Frank Benedicto adelanta de sus memorias los siguientes acontecimientos:
1- “La noche en que estando en La Silla Eléctrica, siendo torturado en la cárcel de La 40, llegó Luis José León Estévez con ordenes expresa del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina”.
2- “Sus pasos por las cárceles de La 40, La Victoria, Policía Nacional y la Fortaleza San Luis de Santiago.”.
3- “Su participación con un grupo de jóvenes que fueron al pico más alto de la Cordillera Central y de las Antillas Mayores, 3087 metros sobre el nivel del mar, (msnm), llamado en ese entonces “Pico Trujillo” y donde desprendieron la tarja de bronce en honor al dictador”.
4- “Como él preparaba físicamente un grupo de muchachos, que iban a pie a La Placeta, en San José de las Matas y al Pico Diego de Ocampo, de la Cordillera Septentrional”.
5- “Sus aportes a Unión Cívica Nacional (UCN) y al Movimiento Revolucionario Catorce de Junio (1J4)”.
6- “Su persecución a los “calieses” y “chivatos” después del ajusticiamiento de Trujillo, en Santiago de los Caballeros, Santo Domingo y en New York”.
7- “Su apresamiento, posterior al ajusticiamiento de Trujillo”.
El Panfletero y catorcista Frank Benedicto precisa: “Quiero contar los hechos tal y como ocurrieron para que sirvan de ejemplo a mis hijos, amigos, familiares y especialmente a la juventud dominicana, sobre todo, para que en República Dominicana no vuelva una tiranía, como la surgida el 16 de agosto del 1930 hasta el 30 de mayo de 1961”.
14 de mayo de 2014.
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lunes, 19 de mayo de 2014
Caí preso como catorcista no como panfleteros de Santiago
http://acento.com.do/2014/opinion/8140398-cai-preso-como-catorcista-no-como-panfleteros-de-santiago/
Caí preso como catorcista no como panfleteros de Santiago
Por Darío Nicodemo. mayo 17, 2014 12:00 am
Darío Nicodemo
Autor / acento.com.do
El Panfletero de Santiago Francisco Germán Benedicto Rodríguez, (Frank), tenía 19 años de edad cuando el sargento Fermín, agente del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), llegó dispuesto a apresarlo a la casa número 20 de la Avenida Imbert, de la ciudad de Santiago. El mismo ocurrió la mañana del 19 de enero del 1960. El agente del SIM, fue recibido a puñetazos, por lo tanto no pudo doblegar por sí solo a Frank Benedicto, teniendo que verse precisado a buscar refuerzos para poder apresarlo.
El entonces joven Frank Benedicto, era y es de temperamento recio, posiciones firmes y patrióticas.
Nació el 7 de noviembre del año 1940, en Santiago de los Caballeros. Sus padres fueron Francisco Javier Benedicto Pérez (Pancholo) y Ana América Rodríguez y sus hermanos: Nicolás, Rina, Ana Altagracia (Tatica) y Maggi.
Frank hizo sus estudios primarios en la escuela Ana Argentina Liz y el Colegio de La Salle. Terminó su bachillerato en el Liceo Ulises Francisco Espaillat (UFE). A consecuencia de las constantes persecuciones y prisiones a la que fue sometido por opositor al gobierno de Rafael Leónidas Trujillo Molina, no pudo alcanzar su sueño de convertirse en ingeniero.
La noche de su detención, en el Estadio Leónidas Radhamés de Santiago, se celebraba un partido de béisbol de invierno, entre las Estrellas Orientales y las Águilas Cibaeñas. El juego se transmitía por una radio local y fue escuchado durante todo el trayecto que comprendía desde Santiago hasta la cárcel de La 40.
Recuerda Frank Benedicto que: “Manuel Antonio Arias Villamán (Eusebito) y Fausto Enriquillo Román Gómez apresados ese mismo dia, fueron conducidos junto a mí en un carro Volkswagen (cepillo) del SIM”.
Agrega: “Yo salvé mi vida porque caí preso como catorcista y no como Panfleteros de Santiago. Fue Carlos Conrado Bogaert Domínguez (Charles) quien mencionó mi nombre”.
La declaración de Charles Bogaert aparece en el libro: “Crímenes Contra la Seguridad Interior y Exterior del Estado Dominicano”.
Charles Bogaert fue de los fundadores del Movimiento Catorce de Junio, (1J4). En su finca de Laguna Salada de la Provincia Valverde, se reunieron el 10 de enero del 1960, opositores al régimen trujillista con la finalidad de unificar la oposición nacional en una organización patriótica. El Dr. Manuel Aurelio Tavárez Justo, fue electo presidente a unanimidad.
Frank Benedicto, ha empezado a escribir sus experiencias en la lucha contra la dictadura de Trujillo y su posterior vinculo en las formaciones de Unión Cívica Nacional (UCN) y el Movimiento Revolucionario Catorce de Junio (1J4).
Frank sostiene que: “Con Wenceslao Guillén Gómez (Wen), fundador de Unión de Grupos Revolucionarios Independientes (UGRI) nos reuníamos en el Liceo Ulises Francisco Espaillat (UFE) y la Sociedad Ateneo Amantes de la Luz, que para entonces se encontraba en la calle 16 de Agosto esquina 30 de Marzo”.
Puntualiza, además: “También en el Bar Colón de la calle 30 de Marzo me reunía con Johannes Henrich Streesse (El Alemán), Chepito Contreras, Jorgito Marín, Wenceslao Guillen y varios jóvenes, especialmente con Héctor Francisco Osorio. Las reuniones las realizábamos para conversar sobre la conspiración que llevaríamos a cabo contra Trujillo. Es preciso destacar que fue Osorio quien nos unió a todos en Santiago”.
El intrépido Frank Benedicto rememora: “Yo pertenecía al grupo de Los Panfleteros de Santiago y también al Movimiento Revolucionario Catorce de Junio (1J4). En este último nos reuníamos en el sótano de la casa de Estela Álvarez, ubicada en la calle Julia Molina No. 131, actual Independencia, esquina España. En aquel sótano fue que probé una bomba Molotov, cuyas instrucciones fueron transmitida por una emisora de Venezuela”.
En sus interesantes memorias refiere, detalles de los planos que le encomendaron confeccionar de la base aérea de la Aviación Militar Dominicana (AMD) y de la Fortaleza San Luis.
Estos planos, luego fueron enviados de manera clandestina a los dirigentes del Movimiento de Liberación Dominicano (MLD), exiliados en Venezuela.
Los encargados de efectuar la peligrosa misión fueron: Ilander Selig Delmonte y Gala Malgarejo, el primero se desempeñaba como empleado y el segundo como piloto de la Compañía Dominicana de Aviación (CDA). Los planos fueron entregados a Dominicana Perozo.
Frank Benedicto entregó: “A Charles Bogaert, a Ramón Lorenzo Perelló y a Eugenio Perdomo; detalles de la base de la Aviación Militar Dominicana (AMD) de Santiago, la cantidad de guardias, sus turnos, horarios de las comidas, ubicaciones de las armas de grueso calibres, posición del carro de asaltos, los cuatro nidos de ametralladoras de 50mm y demás pertrechos militares”.
