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lunes, 15 de junio de 2009

Medardo Germán murió en el olvido

Merardo Germán dos meses antes de morir en 2001.

Foto 1 de 5
13 Junio 2009, 9:30 PM
Medardo Germán murió en el olvido

De pobre cuna, se entregó a la lucha patria participando en la gesta de Constanza para luego pasar los últimos días de su vida en soledad y abandono

Escrito por: ÁNGELA PEÑA

Su ejemplo fue uno de los más elocuentes y enaltecedores de cuantos se enamoraron del ideal más puro: liberar a los dominicanos de la férrea dictadura de Trujillo. Era un muchacho pobre, sin familia ni apellidos resonantes, desprovisto de amigos influyentes, de educación universitaria, de padres y hasta de un domicilio sólido.

La dignidad fue su única riqueza acumulada. Oponerse a Trujillo, derribarlo, consumía sus energías juveniles.

Francisco Merardo Germán Santos, limpiabotas y albañil santiaguero que no pudo escribir nunca su biografía porque ignoraba hasta el año exacto de su nacimiento y apenas sabía leer y escribir, es el patriota ignorado de los héroes de Junio de 1959 que sobrevivieron a la masacre de los ejércitos trujillistas, al sadismo de Ramfis, a las crueles torturas de “La 40”.

Estuvo tan solo, que al ser indultado en 1960 no se encontró a quien entregárselo por lo que fue devuelto a “La Victoria” hasta que apareció una tía que lo recogió. Contaba 49 años, había perdido contacto con la República y cuando se recuperó de la desnutrición y el trauma de la cárcel y los golpes, regresó a Venezuela a buscar a sus hijos y esposa pero ellos no le acompañaron. Entonces mitigó su soledad y su frustración con la compañía de Marina Méndez, una humilde mujer que le dio en Santo Domingo otro retoño, Giovanni.

En junio de 2001 el país se conmovió cuando lo vio de nuevo, semidesnudo, sus intimidades apenas cubiertas con un pañal desechable, moribundo, anciano, casi inconsciente en el lecho de un hospital público. ¿Quién iba a sospechar que ese desvalido anciano, impotente, abandonado, fue el valiente soldado que se preparó para pelear en la fracasada expedición de Cayo Confites y después se entrenó en “Mil Cumbres” para desembarcar con arrojo e intrepidez por Constanza?

Estaba consumido, pálido

Un cáncer en la próstata le había invadido el hígado. Con la vista perdida se iba de este mundo tal vez recordando sus gloriosos años de entrenamiento, extrañando los vástagos ausentes o pensando en la ingratitud humana.

Mayobanex Vargas, Poncio Pou Saleta y él eran ya los únicos supervivientes de la “Raza Inmortal” porque a Gonzalo Almonte Pacheco, el cuarto al que le permitieron vivir, lo eliminó la tiranía poco después de dejarlo libre. Vargas, un agricultor humilde que no ha variado sus principios revolucionarios ni cambiado el estilo sencillo del campesino, siempre buscó al desdichado compañero. Posiblemente fueron él, su hermana Marisela, el general Gabirondo Rondón, Agustina Cabrera, una samaritana, y sus escasos familiares los últimos en verlo con vida cuando acudían en su auxilio al verlo postrado, inerme, agonizante.

Bravo combatiente

Cuando casi se extinguía contó que sus padres eran “Ignacio e Inesita”. De la fábrica de zapatos donde laboró en Santiago, su patrón se lo llevó a Curazao a fabricar muebles. Allí se enteró de las luchas antitrujillistas del exilio y se marchó a Caracas donde conducía un camión.

Tuvo esposa y tres hijos y narran sus compañeros que deliraba por ellos tras las noches de torturas después de la expedición. “Fue difícil separarme, pero la libertad de mi pueblo estaba por encima de mi familia”, balbuceaba cuando creía perecer.

En las lomas, fue el valiente guerrillero que cubrió las espaldas de su comandante Delio Gómez Ochoa. Resistió ataques, burló emboscadas, apoyó con el fuego de su fusil la posibilidad de escape de otros luchadores, arriesgó su vida con arrojo colosal.

En julio de 1959, él y Poncio Pou se entregaron al sacerdote español Fernando Gaviño quien los llevó al general Mélido Marte. De ahí fueron conducidos a un poblado donde la multitud se les lanzó encima escupiéndolos, pidiendo que se los entregaran. Posteriormente fueron enviados a la Base Aérea de San Isidro, amarrados como andullo.

Aparentando cumplir acuerdos internacionales de respeto con prisioneros de guerra, Merardo y sus compañeros sobrevivientes fueron entrevistados por la prensa internacional, a pesar de que habían exterminado a todos los demás expedicionarios. Encerrados en celdas separadas, torturados física y psicológicamente, se les sacaba para llevarlos a los tribunales de justicia donde fueron condenados a 30 años de prisión, trabajos forzados y el pago de un millón de pesos de indemnización. Estuvieron presos hasta 1960.

En 1997, el Presidente Leonel Fernández asignó a don Francisco un modesto apartamento y una pensión de 10 mil pesos que apenas le permitía subsistir. Sobrepasó un infarto y tras la aparente recuperación continuó su trabajo en el aeropuerto como “encargado de parqueos”, oficio que pudo asignarle el general Gabirondo Rondón “porque era el único donde no se necesita ser instruido, sino honrado”.

Francisco Merardo Germán murió en Santo Domingo el 15 de agosto de 2001. Su fallecimiento pasó tan inadvertido como hoy, su recuerdo. A sus tres compañeros de supervivencia les han designado, en vida, merecidas calles con sus nombres. Él no ha tenido mayor reconocimiento que el olvido.

En síntesis

Héroe olvidado

Descubierto en el 2001, abandonado en un hospital público, con cáncer de hígado y prostáta, Merardo Germán, despertó el interés inmediato que los medios permiten. Consiguió una pensión mínima y un apartamento. Sin embargo no pasaría mucho tiempo para que su nombre y su labor pasara de nuevo a las sombras. De donde no ha sido sacado ni para el merecimiento mínimo que tuvieron otros.

Cincuenta años de ideas inmortales: 14 de Junio

Lunes 15 de Junio del 2009, actualizado 12:45 PM


LA RAZA INMORTAL
Cincuenta años de ideas inmortales: 14 de Junio
Jhonatan Liriano y Yanela Zapata - 6/14/2009






LOS IDEALES DE LOS EXPEDICIONARIOS AÚN SON ENARBOLADOS POR LAS NUEVAS GENERACIONES
Un domingo como hoy llegaron por Constanza 54 expedicionarios dispuestos a terminar la dictadura de Trujillo.
Justicia para todos. Como los Héroes de Junio del 59, Justicia Global lucha para el empoderamiento de los ciudadanos y para hacer de República Dominicana un país más justo.
Con canciones, teatro, formación política y ciudadana “desembarcan” en los barrios.

Santo Domingo.- Una vez materializada la Revolución Cubana, en enero de 1959, un grupo de exiliados dominicanos que participó en la gesta, liderado por Enrique Jimenes Moya, se acercó a las autoridades revolucionarias para solicitar apoyo para un gran proyecto: Terminar con 29 años de opresión y dictadura en República Dominicana, derrocando con las armas el gobierno de Rafael Leónidas Trujillo.

