduración de las condiciones para una insurrección militar y popular. Y como, esa insurrección popular y militar, aportó a la memoria histórica una cierta identidad rebelde que para esclarecerla seria importante el auscultar algunos elementos de ella para poder valorar como se articulan intenciones, planes, espontaneidades, “chepas”, encuentros inéditos, viejos y nuevos liderazgos.
En ese sentido tengo intenciones políticas analíticas claras, que establecen ciertos limites o limitaciones, por lo que les solicito que no esperen que pueda abordarlo todo, ya que me centrare en una cierta búsqueda de algunos hilos conductores “underground”, sutiles, por abajo, a los que debemos ponerle o darle ciertas importancias sustantivas.
Transitando por esas intenciones entendí interesante esta opinión de Carlos Marx: “…condiciones… tanto aquellas que se han encontrado como las engendradas por su propia acción”.(1) Este punto de vista aporta la relación muy discutida entre situación y acontecimiento; es decir, como algo que se produce en un contexto o situación agrega, inmediatamente, nuevas condiciones que hacen un poco más compleja la situación.
El mismo Marx agrega en otro texto: “Pero la aceleración o la lentitud del desarrollo dependen en grado considerable de estas causalidades, entre las que figura el carácter de los hombres que encabezan el movimiento al iniciarse este”.(2) Además de las nuevas condiciones que aporta el acontecimiento (puede ser desobediencia, resistencia, alzamiento, autodefensa, entre otros), es importante el valorar los sujetos involucrados, sobre todo los que desatan, provocan o incentivan el acontecimiento, en términos de sus acciones, mentalidades, respuestas tácticas o estratégicas, porque el componente subjetivo contribuirá a explicar con mayor profundidad el acontecimiento.
Por ello es interesante esta otra opinión de Federico Engels: “En la guerra, sobre todo la guerra revolucionaria, la rapidez de la acción, en tanto no se alcance algún éxito decisivo, es una regla fundamental… En nuestros días todo el mundo sabe que dondequiera hay una conmoción revolucionaria tiene que estar motivada por alguna demanda social que las instituciones caducas impiden satisfacer”.(3) En este texto hay dos acercamientos interesantes para los fines de mi abordamiento: rapidez de la acción y contexto de conmoción revolucionaria, lo que puede ayudar a determinar éxitos iniciales y debilidades posteriores, en términos de extensión de la conmoción y respuestas para su control, manejo, derrota o aplastamiento.
Veamos, al abordar esta temática con ese contexto analítico intencional, que nos va aportando en su trama íntima de construcción insurreccional.
1.- TESTIMONIOS Y ACONTECIMIENTOS
El entonces Coronel Miguel Ángel Hernando Ramírez nos aporta lo siguiente sobre el día 24 de Abril de 1965:
“…éramos demócratas… Así fue, cuando se hizo presos a varios oficiales en la Jefatura de Estado Mayor del Ejercito fui avisado por el oficial Peña Taveras y decidí hacer preso al Jefe de Estado Mayor y nos comunicamos con todos los recintos en que teníamos compañeros… Así empezó todo, eran las 12:35 PM… El plan no contemplaba en absoluto la participación de civiles armados… eso nunca estuvo en nuestros planes… lo que esperábamos era el apoyo moral del pueblo, pero no su participación activa en los acontecimientos armados.”(4)
Este dirigente militar constitucionalista, además de definir su vocación inicial como democrática, describe como se desata el acontecimiento a partir de un intento de represión al interior de la oficialidad de la Jefatura del Ejercito, acontecimiento que no era parte de un plan previamente establecido, como no lo era lo que sucedió posteriormente: el armamento del movimiento social y político popular: “¡Armas para el Pueblo!”.
Se desata el acontecimiento el 24 de Abril, pero ese acontecimiento se da en el contexto de una situación, de un proceso, que había ido aportando elementos, factores, componentes, que van armando un curso o camino que conformaría posteriormente el “Movimiento Constitucionalista Enriquillo.”
Es interesante el testimonio de Manuel García Germán, militar constitucionalista, quien relata el proceso de construcción de una cierta conciencia militar democrática y sus expresiones políticas y organizativas. García Germán lo dice de la siguiente manera: “… en el momento que Trujillo desaparece todo el mundo comienza a hacer conciencia y no solo éramos algunos militares subalternos, sino que había algunos coroneles que se manifestaban… Cuando se produjo la huelga general de Enero de 1962, que fue la que culmino con la salida de Balaguer del país, eso llevó a la mayoría de los militares a convencerse… Duramos más de un mes acuartelados y ello nos hizo reflexionar sobre la vida tan difícil que estábamos llevando, presentándose la coyuntura para organizar un movimiento entre los militares, que no era del 14 de Junio, precisamente, sino de un grupo de militares que íbamos a hacer un pronunciamiento y a conseguir el apoyo del pueblo y del 14 de Junio… El 1J4 era el pueblo, como quien dice… Ahí nos identificamos muchos militares… y llegamos a comprometernos, a salir a la calle y tomar la ciudad… cuando el golpe de Enero de 1962 falló, se presentó una oportunidad para elegir los comandos por vía democrática… A Viñas Román… lo elegimos nosotros… Pero al margen de ahí estaba todo el equipo… Yo diría que ahí comienzan los principios de una evolución democrática en el Ejército”(5)
Esta primera parte del testimonio de García Germán es sumamente relevante: acontecimientos que aceleran reflexiones (ajusticiamiento de Trujillo, huelga general y golpe Enero 1962), necesidad de crear acontecimientos de democratización militar eligiendo liderazgos militares participativamente, formas organizativas y de decisión colectivas, decisión de operar y actuar en la ciudad cercanos a demandas del pueblo (tomar la ciudad y hacerla segura para un resultado político).
Ese balance entre el 1960, 1961 y 1962 se vio profundizado según nos relata García Germán ampliando su reflexión: “Vino la masacre del Catorce de Junio (1J4), nos golpeó mucho pero nos reorganizamos… algunos comenzaron a venderse, otros a recibir prebendas… comienza la corrupción… nos ayuda muchísimo porque comienza a crear malestar entre los militares y cataliza el movimiento real… El movimiento lo comienzan los constitucionalistas… lo dirige Rafael Fernández y el Coronel Hernando Ramírez… inclusive llegó a incluir a Lachapelle, quien jugó un papel importante en la revolución… nos ayudábamos mutuamente… era como una cooperativa… Luego se incorporaron los reformistas, el grupo balaguerista. Nosotros íbamos más allá… contacté al Catorce de Junio… yo era catorcista… La revolución estalló y no había una consigna clara y no había un acuerdo claro… ¿y por qué estalla así?... porque nosotros teníamos un acuerdo claro con los militares de que si se tocaba a uno solo de nosotros dentro o fuera, íbamos a actuar de inmediato… Y así se da el golpe de estado, sin haber tenido un solo acuerdo”. (6)
Este testimonio es muy interesante porque describe un proceso difícil, tortuoso, exigente de definiciones: se reorganizan luego de derrotas, valoran elementos de canalización, asumen decisiones en grupos o colectivos, deciden ir más allá de lo conservador tradicional y adoptar alguna decisión de acciones en caso de represión o agresión a uno de los integrantes de la “cooperativa militar”. Desatar algo en caso necesario aun todo no estuviera bien claro, definido o perfilado. Los acontecimientos se inician muchas veces de esa manera y retan a la continuidad del camino abierto sin que necesariamente sepamos donde conduce.