Con mucha nostalgia y tristeza en su expresión, Frank dice: “Nos quedamos esperando las armas, nunca las tiraron”.
Cuenta que: “Como miembros de Los Panfleteros de Santiago, repartí los volantes durante dos noches en las calles España y la Avenida Imbert. Esas noches yo sentí mucho miedo. Durante tres noches no pude dormir. Los volantes se distribuyeron en el mes de diciembre del 1959 y en enero del 1960”.
Frank Benedicto adelanta de sus memorias los siguientes acontecimientos:
1- “La noche en que estando en La Silla Eléctrica, siendo torturado en la cárcel de La 40, llegó Luis José León Estévez con ordenes expresa del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina”.
2- “Sus pasos por las cárceles de La 40, La Victoria, Policía Nacional y la Fortaleza San Luis de Santiago.”.
3- “Su participación con un grupo de jóvenes que fueron al pico más alto de la Cordillera Central y de las Antillas Mayores, 3087 metros sobre el nivel del mar, (msnm), llamado en ese entonces “Pico Trujillo” y donde desprendieron la tarja de bronce en honor al dictador”.
4- “Como él preparaba físicamente un grupo de muchachos, que iban a pie a La Placeta, en San José de las Matas y al Pico Diego de Ocampo, de la Cordillera Septentrional”.
5- “Sus aportes a Unión Cívica Nacional (UCN) y al Movimiento Revolucionario Catorce de Junio (1J4)”.
6- “Su persecución a los “calieses” y “chivatos” después del ajusticiamiento de Trujillo, en Santiago de los Caballeros, Santo Domingo y en New York”.
7- “Su apresamiento, posterior al ajusticiamiento de Trujillo”.
El Panfletero y catorcista Frank Benedicto precisa: “Quiero contar los hechos tal y como ocurrieron para que sirvan de ejemplo a mis hijos, amigos, familiares y especialmente a la juventud dominicana, sobre todo, para que en República Dominicana no vuelva una tiranía, como la surgida el 16 de agosto del 1930 hasta el 30 de mayo de 1961”.
14 de mayo de 2014.
Frank Benedicto adelanta de sus memorias los siguientes acontecimientos:
1- “La noche en que estando en La Silla Eléctrica, siendo torturado en la cárcel de La 40, llegó Luis José León Estévez con ordenes expresa del dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina”.
2- “Sus pasos por las cárceles de La 40, La Victoria, Policía Nacional y la Fortaleza San Luis de Santiago.”.
3- “Su participación con un grupo de jóvenes que fueron al pico más alto de la Cordillera Central y de las Antillas Mayores, 3087 metros sobre el nivel del mar, (msnm), llamado en ese entonces “Pico Trujillo” y donde desprendieron la tarja de bronce en honor al dictador”.
4- “Como él preparaba físicamente un grupo de muchachos, que iban a pie a La Placeta, en San José de las Matas y al Pico Diego de Ocampo, de la Cordillera Septentrional”.
5- “Sus aportes a Unión Cívica Nacional (UCN) y al Movimiento Revolucionario Catorce de Junio (1J4)”.
6- “Su persecución a los “calieses” y “chivatos” después del ajusticiamiento de Trujillo, en Santiago de los Caballeros, Santo Domingo y en New York”.
7- “Su apresamiento, posterior al ajusticiamiento de Trujillo”.
El Panfletero y catorcista Frank Benedicto precisa: “Quiero contar los hechos tal y como ocurrieron para que sirvan de ejemplo a mis hijos, amigos, familiares y especialmente a la juventud dominicana, sobre todo, para que en República Dominicana no vuelva una tiranía, como la surgida el 16 de agosto del 1930 hasta el 30 de mayo de 1961”.
14 de mayo de 2014.
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lunes, 7 de abril de 2014
Continuidad histórica de la represión
Blog detalle
CON LAS RIENDAS TENSAS
C
Continuidad histórica de la represión
07 DE ABRIL DEL 2014
Hamlet Hermann
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HAMLET HERMANN
Ingeniero
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Sobre mí
Autor de numerosos libros sobre los procesos políticos dominicanos. Fue miembro del movimiento guerrillero de Caracoles, liderado por Caamaño. Biógrafo de Caamaño. Fue el director y creador de lo Autoridad Metropolitana del Transporte. Premio Nacional de Ensayo Pedro Henríquez Ureña en 2008, con el libro "Transición made in USA". En la actualidad se dedica a la consultoría técnica. Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes de 2009 con el libro El Fiero; Eberto Lalane José.
Cuando alguien descubrió que controlar medios de comunicación garantizaba impunidad, la verdad perdió importancia para ser publicada.
A los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional dominicanas les convendría que se airearan todos los abusos y crímenes cometidos desde esas organizaciones. Oponerse a que esos vejámenes se investiguen sugiere culpabilidad individual e institucional. No todos los militares y policías son culpables de cometer crímenes y abusos contra la población y contra sus propios compañeros de armas. Ahí dentro hay gente honesta y democrática, aunque sean los menos. Por el contrario, no puede liberarse de responsabilidad a las instituciones militares y policiales, organismos del Estado que nunca han defendido la soberanía nacional, ni aportado algo a favor de la verdadera democracia. Éstas han sido instrumentos políticos y represivos del poder extranjero, de las tiranías y de la politiquería corrupta.
Revisando el desarrollo histórico de las instituciones represivas dominicanas descubriremos que siempre han seguido el patrón para el cual fueron creadas. Fundamentalmente, fueron cuerpos armados integrados por dominicanos que se comportarían como ejércitos de ocupación,asumiendo el rol de defensor de los intereses del poder extranjero.Al cuerpo de infantería de marina de Estados Unidos le tocó formar la Guardia Nacional Dominicana, a imagen y semejanza de quienes habían secuestrado la soberanía nacional, bandera e himno incluidos. La herencia que dejaron fue Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien oprimió la nación durante 31 años hasta que fue considerado un lastre inconveniente por sus propios creadores. Esas Fuerzas Armadas y Policía Nacional combinaron mentes y fuerzas para asesinar a miles de dominicanos y haitianos, y así satisfacer las ambiciones del tirano. Pero hubo militares que sí creían en la verdadera democracia y se rebelaron contra Trujillo.
Luego del ajusticiamiento del tirano, esos cuerpos castrenses entraron en relativo receso. En 1962 y parte de 1963, simularon democratizarse porque eso era lo que les exigía el momento histórico. No obstante, no podían irse en blanco.Asesinaron a los ajusticiadores de Trujillo yla matanza de Palma Sola mantendría la tradición de genocidio histórico que les arropaba.
Aquellas Fuerzas Armadas ejecutaron el golpe de Estado de 1963 y asumieron el asesinato de los jóvenes insurrectos del Movimiento 14 de Junio. Otro genocidio. Despreciaban una juventud que sólo pedía las libertades que soñaban pero nunca habían conocido.Pero de tanta inmundicia saldría la fragante flor del pantano. El teniente coronel Fernández Domínguez con sus ideas preparó el terreno para que la lucha del pueblo dominicano pariera un coronel Francis Caamaño que supo ponerle freno al imperio que pisoteaba el territorio nacional por tercera vez en el siglo veinte.