El comandante cubano Delio Gómez Ochoa se encargó de seleccionar el territorio de entrenamiento y el programa de instrucción.

Los quisqueyanos llegaron a Cuba procedentes de Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos, junto a soldados internacionalistas que respaldaron la causa patriótica.

Según cuenta Hugo Isalguez, en su libro “14 de Junio: La Raza Inmortal”, el campamento se instaló en Mil Cumbres, provincia Pinar del Río.

La mayoría de los integrantes de la agrupación, bautizada Movimiento de Liberación Dominicana, pertenecía a la pequeña burguesía y carecía de formación política.

El deseo de destronar a Trujillo y de mejorar las condiciones de vida del pueblo fue, al principio, la única guía de acción de los expedicionarios.

“El proceso revolucionario de Cuba abrió para nosotros enormes perspectivas, y ayudó a muchos a entender que la libertad por la que estábamos dispuestos a dar la vida no podía conquistarse con el simple antitrujillismo”, recuerda Isalguez, antes de señalar que los venezolanos participantes procedían de la clase social más baja, sin ningún tipo de normas éticas o políticas.

A finales de marzo, la fuerza internacionalista terminó de definir sus intenciones cuando sus miembros suscribieron el Programa Mínimo de la Revolución Dominicana, a implementar una vez depuesta la dictadura. En el documento, la Raza Inmortal se comprometió a establecer un gobierno provisional democrático-revolucionario, que en un periodo de dos años creara las condiciones necesarias para que el pueblo dominicano pudiera ejercer libremente sus derechos políticos y sociales.

Pretendía convocar una Asamblea Constituyente, elegida por medio del sufragio universal, encargada de elaborar la nueva Constitución, inspirada en los postulados de la justicia económica y social.

Querían implantar una amplia Reforma Agraria que garantizara al campesino la posesión de la tierra y el derecho de propiedad.

El programa proponía iniciar una gran campaña de alfabetización y la reforma del sistema de enseñanza, a fin de que la nueva escuelase convirtiera en forjadora de una conciencia nacional avanzada y libre. Quienes llegaron a Constanza el histórico domingo 14 de junio de 1959 pretendían establecer un amplio sistema de seguridad social que amparara a la niñez, la ancianidad y al desempleo, y que ofreciera los servicios imprescindibles para la protección de la salud y la vida digna. Así pensaban los héroes de junio del 59.

Nuevas espediciones
Los 198 expedicionarios hicieron temblar las simientes de la dictadura y mostraron al pueblo que en el mundo existían formas de gobierno divorciadas de la opresión y el miedo.

Aunque el aparato militar del Trujillato creyó detener al Ejército de Liberación Dominicana, los soldados llegados de Cuba pasaron sus armas al Movimiento político 14 de Junio y a todas las agrupaciones de izquierda que en los años posteriores se enfrentaron a la injusticia y a la desigualdad social de la República.

Una nueva generación
Hoy, cincuenta años después, entre los montes y las ciudades del país todavía andan jóvenes luchando para materializar el sueño de La Raza Inmortal.

“Yo no quiero que mis hijos vivan entre tanta desigualdad, entre tanta corrupción y abuso de poder.

Quiero que mis hijos vivan con oportunidades, vivan en colectivismo y en alegría”, dice Julio (Tallo) Peña, dirigente de la agrupación política La Revuelta, integrada por muchachos y muchachas dispuestos a realizar los mayores sacrificios por el pedazo de isla en el que les tocó nacer.

Julio Tallo se mantiene en contacto con otros grupos que tienen el mismo objetivo que el suyo: impulsar profundos cambios en el orden de cosas establecidas.

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ERAN JÓVENES CON MUCHAS ILUSIONES
TERMINAR LA OPRESIÓN POR CUALQUIER MEDIO

Vinieron desde Cuba donde se habían congregado cientos de dominicanos, la mayoría jóvenes con varios años de exilio, atraídos por el triunfo de la Revolución Cubana, y ellos también soñaban con una patria libre de la sanguinaria dictadura de Rafael Trujillo.

Era domingo y todos se levantaron muy temprano.

Algunos apenas durmieron unas horas, porque querían despedirse de los que saldrían primero, más de 140 que venían en dos yates. Más tarde, todos estaban en el lugar llamado La Cieneguilla, donde se encontraba el avión C-46 que trasladaría al grupo de 54 a las montañas de la República Dominicana.

Cuando llegaron los últimos, Delio Gómez y Enrique Jiménez Moya, todos los que venían se encontraban allí. Estaban entusiasmados, deseosos de pelear y morir por la libertad de su patria. En el avión entraron, en realidad 56 hombres, incluyendo al piloto venezolano Julio César Martínez y el copiloto cubano Orestes Acosta, que luego regresaron a Cuba para que no encontraran el avión.

Aterrizaron en Constanza a las 6:30 de la tarde. De inmediato abrieron fuego contra algunos soldados que se encontraban en guardia en la pequeña pista de aterrizaje, lo que permitió que el grupo pudiera internarse en las espesas montañas. Fue la primera victoria militar frente al Ejército de Trujillo, antes de que los 54 se dividieran en dos grupos: 20 comandados por Gómez Ochoa y 34 por Jiménez Moya.

Sobrevivieron, además, Mayobanex Vargas y Francisco Medardo Germán, y el jovencito cubano Pablito Mirabal. Luego de dos años presos en La 40, Mirabal y Gómez Ochoa salieron del país el 9 de junio de 1961, tras la muerte de Trujillo, y el último sobreviviente fue Gonzalo Almonte Pacheco, desaparecido después en Santo Domingo por agentes de la dictadura. Los demás cayeron en los frentes de batalla, la mayoría fusilados en la Base Aérea de San Isidro, por disposición del jefe del Estado Mayor, Ramfis Trujillo.

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¿QUIÉN ES QUIÉN? COMANDANTES INMORTALES

EL COMANDANTE: Enrique Jimenes Moya se formó al calor de las batallas de la Revolución Cubana. Una vez conseguido este objetivo, encabezó el Ejército de Liberación Dominicana que llegó en avión por Constanza, el domingo 14 de junio de 1959.

LÍDER SOLIDARIO: El comandante revolucionario cubano Delio Gómez Ochoa fue designado asesor de la expedición. Llegó en avión por Constanza junto a Jimenes Moya. Fue capturado en combate, torturado y presentado a los medios de comunicación.

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ACTOS CONMEMORATIVOS DEL 50 ANIVERSARIO

Hoy, a partir de las 11:00 de la mañana, la fundación Misión por la Memoria rinde homenaje a los expedicionarios que llegaron por Constanza, en la escuela Padre Fantino.

El acto contará con la participación de diversas agrupaciones artísticas. Posteriormente se hará un recorrido por los puntos históricos del municipio.

Izamiento de la bandera nacional y entonación de los himnos de los países de procedencia de héroes caídos, en el Monumento-Mausoleo, en el Centro de los Héroes, a las 8:00 a.m. También se realizarán ofrendas florales.

Espectáculo artístico, con la participación del Coro Nacional y un Coro Infantil, en el Monumento-Mausoleo, a las 7:30 p.m.