Por ello es importante prestar atención a otro testimonio, en este caso, del oficial constitucionalista Héctor Lachapelle que reflexiona aportando datos e informaciones, así como valoraciones muy interesantes. Lachapelle nos dice: “… en la mentalidad de la oficialidad joven de aquel entonces, una oficialidad no revolucionaria pero si conciente de su rol, de su papel como oficiales de las Fuerzas Armadas de que se respetara lo que hoy se conoce como voluntad popular y que en aquellos tiempos no se le decía así… Es entonces cuando el Coronel Fernández Domínguez comienza a estructurar este movimiento… De su escritorio, en la academia, saca lo que los militares llamamos escalafón (un listado de los oficiales de cada rama, que van del mayor al menor rango); saca ese escalafón y me dice: ¿A quien de estos oficiales podemos hablarles para que estructuremos un movimiento para evitar el golpe de estado?... el movimiento empieza a tener ramificaciones… oficiales de infantería, de tanques, pilotos, hasta la marina de guerra… comandante de la compañía antiguerrilas… Nunca planificamos para enfrentarnos al ejército norteamericano… Esa fue una eventualidad que no contemplamos… previmos resistencia, pero principalmente del CEFA”. (7)
El aporte de esta reflexión introduce algunos nuevos elementos o factores: la cuestión generacional y la mentalidad que está en desarrollo como una construcción especifica de demandas democratizadoras en relación al estado y los gobiernos, en una estrategia que por diferentes razones no asumía la geopolítica del imperialismo yanki. Se organiza el movimiento político militar, se ramifica y extiende, se produce el acontecimiento insurreccional del 24 de Abril y sus consecuencias inmediatas incluyendo la intervención militar imperialista, evento no contemplado como eventualidad y que nos aporta una lección para el análisis, la estrategia y las acciones.
1.- UNA INTERROGANTE: ¿POR QUE ESOS
MILITARES Y ESA REFLEXION?
Luego de pasar revista a esos testimonios y sus reflexiones debemos preguntarnos ¿por qué surgen militares con esa mentalidad, esas reflexiones, esos caracteres y esas opciones de democratización, incluso en sus mismas estructuras de poder de la sociedad política ramas armadas? Si intentamos algunas respuestas quizás podamos ver con mayor claridad la situación y el acontecimiento, buscando algunas raíces.
Sugiero que pensemos reflectivamente el proceso, lo que nos ayudaría a entender el hoy y prever para lo que esta por venir:
3.1 Luego del cierre de la década de los 40 (luego de 1948), y, sobre todo a inicios de los 50, la tiranía trujillista, decide, por necesidad de consolidar sus estructuras y mecanismos estatales de opresión, ‘modernizar’ componentes importantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, para poder expresar también su voluntad geopolítica en el Área del Caribe. En ese sentido se adquieren nuevos armamentos, se organizan nuevas unidades operativas, se requiere de nuevas formaciones y saberes que generan necesidades de nuevos contactos regionales y mundiales.
Surgen y se combinan nuevas generaciones de oficiales, nuevos saberes, nuevas formas organizativas y por tanto elementos de nuevas mentalidades y significatividades. Se van generando y sin aparentes conflictos inmediatos, potenciales contradicciones dentro del aparato trujillista de dominación a partir de una ‘modernización’ que tiene como punto de partida la ‘vieja guardia’ y el liderazgo autoritario de la jefatura, hasta los inicios de la variante ‘contrainsurgente’ de los primeros años de la década de los sesenta (1961 y 1962). Una ‘modernización’ que comienza en la tiranía y continua en la post-tiranía seudo democrática al amparo de la “Alianza para el Progreso” y las asesorías del “Grupo de Asesoría y Asistencia Militar (MAAG)” y la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID). Esta estrategia se encuentra en un contexto de demandas democratizadoras y de justicia social relegadas que se expresan en movilizaciones sociales, expresiones políticas populistas o radicales, organización creciente de sociedad civil desde abajo (sindicales, campesinas, estudiantiles, territoriales urbanas o barriales, religiosas, mujeres, etc.).
3.2 Por otro lado y como consecuencia de las luchas políticas, sociales y partidarias, se desarrolla la propuesta de “modernización” populista democratizadora planteada por el perredeismo y el boschismo, que aunque auspiciaba otra dinámica desde arriba, abría contradictoriamente acontecimientos de relevo militar, reforma de estructuras de unidades militares y de seguridad, menor uso de la coerción y violencia estatal y de la sociedad política y por tanto de su componente armado, es decir, Fuerzas Armadas y Policía.
De hecho se reducían las funciones de violencia de las unidades policíaco-militares y se planteaba el desarrollo y crecimiento de las funciones cercanas a resultados sociales y redistributivos. Su impacto inmediato eran ciertos límites a la acumulación capitalista (originaria y ampliada) y el reto de reflexionar y proponer nuevas funciones militares menos coercitivas y más asociadas a la defensa de una alternativa populista y desarrollista. Ello requería de espacios nuevos de reflexión, organización, reestructuración militar que superaran política y generacionalmente la vieja guardia y las nuevas modernizaciones contrainsurgentes, variantes ambas centradas en el autoritarismo, la coerción y la centralización de decisiones.
3.3 Por ello surgen nuevas propuestas de reforma militar, es decir, la modernización por la vía de ciertas transformaciones que afectaran determinados intereses corporativos militares y burgueses nacionales e internacionales. En el fondo esta propuesta acentuaba el intento de democratizar la relación estado-sociedad y gobierno-estructuras militares, lo que conllevaría y abarcaría las propias formas organizativas militares. La propuesta de reformar o modernizar la sociedad centrada en el trabajo (Constitución 1963), la superación de la condición de “hijo de machepa”, sin autoritarismos y linajes escogidos (aun no fuera su intención explicita) produjo una cierta radicalización en la reflexión militar tratando de superar la condición de apoyatura incondicional de las decisiones jerárquicas y verticales, obedientes y no discutibles, comenzando a trillar el camino de convertir progresivamente al “militar” en ciudadano integral.
1.- REFORMA MILITAR Y PROPUESTA POLITICA
Por las razones anteriores es importante rescatar algunos otros testimonios y relatos que confirman nuestra apreciación sobre la relación entre el proceso, la reflexión y las propuestas de reforma.
La Sra. Arlette Vda. Fernández, viuda del Coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez, nos aporta la siguiente apreciación: “… Ya Fernández Domínguez y sus compañeros… planificaron cuidadosamente reformar drásticamente las Fuerzas Armadas Dominicanas, o sea, volverlas profesionales y sacar la corrupción, sacando de circulación lo que se llamaba en esa época la Guardia Vieja o Trujillista”. (8)
Llama la atención la actitud ‘planificadora’ de reformar ‘drásticamente’ las Fuerzas Armadas, no una simple ‘modernización’ de lo viejo, sino incursionar en el protagonismo de lo nuevo sacando de las Fuerzas Armadas la oficialidad que impedía ese proceso.
Las intenciones y propuestas de reforma político-militar son claramente expresadas por el propio Coronel Fernández Domínguez en un texto original mimeografiado cuando define los alcances del movimiento que el encabezaba: “…un grupo de oficiales jóvenes y de principios claros y definidos… procuraron el contacto de otros de igual condición y sentimientos… para impedir que aquellos sectores militares capitaneados por ambición de poder y el lucro personal… la misión de todo militar honesto era, es y seria la de respetar la voluntad de las grandes mayorías…. Así como ha juzgado ya la historia a los actos oficiales que por ambición se pusieron al servicio de intereses extranjeros de una parte, y de intereses criollos antinacionales de la otra parte; con el fin exclusivo de imponer el poder dictatorial, como el trayecto más expedito, para hincharse en millones y… de crímenes… Estos tendrán sus banquillos… Sobre estos se levanta el acusador de todo un pueblo, como una sentencia inapelable”. (9)
Este texto anterior a la Insurrección de Abril de 1965 es esclarecedor del proceso hacia una cierta radicalidad político-militar: jóvenes oficiales, principios claros, impedir lucro y ambición de poder, para respetar voluntad mayorías, contra intereses extranjeros y antinacionales con su dictadura, por lo que, serán llevados al banquillo de los acusados aunque el pueblo ya los acusa.