Desempeñando de nuevo el rol de tropa de ocupación bajo un gobierno “made in USA” encabezado por Joaquín Balaguer, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional asesinaron y torturaron impunemente teniendo como como coartada la Doctrina de Seguridad Nacional que justificaba la guerra fría. Sin dudas, hubo durante esos 12 años balagueristas, más dominicanos muertos que durante los 31 años de la tiranía de Trujillo. Sus víctimas fueron, mayormente, jóvenes de clase media, estudiantes y profesionales, como si la patria sólo necesitara sicarios.
La social democracia llegó a puerto por un reclamo popular intenso que coincidió con un cambio de la dirección de los vientos en Washington. Pero la proclamada y nonata democracia no fue óbice para que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional respondieran con rayos de muerte los reclamos de los jodidos de la tierra contra la aplicación de las exigencias del Fondo Monetario Internacional. La dignidad castrense brilló por su ausencia y nunca se supo cuántos dominicanos fueron abatidos por las balas oficiales aquel 24 de abril de 1984.
Todavía en el siglo 21 predomina una doctrina de seguridad made in USA, continuación de la filosofía del tirano Trujillo, prolongada por Balaguer. La impunidad sigue estando garantizada para todo aquel militar o policía que abusa y mata.Hoy,como objetivos del aniquilamiento social, las armas gubernamentales han escogido a los más pobres de la tierra. Los “intercambios de disparos” se han convertido en mensajeros dela muerte que el ministerio público y la judicatura no se atreven a castigar cuando un ciudadano vivo se convierte, súbitamente, en un delincuente muerto.
A los miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional dominicanas les convendría que se airearan todos los abusos y crímenes cometidos desde esas organizaciones. Oponerse a que esto se investigue sugiere culpabilidad individual e institucional, garantizando la continuación del genocidio.
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domingo, 6 de abril de 2014
Sabotaje eléctrico para Santiago y Puerto Plata
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OPINIÓN
Sabotaje eléctrico para Santiago y Puerto Plata
05 DE ABRIL DEL 2014
Darío Nicodemo
DARÍO NICODEMO
Sobre mí
Ciudadano de Santiago de los Caballeros
En mi artículo "A más de 54 Años de UGRI", publicado el 20 de diciembre del año 2013, en Acento.com.do, comentamos sobre la composición de los miembros que Wenceslao Marcial Guillén Gómez (Wen) había reclutado para Unión de Grupos Revolucionarios Independientes (UGRI), con la finalidad de combatir a Rafael Leónidas Trujillo Molina.
Dentro de las actividades revolucionarias programadas por Wen Guillén, para ser puestas en ejecución por UGRI, estaba la de provocar un sabotaje eléctrico o apagón en la ciudad de Santiago de los Caballeros y Puerto Plata.
El 16 de diciembre del año 1915, se había iniciado la instalación de la energía eléctrica en Santiago de los Caballeros.
En el año 1916 se instaló en Puerto Plata la primera planta con una red transmisora de alta tensión y que además daría energía eléctrica a una parte de la población santiaguera. Por primera vez se había encendido la caldera de la planta eléctrica de Puerto Plata, conocida como “Ina”.
Las líneas de interconexión de Santiago, salían desde la planta instalada en Nibaje, pasando por detrás de la Fortaleza San Luis, la calle Mella y siguiendo hacia el norte por la avenida Bartolomé Colón y la Carretera Luperón, hasta completar su recorrido a Puerto Plata.
Para la acción revolucionaria Wen escogió a dos personas de su confianza, empleados de la Corporación Dominicana de Electricidad (CDE), institución fundada el 16 de enero del 1955, mediante el Decreto No. 555. También fueron involucrados un ebanista y un carpintero residente en la ciudad.
En cada fecha 30 de marzo, aniversario de una de las batallas más importantes librada por el pueblo dominicano contra la invasión haitiana del 1822, Rafael Leónidas Trujillo Molina conmemoraba con un extraordinario desfile cívico-militar la gesta histórica de Santiago. Esta conmemoración no era más que un pretexto para el dictador demostrar su poder y su ego a la sociedad, haciendo desfilar por debajo de un arco construido por el Ingeniero Federico Villamil, a todas las personas, instituciones públicas y privadas, así como a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, incluyendo a las religiones establecidas en República Dominicana.
La señora Giannella Perdomo escribió un artículo titulado: “Trujillo, el Arco y los desfiles en Santiago” en el que describe aspectos relacionados con la construcción de los arcos.
Wenceslao Guillén, estratega del movimiento de Los Panfleteros de Santiago, tenía planeado el sabotaje eléctrico, empezando en la calle Mella en el tramo comprendido entre la calle Presidente Trujillo, hoy calle Del Sol y la calle Beller. El plan consistía en serruchar los postes de madera del tendido eléctrico que sostenían las líneas eléctricas que alimentaba las redes de Santiago de los Caballeros con Puerto Plata y viceversa.
Con el apagón provocado por la falta de electricidad en la calle Mella y en las zonas comprendidas en el trayecto de esas líneas eléctricas, estaban planificados otros sabotajes contra instalaciones públicas y privadas. Uno de los fundadores de movimiento clandestino Los Panfleteros de Santiago, Homero Herrera Velázquez, sería el responsable de una de esas acciones como él mismo lo narra en su libro: "Memorias de un Panfletero”.
Para el sabotaje que se pondría en ejecución, Wenceslao Guillén (Wen) utilizaría a Johannes Henrich Streesse Cepeda (El Alemán) y Ramón Mejía (Bizco), ambos empleados de la Corporación Dominicana de Electricidad. Este último (Ramón Mejía) ha sido confundido erróneamente por alguien de apellido Medina.
El ebanista Enrique Perelló (Enriquito) y el carpintero Rafael Antonio Ventura (Fellito), tendrían la misión de derribar los postes de luz que sostenían los cables y los transformadores puestos en la calle Mella.
Enrique Perelló (Enriquito) y José Rafael Ventura (Fellito) habían sido subcontratistas del Ingeniero Federico Villamil, para la construcción de los arcos de los actos de Trujillo en Santiago.
En una entrevista que realizáramos el 6 de febrero del 2014, al Panfletero José Rafael Colón, este expresó lo siguiente:
”El Alemán y Ramón Mejía, empleados linieros de la CDE, fueron los que provocaron un apagón de unos diez minutos en el Play (Estadio Radhamés, hoy Estadio Cibao), una de las noches en que Simón, Chichí y yo (Antonio Rafael Díaz Hernández, José Armando Díaz Hernández, y José Rafael Colón) tiramos los panfletos contra Trujillo, durante un juego de pelota…”.
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Miguel Andres Cabreja, Asesinado Por Conspirar Contra El Trujillato
http://nitadames.blogspot.com/2007/09/miguel-andres-cabreja-capitan-piloto.html
Saturday, September 1, 2007
Miguel Andres Cabreja, Asesinado Por Conspirar Contra El Trujillato
De la Conspiracion De Los Sargentos.
Miguel Andrés Cabreja -Tio Miguelito- era hermano de mi papá. Guardo muy lindos recuerdos de la interacción con él en mi infancia. Era piloto, con el rango de capitán en la Fuerza Aérea Dominicana. Nos llevaba a mi hermanita y a mi en un carro convertible que tenía, a pasear por la ciudad, por el parque zoologico y el malecón...El dolor que a tan corta edad me causó su muerte y las circunstancias en que se produjo me hacen llevarlo siempre vivo en mis recuerdos. Reproduzco estas notas sobre su asesinato con la esperanza de que alguien nos pueda decir dónde fueron a dar sus restos.