En San Francisco de Macorís se realizará una misa en honor a los combatientes oriundos de esta ciudad, en la Catedral, a las 9:00 de la mañana. A las 10:00 se realizará una visita a la Plaza de los Mártires, con ofrendas florales.

El martes 16, a las 4:00 p.m., la Fundación Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo coordinará un conversatorio sobre la Gesta Patriótica, encabezado por Rafael

50 años, 14 de Junio. 1959. Por Jose Rafael Sosa

50 años, 14 de Junio. 1959.

Por Jose Rafael Sosa

(Gracias a los esfuerzos de las Fundaciones Patrióticas y al Museo de la Resistencia, se ha logrado estructurar un buen programa de celebración los 50 años del 14 de Junio de 1959.
Sigue existiendo en juventud de hoy la necesidad de más información a fondo a fondo de lo que fue gesto patriótico de 198 hombres que llegaron por tres puntos del territorio nacional al 14 de Junio de 1959 y los días subsiguientes a República Dominicana, en condiciones militares deplorables, sin el elemento sorpresa a su favor, develado su movimiento a los aparatos represivos (militares y de seguridad de Trujillo, diezmados por la sed, los vómitos y la deshidratación, sabiendo que venían a una muerte segura.
Perdieron las acciones militares en Constanza, Maimón y Estero Hondo.
Pero sembraron una semilla que poco más tarde, fructifició en la conciencia de un pueblo temeroso de Trujillo y que provocó, las los aletazos finales de la dictadura, la caída de ese regimen de oprobio y el nacimiento de la imperfecta democracia que vivimos.
Esos héroes de Junio del 1959 prefirieron no abandonar el intento.
No es mucha la gente joven de hoy que conoce cuántos eran y de cuáles nacionalidades, además de la dominicana, procedían.
Podríamos perguntarnos: ¿Por qué venían hombres de otros países si Trujillo sólo afectaba (teóricamente) a los dominicanos?
La respuesta es una sola: la solidaridad no tiene frontera.
Vinieron incluso, dos norteamericanos que deben ser reivindicados.
Dos de esos norteamericanos que han sabido ser la diferencia.
Vean este cuadro:
Nacionalidad de los expedicionarios
Constanza, Maimón y Estero Hondo


Dominicanos 151
Cubanos 20
Venezolanos 13
Puertorriqueños 15
Españoles 2
Estadounidenses 2
Guatemalteco 1
Venezolano- 1
Se desconoce 33

Total 198
Para quienes quieran conocer a fondo el significado de esta Gesta y particularmente en desconocido aporte de los internacionalistas que también fueron héroes y mártires, les recomiendo... )
Seguir Leyendo...
( Las gracias al gestor cultural caribeño Pedro Creach, radicado en nuestro país, por el envío oportuno de este artículo tomado del periódico Gramma y que nos ofrece una visión poco manejada. Es lo más completo que hemos leído desde el punto de vista del detalle de las nacionalidades y particularmente del aporte de Cuba a la Gesta Patriótica que cumple mañana 50 años.
Hermosa página de internacionalismo


Por Eugenio Suárez Pérez

El 14 de junio de 1959 patriotas dominicanos e internacionalistas de varios países desembarcaron, o intentaron desembarcar, por tres puntos de la geografía dominicana: Constanza, Maimón y Estero Hondo. La expedición, aunque fallida, marcó para el pueblo dominicano el principio del derrocamiento de la tiranía impuesta por Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien desde 1930 se había adueñado, literalmente, de ese país, convirtiéndolo en una finca de su propiedad.

Antecedentes de la expedición

El culto a la barbarie: crímenes, asesinatos, torturas, represiones, masacres indiscriminadas, fue la impronta de esa dictadura, transformada en un verdugo de pueblo, en una cárcel de pueblo. Solo la conocida masacre de haitianos, ordenada y llevada a cabo por Leónidas Trujillo, entre octubre y noviembre de 1937 en la ciudad fronteriza de Dajabón, donde murieron asesinados alrededor de 15 000 personas, es suficiente para calificarlo como el mayor genocida del Caribe.
Junto al terror desatado, Trujillo creó todo un mito, erigiéndose en el representante de un ser supremo. Fue tal la enajenación nacida del terror y el bitoque, que en muchos hogares dominicanos de aquellos años, se podían encontrar carteles que decían: "En esta casa mandan Dios y Trujillo". Nunca olvido las palabras que me dijera un humilde dominicano: "Fíjese si el terror era tanto, que las personas creían que con solo pensar que Trujillo era malo, él se enteraba y te mandaba a matar."
Por supuesto, que las décadas de dominio trujillista también se caracterizaron por la dependencia a los Estados Unidos, la vigilancia policíaca, la opresión de las masas y el establecimiento de una ideología fascista. Con el transcurso de los años, el poder del autodenominado "Benefactor de la Patria" fue siendo más brutal y sangriento. No existían límites para asesinar. En agosto de 1956, el compañero Fidel Castro, en carta dirigida al director de la revista Bohemia, compara a Trujillo con Batista y destaca que tanto en Cuba como en República Dominicana gobernaba un dictador. Fidel, subraya que Trujillo oprimía a los dominicanos desde hacía 25 años, y cómo en ese país el régimen se sostenía a fuerza viva. La camarilla adulona, rapaz y ambiciosa disfrutaba de todos los cargos del Estado, imperando por medio del terror, el allanamiento de los hogares a medianoche, la detención y tortura de los hombres y el alto número de desaparecidos sin dejar huellas. (Ver: Bohemia, 2 de septiembre de 1956, No. 36, p. 35.)
Durante los 32 años de la conocida "Era de Trujillo", que se extendió hasta su ajusticiamiento en 1961, muchas fueron las acciones para derrocar a "Chapitas" (como le llamaban los cubanos a ese tirano por la cantidad de órdenes y medallas autotorgadas que colgaban sobre su pecho). Cerca de 20 sublevaciones y expediciones fueron preparadas. Una de ellas fue la de Cayo Confites, en 1947, llamada así por ser ese islote cubano, al noroeste de Nuevitas, el sitio donde durante varios meses se entrenaron cerca de mil doscientos combatientes dominicanos y cubanos que pretendían derrocar a la dictadura trujillista. Entre los combatientes que zarparon en los barcos rumbo a Dominicana se encontraba un joven de veinte años, Fidel Castro Ruz, quien al percatarse de que la expedición había sido traicionada, se lanzó al agua con su armamento en medio de la bahía de Nipe y nadó hasta las costas de cayo Saetía. Para él era una cuestión de honor no ser arrestado, aun a riesgo de su vida.

Fidel, entonces estudiante de la Universidad de La Habana, había sido elegido presidente del Comité Pro Democracia Dominicana en ese centro de altos estudios. Por ello cuando se organizó el entrenamiento en Cayo Confites, se incorporó de inmediato: "Consideré que mi deber primero era enrolarme como soldado en la expedición, y así lo hice", contó años después a un periodista colombiano. (Arturo Alape: Fidel Castro y el bogotazo, Antes del Moncada, p. 71.)