Es una visión y doctrina para la reforma drástica de las Fuerzas Armadas, con actualidad para el hoy, por cierto, donde se induce a las nuevas generaciones de oficiales al desarrollo de sentimientos democráticos, participativos y deliberativos por la justicia y con capacidad del juicio histórico. Sin transacciones con los que se enriquecen y cometen crímenes, señalando sujetos, responsabilidades y balances sin hipócritas reconciliaciones y perdones.
1.- ACONTECIMIENTO, INCERTIDUMBRES Y LA
FUNCION DE LO INESPERADO EN LAS CALLES
La activación de lo militar-político democratizador produce el acontecimiento insurreccional en su primer momento y éste se desplaza con dificultad, porque no existe una estrategia, un plan armónico, una apreciación estratégica de naturaleza holística o global, por lo menos, en lo fundamental.
Todo acontecimiento desata nuevas circunstancias teniendo, como decíamos, el contexto del proceso cruzado por sucesivas “modernizaciones” (trujillista, contrainsurgente, boschista y radical-democráticas), con sus intencionalidades, las que producen una acumulación de nuevas condiciones, no solo en la corporación o cuerpo militar sino en la cotidianidad y la espontaneidad de la calle.
El 24 de Abril es acontecimiento y entre ese día y el 27 de Abril se producen eventos nuevos, imprevistos, que entran a jugar su papel en un contexto de ‘no-estrategia’. Otros testimonios evidencian la necesidad de no despreciar lo espontáneo, lo que “por chepa”, casualidad, se presenta de improviso y agrega su contribución como practica.
Nos relata Narciso Isa Conde: “No había una conducción visible del proceso… Francis hizo referencias al repliegue del PRD y nos dijo que ellos estaban dispuestos a pelear hasta las ultimas consecuencias con los que estuviéramos dispuestos a dar pelea, sin importarles que fueran o no comunistas… Entonces le planteamos la necesidad urgente de una orientación político-militar… insistimos en lanzar un manifiesto… planteamos que lo hiciera el “Comando Militar Constitucionalista” como expresión del movimiento militar que permanecía encabezando la insurrección”. (10)
Isa Conde se está refiriendo a un encuentro casual, fortuito, en una calle de la Ciudad de Santo Domingo entre varios militares (entre ellos el Coronel Francisco Alberto Caamaño) y varios dirigentes comunistas del entonces todavía Partido Socialista Popular (PSP) que circulaban en ella por diferentes razones.
Ese escenario es descrito por José Israel Cuello Hernández haciendo algunas precisiones y aportando el dato de la advertencia sobre la intervención yanki no contemplada inicialmente en las respuestas del levantamiento militar y su ulterior desplazamiento. Cuello, quien se encontraba con Isa Conde, dice lo siguiente: “En las calles un pueblo parcialmente armado y las izquierdas, con escaso contacto con los núcleos militares que, sin cabeza visible, también se empeñaban en evitar el colapso total del movimiento… no había pues, al caer la noche sobre la ciudad y el país, ni cabeza política, ni coherencia militar… Pedro Mir con la lucidez que todavía no ha perdido, planteó esa noche la inminencia del desembarco norteamericano… el texto del documento del Comando Militar Constitucionalista, redactado fundamentalmente por Asdrúbal Domínguez y por mi y aprobado por Caamaño”. (11)
La descripción del momento por Cuello es precisa: pueblo armado, sin cabeza y coherencia visible, sectores tratando de superar las debilidades evidentes que emergen, visiones lucidas que advierten y militares e izquierdistas-comunistas plasmando un texto-acuerdo para impulsar la coherencia y construir un momento con dirección articulada diversa.
El documento del Comando Militar Constitucionalista (12) propone una alianza y define un poder:
“…la unidad de civiles y militares armados”.
“…no hay formas de vencer al pueblo en armas”.
Estos dos párrafos son reveladores, de que, en algunas horas hay reformulaciones y reorientaciones: la unidad de civiles y militares armados construye al pueblo en armas que surge como un sujeto nuevo, poderoso, porque es la asunción de la condición ciudadana integralmente por el ejercicio de la soberanía en la calle. Hay una reformulación inmediata de la doctrina militar convencional que inicialmente trato, como decimos en un texto nuestro (13) “congelar las contradicciones en el contexto del ‘territorio’ militar, sin comprender que la dinámica del golpe (constitucionalista, N.A.) estaba inserta en una dinámica de masas democrático-burguesa a escala territorial, sobre todo urbana y que la política de las armas había encontrado ya un espacio superior para dirimir sus definiciones históricas”.
Esa nueva dinámica de la nueva ciudadanía integral en la calle produce un reencuentro de sujetos, un punto de encuentro que tiende a igualar protagonistas. Por ello, en otro texto nuestro afirmábamos que ello se produce cuando “elementos, tanto de la vieja sociedad política en crisis como la sociedad civil insurgente confluyen en puntos de acercamiento mas asociados a lo democrático, a lo ‘civil’, a lo no convencional, a la emergencia o eclosión de fuerzas masivas donde convergen intenciones y espontaneidades, donde lo armado se redistribuye y no se especializa y donde lo político-democrático se hace evidente y asumido por lo militar: el militar se reconoce como político y el político civil se arma, se hace militar, un reencuentro total de la naturaleza de los y las ciudadanos y ciudadanas”.(14)
Esa condición integral de ciudadano-armado reformula la doctrina militar burguesa cuando se asume la autodefensa, se extiende ella, se hace participativa, se democratiza al ser demanda de la sociedad civil de abajo, de las clases y agrupamientos excluidos, desmonopolizando al estado o sociedad política del armamento y el ejercicio de la violencia. Ello, al surgir unas nuevas organicidades desde los nuevos encuentros no planeados, las espontaneidades en curso, las necesidades de respuestas y las búsquedas difíciles de estrategias en los hechos abrumadores de las calles como hervideros de rebelión y nuevos poderes.
Nuevos testimonios nos hablan de respuestas que combinan lo que se tenía acumulado y la necesidad de adecuarse a circunstancias de alzamiento y guerra urbana de semi-posiciones. Baby Mejía, dirigente del Movimiento Revolucionario 14 de Junio nos entrega esta perspectiva: “El Buró Militar del 1J4 tenia más de un año trabajando con los conspiradores en el movimiento para el levantamiento militar… era el único organismo del 14 de Junio que mantenía una autonomía dentro de la organización que estaba prácticamente paralizada por la lucha interna… cuando estalló la guerra, esos cuadros los repartimos entre todos los comandos”.(15) Y Mejía agrega en cuanto a la inserción urbana del catorcismo: “… es el Buró Militar el que decide tomar las azoteas de Ciudad Nueva al inicio de la guerra y crear las Unidades Móviles… la idea nos vino del tractor que el Che convirtió en una unidad blindada en Santa Clara… Esas unidades móviles tenían como punto fundamental fortalecer los puntos débiles de combate”. (16)
Si bien es cierto el aporte de Mejía, además había que agregar, que varios dirigentes del 14 de Junio estuvieron entre 1960 y 1962 en Venezuela cuando las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) desarrollaron la experiencia de las “Unidades Tácticas de Combate” (UTC) en zonas urbanas venezolanas y por tanto en la memoria catorcista, aún no admitido, fueron referentes de la organización territorial de los cuadros políticos-militares del 1J4.
Es importante en ese sentido reflexionar sobre la inserción de diversas organizaciones de izquierda en el acontecimiento para comprender porqué la insurrección, a pesar de tomar nuevos cursos en los encuentros de las rebeliones callejeras, no pudo extenderse, rápida y masivamente como acontecimiento urbano-nacional.