Inspirado en el ejemplo y martirologio de los héroes (del 14 de Junio), estalla un movimiento reivindicador en la aviación Militar Dominicana, dirigido por estratos militares de la baja oficialidad. Ha sido conocida como la “Revolución de los Sargentos”. En ese sentido vemos los criterios del historiador Cordero Michel, arriba citado, en relación a uno de los hitos importantes del desarrollo del pensamiento democrático castrense en nuestro país. Luego de señalar la influencia que tuvo en aquella conspiración el ideario del 14 y 20 de junio de 1959, nos dice: “Un grupo de sargentos técnicos y asimilados de la AMD, dirigidos por el sargento Sijo Delmonte y Consuegra (famoso lanzador de béisbol) y el Capitán Miguel Cabreja, organizó en la base aérea de San Isidro un plan para mermar el poderío aéreo. Era sencillo: impedir que los aviones pudieran actuar contra una segunda expedición anti-trujillista mediante el sabotaje (debe recordarse que en Cuba se entrenaba un grupo de dominicanos que intentaría realizar otro desembarco para apoyar a los que llegaron en Junio, si acaso quedaban focos guerrilleros, o en caso contrario, continuar la lucha insurreccional. Este hecho era de dominio público y del conocimiento de las Fuerzas Armadas que estaban alertas y a la espera).
Los aviones iban a ser saboteados echándoles azúcar y esmeril en el aceite de loa motores y materias extrañas en los depósitos de combustible, para hacer que cayeran a tierra y provocar la casi segura muerte de sus pilotos.
El 19 de agosto de 1959, el asimilado técnico Vásquez, perteneciente a uno de los escuadrones de mantenimiento, enterado del plan lo delató a Ramfis Trujillo. Los 56 hombres del escuadrón de mantenimiento y el capitán Cabreja fueron inmediatamente arrestados, llevados a “El 9” , torturados y asesinados en diferentes sitios y momentos; incluyendo los últimos 13 sargentos encarcelados en La Victoria”.
(Extraido de Enmancipacion. Socialismo del Siglo XXI. http://www.emancipacion.org/modules.php?name=News&file=article&sid=222).
http://www.flickr.com/search/?q=miguel+andres+cabreja
viernes, 4 de abril de 2014
Recuerdos de las cárceles trujillistas.
OPINIÓN
La tortura en la epoca Trujillista
Recuerdos de las cárceles trujillistas
28 DE MARZO DEL 2014
Giannella Perdomo Pérez
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GIANNELLA PERDOMO PÉREZ
Escritora
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Sobre mí
Laboré 17 años en la Corporación Dominicana de Electricidad y 8 años en la UASD. Escribo quizás por genética o porque mis excelentes profesores ayudaron a desarrollar esta habilidad. Escribo como un hobbie, además de considerar la importancia en dilucidar temas que puedan beneficiar a la sociedad de nuestro país. No pertenezco a ningún grupo político y creo en Dios. Actualmente disfruto de la tercera edad y el retiro aplicado por mis años de trabajo en instituciones del Estado.
Durante años, a partir del apresamiento de mi padre, Eugenio Perdomo Ramírez, acaecido el 25 de enero del año 1960, en la ciudad de Santiago de los Caballeros, hemos conservado historias y legajos que en la actualidad deben divulgarse, a fin de conocer episodios de nuestro reciente pasado histórico. En tal sentido, con relatos de quienes compartieron prisión con él, es preciso emprender un vuelo hacia el pasado y situarnos en aquellas horrendas cárceles y no menos dantescos centros de torturas trujillistas.
Cárcel de ¨La Victoria, moría la tarde del domingo 31 de enero o del lunes 1ro. de febrero del 1960; los allí prisioneros, integrantes del develado Movimiento Clandestino 14 de Junio, se disponían a cenar. Un militar interrumpe y reclama la presencia de Eugenio Perdomo Ramírez, quien se levanta y es conducido al área de torturas de la aterradora prisión “La 40”.
Leandro Guzmán, testigo presencial de los hechos, entre las páginas 126-132, de su libro “De espigas y de fuegos”, de quien con gran respeto reproduzco, nos acerca a la escena: “Se nos ¨invitaba¨, según dijera Candito Torres, a un "ajusticiamiento revolucionario”. (Candito Torres, segundo jefe del Servicio de Inteligencia Militar-SIM).
“En la sala de torturas a donde nos llevaron estaba Eugenio Perdomo sentado en la silla eléctrica, atado de piernas y brazos…. El periodista no quería cumplir la encomienda de accionar un lazo con un pedazo de madera que aprisionaba el cuello del detenido… Le llamábamos ¨tortol¨ y, efectivamente, hacía las veces de un torniquete asfixiante.
“Perdomo, aunque atado, se debatía en busca de aire… El periodista apretaba y apretaba más el ¨tortol¨, al conjuro de las exhortaciones perversas de los torturadores…” (Johnny Abbes García, Jefe del SIM y Candito Torres).
“Perdomo cayó, al fin, en los estertores de la agonía, hasta que sus pulmones y su corazón se paralizaron.
“Me obligaron a recoger el cadáver de Perdomo para llevarlo hasta el baúl de un carro de dos puertas, Chevrolet… Mis fuerzas no alcanzaban para mover el cadáver de Perdomo. Intervino un esbirro llamado Flicho Palma…. Pensé que mi vida concluiría pronto: había sido testigo de una ejecución y eso equivalía, normalmente durante el trujillato, a una sentencia de muerte.
“… Abbes García le ordenó a un subalterno que al día siguiente llevaran al Periodista a su oficina en la avenida México, para entregarle una pistola y asignarle una serie de ¨misiones¨ que debería cumplir”. Ante esta propuesta respondió: “que estaba dispuesto a aceptar lo que él ordenara".
El periodista en cuestión respondía al nombre de Rigoberto Belliard, amigo de Eugenio, con quien compartía mesa familiar en varias ocasiones. Belliard, acusado por Leandro Guzmán ante los tribunales de Santiago de los Caballeros, juzgado y condenado a varios años de prisión, puesto en libertad misteriosamente, viajó a los Estados unidos, donde encontró su muerte por razones que desconozco.
Leandro concluye: "Estar en La 40 equivalía a vivir dentro de la propia muerte. Raros eran los días en que allí no se mataba, se mutilaba o se pervertía a alguien. Unas horas después del estrangulamiento de Perdomo, asesinaron a Angel Russo, un hombre decente, un militante que tenía antecedentes antitrujillistas de larga data... Los esbirros me obligaron después a ponerme la ropa de Russo. Más aun,… fui forzado, en medio de gritos y amenazas, a tomarme su ración: un chocolate de agua y un pan".
Los cadáveres retirados de ¨La 40¨, algunos descuartizados, posteriormente eran depositados en las incineradoras utilizadas para la quema de basuras, ubicadas en las cercanías de la cárcel o en el área occidental del puente Juan Pablo Duarte, para su cremación y/o lanzados al mar, hoy autopista "Las Américas", como alimento de los tiburones que merodeaban la zona.