Cuándo y cómo comenzó la organi- zación de la expedición

Como consecuencia del terror trujillista, muchos patriotas dominicanos de diferentes tendencias se vieron obligados a exiliarse en varios países de América Latina y el Caribe, donde recibieron apoyo material y espiritual en su lucha por la independencia de República Dominicana.
A finales de 1958, mientras el Ejército Rebelde dirigido por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, libraba la guerra de liberación en las montañas y los llanos de Cuba, justamente el día en que se conmemoraba la caída en combate del Mayor General Antonio Maceo, aterrizó en Cieneguilla, Sierra Maestra, un avión procedente de Venezuela con armas para apoyar la ofensiva final. En ese vuelo, el 7 de diciembre de 1958, llegó el dominicano Enrique Jimenes Moya, quien se convertiría pocos meses después en el Comandante en Jefe de las Fuerzas Expedicionarias del 14 de junio.
El comandante del Ejército Rebelde, Delio Gómez Ochoa, autor del libro La victoria de los caídos y protagonista de aquella gesta, cuenta que Enrique Jimenes Moya "era portador de un mensaje escrito para Fidel, en el que la Unión Patriótica Dominicana de Venezuela lo nombraba como su genuino representante en la misión de foguear en la lucha guerrillera a un grupo de jóvenes dominicanos que deberían llegar a la Sierra Maestra. La idea era que esos patriotas estuvieran listos militarmente para combatir a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina y para eso esperaban la ayuda del Comandante". (Editora Collado, segunda edición, República Dominicana, 2007, p. 22.)
Veinticuatro días después, el triunfo de la Revolución cubana impidió satisfacer la petición. Jimenes Moya fue el único que recibió preparación militar participando en algunos combates, en uno de los cuales fue herido.

En enero de 1959, ahora la Revolución en el poder, los dominicanos insistieron en su solicitud. Esta se aprobó, y por disposición de la dirección de la Revolución, el comandante Delio Gómez Ochoa asumió la dirección para el proceso de preparación: desde el recibimiento de los patriotas dominicanos, la logística y la selección de los lugares para el entrenamiento hasta la instrucción misma. Varios cubanos, combatientes del Ejército Rebelde, fueron seleccionados como asesores para el adiestramiento militar.
El lugar escogido fue Mil Cumbres, en la Sierra de los Órganos, Pinar del Río, y se nombró al comandante Roberto Fajardo Fajardo al frente de la instrucción por la parte cubana, en el campamento.
El centro coordinador de la conspiración contra Trujillo se estableció en N y 21, en el Vedado, en los altos del Club 21. Comenzaba a organizarse la primera manifestación internacionalista de la Revolución cubana en el poder.

Poco a poco, desde Puerto Rico, Estados Unidos, Venezuela y otros países, fueron llegando a La Habana los hombres que iniciarían la lucha armada contra Trujillo. Cada uno de los pelotones que se iba formando era portador del nombre de un patriota cubano o dominicano. Como los miembros eran representantes de diferentes tendencias y organizaciones, la dirección de la Revolución cubana contribuyó a propiciar la unidad entre ellos, aunque sin participar en sus reuniones y debates.
Entre los días 27 y 29 de marzo de 1959, en reunión efectuada en el Palacio de los Trabajadores, los combatientes dominicanos adoptaron los acuerdos definitivos y aprobaron darle el nombre de Movimiento de Liberación Dominicana a su organización revolucionaria.
Asimismo, suscribieron el Programa Mínimo de la Revolución Dominicana, que en lo fundamental dictaba lo siguiente:
Desde el punto de vista político, pretendía derrocar al régimen trujillista, establecer un gobierno provisional democrático revolucionario que en un periodo de dos años pusiera en marcha el Programa de la Revolución y convocara una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal.
En el aspecto social, concebían implantar una amplia Reforma Agraria, garantizar la libre organización de la clase obrera y campesina, iniciar una campaña de alfabetización y establecer un amplio sistema de seguridad social. Económicamente, pretendían fomentar el desarrollo del mercado interno y el poder adquisitivo del pueblo, desarrollar la industria nacional, expropiar a favor del Estado todas las industrias y propiedades adquiridas por el tirano, sus familiares y otras personas al amparo de la tiranía, y crear condiciones para asegurar posibilidades de trabajo a toda la población laboral.
Por último, en el aspecto internacional, consideraban fomentar las mejores relaciones con los demás pueblos, basadas en la comprensión y el mutuo respeto.
Mientras tanto, la situación del área del Caribe se tornaba compleja, transitaba la triunfante Revolución cubana por sus seis primeros meses. Estados Unidos, dueño del traspatio latinoamericano, no podía permitir que el ejemplo de Cuba fuera imitado. La punta de lanza contra la joven Revolución fue la Organización de Estados Americanos, y la recalcitrante extrema vanguardia, precisamente el dictador Trujillo.
La preparación de los dominicanos avanzaba. El Movimiento de Liberación Dominicana se enriqueció con la integración de venezolanos, puertorriqueños, guatemaltecos, estadounidenses, españoles, y, por supuesto, de los asesores cubanos, quienes se disputaban el honor de formar parte de la expedición, pues siempre hubo un principio inviolable: la voluntariedad.

La partida rumbo a Dominicana

La fecha de la partida se acercaba. Fueron creados tres grupos de expedicionarios: dos irían por mar y el tercero en un viejo avión C-46. Los compañeros que viajarían en barcos se dirigieron a Holguín, pues desde Punta Arena, cerca de Antilla, saldrían hacia la costa septentrional de República Dominicana.
Un grupo de 81 combatientes al mando de los dominicanos, doctores José Horacio Rodríguez Vázquez, jefe de las expediciones marítimas, y Virgilio Mainardi Reyna, iría en el yate Carmen Elsa y desembarcaría en Maimón.
El segundo, de 47 expedicionarios, comandado también por otros dos dominicanos: Rafael Campos Navarro y Víctor Mainardi Reyna, debería llegar a las costas dominicanas por Estero Hondo. (Todavía se desconoce en cuál de las dos expediciones iban otros 11 compañeros.)
Cerca de las cinco de la tarde del 13 de junio, el Comandante Camilo Cienfuegos despidió a los dos grupos y ordenó que hicieran la mayor cantidad de fotos que fuese posible. Las tres fragatas, que entonces tenía la Marina de Guerra Revolucionaria, servirían de apoyo y velarían por la seguridad de ambas embarcaciones.