Por ejemplo, en el Partido Socialista Popular (PSP) hegemonizaba una cierta visión obrerista de aparato partidario con sectores que se diferenciaban de las opciones de armar la política como guerrilla. El Movimiento Popular Dominicano (MPD) transitaba del populismo urbano radical original a intentos de guerrilla rural sin una comprensión actualizada de las nuevas insurgencias urbanas cívico-militares. Por ultimo, el Movimiento Revolucionario 14 de Junio salía de la experiencia de una doble estructura política y político-militar (la “infraestructura”), derrotas en la implementación de guerrillas rurales antigolpistas y sorpresas ante el fenómeno rápido y complejo de la insurgencia urbana cívico-militar.
Sin embargo, agregaron al acontecimiento, incorporaron al acontecimiento, militantes, organizaciones con ciertas decisiones insurgentes y algunos elementos políticos para reforzar los nuevos poderes políticos armados de base: los comandos constitucionalistas.
1.- CONCLUSIONES
6.1 La reflexión de lo político-militar es importante si ella se hace en un contexto de relación con la sociedad como organicidad de relaciones sociales, con las demandas populares, con las demandas sociales del pueblo como mayorías excluidas. En ese sentido es acertado repetir el acercamiento de Federico Engels cuando nos sugiere: “En nuestros días todo el mundo sabe que dondequiera que hay una conmoción revolucionaria tiene que estar motivada por alguna demanda social que las instituciones caducas impiden satisfacer”.(17)
6.2 Esta reflexión debe tener como consecuencia más o menos mediata la creación de nuevas formas de organización político-militar comprometidas con la calle, es decir, con lo que sucede cotidianamente en la vida de la gente y sus urgencias, sus autogestiones y autodefensas comunitarias. Es interesante la opinión de Carlos Marx en el sentido de: “… organización corpórea de los individuos… condiciones de vida… tanto aquellas con que se han encontrado como las engendradas por su propia acción.”(18)
6.3 La reforma militar es parte de una reforma o transformación radical del estado, para lograr una reorganización que sea dialógica, cooperativa, significativa y popular. Por tanto debe ser capaz de catalizar (acelerar) el movimiento real. Es acertado de nuevo el aporte de Federico Engels, asumiendo esa urgencia no desarrollada en la Insurrección de Abril, cuando decía: “En la guerra, sobre todo la guerra revolucionaria, la rapidez de acción, en tanto se alcance un éxito decisivo, es una regla fundamental”.(19)
Evidentemente, la Insurrección de Abril necesitaba de una rapidez entre el 25 y 27 de Abril, que no fue posible alcanzar y que podría haber creado las condiciones para una confrontación adecuada con las tropas del imperialismo yanki. Es importante tener en cuenta la diversidad integrada intencional o espontáneamente al acontecimiento, lo que puede en ocasiones dificultar la cohesión rápida de fuerzas. El mismo Engels lo sugiere así: “Lo mismo que en todas las guerras insurreccionales en las que los ejércitos son mezcla de soldados adiestrados y reclutas sin preparación…”. (20) O, agregamos, con diversidad de preparación y de concepciones sobre la guerra.
Articularse estratégicamente al movimiento real, en unidades territoriales compartidas como lo fueron los Comandos Constitucionalistas, sin estar separados, operativa y socialmente de las comunidades donde ellos estaban insertos, porque de lo que se trataba y trata es de una estrategia de universalización y articulación de ciudadanos y ciudadanas.
6.4 Es, en ultima instancia la definición de una estrategia del desarrollo social transformador, de naturaleza global y no solo sectorial, que sea capaz de prever, de esclarecer diversos escenarios y de manejar incertidumbres potenciales, con una visión clara, con acuerdos claros, centrados en la soberanía popular, planeando diversas posibilidades de respuestas ante formas o acciones opresivas, endógenas o exógenas de control, intervención o invasión, sobre todo imperiales y contrainsurgentes en contraposición a las que se sostengan en la opción política de la tesis reaccionaria “… de la vieja amistad y solidaridad común entre los dos países (Dominicana y Estados Unidos, N.A.)… por razones históricas y geopolíticas…” (21) como lo manifestara el actual Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas.
6.5 La reforma, transformación o revolución militar o político-militar como reforma, transformación o revolución político-militar en la sociedad política para hacer mayor responsabilidad de la sociedad civil los poderes y las autogestiones y las autodefensas, no puede obviar los juicios históricos, incluso en la propia interioridad estrictamente militar, para esclarecer su identidad, y ello supone una verdadera revisión de la historia militar-política o político-militar, en sus experiencias y momentos o acontecimientos mas relevantes. Desde un acontecimiento especifico hasta la lectura y comprensión del proceso o situación.
En el caso de la Insurrección de Abril de 1965, hay juicios aparentemente antiguos de Federico Engels que nos sugieren la naturaleza victoriosa de una estrategia de naturaleza expansiva y ofensiva, y no la naturaleza débil de un acontecimiento restringido y defensivo. Engels había dicho: “…se había demostrado que la invencibilidad de la insurrección popular en una gran ciudad era una ilusión,” (22) a pesar de los esfuerzos constitucionalistas por romper aislamientos y extender la insurrección en localidades del interior; dijo Engels además que “la defensiva es la muerte de todo alzamiento armado” (23) y obviamente el aislamiento en la gran ciudad sello una dinámica defensiva del proceso insurreccional, muy condicionada además por la naturaleza organizativa y de mentalidades de los sujetos político-militares y político-sociales.
Por otro lado es importante estudiar y reflexionar sobre los sujetos sociales insurgentes, sus identidades, sus diversidades, sus potencialidades estratégicas, incluyendo las respuestas creativas rápidas y ofensivas (habilidades de construcción alternativa en el camino o dentro del camino iniciado): movimientos sociales (obreros, barriales, estudiantiles, profesorales); militares profesionales; militantes políticos armados o militarizados; militantes políticos no armados o no militarizados; fuerzas sociales espontáneas cíclicas (nuevos grupos urbanos de pobres y excluidos, agrupamientos de mujeres); puntos de encuentro o ‘no lugares’, de socialización y conspiración significativos y espontáneos de variada significación. Ello es necesario para poder identificar articulaciones, redes, coberturas de la extensión territorial y control de la comunicación y los desplazamientos, para determinar el valor estratégico de la experiencia.
Y en la apropiación política del proceso, hacer una revisión a fondo de la historia político-militar para desmitificar y pasar balance a la herencia insurgente que permite establecer la legitimidad verdadera en la política armada insurgente de naturaleza popular, democrática y revolucionaria en distintos acontecimientos de un largo proceso.