Eugenio Perdomo Ramírez y Leandro Guzmán, fueron vecinos por varios meses, en Santiago de los Caballeros, razón por la que se conocían muy bien. Visité al Ing. Leandro Guzmán, en sus oficinas en Santo Domingo, el 11 de abril del 2011, ¡encuentro de minutos imborrables! Cargado de emoción, comentó las vivencias descritas en su libro, además de ricas estampas familiares, según recordó: "En algunas ocasiones, a ustedes les invité a nuestra casa -se refería a mi hermana menor Elia Celeste y el primito Tony- para comer conmigo y con María Teresa. ¡Y justamente a Leandro, como desgracia de vida, le obligan a presenciar la muerte de mi papá, su compañero político y vecino en ¨Los Pepines" de Santiago!
En su oportunidad, Federico Andrés Lora Pérez, comentaba: “Giannella, sobre tu padre te diré que nos reunieron una tarde al anochecer en la cuarenta y Eugenio, que conocía a Vitico González, se nos acercó porque el grupo de Santiago estábamos esposados juntos y comenzamos a hablar y nos dijo que casi no oía por los golpes que le habían dado en la cabeza y el oído, lo cual era muy común en la cuarenta pegarle por los dos oídos”.
Adolfo Alejandro Franco Brito, quien intercambió con Perdomo unas cuantas palabras la posible noche de su ejecución, con recuerdos imborrables de horrendas vivencias, transcurridos 51 años, " regresa" a las celdas y refiere: ¨Nos obligaban a escribir nuestra declaración, a continuación de la que debíamos hacer oralmente. Estas declaraciones se hacían luego de haber sido sometidos a las acostumbradas sesiones de bárbaras y a veces sangrientas torturas: golpes, extracción de uñas, descargas eléctricas utilizando el ¨bastón¨, aplicadas en la zona genital, entre otras".
José Israel Cuello Hernández, más explícito, escribía: “Tu papá no dejó ropa ni libros, ni cartas ni maleta y mucho menos colchoneta porque de nada de ello disponíamos en las condiciones de las cárceles de aquella época.
“Al llegar a La 40, lo primero que se hacía era el despojo de toda vestimenta, absolutamente de toda. Al único que alguna vez vi con alguna permisividad en el vestuario fue a Cayeyo Grisanti, precisamente en la celda de La Victoria desde donde fue retornado a La 40 tu padre junto al seminarista Papilín Peña González para ser asesinados. Tenía Cayeyo un soporte para contener el brote de una hernia inguinal como toda vestimenta; un pedazo de cinturón que no cubría nada, por supuesto.
“Yo a tu papá no le vi en La 40, porque probablemente llegó allí antes que yo, que fui detenido el 21 de enero en la madrugada, poco después de las seis de la mañana y pienso que él llego dos o tres días antes e interrogado entonces.
“Fuimos sí trasladados todos a La Victoria la noche tenebrosa del 30 al 31 de enero de 1960, después de que se produjera el asesinato de la mayoría de "los panfleteros" a algunos de los cuales dejamos vivos en el patio de aquel recinto cuando éramos empujados al hacinamiento dentro de las "perreras" de la policía, esposados de dos en dos.
“Al llegar a La Victoria nos llevaron a las zonas de sus "solitarias", mucho más amplias que las de La 40, pero mucho más sucias y repugnantes que aquellas por su tiempo de uso. Mientras las de la casa de torturas tenían un pequeño baño en cada uno, relativamente nuevo, las de La Victoria carecían de tal exquisitez, lo que obligaba a los prisioneros a hacer las necesidades fisiológicas en una lata vacía de aceite de maní que no se diferenciaba en nada de otra destinada al agua "potable” para beber y a una tercera contentiva de un menjurje que en la mañana y noche consistía en harina de trigo hervida y sin condimentos y a mediodía de un sopón donde era frecuente un condimento aterrador en la penumbra de aquel recinto: los ojos de las vacas.
“En primera instancia nos colocaron en grupos de seis a ocho en cada celda, muy holgados, pero esa misma noche nos consolidaron en paquetes de treinta o más, de manera que en muchos casos hubo que alternarse para dormir acostados.
“En esa celda de consolidados conocí, entre otros, a don Eugenio, cuando procedimos a identificarnos dentro de la más absoluta y tenebrosa oscuridad, y no sólo por el nombre sino por las ocupaciones así como por los vínculos familiares.
“No fue esa misma noche que se los llevaron, a Papilín y a él, decía, porque la primera dosis de latas que recibimos merecieron la bendición de Papilín, que era seminarista, y no podía ser esa noche primera porque fue muy hondo en su espesura que se produjo el traslado.
Cuando llegaron las latas, una con agua, otra con la harina y la tercera evidentemente empleada antes en heces fecales, todo el mundo las miró con cierta indiferencia. ¡Nadie las tocó! hasta que Papilín tomó la de harina, la bendijo diciendo que: “esa era la comida y que no debíamos debilitarnos”, tomando de inmediato un trago de aquello sin ocultar la repugnancia.
“En esa celda estaban los que luego constituyeron en gran medida el primer grupo de prisioneros llevados al Palacio de Justicia para la farsa de un juicio en que se nos condenó a todos a 30 años de prisión y a 600 mil pesos de multa pagaderos a peso por día.
“Unas horas después, tu papá y Papilín fueron sacados juntos de la celda y llevados, es de suponer, a La 40, donde no tengo idea de si alguien les vio y presumiblemente allí murieron".
En el intercambio de recuerdos, José continúa relatando: "El de Freddy se complementa con el mío en el detalle referente a los dos días que estuvimos juntos, que yo no pude precisar antes pero que, al leer el suyo, pude recordar. O sea, no fueron devueltos a La 40 la misma noche de la llegada, y la fecha de Freddy es también más precisa, fue del 29 al 30 el traslado tenebroso. Los detalles de Leandro sobre su muerte son espeluznantes y la pieza utilizada para la ejecución aparece en los catálogos universales de la infamia como "el garrote vil" muy empleado en la Guerra Civil española".
Freddy Bonnelly, revolviendo sus vivencias, nos facilita datos de igual valor, al comentar: " Comparto casi todo lo dicho tanto por Leandro como por José, excepto con la fecha. Como te dije, donde por primera y única vez que vi a Eugenio fue cuando nos llevaron desde "La 40" a "La Victoria" el día 29 de enero, en la media noche, amaneciendo el 30; lo que no puedo precisar es si transcurrieron uno o dos días, es por eso que digo que pudo ser el 31 de enero o el 1ro. de febrero del 1960.
“Ya en la ¨La Victoria¨, nos introdujeron a la solitaria de más o menos 6 pies de ancho por algunos 12 de largo. Nos metieron a 18 totalmente desnudos, en algunas otras celdas metieron hasta 22. Como no podíamos acostarnos todos, ya que el espacio no daba, Eugenio y yo nos quedamos parados hablando casi toda la noche, en espera de que algunos se despertaran y nos dieran el espacio. Hablamos mucho pero no puedo recordar lo que dijimos. Si sé que me dijo que era de Santiago y que tenía familia. Lo que no puedo precisar es si fueron uno o dos días, por eso digo que pudo ser el 31 de enero o el 1ro. de febrero del 1960, porque vinieron a buscar a Eugenio, en la tardecita, para llevarlo a La 40, antes de la hora de cenar en la referida área. Al poco tiempo, cuando nos dieron visita, Leandro me contó cómo sucedió.”