Los 54 expedicionarios que viajarían en el avión, se trasladaron hasta Cayo Espino en el territorio de Manzanillo, y luego, tras su última caminata de entrenamiento, se dirigieron a Cieneguilla, también en el territorio de Manzanillo, donde la nave aérea los esperaba. En este contingente iría el Comandante en Jefe de la Expedición, Enrique Jimenes Moya y lo acompañaba el asesor militar cubano, comandante Delio Gómez Ochoa.
Un total de 198 hombres de siete países —151 patriotas y 47 internacionalistas— se disponían a derrocar a la tiranía que oprimía a República Dominicana.
A las dos de la tarde del 14 de junio despegó el avión rumbo a San Juan de la Maguana, pero decisiones de última hora lo llevaron a aterrizar en el aeropuerto militar de Constanza, una ciudad enclavada en las montañas, donde existía una fortaleza castrense. Eran las seis de la tarde, cuando tocaron tierra.
Sin que el destacamento hubiera acabado de desembarcar fue descubierto por el ejército y se produjo un intercambio de disparos. A partir de entonces, la persecución por las tropas trujillistas fue implacable.
La situación creada al desembarcar provocó que muchos equipos y armamento quedaran en el avión, que el grupo se dividiera en dos, y que tomaran rumbos diferentes. La mayor cantidad, 34 compañeros, con Jimenes Moya al frente; el segundo, de 20 hombres, bajo el mando del dominicano Rinaldo Sintjago, segundo jefe político de las expedición.
Esa noche, probablemente al cruzar una zanja, el ayudante de Jimenes Moya perdió la mochila de este. Cuenta Delio Gómez Ochoa en el libro mencionado, que en ella iban los mapas donde aparecían marcados los puntos de los desembarcos marítimos. Como los yates no arribaron a la costa hasta el 20 de junio, por inconvenientes que se presentaron en la travesía, al encontrar esta mochila horas después, el ejército supo con varios días de antelación el valioso dato.
Al día siguiente, Sintjago sugirió que el asesor principal cubano de la expedición, comandante Delio Gómez Ochoa, asumiera la responsabilidad del grupo en el que iba, lo cual fue aprobado por sus integrantes.

El plan concebido desde La Habana era que los tres grupos desembarcaran simultáneamente y luego se encontraran en un punto cercano a Constanza, donde el 2 de julio, en horas de la tarde, el comandante del Ejército Rebelde, Pedro Díaz Lanz, jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria, haría un lanzamiento de paracaídas con armamentos y otras necesarias vituallas. El lugar fue salvajemente bombardeado. Para esa fecha, Díaz Lanz había traicionado a la Revolución y desertado.
Ese día, ya el traidor Díaz Lanz estaba en Estados Unidos, y el 9 de julio se encontraba en Washington, prestando declaración a un subcomité del Senado norteamericano. Tres meses después, el 21 de octubre de 1959, piloteaba el avión que ametralló la ciudad de La Habana, causando dos muertos (Reinerio González, en Monte y Rastro, y Joaquín Fernández, en Infanta y Carlos III) y cuarenta y cinco heridos, entre ellos niños y mujeres.

La tenaz persecución, el bombardeo y ametrallamiento indiscriminado, la falta de apoyo interno, el hambre y el cansancio, fueron mermando la capacidad combativa del contingente expedicionario. De los dos grupos que desembarcaron en Constanza, el 19 de junio, habían sido capturados y eliminados 20 guerrilleros; el 20 de junio eran 42 los muertos y dos los presos; el 11 de julio cayeron los tres últimos hombres sin conocer la suerte de sus compañeros llegados por mar.
En Maimón y Estero Hondo, los expedicionarios fueron esperados y masacrados por fuerzas navales, terrestres y aéreas de Trujillo.
Un número considerable murió en el desembarco. El resto se internó en las montañas hasta que cayeron muertos o apresados para ser criminalmente torturados en las cárceles llamadas: La 40 y El 9.
Solamente sobrevivieron a la gesta del 14 de Junio, cinco compañeros: los dominicanos Poncio Pou Saleta, Mayobanex Vargas Vargas y Francisco Medardo Germán, y los cubanos Delio Gómez Ochoa y el joven Pablo Mirabal Guerra. Estos fueron hechos prisioneros y sometidos a torturas. A los dominicanos les concedieron la libertad condicional en febrero de 1960. Los dos cubanos se beneficiaron por una ley de amnistía, dictada a raíz de la muerte de Leónidas Trujillo, y llegaron a Cuba el 9 de junio de 1961.

Hoy están vivos Pou Saleta, Mayobanex y Delio Gómez Ochoa.

Consecuencias del 14 de junio

La participación de los cubanos en la expedición del 14 de Junio tuvo suficientes motivaciones. La historia de Cuba y la de República Dominicana convergen en muchas de sus páginas. La rebeldía del cacique Hatuey; los cimientos internacionalistas, que desde el 10 de Octubre de 1868, fueron germinando en nuestro pueblo, como quedó refrendado en el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba ese mismo día: "Cuba aspira a ser una nación grande y civilizada para tender un brazo amigo y un corazón fraternal a todos los demás pueblos". (Carlos M. de Céspedes. Escritos, t.1, Ciencias Sociales, 1974, p. 11.)

La mayor de las Antillas no olvida nunca la deuda con los dominicanos Máximo Gómez, los hermanos Marcano, Modesto Díaz y otros muchos que entregaron su vida por la independencia de la Isla; el empuje del Manifiesto de Montecristi, firmado en este lugar por José Martí y Máximo Gómez; el ejemplo de Fidel al frente del Comité Pro Democracia Dominicana y de su decisión de incorporarse a una expedición para luchar por la independencia de Santo Domingo; y los deseos de ver libre a un pueblo hermano avasallado durante tantos años.

Quizás, el ejemplo más cercano de entonces, la presencia entre los expedicionarios del yate Granma del dominicano Ramón Mejía del Castillo, Pichirilo; del argentino Ernesto Guevara; del mexicano, Alfonso Guillén Zelaya Alger; y del italiano, Gino Doné Paró. Tal vez fueron las palabras que José Martí escribiera a su amigo dominicano Federico Henríquez y Carvajal —propagandista de la emancipación cubana— el 25 de marzo de 1895, en las que dice:

"De Santo Domingo ¿por qué le he de hablar? ¿Es eso cosa distinta de Cuba? ¿Ud. no es cubano, y hay quien lo sea mejor que Ud.? ¿Y Gómez, no es cubano? ¿Y yo, qué soy, y quién me fija suelo? ¿No fue mía, y orgullo mío, el alma que me envolvió, y alrededor mío palpitó, a la voz de Ud., en la noche inolvidable y viril de la Sociedad de Amigos? Esto es aquello, y va con aquello. Yo obedezco, y aun diré que acato como superior dispensación, y como ley americana, la necesidad feliz de partir, al amparo de Santo Domingo, para la guerra de libertad de Cuba. Hagamos por sobre la mar, a sangre y a cariño, lo que por el fondo de la mar hace la cordillera de fuego andino"
. (O. C., Epistolario, t. V, p. 117-119.)

El fracaso militar

Las causas del revés fueron varias, hubo numerosas grietas por donde pudieron filtrarse detalles del proyecto de la expedición. Fueron muchos los errores cometidos. Asimismo, no se ejecutó el esperado levantamiento masivo del pueblo que secundaría el desembarco, ni se le unieron los hombres armados que supuestamente debían hacerlo. Estuvo ausente un movimiento clandestino de resistencia, de apoyo y base de sustentación del movimiento guerrillero que, además, divulgara los objetivos de la lucha. La conciencia del campesinado estaba tan narcotizada por el terror y la leyenda mitológica de Trujillo, que no ofreció ayuda a los rebeldes.

A todo ello se unió la falta de discreción al presentarse el proyecto a terceras personas que no participaban en la expedición; las filtraciones, las deserciones, la traición de Díaz Lanz y otros; la pérdida de documentos y mapas donde aparecían señalados los lugares del desembarco marítimo.