Es de relevancia el rescate de la insurgencia cimarrona, sus manieles y palenques hasta la insurrección de Boca de Nigua en 1796 con la formación de ‘batallones’ y el proyecto de ‘republica’ independiente influenciada por las luchas del Saint Domingue; las guerrillas antifrancesas sureñas de Ciriaco Ramírez hasta la Conspiración de los Italianos en una dimensión caribeña de la influencia venezolana de Miranda; la construcción de la Sociedad Secreta político-militar “La Trinitaria” con su estructura de dirección y organizativa que llevo al “Comité Militar Revolucionario” o “Insurreccional” de 1844 (verdadero origen de la organización político-armada nacional y no el santanismo traidor) y luego a la organización de la “Comisión Militar de Santo Domingo” presidida por Juan Pablo Duarte; la insurgencia cibaeña de la Revolución contra la dictadura baecista en 1857, el doble poder y las fuerzas políticas armadas contra la institucionalidad a la que habrá que ‘poner coto’; la creación de una guerra de liberación nacional contra el anexionismo españolizante en 1863 desde el ingreso de una unidad móvil guerrillera por la frontera hasta la generalización de una “guerra silenciosa” que aisló ciudades y puertos, que tomó ciudades y que confronto la ‘guerra artesanal’ a la ‘guerra de academias’: guerras regionales contra el anexionismo proyanki de la dictadura de Buenaventura Báez desde el 1869 en el contexto de guerras anticoloniales y gritos de independencia en el Caribe (Yara en Cuba y antes, Lares en Puerto Rico); experiencias de sociedades políticas y ligas ciudadanas articuladas a alzamientos, conspiraciones y expediciones armadas desde el exterior entre los años 1874 y 1899, a partir del planteamiento de Pedro Francisco Bonó en 1856 de organizar una “Guardia Cívica” que reemplazara la militarización oligárquica, proanexionista y proyanki que ha predominado como proyecto de dominación; estudio de la naturaleza espontánea a partir del sentido común de sobrevivencia y apropiación del territorio rural de las guerrillas campesinas contra la ocupación militar del imperialismo norteamericano de 1916 a 1924, haciendo énfasis en las aldeas y localidades que responden a las estrategias de expansión de los cultivos de agro exportación; conocimiento y análisis de contradicciones y conflictos en el interior de las fuerzas militares de la tiranía trujillista como el complot o conspiración del General Vásquez Rivera en la década del 30 o la conspiración de los Sargentos a finales de la década de los 50, asumiendo además la naturaleza estratégica y organizativa de las expediciones armadas de Cayo Confites, Luperón y el 14 de Junio en las décadas de los 40 y 50; rastrear la configuración y construcción de las organizaciones de izquierda con estructuras político-militares como la ‘Infraestructura’ del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en la década de los 60, sus modalidades, conflictos, variantes insurgentes (guerrillas rurales, núcleos de apoyo urbano, aportes técnicos-ideológicos, naturaleza generacional y de las mentalidades, etc.).
Una reflexión minuciosa, por lo tanto, porque vendrán momentos y acontecimientos que desplegaran urgencias insurgentes en este contexto capitalista neoliberal, y es importante estructurar una memoria minuciosa de las experiencias históricas. En ese sentido resulta importante evocar de nuevo la expresión de Carlos Marx cuando nos recuerda: “Pero la aceleración o la lentitud del desarrollo dependen en grado considerable de estas causalidades, entre las que figuran el carácter de los hombres que encabezan el movimiento al iniciarse éste”.(24) Evidentemente el carácter es una subjetividad que se construye y que posee un conjunto de reservas actitudinales y comprensivas que permiten manejar adecuadamente el curso de un acontecimiento, lo que incluye lo supuestamente inesperado, pero también lo que se requiere como construcción democrática y participativa, incluso en lo ‘militar’ y ‘policial’, es decir, como parte de la revolución política en la sociedad política.
En ese sentido es interesante utilizar como ingreso a las palabras finales la siguiente noticia aparecida en un Diario de circulación nacional el Martes 29 de Junio del 2004: “Diez oficiales de la Policía Turística (POLITUR) fueron cancelados por exigir un sueldo, que de acuerdo al relacionador publico de la institución no le corresponde… Rodríguez justifico la acción argumentando que los agentes no siguieron los mecanismos institucionales para hacer el reclamo sino que se ‘amotinaron’ en el despacho de su superior… El vocero explicó que la policía es una institución donde la disciplina es fundamental… Antes los agentes habían enviado notas a los noticiarios de televisión dando cuenta de la situación” (25)
O algunas diferencias que afloran de la siguiente manera: “El jefe de la Fuerza Aérea Dominicana admitió que altos oficiales podrían estar en desacuerdo con convertir el aeropuerto Joaquín Balaguer, en el Higüero, en un comando de operaciones, pero que no actuara contra ellos ‘porque de pensar a hacer hay mucho trecho”. (26)
Estos dos ejemplos muy recientes nos dan razón en relación a la intención de nuestra reflexión. Recordamos que en párrafos anteriores citábamos a Pedro Francisco Bonó y su propuesta de “Guardia Cívica” en 1856. Textualmente Bonó dijo: “...el remedio mas eficaz y oportuno es organizar la Guardia Cívica… bajo un sistema liberal, civil, elegible y dependiente del poder municipal… hacerla su defensa bajo un régimen liberal como el de nombrar ella misma sus jefes…”. (27)
La perspectiva de los militares constitucionalistas democratizadores, de hacer la participación generalizada, reconociendo las demandas sociales, la deliberación y resolución democrática y la democratización de las estructuras sigue teniendo vigencia en relación a la invocada disciplina al mal gobierno o a la visión de opiniones sobre las decisiones justas técnicas, políticas y procedentes frente a las decisiones politiqueras y coyunturales del mal gobierno, de antes, de ahora o de mañanas.
La ciudadanización total de la sociedad política; la ciudadanización de la “guardia” es una demanda y una urgencia de la tradición democrática dominicana, tanto del liberalismo progresista del siglo 19 como de la reflexión y la acción de ‘militares’ y ‘civiles’ contemporáneos que como cooperativa de justicia, deciden que es necesario transformar, cambiar, fundiéndose en un mismo acontecimiento liberador a partir de las experiencias del nuevo poder que surge de palenques o de barrios.
Es bueno, para cerrar nuestra reflexión, citar los testimonios de varias épocas históricas de esos acercamientos y fusiones en el acontecimiento, de militares y civiles, para hacer al ciudadano o la ciudadana integral. Rafael Taveras, en ese momento dirigente de izquierda y participante en el acontecimiento nos dice: “…ví al primer ciudadano armado en la calle: era Diómedes Mercedes… Los militares bajan al pueblo… comenzaron a descender a las ciudades… esa situación de descenso de los militares del campamento hacia las ciudades comenzó a reunir a muchos soldados con civiles. (28) Por su parte el Coronel Rafael Tomas Fernández Domínguez aportaba en un texto suyo del 8 de Abril de 1965, pocos días antes del acontecimiento insurreccional: “…mientras sigo con el pie en el estribo para formar vanguardia junto a los hombres decididos”. (29)
Bajar al pueblo y formar vanguardia es una lección del acontecimiento que obliga a una reflexión que nos acerca, a la sugerencia de Eugenio Deschamps (intelectual y dirigente de unidades civiles armadas) en 1890: “Hombres valientes, inteligentes y buenos, que organicen batallones para mantener el orden y que se cuelen en las sociedades populares a aplaudir y aun promover el espíritu revolucionario”. (30)
La crisis históricas, y vivimos en una, generan situaciones prolongadas de conflictos y en ellas surgen acontecimientos insurgentes; surgirán acontecimientos insurgentes en nuestro país, inexorablemente, con rasgos de lo imprevisto y sorpresivos. Pero las experiencias deben servir para construir reflexiones, reflejos y respuestas que hagan posible creaciones rápidas, extensivas y apropiativas en y de los escenarios de las transformaciones, de las revoluciones sociales necesarias.
Bajar al pueblo, formar vanguardia (no de esclarecidos e iluminados, sino de decididos) y estar en las sociedades populares para promover el espíritu revolucionario, es una dialéctica para ‘civiles’ y ‘militares’ que deciden ‘cooperar’ para transformar y hacerse ciudadanos y ciudadanas, iguales, en la calle, armados y participantes. Tarde o temprano ello volverá mas temprano que tarde a ser acontecimiento y la experiencia debe servir para alcanzar lo que no hemos todavía podido lograr: “Por eso estamos luchando: para implantar la libertad y desterrar la opresiones”,(31) como dijo el Coronel Fernández Domínguez en 1964.
Así sea. Así será.
CITAS Y NOTAS BIBLIOGRAFICAS
1. La Ideología Alemana. En “Obras Escogidas de Marx y Engels”. Tomo I. Pág. 12, Ed. Progreso.
2. Carta de Marx a Ludwig Krugelman el 17 de Abril de 1871. Obra citada. Pág. 445.
3. Revolución y Contrarrevolución en Alemania. Obra citada. Pág. 308.
4. Revista Ahora. No. 1200, 30 de Abril 2001. Págs. 50 y siguientes.
5. Abril 1965. Fidelio Despradel. Pág. 40. Ediciones Trinitaria. 2000. Santo Domingo.
6. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 58.
7. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 63
8. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 73.
9. Al Pueblo Dominicano. Abril 1965. Ob. Cit. Págs. 84 y 85.
10. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 96.
11. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 97.
12. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 97.
13. Fiallo Billini, Jose Antinoe. 24 y 28 de Abril de 1965: Historia de la Política Armada. El Nuevo Diario. 15 de Julio 1985. Pág. 11. Santo Domingo.
14. Fiallo Billini, José Antinoe. La Revolución de Abril: El Ayer para el Hoy y el Mañana. Periódico “Caribe Soy”. Marzo-Abril 1997. Págs. 4 y 5. Santo Domingo.
15. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 71.
16. Abril 1965. Ob. Cit. Pág. 93.
17. Revolución y Contrarrevolución el Alemania. Obras Escogidas. Pág. 308. Ed. Progreso.
18. Obras Escogidas. Tomo I. Pág. 12. Ed. Progreso (Fenderbach: Oposición entre las Concepciones Materialista e Idealista).
19. Ob. Cit. Pág. 363.
20. Ob. Cit. Pág. 391.
21. Military Review. Reproducción entrevista Teniente General Soto Jiménez. Revista de las Fuerzas Armadas. Año LXVII. No. 332. Pág. 24.
22. Ob. Cit. Pág. 353.
23. Ob. Cit. Pág. 385.
24. Carta a Ludwig Krugelman (17 de Abril 1871). Ob. Escogidas Cit. Pág. 445.
25. Diario Libre. Cancelan a 10 oficiales de la POLITUR. 29 de Junio del 2004. Pág. 8.
26. Diario Hoy. Aeropuerto: Higüero tampoco sirve para uso militar. 1ro. de Junio 2004. Pág. 1.
27. Citado en: ¿16 de Mayo o 23 y 24 de Abril?: Propuestas Intencionalmente Provocadoras para la Transformación Política Dominicana. Foro Permanente Ciencias Sociales. INTEC. Área Ciencias Sociales. 11 de Mayo 2004.
28. Testimonios de Abril. Ediciones Bloque Socialista. Ed. Corripio. 1982. Pág. 41.
29. 19 de Mayo: Un Día al Soldado Democrático. Instituto de Historia y Antropología. UASD. Pág. 45. 2002.
30. Carta a José Dolores Pichardo. En: “Eugenio Deschamps: Político y Periodista. Julio Jaime Julia, Compilador. Ed. Centenario. Pág. 407. 2004.
31. 19 de Mayo. Obra citada. Pág. 74.
LA CONSPIRACION DE LOS SARGENTOS
http://www.facebook.com/note.php?note_id=129969100370239&comments
LA CONSPIRACION DE LOS SARGENTOS
El miércoles, 23 de junio de 2010 a las 15:37
Dice así la historia :
Inspirado en el ejemplo y martirologio de los héroes (del 14 de Junio), estalla un movimiento reivindicador en la aviación Militar Dominicana, dirigido por estratos militares de la baja oficialidad. Ha sido conocida como la “Revolución de los Sargentos”. En ese sentido vemos los criterios del historiador Cordero Michel, arriba citado, en relación a uno de los hitos importantes del desarrollo del pensamiento democrático castrense en nuestro país. Luego de señalar la influencia que tuvo en aquella conspiración el ideario del 14 y 20 de junio de 1959, nos dice: “Un grupo de sargentos técnicos y asimilados de la AMD, dirigidos por el sargento Sijo Delmonte y Consuegra (famoso lanzador de béisbol) y el Capitán Miguel Cabreja, organizó en la base aérea de San Isidro un plan para mermar el poderío aéreo. Era sencillo: impedir que los aviones pudieran actuar contra una segunda expedición anti-trujillista mediante el sabotaje (debe recordarse que en Cuba se entrenaba un grupo de dominicanos que intentaría realizar otro desembarco para apoyar a los que llegaron en Junio, si acaso quedaban focos guerrilleros, o en caso contrario, continuar la lucha insurreccional. Este hecho era de dominio público y del conocimiento de las Fuerzas Armadas que estaban alertas y a la espera).
Los aviones iban a ser saboteados echándoles azúcar y esmeril en el aceite de loa motores y materias extrañas en los depósitos de combustible, para hacer que cayeran a tierra y provocar la casi segura muerte de sus pilotos.
El 19 de agosto de 1959, el asimilado técnico Vásquez, perteneciente a uno de los escuadrones de mantenimiento, enterado del plan lo delató a Ramfis Trujillo. Los 56 hombres del escuadrón de mantenimiento y el capitán Cabreja fueron inmediatamente arrestados, llevados a “El 9” , torturados y asesinados en diferentes sitios y momentos; incluyendo los últimos 13 sargentos encarcelados en La Victoria”.
LA CONSPIRACION DE LOS SARGENTOS
El miércoles, 23 de junio de 2010 a las 15:37
Dice así la historia :
Inspirado en el ejemplo y martirologio de los héroes (del 14 de Junio), estalla un movimiento reivindicador en la aviación Militar Dominicana, dirigido por estratos militares de la baja oficialidad. Ha sido conocida como la “Revolución de los Sargentos”. En ese sentido vemos los criterios del historiador Cordero Michel, arriba citado, en relación a uno de los hitos importantes del desarrollo del pensamiento democrático castrense en nuestro país. Luego de señalar la influencia que tuvo en aquella conspiración el ideario del 14 y 20 de junio de 1959, nos dice: “Un grupo de sargentos técnicos y asimilados de la AMD, dirigidos por el sargento Sijo Delmonte y Consuegra (famoso lanzador de béisbol) y el Capitán Miguel Cabreja, organizó en la base aérea de San Isidro un plan para mermar el poderío aéreo. Era sencillo: impedir que los aviones pudieran actuar contra una segunda expedición anti-trujillista mediante el sabotaje (debe recordarse que en Cuba se entrenaba un grupo de dominicanos que intentaría realizar otro desembarco para apoyar a los que llegaron en Junio, si acaso quedaban focos guerrilleros, o en caso contrario, continuar la lucha insurreccional. Este hecho era de dominio público y del conocimiento de las Fuerzas Armadas que estaban alertas y a la espera).
Los aviones iban a ser saboteados echándoles azúcar y esmeril en el aceite de loa motores y materias extrañas en los depósitos de combustible, para hacer que cayeran a tierra y provocar la casi segura muerte de sus pilotos.
El 19 de agosto de 1959, el asimilado técnico Vásquez, perteneciente a uno de los escuadrones de mantenimiento, enterado del plan lo delató a Ramfis Trujillo. Los 56 hombres del escuadrón de mantenimiento y el capitán Cabreja fueron inmediatamente arrestados, llevados a “El 9” , torturados y asesinados en diferentes sitios y momentos; incluyendo los últimos 13 sargentos encarcelados en La Victoria”.
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Conspiracion de los sargentos
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Mensaje de Hugo Quezada
From: Hugo Quezada
Date: Wed, 7 Sep 2011 12:03:59 -0700 (PDT)
To: Unojcuatro
ReplyTo: Hugo Quezada
Subject: Queremos al Bacho
- Ocultar texto citado -
Buenas tardes hermanos
Mucho agradecería dar cabida en su Blog a este artículo de Chiqui Vicioso sobre nuestro hermano Bacho.
Abrazos
h. quezada
Date: Wed, 7 Sep 2011 12:03:59 -0700 (PDT)
To: Unojcuatro
ReplyTo: Hugo Quezada
Subject: Queremos al Bacho
- Ocultar texto citado -
Buenas tardes hermanos
Mucho agradecería dar cabida en su Blog a este artículo de Chiqui Vicioso sobre nuestro hermano Bacho.
Abrazos
h. quezada
¡Queremos tanto al Bacho!
El Nacional 5 Sept. 2011
¡Queremos tanto al Bacho!