“Entre los que ocupábamos esa celda—sigue contándome Freddy Bonnelly-- estaban Cayeyo Grisanti, Luis Ramón Peña González, (a) Papilín, mi hermano Carlos Sully, José Cuello, Feliz Germán, Manolito Baquero, Villamán Olsen, Sully Martínez Bonnelly, Moncho Imbert, Alfredo Bergés, René Del Risco Bermúdez, Paquitín Noriega, yo y seis más cuyos nombres no recuerdo. No recuerdo que a Papilín se lo llevaran ese día. Él fue quien inició rezar el rosario y a lo que yo recuerde, se lo llevaron varios días después de esto y lo trajeron de nuevo a la celda. Él nos dijo que querían obligarlo a declarar que Mons. Pepén estaba involucrado pero que no lo hizo. Según recuerdo fué el 30 o 31 como a las 6 de la tarde que lo vinieron a buscar. ¡No volvimos a verles!”
Sin mayor trascendencia en precisar las fechas, a finales de enero o principios de febrero del 1960, lo que sí importa registrar es que Eugenio Perdomo Ramírez y el seminarista Luis Ramón Peña González, (a) Papilín, de manera vil y cobarde fueron salvajemente “ajusticiados” en la abominable cárcel “La 40”.
Estas notas testimoniales, motivan para dar a conocer las experiencias que muchas familias, -y sin mejores opciones-, debimos asimilar durante la ¨Era Gloriosa¨ del ¨Padre de la Patria Nueva", justo en este nuevo enero, cuando en aquel fatídico del 1960, la Patria se vistió de luto y dolor por la pérdida de muchos de sus hijos que trataron de reconquistar las libertades heredadas de Don Juan Pablo Duarte y su grupo Trinitario; y tantos otros que conforman la Raza Inmortal, sin olvidar a los hombres y mujeres que integraron el Movimiento Clandestino 14 de Junio, muchos de los cuales jamás regresaron a sus hogares y a la fecha se desconoce el destino final de sus cadáveres. ¡Que no se pierda nunca nuestra memoria histórica! ¡Loor a los Panfleteros de Santiago y a los Mártires que lucharon por una mejor nación!
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PROVINCIA MANOLO TAVAREZ
MONTECRISTI: Proyecto busca cambiarle nombre a provincia
Por JOSE ALFREDO ESPINAL
MONTECRISTI, República Dominicana.- Un diputado alista un proyecto de ley con el fin de proponer un cambio de nombre a la provincia de Montecristi por el de Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), un abogado, dirigente político y revolucionario, asesinado en 1963, en Las Manáclas, San José de Las Matas, provincia de Santiago.
La iniciativa la impulsa en el Congreso Nacional el diputado peledeísta por el pueblo montecristeño, Rafael Abel, según informó una fuente a este medio.
Agregó que las pretensiones de cambiarle el nombre a Montecristi ha desatado controversias en la histórica ciudad del Morro.
Manolo se merece eso y más, pero no deben borrarle el nombre a nuestra provincia, una ciudad histórica, donde fue firmado el Manifiesto de Montecristi, por José Martí y Máximo Gómez, el 25 de marzo de 1895, afirman algunos disgustados con la idea.
Manolo Tavárez Justo fue el líder del movimiento revolucionario 14 de junio. Nació en Montecristi el 2 de enero de 1931.
an/am
miércoles, 12 de marzo de 2014
"Mañana te escribiré otra vez" será puesta a circular en Estados Unidos.
CULTURA
Tavárez Mirabal pone a circular "Mañana te escribiré otra vez" en Estados Unidos
7DIAS.COM.DOLIBRO10 MAR 2014, 3:23 PM
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SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- La diputada Minou Tavárez Mirabal presentó en la escuela elemental Edward J. Patten, de Perth Amboy, de Nueva Jersey, su libro "Mañana te escribiré otra vez".
Tavárez Mirabal fue invitada de honor de un evento que contó con la participación de la alcaldesa de Perth Amboy, Wilda Díaz y autoridades de la comunidad, con motivo del Día Internacional de la Mujer celebrado el sábado 8 de marzo.
La obra de carácter epistolar, es una recopilación de la correspondencia entre los padres de la legisladora, los héroes nacionales Minerva Mirabal y Manolo Tavárez Justo, desde su noviazgo hasta sus días en las cárceles de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo.
En el acto, la diputada por Santo Domingo anunció también la puesta en circulación del libro en la ciudad de Nueva York el martes 11 de marzo, invitada por la embajadora María Cristina Perceval, representante ante las Naciones Unidas de la República de Argentina, quien organizó una actividad donde participarán importantes funcionarios de la ONU.
El libro consta de facsímiles color sepia de las cartas que el lector podrá extraer de un sobre y leerlas en sus propias manos. El prólogo está a cargo de la presidenta de Chile, Michelle Bachelet.
Con motivo del 58 aniversario de las bodas de Manolo Tavárez Justo y Minerva Mirabal, “Mañana te escribiré otra vez” fue puesto a circular en Santo Domingo, el pasado 20 de noviembre en el Aula Magna de la UASD.
Durante su visita a Nueva York, la diputada Tavárez Mirabal recibió la visita de William Pace, secretario Internacional del Movimiento Federalista Mundial en la oficina principal del Comité Ejecutivo de Parlamentarios para la Acción Mundial, organización a la cual pertenece.
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sábado, 8 de marzo de 2014
UGRI Y UAT coinciden en el panfleto
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OPINIÓN
UGRI Y UAT coinciden en el panfleto
07 DE MARZO DEL 2014
Darío Nicodemo
DARÍO NICODEMO
Ciudadano
----
Sobre mí
Ciudadano de Santiago de los Caballeros
Al final de la década del año 1950 los exiliados dominicanos desde Venezuela y posteriormente desde Cuba, después del triunfo de la Revolución Cubana, habían arreciado la campaña orquestada contra la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo Molina.
Los ataques se realizaban por Radio Rumbo, Radio Barquisimeto y Radiodifusora Venezuela: Los miembros del Movimiento de Liberación Dominicana (MLD) orientaban a la población dominicana la forma de realizar protestas y actividades en contra de la dictadura.
Amiro Cordero Saleta, Félix Servio Ducoudray, Miguel Ángel Velázquez Mainardi, Enrique Jiménez Moya y Poncio Pou Saleta, entre otros, ofrecían las instrucciones de las acciones a tomar. Como se producía la pólvora, y la fabricación de bombas hechas a base de tubos galvanizados, bombas de tiempos y otros.
"CT", cuyo significado era “Contra Trujillo”, fue una de las instrucciones que se implementaron en todo el país. Esto así, debido a la facilidad de escribir con tizas, marcadores, lápices, pinturas y carbón en las escuelas, liceos, bares, billares, paredes, postes de luz y baños.
El 6 de mayo del 1959, Telésforo R. Calderón, Presidente de la Junta Central Directiva, del Partido Dominicano, le escribe el Oficio No. 03092 a John W. Abbes García, jefe del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), donde denunciaba la aparición de las letras CT en Bani.