Además, otras cuestiones que no pueden ser obviadas, son el desconocimiento del terreno donde se iba a desarrollar la lucha y la falta de una adecuada exploración. Todo favoreció que el régimen se preparara, estuviera esperando la llegada de la expedición y la masacrara.
Sin embargo, aquella fracasada expedición, una de las acciones patrióticas e internacionalistas más relevantes para el pueblo dominicano, tuvo resultados históricos de vital importancia.
En particular, la gesta produjo un recrudecimiento de la oposición política nacional e internacional contra el régimen de Trujillo.
La acción se convirtió en paradigma de los sucesivos episodios revolucionarios dominicanos y enriqueció la historia heroica de ese patriótico pueblo, provocando el despertar de la conciencia que quebró la dominación casi absoluta de la tiranía trujillista. El 14 de junio estremeció las raíces de la dictadura.
Los 198 patriotas e internacionalistas lograron plantar la semilla de rebelión en el pueblo dominicano. Inspirado en el ideario político y el ejemplo de los expedicionarios, se gestó el Movimiento 14 de Junio, que agrupó una nueva generación.

Hoy, los restos de la mayoría de los expedicionarios reposan en el monumento levantado a su memoria en la ciudad de Santo Domingo, por la Fundación de los Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo. Junto a ellos se conservan, para recuerdo de todas las generaciones venideras, banderas y diversos objetos personales de aquellos revolucionarios que perecieron en el empeño, pero indicaron el camino de la victoria y suscribieron una página más de la historia de Cuba y República Dominicana, y de toda la América Latina y el Caribe.

Cubanos participantes en cada uno


de los grupos de expedicionarios

CONSTANZA
(Grupo que siguió con Enrique Jimenes Moya)
1. Betancourt Carril, Enrique
2. López López, Ramón, Nené
3. Mainardi Méndez, Víctor Eligio
4. Montesinos, Max
5. Reyes Medina, Oscar, Cuetico
6. Vega Acosta, Oscar Luis, Veguita
(Grupo que siguió con Delio Gómez Ochoa)
7. Gómez Ochoa, Delio. Sobreviviente
8. Callejas Ochoa, José Luis
9. López Rodríguez, Frank Heberto
10. Mirabal Guerra, Pablo. Sobreviviente
11. Gerón Ruiz, Luis Ramón
MAIMÓN

12. González Castellanos, Luis, el Indio
[13. Pichardo Caminada, Roberto P.
14. Rodríguez, Alberto
15. Rodríguez Pérez, Aldo
16. Sánchez Pérez, José Antonio
17. Vasallo Alfonso, Ricardo
ESTERO HONDO

18. Bueno Almaguer, Hermes, Papi Bueno
19. Flores Peá, Froilán, la Rana Toro
20. Rodríguez, Tomás

Nacionalidad de los expedicionarios
Constanza, Maimón y Estero Hondo


Dominicanos 151
Cubanos 20
Venezolanos 13
Puertorriqueños 15
Españoles 2
Estadounidenses 2
Guatemalteco 1
Venezolano- 1
Se desconoce 33

Total 198

Datos tomados del libro Constanza, Maimón y Estero Hondo. Testimonios e investigación sobre los acontecimientos de Anselmo Brache Batista.
Publicado por Gramma. Facilitado por el escritor y gestor cultural cubano residente en
El país Pedro Creach
)

50 Años, La Vega en el 14 de Junio

1J4 50 Años, La Vega en el 14 de Junio

Por Yanio Concepción

Conocer la historia de jóvenes valerosos que rindieron su vida a favor de la democracia es digno de elogio y recuerdos. El rol jugado por ellos en los anales de la historia reciente constituyó un aporte significativo al tejido contemporáneo de nuestra nación.

En la expedición del 14 de Junio del 1959, más de 200 libertadores dominicanos y extranjeros llegaron en un avión que aterrizó en Constanza y en dos embarcaciones que desembarcaron en Estero Hondo y Maimón, para el derrocamiento del régimen del dictador Rafael Leonidas Trujillo. De esta gesta sólo sobrevivieron Poncio Pou Saleta, Mayobanex Vargas, Francisco Medrano Germán y los cubanos Delio Gómez Ochoa y Pablito Mirabal.

La expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo despertó y dividió la historia política dominicana, con la llegada a nuestro país de los hombres bautizados como la Raza Inmortal. Estimulados por el triunfo de la Revolución Cubana en el año 1959 crearon, a partir de entonces, una visión y un compromiso revolucionario con la historia dominicana.

En homenaje a esta gesta histórica se fundó el Movimiento Revolucionario 1J4. Estos combatientes hicieron aportes extraordinarios a uno de los hechos históricos más trascendentes de República Dominicana, cuya respuesta en la ciudad de La Vega fue inmediata, a través de un comité de apoyo.

La fundación del 1J4 que tiene efecto a partir del 10 de enero de 1960. Se crea como un Movimiento Celular, que de manera clandestina se había estado organizando a nivel nacional, adoptó el nombre de: «MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO 14 DE JUNIO, en una justa y merecida recordación al día y mes del año 1959, fecha en la que se produjo por Constanza el desembarco aéreo de la expedición armada procedente de Cuba; y para enaltecer a los aguerridos hombres –héroes y mártires de la Raza Inmortal - que lucharon estoicamente y se inmolaron en el altar de la dignidad nacional para liberar a su Patria sojuzgada y envilecida durante tres décadas de crímenes, de complicidades y silencios.

JURAMENTACIÓN DE LOS MIEMBROS DEL COMITÉ CENTRAL

«Los Miembros del electo Comité Central Provisional prestaron un solemne juramento ante su Presidente, el Dr. Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), extraído del que ofrecieron en el 1838 Los Trinitarios: «Juro y prometo, por mi honor y mi conciencia, ante el Presidente del Comité Central Provisional del Movimiento Clandestino Revolucionario 14 de Junio, el Dr. Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), cooperar con mi persona, vida y bienes, para procurar por los medios que sean el derrocamiento del régimen despótico instaurado en República Dominicana por el tirano Trujillo a partir del 1930. Si así lo hiciere, que el Hacedor del Universo me proteja; y de no, me lo tome en cuenta.»

CONSTITUCIÓN DEL MOVIMIENTO 14 DE JUNIO

En honor a los héroes de la raza inmortal, que en junio del 1959, fallecieron en Constanza, Maimón y Estero Hondo, se constituye el 10 de enero del 1961, en la finca del señor Charles Bogaert, en Mao, el Movimiento 14 de Junio. La directiva, llamada Comité Central, estaba compuesta por: Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo, 29 años), Presidente; Rafael Faxas, Secretario General; Leandro Guzmán,Tesorero; Antonio Rodríguez (Rodrigote),Vocal; Luis Gómez,Voca; Cayeyo Grisanty,Vocal; Luis Antonio Álvarez,Vocal; Charles Borgaert, Vocal; Germán A. Silverio Mesón, Vocal.

El movimiento fue descubierto por el SIM - Servicio de Inteligencia Militar del dictador Trujillo, el día 18 de enero del 1961. Sus miembros fueron llevados a la cárcel de la 40 y posteriormente a La Victoria. Esta etapa se conoce como la del Movimiento Clandestino 14 de Junio. Gracias a la valentía de Rodrigote, ningún vegano fue apresado en esa etapa.

A raíz de haber sido ajusticiado Trujillo y una vez puesto en libertad Manolo Tavárez, el 30 de junio del 1961 se constituyó la Agrupación Política 14 de Junio. Acto seguido se formó la primera directiva de La Vega. El 8 de julio del 1961 se anuncia su conformación como partido político.

