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domingo, 30 de mayo de 2010

Represión y terror en los años funestos de la tiranía


http://www3.listindiario.net/la-republica/2010/5/30/144063/Represion-y-terror-en-los-anos-funestos-de-la-tirania




EL TRUJILLATO
Represión y terror en los años funestos de la tiranía
LA FUNDACIÓN HÉROES DEL 30 DE MAYO DICE QUE CON LA CAÍDA DEL TIRANO VOLVIÓ LA DIGNIDAD


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Monumento a los Héroes del 30 de Mayo de 1961.
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Fernando Quiroz
fernando.quiroz@listindiario.com
Santo Domingo

La Fundación Héroes del 30 de Mayo, que honra a los conjurados que dieron muerte al tirano Rafael Leonidas Trujillo, advirtió que los beneficiados de ese régimen, como Angelita Trujillo, hija del dictador, procuran tergiversar los hechos intentando destruir la historia de un régimen que se sustentó en el terror, el asesinato y la represión.

Para la entidad, que preside Eduardo Díaz, hijo de Juan Tomás Díaz, uno de los complotados, cree que otro propósito es la utopía de que pueden, valiéndose de la apertura de la democracia, volver de alguna manera al ejercicio del poder.

“El caso más reciente de este intento es la publicación del libro de Angelita Trujillo, en el aflora claramente la misión imposible de beatific ar las acciones de un régimen diabólico y endiablar la lucha antitrujillista y a sus actores principales”, dijo Díaz a LISTÍN DIARIO.
“Aflora claramente la misión imposible de beatificar las acciones de un régimen diabólico y endiablar la lucha anti trujillista”
Fundación Héroes 30 de Mayo.

Es por ello que la Fundación ha decidido presentar una querella por difamación e injuria contra la autora del mencionado libro, porque tergiversa la verdad histórica, atentando contra valores, instituciones y personas que sus acciones tienen un indiscutible respeto nacional.

Díaz resaltó que reconocidos historiadores y líderes de opinión han coincido en calificar de difamación y fábula la versión de Angelita. Recordó que el régimen de Trujillo fue un estilo dictatorial y unipersonal de gobierno que se caracterizó desde sus inicios por eliminación del ejercicio de las libertades públicas, del respeto a la vida, del libre tránsito y de la propiedad privada, mediante el aniquilamiento de cualquier disidencia en base al imperio del terror que implicaba el exilio, el encarcelamiento, la tortura y la muerte.

Trujillo fue muerto a tiros la noche del martes 30 de mayo de 1961 en la carretera Santo Domingo-San Cristóbal. Su chofer, Zacarías de la Cruz, recibió varios impactos, pero sobrevivió. Entre los ajusticiadores del tirano figuran Salvador Estrella Sadhalá, Huáscar Tejeda, Antonio Imbert Barreras, Antonio de la Maza, Roberto Pastoriza, Pedro Livio Cedeño y Amado García Guerrero.

Asesinatos y torturas
Los apresamientos, torturas y asesinatos eran los instrumentos de sostenimiento del régimen mediante la creación de un estado de terror en la ciudadanía creando una psicosis de persecución y de ser delatado. Además, con su afán de controlar poder y riqueza estableció un cruel y sofisticado sistema de represión para sus investigaciones en base a tortura.

Díaz dice que Trujillo se caracterizó también por la acumulación personal de riqueza. ”Su aprovechamiento para la adquisición de empresas y propiedades a precio vil establecidos a su antojo y conveniencia, y luego en la operación de las empresas, el mantenimiento de condiciones monopólicas para el expendio de productos que fabricaba formaban parte de su actuación”, afirma.

Por otra parte, el presidente de la Fundación calificó como un burdo crimen el asesinato del grupo que ajustició a Trujillo, pues en ese momento se encontraban encarcelados y con un proceso judicial abierto en su contra. El grupo de conjurados fue ejecutado, pero se quiso presentar a la opinión pública como una aparente fuga colectiva de los héroes detenidos.