Escrito por: Chiqui Vicioso (luisavicioso@hotmail.com)
Hace unos años vi una película sobre la vida de Don Quijote de la Mancha que me sorprendió por el enfoque, ya que el film solo lo trataba de manera tangencial y se centraba en sus dos ayudantes: Sancho Panza y Dulcinea.
Sofía Loren hacía de Dulcinea y el film narra sus esfuerzos, y los de Sancho, por proteger a Don Quijote, por apoyar sus sueños. Esa película más que narrar una vida conocida de todos por la literatura, era un homenaje a la ternura.
Y ternura es lo que nos inspira el periodista Raúl Pérez Peña, cariñosamente el Bacho, con su lucha por mantener viva, a través de la campaña Misión para la Memoria, la imagen revolucionaria de Manuel Aurelio Tavárez Justo, en un tiempo en que muchos pasan factura por su pequeña, o grande, cuota de heroísmo, como si el Estado tuviese que financiar el costo de sus sueños.
Dirigente del Catorce de Junio, líder estudiantil de Fragua, ex-guerrillero en el alzamiento de 1963, y electo por todas las delegaciones provinciales como presidente de la Fundación Testimonio, el Bacho también se ha hecho famoso por su incursión en la televisión y sus campañas para hacer del Salcocho y el Son expresiones nacionales de la cultura popular.
Inmune a la riqueza, el Bacho recorre el país en su carrito destartalado, tratando de mantener viva la memoria de la llamada Generación de la Luz, una generación amenazada con el gran apagón de lo que se denomina fracaso. Si triunfar es la prueba de una estrategia exitosa en política, como decía Maquiavelo, Manolo y los héroes del 1J4 fueron una generación de alucinados ilusos, de revolucionarios que no entendieron que después que la Revolución Cubana sorprendió al gobierno USA, éste determinó que esa palabra estaba proscrita para el resto del Caribe y América latina. La secuencia de golpes de Estado y gobiernos militares, asi como la asesoría en tortura a nuestras fuerzas armadas (caso Mitrioni), son terribles episodios de una guerra sucia que recién comienza a conocerse.
Para quienes participaron en esas luchas sólo había dos caminos: acomodarse, o ser considerados como alucinados. Los que se acomodaron, algunos de los cuales fueron acusados por Manolo de ser traidores y expulsados del 1J4; y los que desertaron a tiempo a opciones menos arriesgadas, ondean hoy su sentido común como una demostración de cordura y se aprestan a asaltar un bastión más de la memoria: la Fundación Testimonio.
Los alucinados, entre ellos Bacho, siempre citan a José Martí, ese poeta, alucinado total, que se apersonó a la casa de un cansado y retirado Máximo Gómez, comandante de la Guerra de los Diez Años por la independencia de Cuba y pudo conmover su corazón con una frase: “Sólo puedo ofrecerle la probable ingratitud de los hombres”.
Por eso, como Dulcinea, preparamos vendajes y decimos: ¡Queremos tanto a Bacho!
¡Queremos tanto al Bacho!
Escrito por: Chiqui Vicioso (luisavicioso@hotmail.com)
Hace unos años vi una película sobre la vida de Don Quijote de la Mancha que me sorprendió por el enfoque, ya que el film solo lo trataba de manera tangencial y se centraba en sus dos ayudantes: Sancho Panza y Dulcinea.
Sofía Loren hacía de Dulcinea y el film narra sus esfuerzos, y los de Sancho, por proteger a Don Quijote, por apoyar sus sueños. Esa película más que narrar una vida conocida de todos por la literatura, era un homenaje a la ternura.
Y ternura es lo que nos inspira el periodista Raúl Pérez Peña, cariñosamente el Bacho, con su lucha por mantener viva, a través de la campaña Misión para la Memoria, la imagen revolucionaria de Manuel Aurelio Tavárez Justo, en un tiempo en que muchos pasan factura por su pequeña, o grande, cuota de heroísmo, como si el Estado tuviese que financiar el costo de sus sueños.
Dirigente del Catorce de Junio, líder estudiantil de Fragua, ex-guerrillero en el alzamiento de 1963, y electo por todas las delegaciones provinciales como presidente de la Fundación Testimonio, el Bacho también se ha hecho famoso por su incursión en la televisión y sus campañas para hacer del Salcocho y el Son expresiones nacionales de la cultura popular.
Inmune a la riqueza, el Bacho recorre el país en su carrito destartalado, tratando de mantener viva la memoria de la llamada Generación de la Luz, una generación amenazada con el gran apagón de lo que se denomina fracaso. Si triunfar es la prueba de una estrategia exitosa en política, como decía Maquiavelo, Manolo y los héroes del 1J4 fueron una generación de alucinados ilusos, de revolucionarios que no entendieron que después que la Revolución Cubana sorprendió al gobierno USA, éste determinó que esa palabra estaba proscrita para el resto del Caribe y América latina. La secuencia de golpes de Estado y gobiernos militares, asi como la asesoría en tortura a nuestras fuerzas armadas (caso Mitrioni), son terribles episodios de una guerra sucia que recién comienza a conocerse.
Para quienes participaron en esas luchas sólo había dos caminos: acomodarse, o ser considerados como alucinados. Los que se acomodaron, algunos de los cuales fueron acusados por Manolo de ser traidores y expulsados del 1J4; y los que desertaron a tiempo a opciones menos arriesgadas, ondean hoy su sentido común como una demostración de cordura y se aprestan a asaltar un bastión más de la memoria: la Fundación Testimonio.
Los alucinados, entre ellos Bacho, siempre citan a José Martí, ese poeta, alucinado total, que se apersonó a la casa de un cansado y retirado Máximo Gómez, comandante de la Guerra de los Diez Años por la independencia de Cuba y pudo conmover su corazón con una frase: “Sólo puedo ofrecerle la probable ingratitud de los hombres”.
Por eso, como Dulcinea, preparamos vendajes y decimos: ¡Queremos tanto a Bacho!
martes, 6 de septiembre de 2011
Mensaje de Bernardo Regino a Bacho
De: Bernardo Regino
Para: Raul_BACHO Perez
Enviado: Martes, septiembre 6, 2011 4:25 P.M.
Asunto: Tú sabes, Bacho - RE: Articulo de Chiqui Vicioso
Bacho:
Tú sabes en la profundidad de tu conciencia que mereces el reconocimiento sano de los que valoran tus principios, tus causas de "alucinado" como bien lo describe Chiqui, que no es ninguna chiquilla cuando de juzgar la conciencia se trata.
Tú sabes que no son elogios interesados los de aquellos que te valoramos en tu sencillez y en la grandeza heroica de tus actos sencillos.
Tú sabes que lo que apreciamos es la grandeza de tu humildad, y tu estilo de vida sobrio, sin allante, sin romper ojos, sin adueñarte de lo que no es tuyo.
Tú sabes que te queremos no por buen mozo, ni rico, ni repartidor de lo que es de todos como si no fuera de nadie.
Tú sabes que no tienes empleos ni dádivas que repartir; tampoco tienes barriles ni barrilitos, ni das tarjetazos ni tarjetas que muestren tu solidaridad.
Tú sabes que te valoramos porque la grandeza de tu simpleza es ejemplo de vida que no se compra con todo el oro acumulado por aquellos en que creímos y traicionaron a su pueblo.
Tú sabes que eres una parte encontrada de la generación perdida. De la que no mataron. De la que no corrompieron. De la que se escurrió por una brecha estrecha con la gloria de la verguenza rescatada y el martirio.
Tú sabes que eres una reserva de la Patria viva, de la soñadora del único Duarte guía; de la de Luperón y Espaillat.
Tú sabes que los Santana acechan; que los Báez conspiran; que los Heureaux se envalentonan con los débiles; que los Trujillo tienen sus defensores camuflados de historiadores y políticos.