CONSTITUCION DEL SUBCOMITE JI4 DE LA VEGA

Conformado el Comité Central, se acordó formar un subcomité, representante de cada Provincia. El señor Antonio Rodríguez (Rodrigote) asumió la formación de la Provincia de La Vega. Como la historia va desbrozando su trayectoria, aquí se manifiesta la participación de los veganos, en la continuación de la gesta histórica revolucionaria más trascendental en esta etapa del devenir de nuestra República, el 14 de junio del 1959.

La primera directiva del 14 de Junio en La Vega estuvo constituida por Ramón A. Rodríguez (Rodrigote), Presidente; Dr. Juan B. Martínez, Vicepresidente; José Peralta Michel, Secretario General; Antonio Mirabal, Encargado de Tesorería; Mario Fernández Muñoz, Encargado de Organización; Ing. Ramón Jiménez (Negrito), Milagros Concepción, Maggy Espaillat, Arturo Romero Mesa y Antonio concepción (Chichí), vocales. Por renuncia de Ramón Rodríguez, ocupó la Presidencia el Dr. Juan B. Martínez. Más tarde se incorporaron a la Directiva, Carlos José Sebastián Gómez, Francisco José González Michel, Rafael Modesto Modesto, Nelson Francisco Peralta (Frank), Alfredo Antonio Peralta Michel (Alfredito), Rafael Abud (Rafelo) y Salvador Gómez.

La fundación del Comité Provincial de La Vega dejó su secuela de miembros en la integración al Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Fue definitiva la conformación del Comité de Capacitación en Política y Filosofía, instaurándose los primeros círculos de estudios el 24 de marzo del 1964. La continuación de los ideales de Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo) se desarrollaron en la Secretaría de Capacitación, integrada por el Prof. Emiliano García, Puro Concepción, Ramón Oviedo, Santiago Hernández, Abelito Abréu, Víctor Gómez, como promotores de educación política del 1J4 en la ciudad de La Vega, dirigida por José Rafael Florentino.

La Secretaría de Finanzas del 1J4 del comité de La Vega estuvo integrada por pobladores del sector Guarionex, Iral Domínguez; Las Carreras, Antonio Concepción (Chichí), La Estatua, Tad Espinal, Gregorio y Ramón Tejada. El revolucionario Stalin García coordinó este equipo.

El 1J4 utilizaba un periódico como una de las herramientas principales de información y educación. Don Antonio M. Concepción (Chichí) coordinaba el equipo de distribución de este medio de comunicación. El joven Salvador Gómez Veloz, encargado de la organización y capacitación de los miembros del 1J4, se basó en la filosofía política como fundamento y teoría del socialismo científico.

La organización estudiantil se desarrolló en el liceo secundario de esta ciudad. Estaba integrado por Antonio Adames, Hugo Franco, Richard Álvarez, Ramón Ángeles, Rafael A. Díaz (Papi), César Morel y Tad Espinal, asesorados por el activista del buró directivo nacional Publio Camilo. Alexis Castillo Sánchez estuvo a cargo de este capítulo estudiantil.

El Comité Provincial de la Juventud de 1J4 fue conformado por Antonio Espaillat M., Presidente; Salvador Gómez, Secretario; Augusto Mirabal, Tesorero; Rafael Franco, Vicepresidente; Dominicano Hernández, Ricardo Lora, Manolo Valencia, Luis José Rivas, Rafael Valerio, José Ramírez, Alexis Castillo, Alejandro Rodríguez y Amado Jiménez, vocales.

La convivencia de los gestores provinciales veganos del 1J4 en la lucha antitrujillista fue extraordinaria. El trabajo clandestino y discreto de sus participantes marcó un hito en la historia revolucionaria de República Dominicana. Entre ellos reinó el compañerismo, la amistad, la profundidad ideológica, personal, moral y espiritual. Estos valores trascendieron en el tiempo, en personas como José Peralta Michel, Rafael Pérez Modesto, Alfredo Peralta Michel, Juan B. Martínez, Antonio Concepción, Arturo Mesa, entre otros que marcaron la historia del movimiento revolucionario vegano. Esa generación tuvo una convicción tan arraigada que aun al día de hoy mantienen una especie de familiaridad reverenciada de generación en generación.

Debemos recordar y rendir tributo en estos 50 años de la gesta inicial del 1J4 a aquellos luchadores revolucionarios veganos como Bienvenido Ozuna, José Fermín Hernández (Parico), este último prefirió morir por envenenamiento (siempre llevaba consigo una pastilla de estricnina que ingirió en la cárcel, antes que denunciar a sus compañeros). Integrantes como Víctor Manuel González Michel, Toguita Ramos, Nano Grullón, Porfirio Gómez, Juan Antonio Restituyo, Simeón Mercado, Antonio Sicard, Delio Sano, Segundo y Marcel de La Cruz, Miche, el mecánico, entre otros, son dignos de recordar por su arrojo, valentía, entrega, dignidad y lealtad.

En la expedición del 14 de Junio fueron asesinados centenares de luchadores que desembarcaron por Constanza en un avión procedente de Cuba, con 54 combatientes, dirigido por el Comandante Enrique Jiménez Moya de raíces veganas.

Los sobrevivientes Delio Gómez Ochoa, Mayobanex Vargas y Poncio Pou Saleta, recuerdan al líder vegano, Dr. Juancito Rodríguez, quien comandó la expedición de Maimón y Estero Hondo, hijo de don Juan Rodríguez quien financió parte de la expedición de más de 200 hombres, que entregaron su vida por nuestra patria.

OBJETIVOS DEL MOVIMIENTO 1J4

El movimiento 1J4 inspirado en la decapitación de la dictadura, en su programa mínimo estableció como lineamiento las libertades públicas, la reforma agraria, urbana, garantizar justicia social y una nueva constitución para el país, como objetivo principal de la liberación nacional.

La Vega aportó sus mártires y creó en el país una expresión de lucha popular que jamás se mantendrá dormida, ser catorcista fue una marca de orgullo revolucionario, luchar contra el régimen trujillista, era exponerse a perder la vida, hoy se lamenta que catorcistas que entregaron su vida hayan sido olvidados por la erosión moral y social que vive República Dominicana, nación que tanto amaron.

Las figuras de Manuel Aurelio Tavárez Justo y las Hermanas Mirabal, quienes fueron perseguidas, encarceladas y pagaron con su vida la causa patriótica, son íconos de la historia revolucionaria contemporánea.

Cincuenta años de recordación del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4) no puede transcurrir en vano, en medio de la descomposición social dominicana, como escribiera el Prof. Juan Bosch: No hay que fabular la historia por intereses políticos malsanos, debemos emular a estos héroes y recordarles siempre a los ilusos que juegan al olvido, que siempre habrá Patria.

¡Loor a nuestros héroes, que viva la Raza Inmortal,1J4 50 años!

14 de Junio: Una Mirada de Medio Siglo

sábado, 13 de junio de 2009

Llenemos el 14 de Junio a Constanza

El Comité Homenaje a los Héroes de Junio invita a llenar a Constanza mañana 14 de Junio como el mas bello homenaje a la Raza Inmortal.