Unión de Grupos Revolucionarios Independientes (UGRI), dirigida por Wenceslao Marcial Guillén Gómez (Wen), en Santiago de los Caballeros, había iniciado la colocación de CT en toda la ciudad. Víctor Alicinio Peña Rivera, jefe del SIM en la Región Norte, del país escribe en su libro: “Trujillo; Historia oculta de un Dictador”, las apariciones de CT en La Vega y Santiago, en las páginas 256, 259 y 260.
Enrique Almánzar Núñez, en su interrogatorio practicado en La 40 dijo: "…Fue GUILLÉN GÓMEZ, quien me pidió que como yo iba a trabajar para, Valverde, tratara de conquistar algunos adeptos o de organizar un nuevo grupo y así lo hice...".
Unión Anti-trujillista (UAT), para 1958 había conformado un grupo de jóvenes dirigido por Ramón Mata Echavarría, con la finalidad de combatir a Trujillo. Su lucha era efectuada mediante el uso de volantes, que denunciaban las atrocidades que cometía la satrapía trujillista.
Fulvio Nouel Felipe Madera, José Eduardo Sánchez Reyes (Niño), Rafael Belarminio Díaz Sánchez (Belancito), Adolfo Díaz Sánchez, Ramón Ramírez, José Yoryi Morel Inoa (Borojol) y José Tomás Matías; quienes fueron junto a Ramón Mata Echavarría conformaban el grupo de “Los Panfleteros de Valverde”.
Escribe Ramón Mata Echavarría, que “Unión Anti-trujillista” (UAT), había sido contactado por Enrique Almánzar Núñez (Enriquito), Panfletero de Santiago, de los Caballeros en diciembre del 1960.
Puntualiza que: "En los últimos días de diciembre, Enriquito me ofrecía algunas armas y me decía que estaba conectado a una conspiración y los miembros de esa conspiración, les entregarían armas. Yo por mi parte le ofrecía las armas a José Ismael Reyes (Josecito), y a todos los miembros de la Unión Anti-trujillista (UAT)”.
Sigue narrando Ramón Mata Echavarría: "...Yo, junto a Joseito Reyes manipulábamos una imprenta hecha de trocitos de goma. Esas letras para hacerlas me ocasionaban heridas en los dedos. Los panfletos que confeccionábamos se distribuían en el centro del pueblo, también escribía letreros que decían "CT", que significaba: “Contra Trujillo”..."
Es interesante ver como coincidieron y se unieron los Panfleteros de Santiago y los Panfleteros de Valverde, en un mismo instrumento de lucha. Una causa común, combatir la tiranía y los mismos medios comunes, “CT”, obtención de armas y confecciones de panfletos.
La "justicia" del régimen de Trujillo también une a los Panfleteros de Santiago y los Panfleteros de Valverde, y en el dispositivo de la Providencia Calificativa, del Dr. Gustavo A. Latour Batlle, Juez de. Instrucción de la Segunda Circunscripción de Ciudad. Trujillo, el 1 de marzo del 1960, dice:
"PRIMERO: Declarar, como al efecto declaramos, que hay cargos suficientes para inculpar a los Procesados: ENRIQUE ALMÁNZAR NÚÑEZ, y COMPARTES, del crimen de violación a los artículos 75, 76, 77 y siguientes, 87, 88, 89 y siguientes, 95 y 435 del Código Penal, vigente."
SEGUNDO: Enviar, como al efecto Enviamos, por ante el Tribunal CRIMINAL, a los mencionados acusados para que sean juzgados con arreglo a la ley, en la Segunda Cámara Penal”
Enrique Almánzar Núñez, (Enriquito), al igual que otros detenidos, sobrevivió a los asesinatos de La 40, pero su lucha revolucionaria no terminó aquí. Siguió combatiendo a favor de las mejores causas y muere en combate el 30 de noviembre del 1963, en el frente Gregorio Luperón en El Limón, Altamira, bajo el mando directo de Juan Miguel Román, y de Manolo Tavárez Justo, Comandante Supremo, de Las Guerrillas del 14 de Junio, en una de "Las Escarpadas Montañas de Quisqueya".
Referencia; http://www.acento.com.do/index.php/blog/11544/78/A-casi-54-anos-de-Trujillo-es-un-mierda.html
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jueves, 30 de enero de 2014
Antorchas para Wen Guillen y sus compañeros panfleteros de Santiago.
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OPINIÓN
Antorchas para Wen Guillén y sus compañeros panfleteros de Santiago
30 DE ENERO DEL 2014
DARÍO NICODEMO
Ciudadano
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Sobre mí
Ciudadano de Santiago de los Caballeros
Hoy 29 de enero del 2014, se conmemora el 54 aniversario del asesinato de los aguerridos jóvenes revolucionarios los Panfleteros de Santiago, movimiento que Wenceslao Marcial Guillén Gómez (Wen), había creado para enfrentar la sangrienta tiranía de Rafael Leónidas Trujillo Molina.
Los miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), encargados de desaparecer a los Panfleteros de Santiago, reunieron a éstos en la cárcel La 40. Algunos fueron trasladados desde el Palacio de la Policía Nacional.
Integrantes del Movimiento Clandestino 14 Junio y algunos Panfleteros sobrevivientes, que coincidieron en La 40, narran la negra noche de los asesinatos cometidos, que de acuerdo a sus versiones, empezó el 29 de enero del 1960, y siguió al otro día con el asesinato de los Panfleteros de Santiago.
Había un ambiente preparado para la escena del crimen: luces apagadas, abrir y cerrar de puertas, motores encendidos, afilados cuchillos, punzones, macanas, cachiporras, alicates, látigos, sogas listas y la silla eléctrica, era el escenario para reeditar "la noche de los cuchillos largos" del régimen de Adolfo Hitler.
El diario matutino La Información, de Santiago de los Caballeros, en su edición número 14033 del 30 de enero del 1960, publicó en la página ocho, una reseña firmada por el periodista Brinio Rafael Díaz, donde describe los detalles del evento de carácter político que se desarrollaría en apoyo al Generalísimo Trujillo. El periodista menciona los oradores, y lista de los organizadores.
El 29 de enero del 2010, el Ayuntamiento Municipal de Santiago, dejó inaugurado el Monumento a los Panfleteros de Santiago, ubicado en la Avenida Mirabal con Anselmo Copello, que conmemora los 50 años del asesinato de Wen Guillen y sus compañeros.
La propuesta del monumento fue sometida al síndico de entonces, contó con el apoyo incondicional de José Mauricio Estrella, primo del Panfletero Miguel Mauricio Luna Estrella, quien se desempeñaba como Presidente de la Sala Capitular.
Mediante resolución del Consejo de Regidores quedó constituido que, cada 29 de enero, fuera honrada la memoria patriótica de los Panfleteros de Santiago.
Para conmemorar su 54 aniversario, el Departamento de Cultura y Educación del Ayuntamiento del Municipio de Santiago, contempla en su programa de rescate a la memoria histórica, realizar una marcha con antorchas encendidas, partiendo de la calle El Pantalón (Máximo Gómez y Eladio Victoria), lugar donde Wenceslao Guillén propuso la idea de la confección del volante.