Tú sabes que están contra los Duarte, Sánchez y Mella de antes de ayer; contra los Manolo, Amaury y Lalane de ayer; contra los Bacho, Hamlet y Mateo de hoy.
Tú sabes que te queremos y queremos tenerte como eres por mucho tiempo. Para que sientan verguenza los que ahora tienen lo que nunca debieron tener.
Con mi respeto y abrazo fraterno de siempre.
Bernardo Regino
Santo DomingoCAISAOfic: 809-563-4677 y 78Fax: 809-563-4675 Cel: 809-707-0330
Para: Raul_BACHO Perez
Enviado: Martes, septiembre 6, 2011 4:25 P.M.
Asunto: Tú sabes, Bacho - RE: Articulo de Chiqui Vicioso
Bacho:
Tú sabes en la profundidad de tu conciencia que mereces el reconocimiento sano de los que valoran tus principios, tus causas de "alucinado" como bien lo describe Chiqui, que no es ninguna chiquilla cuando de juzgar la conciencia se trata.
Tú sabes que no son elogios interesados los de aquellos que te valoramos en tu sencillez y en la grandeza heroica de tus actos sencillos.
Tú sabes que lo que apreciamos es la grandeza de tu humildad, y tu estilo de vida sobrio, sin allante, sin romper ojos, sin adueñarte de lo que no es tuyo.
Tú sabes que te queremos no por buen mozo, ni rico, ni repartidor de lo que es de todos como si no fuera de nadie.
Tú sabes que no tienes empleos ni dádivas que repartir; tampoco tienes barriles ni barrilitos, ni das tarjetazos ni tarjetas que muestren tu solidaridad.
Tú sabes que te valoramos porque la grandeza de tu simpleza es ejemplo de vida que no se compra con todo el oro acumulado por aquellos en que creímos y traicionaron a su pueblo.
Tú sabes que eres una parte encontrada de la generación perdida. De la que no mataron. De la que no corrompieron. De la que se escurrió por una brecha estrecha con la gloria de la verguenza rescatada y el martirio.
Tú sabes que eres una reserva de la Patria viva, de la soñadora del único Duarte guía; de la de Luperón y Espaillat.
Tú sabes que los Santana acechan; que los Báez conspiran; que los Heureaux se envalentonan con los débiles; que los Trujillo tienen sus defensores camuflados de historiadores y políticos.
Tú sabes que están contra los Duarte, Sánchez y Mella de antes de ayer; contra los Manolo, Amaury y Lalane de ayer; contra los Bacho, Hamlet y Mateo de hoy.
Tú sabes que te queremos y queremos tenerte como eres por mucho tiempo. Para que sientan verguenza los que ahora tienen lo que nunca debieron tener.
Con mi respeto y abrazo fraterno de siempre.
Bernardo Regino
Santo DomingoCAISAOfic: 809-563-4677 y 78Fax: 809-563-4675 Cel: 809-707-0330
lunes, 5 de septiembre de 2011
Final vegetal de una fundación patriótica
PANCARTA
Final vegetal de una fundación patriótica
BACHO
RAÚL PÉREZ PEÑA
En la longevidad, la juventud, en la tercera o la cuarta edad, los seres humanos están expuestos a situaciones traumáticas y dolorosas que los transforman en un “vegetal” paralítico que no habla, ni oye.
Una fundación patriótica se expone a similares riegos. Si no se moviliza por sus ideales, esa fundación cae en un letargo.
Mientras los ideales sigan como objetivo histórico, la fundación patriótica estará comprometida con su origen.
El pasado reciente comprende la década iniciada en 1959 con las expediciones de junio por Constanza, Maimón y Estero Hondo.
Fueron años dramáticos de sangre y sacrifi cio, sellados por fi guras históricas.
Cada fundación patriótica reivindica un tramo de ese período o un personaje emblemático: Lora Fernández, Caamaño, Fernández Domínguez, Manolo Tavárez, el 12 de Enero, los Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo y otras glorias.
Sumado a las “efemérides”, el patriotismo asume la modalidad social y ciudadana bajo los mismos ideales que motivaron la lucha patriótica 4 ó 5 décadas atrás.
Una constituyente, la educación y la salud del pueblo, etc. fi guran en el programa de la Raza Inmortal.
Manolo Tavárez y el 1J4 asumieron ese programa y extendieron sus horizontes.
No se explica que una Fundación con el nombre del líder del 1J4 guarde un silencio cómplice ante el prolongado desastre social que acogota al pueblo dominicano.
El colapso de una escuela o de un hospital es un grave síntoma de deterioro. Se vuelve una seria denuncia contra un régimen.
Aquí hay una calamidad generalizada en la salud y la educación, ocupando lugares sotaneros internacionalmente.
A esto se suma la bancarrota moral en ambas esferas y la burla sistematizada de nombrar funcionaros corruptos.
Si una fundación con el nombre de un líder que despertó esperanzas de cambios estructurales no se pronuncia con bien fundamentadas críticas ante un sistema de salud y educación que hicieron fondo bajo agua, se puede afi rmar que esa fundación colapsó y se volvió un vegetal.
Un vegetal sin futuro, mientras las mayorías atraviesan el infi erno de las injusticias sociales. Ante el lúgubre panorama del país, esa fundación se comporta sorda, ciega y muda.
Pero no desperdicia ocasiones para ponerle la gorra verdinegra a quien le queda grande.
Pese a su gran nombre, es una fundación irrelevante: un vegetal muerto en vida.
Final vegetal de una fundación patriótica
BACHO
RAÚL PÉREZ PEÑA
En la longevidad, la juventud, en la tercera o la cuarta edad, los seres humanos están expuestos a situaciones traumáticas y dolorosas que los transforman en un “vegetal” paralítico que no habla, ni oye.
Una fundación patriótica se expone a similares riegos. Si no se moviliza por sus ideales, esa fundación cae en un letargo.
Mientras los ideales sigan como objetivo histórico, la fundación patriótica estará comprometida con su origen.
El pasado reciente comprende la década iniciada en 1959 con las expediciones de junio por Constanza, Maimón y Estero Hondo.
Fueron años dramáticos de sangre y sacrifi cio, sellados por fi guras históricas.
Cada fundación patriótica reivindica un tramo de ese período o un personaje emblemático: Lora Fernández, Caamaño, Fernández Domínguez, Manolo Tavárez, el 12 de Enero, los Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo y otras glorias.
Sumado a las “efemérides”, el patriotismo asume la modalidad social y ciudadana bajo los mismos ideales que motivaron la lucha patriótica 4 ó 5 décadas atrás.
Una constituyente, la educación y la salud del pueblo, etc. fi guran en el programa de la Raza Inmortal.
Manolo Tavárez y el 1J4 asumieron ese programa y extendieron sus horizontes.
No se explica que una Fundación con el nombre del líder del 1J4 guarde un silencio cómplice ante el prolongado desastre social que acogota al pueblo dominicano.
El colapso de una escuela o de un hospital es un grave síntoma de deterioro. Se vuelve una seria denuncia contra un régimen.
Aquí hay una calamidad generalizada en la salud y la educación, ocupando lugares sotaneros internacionalmente.
A esto se suma la bancarrota moral en ambas esferas y la burla sistematizada de nombrar funcionaros corruptos.
Si una fundación con el nombre de un líder que despertó esperanzas de cambios estructurales no se pronuncia con bien fundamentadas críticas ante un sistema de salud y educación que hicieron fondo bajo agua, se puede afi rmar que esa fundación colapsó y se volvió un vegetal.
Un vegetal sin futuro, mientras las mayorías atraviesan el infi erno de las injusticias sociales. Ante el lúgubre panorama del país, esa fundación se comporta sorda, ciega y muda.
Pero no desperdicia ocasiones para ponerle la gorra verdinegra a quien le queda grande.
Pese a su gran nombre, es una fundación irrelevante: un vegetal muerto en vida.
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