Punto de reunión Escuela Padre Fantino, frente a la estación de gasolina Shell (entrada de Constanza) desde donde marcharemos hasta el Aeropuerto 14 de Junio para rendirle tributo a los heroes de junio del 1959.

Hora: 10:00 de la mañana

jueves, 11 de junio de 2009

Por la Raza Inmortal en Santiago y Puerto Plata

Por la Raza Inmortal en

Santiago y Puerto Plata

RAÚL PÉREZ PEÑA (BACHO)

En la conmemoración del 50 aniversario de las expediciones del 14 de Junio de 1959 hay una convergencia de múltiples instituciones, grupos, familiares y gente del pueblo que se identifica con ese noble propósito.

En Constanza nació la esperanza en 1959, un domingo 14 Junio. Por eso, al cumplirse exactamente el medio siglo el próximo domingo 14 de Junio habrá un programa conmemorativo contando con los constanceros como anfitriones de representaciones de una diversidad de entidades y provincias.



El domingo 14, no el sábado 13, en Misión por la Memoria es el evento cultural y artístico que evocará a los héroes de Junio en la dimensión de su sacrificio y de sus ideales por transformar nuestra sociedad, según el programa del Movimiento de Liberación Dominicana, MLD.

Pero la conmemoración no se queda en Constanza.

En Santiago de los Caballeros el Ayuntamiento Municipal inaugura el próximo jueves 18 de junio el monumento a los 32 expedicionarios nativos de la provincia, que se levanta en medio de la arboleda de los Jardines Metropolitanos.

Simbolizando el ostracismo trujillista, aparece un hueco desde el cual emerge con 26 piés de altura el asta de una bandera que ondea al tope mostrado el rescate de la dignidad nacional.

Esa fue la misión de la Raza Inmortal y los santiagueros le rendirán el jueves 18 el reconocimiento merecido.

Tallado en mármol figura el nombre de cada uno de los 32 expedicionarios santiagueros.

Desde la capital se organiza la ruta “Santiago para no Santiagueros” para quienes deseen estar presentes en la inauguración del monumento.

Por otro lado, en Maimón ha de conmemorarse el 50 aniversario con un programa a cargo del Comité provincial de Puerto Plata que durante más de décadas ha organizado la actividad.

Fue precisamente por la playa de Maimón que desembarcó en 1959 el más alto número de expedicionarios, 96 en total, cuyo comandante era el doctor José Horacio Rodríguez.

En la misma provincia, por Estero Hondo, desembarcaron 48 integrantes de la Raza Inmortal , algunos de los cuales llegaron a cruzar la carretera Duarte, llegando hasta la proximidad de Sabaneta, Santiago Rodríguez.

Misión por la Memoria editó un afiche que se distribuye en Puerto Plata con las figuras de los tres comandantes de las expediciones.

Para comunicarse con el autor:

columnapancarta@yahoo.com

martes, 9 de junio de 2009

Medio siglo del 1J4

8 Junio 2009, 10:54 PM
Medio siglo del 1J4

En 1959, inspirados patriotas pretendieron eliminar la tiranía
Escrito por: UBI RIVAS

El domingo próximo, 14 de junio, se conmemorará medio siglo de las triples expediciones libertarias del 14 de junio 1959, donde 198 inspirados patriotas pretendieron el imposible de eliminar la tiranía del generalísimo Rafael Leonidas Trujillo, que en ese momento tenía 29 años de oscurantismo político absoluto.

Imposible no por la exigua tropa ebria de ilusiones redentoras, sino porque la tiranía estaba aún muy compacta y no existía una organización política concientizadora del pueblo, aparte de lo que estuchábamos por la radio de onda corta de las emisoras de Puerto Rico, Venezuela y Cuba.

Tanto así, que ni el entonces emergente líder cubano Fidel Castro, ni tampoco Ernesto Ché Guevara, consideraban lógica la expedición y como resultó 14 años después con la aventura del coronel Francis Caamaño en Caracoles, febrero 1973, la deducción correcta es que Fidel deseaba desembarazarse de ambos casos.

Poncio Pou Saleta, uno de los cinco sobrevivientes de las expediciones, expresó en el Almuerzo del Grupo Corripio del 3 de junio, que Fidel le recomendó lanchas pequeñas para ganar las costas dominicanas desde Bahía de Nipe, provincia de Oriente, en vez de más grandes, disponiendo de recursos para adquirirlas, el desplazamiento fue lento y al acercarse a la costa fueron ametrallados por la poderosa fuerza aérea de la tiranía.

Cierto que aunque en el plano militar las expediciones fueron un fiasco, no así en el concerniente a la concientización, que fue rápida, como un rayo, y con una amplitud que permitió recoger la hazaña apenas siete meses después con la gran conspiración de enero de 1960. Muchos, desde el 14 de junio, no seguimos siendo los mismos. El heroico esfuerzo, la epopeya magna del 1J4 no ha sido reivindicada y su programa original, breve, conciso, redentorista, de apenas seis puntos, aún aguarda por el prohombre que logre concretizarlo. ¡Loor a los héroes del 1J4!

PROGRAMA HOMENAJE A LOS HEROES Y MARTIRES DE LA RAZA INMORTAL EN STGO, 18/junio/2009:

PROGRAMA

HOMENAJE A LOS HEROES Y MARTIRES DE LA RAZA INMORTAL

EN SU CINCUENTA ANIVERSARIO


Himno Nacional

Himno de los Expedicionarios de Junio de 1959

Palabras de Apertura a cargo de Radhamés García González

Introducción contextualizadora sobre la Gesta de Junio de 1959

Incluyendo proyección de imágenes de los Expedicionarios oriundos de Santiago, a cargo de Francis Pou

Conversatorio de los Tres Sobrevivientes de la Gesta Expedición de Junio de 1959:

* Delio Gómez Ochoa
* Poncio Pou Saleta
* Mayobanex Vargas

Canción de Fátima

Himno del Movimiento Revolucionario 14 de Junio

¡Gloria Eterna a los Héroes de Junio de 1959!

Ateneo Amantes de la Luz

Fundación de Constanza, Maimón y Estero Hondo

Fundación Testimonio

Alianza Cibaeña

Fundación Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez

Fundación Francisco Alberto Caamaño Deño

Acto de Homenaje de los Héroes y Mártires de la Gesta de Constanza, Maimón y Estero Hondo

HOMENAJE A LOS HEROES Y MARTIRES DE LA RAZA INMORTAL
EN SU CINCUENTA ANIVERSARIO

Nos complace invitarle al acto de Homenaje de los Héroes y Mártires de la Gesta de Constanza, Maimón y Estero Hondo, a cincuenta años de aquella jornada patriótica de Junio de 1959.

Esta actividad se realizará el jueves, 18 de junio, 2009, a las 7:00 de la noche, en la Sociedad Cultural Alianza Cibaeña, en la calle Beller No. 127, casi esquina San Luis, Santiago.

¡Gloria Eterna a los Héroes de Junio de 1959!

Ateneo Amantes de la Luz
Fundación de Constanza, Maimón y Estero Hondo
Fundación Testimonio
Alianza Cibaeña
Fundación Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez
Fundación Francisco Alberto Caamaño Deño