De este punto marcharán panfleteros sobrevivientes, familiares, estudiantes, grupos comunitarios, artistas, y empleados del ayuntamiento, y se dirigirán, a la 7:00 PM, del 29 de enero, hacia el Monumento a los Panfleteros, ubicado en la dirección antes señalada.
El arquitecto Josué Gómez y Andrés Acevedo son los coordinadores de la actividad.
Durante la marcha se hará una parada en la casa No. 38 de la calle General Valverde, donde aún está la vivienda de Wenceslao Guillén, en cuyo sótano se elaboró el volante, conocido hoy como panfleto, y que posteriormente fuera distribuido en Santiago, Gurabo, Tamboril, Esperanza y Mao.
La marcha recorrerá las siguientes calles: Eladio Victoria, General Valverde, Máximo Gómez, Antonio Guzmán y Avenida Hermanas Mirabal hasta al Monumento a los Panfleteros de Santiago, donde se presentara un espectáculo en recordación a estos héroes y mártires de Santiago.
El 29 y el 30 de enero del 1960 los asesinos de los Panfleteros de Santiago en La 40, le apagaron las luces a Wen Guillén y a sus compañeros, pero hoy 29 de enero del 2014, el pueblo, sus familiares, estudiantes y continuadores de esa lucha les encendemos antorchas.
29 de enero del 2014.
lunes, 13 de enero de 2014
La paradoja de la vida
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OPINIÓN
La paradoja de la vida
12 DE ENERO DEL 2014
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Darío Nicodemo
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Ciudadano de Santiago de los Caballeros
El panfleto ideado y confeccionado por Wenceslao Guillén Gómez, Wen y en el que valientemente nombraba a Trujillo de un mierda, seguía recorriendo las entrañas del régimen de Rafael Leónidas Trujillo Molina.
El efecto de despertar la población dominicana hacia su labor de protesta y desprecio al “amado jefe” en las calles de Santiago, Tamboril y Mao.
El 10 de enero del 1960, hoy hacen 54 años, un grupo de hombres y mujeres, cansados de tantas opresión y muertes, se dan cita en una finca de Charlie Bogaert en el paraje de la Guazumita, sección de Guayacanes provincia de Valverde donde formaron el Movimiento Clandestino 14 de Junio.
Manuel Aurelio Tavares Justo, Manolo, es electo presidente de la nueva institución, anti trujillista, que tenía como meta unificar todos los grupos formados en el país que se planteaban el derrocamiento de la tiranía de Trujillo.
El 14 de Junio, recién formado asume como norte el Programa de Liberación Nacional que, siete (7) meses antes, habían traído en sus mochilas los valientes expedicionarios de junio del 1959.
Pasaron muy pocos días después de la tirada de los panfletos y de la formación del 14 de Junio cuando comienzan a ser detenidos, por los agentes del Servicio de Inteligencia Militar, SIM, los miembros de Los Panfleteros de Santiago y del Movimiento Clandestino 14 de junio.
Enero del 1960 fue un mes de mucha sangre y dolor para toda la sociedad dominicana. Lo mejor de su juventud, hombres, mujeres, obreros, estudiantes y sacerdotes fueron a parar a las cárceles de la dictadura trujillista.
Se activaron tenebrosos centros de torturas, La 40, El 9, La Beata, La Victoria, Palacio de la Policía Nacional y otros se convirtieron en casas de terror y muerte. En las cárceles dominicanas se agolparon presos de todos los extractos sociales del país. Parecían almacenes de despojos humanos.
Las más crueles torturas se aplicaron contra hombre, mujeres y hasta al niño José Feliciano Sosa Díaz, (A) Sosita, de Santiago, a quien los miembros del SIM, apresaron ya desesperados por no haber podido encontrar al panfletero Teófilo Luis Santos Proud-Home, (A) El Negrito.
Teófilo Luis, zapatero se había escondido en la casa de su padrino en El Ingenio, Santiago. Antes había estado refugiado en una casa de la antigua calle “Presidente Trujillo” donde estaba la “Zapatería La Tremenda” de Ramón Quezada.
Para la última semana de enero del 1960, Los Panfleteros de Santiago apresados y confinados en La 40 y las celdas del Palacio de la Policía Nacional habían sido brutalmente torturados. Sobre ellos se descargó la mayor de la saña y no era para menos. Solo con llamar a que, “Trujillo era un Mierda”, era suficiente para que la ira se desatara sobre ellos.
Manuel Bueno, relata detalles de crueles torturas practicadas a Wen Guillén, Enrique Perelló de El Ejido, José Rafael Colón, (A) El Analfabeto entre otros, en su libro “Cárcel y Guerra”. (De una cárcel de TRUJILLO a un comando de abril). Cuentos. Editora Taller, Santo Domingo. 1991.
A los Panfleteros de Santiago les habían hecho firmar una carta de aceptación de su liberación y probable salida del país, ofrecida supuestamente por el “Benefactor de la Patria”.
Presos del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, han narrado y comentado que esa “alegría” de los muchachos y hombres del grupo de Los Panfleteros de Santiago no dejaba de ser otra artimaña más de Trujillo. Ellos, Los Panfleteros de Santiago serian “portadores de mensajes” para los familiares de sus compañeros presos en La 40, cuando fueran liberados.
El 29 de enero del 1960 fue el día elegido para iniciar el asesinato a Los Panfleteros de Santiago. Unos fueron llevados desde las solitarias del Palacio de la Policía Nacional a La 40 y otros ya estaban allí, donde se cometió el vil y cobardemente crimen de estos valiosos hombres y jóvenes de Santiago.
Testigos dan cuenta de que a través de claraboyas de sus celdas pudieron ver cuando eran asesinados Los Panfleteros de Santiago y sacados en los baules de los carros “cepillos” utilizados por el SIM.
Se pretendió acallar sus gemidos de muerte acelerando al máximo los carros y el motor de una vieja camioneta que se encontraba en el patio de La 40. Sus cuerpos en “sacos y serones” fueron transportados a lugares desconocidos para hacer desparecer sus cadaveres, como ha sido hasta ahora. Se barajan nombres de varios lugares.
Lo más lejos que tenían Los Panfleteros de Santiago que el mismo día de su asesinato, viernes 29 de enero del 1960, en el periódico La Información de Santiago, se continuaba anunciando la campaña que promovía la manifestación, que al día siguiente, 30 de enero del 1960, celebrarían un grupo de estudiantes normalistas, secundarios y de liceos de Santiago y Licey en apoyo a Rafael Leónidas Trujillo Molina, en el Parque Colon de esta ciudad.
Que mal se hubiera sentido el profesor Pedro Jaime Tineo Tejada al saber que algunos de sus alumnos llamaban a apoyar al Jefe el mismo día y hora en que él fue asesinado.
Qué pensarían, Wen Guillén, Chepe Contreras, Jorgito Marín y otros panfleteros presos en La 40, que algunos de sus compañeros de estudios, mientras ellos eran acuchillados, convocaban a manifestación de adhesión al jefe, por medios escritos del país y a través de las emisoras de radio que componían la Voz de la Reelección de Santiago.
¡Ah paradoja de la vida!
10 de enero del 2014.
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