La realidad es que ese grupo fue ejecutados por Ramfis Trujillo, Luis José León Estévez ( a la fecha esposo de Angelita Trujillo y quien se suicidó recientemente), y un grupo de sus secuaces.

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EL GRAN LEGADO DE LOS HÉROES DE LA LIBERTAD
La eliminación del tirano abrió el anhelado camino hacia la libertad. El principal legado de los Héroes del 30 de Mayo el haber culminado un esfuerzo arrastrado por décadas e intentado por distintos grupos que enfrentaron la tiranía de manera sucesiva para deponer una dictadura que duro 31 años de opresión pisoteando la dignidad del pueblo dominicano.

Además del mérito de la eliminación del tirano, está también el haber devuelto la dignidad a un pueblo sabiendo que manos dominicanas tomaron justicia de los atropellos, vejámenes y crímenes a que fuera sometido.

La supresión de las libertades, no tiene precio, la conquista de ella tiene un mérito infinito.

Punto de referencia
La Fundación Héroes 30 de Mayo entiende que conocer los aspectos referentes a la reinstalación del sistema democrático y el ejercicio de libertades públicas por la que se caracterizó la lucha antitrujista y la gesta del 30 de Mayo, siempre será un punto de referencia para las nuevas generaciones y sus compromisos ciudadanos.

La entidad considera que es importante destacar el compromiso que esas nuevas generaciones deben tener sobre el cuidado del desarrollo del ejercicio de la democracia y de las libertades públicas, y de la necesidad de mantener el “nunca jamás” a regímenes como el de Trujillo.

EL LIBRO DE LA SEÑORA TRUJILLO Y EL RUIDO MEDIÁTICO

http://scorpio141138.blogspot.com/


miércoles 17 de marzo de 2010


EL LIBRO DE LA SEÑORA TRUJILLO Y EL RUIDO MEDIÁTICO
por Mario Bonetti




Ya está pasando el ruído que ha hecho la prensa escrita acerca de este libro y con ello un sector de la población,generalmente profesional, considerará que ya los demás decidieron por él, o sea, que ya no tiene que someterse al esfuerzo de leerlo y formarse una opinión al respecto.


Pero esa no será jamás la actitud del hombre de ciencias, tampoco de los gremios que dirigen la Academia Dominicana de la Historia y del Archivo General de la Nación, que son los órganos estatales responsables de la educación y del acervo historiográficos de la nación.


Los deberes educativos y de orientación para con la población que tienen ambos órganos estatales no se deciden ni mucho menos se definen en los medios de comunicación y harìan muy mal las Directivas de la Academia y del Archivo si guardaran silencio acerca de los juicios vertidos por la Sra. Trujillo en atención de que “la prensa ya se ocupó de eso”, “eso es un puro libelo y no vale la pena”, “ofende la dignidad de los mártires y de sus herederos”, “porque las organizaciones patrióticas llamaron a no leerlo” (yo, en cambio, llamo a leerlo). o porque el general cardenal López Rodríguez haya determinado que no debe ser leído porque nadie nos puede dar cátedras de lo que fue Trujillo,etc.


Para enjuiciar correctamente el libro de la Sra. Trujillo, vale decir, para fundamentar su manejo como otro fenómeno más de investigación, y para orientar a la población con respecto a su contenido, se deben tener presentes las siguientes características que éste conlleva.


a) que las opiniones del libro traducen por primera vez desde el 1961 hasta el presente la opinión “oficial” de lo que puede ser llamado “la familia Trujillo”. E independientemente de que se le hayan detectado (como me lo dijo el Dr. Cassá al telèfono) errores materiales al libro, o sea, errores históricos, éste debe ser tratado como un documento de importancia historiográfica(no histórica) por ser la defensa o el alegato del acusado que deber ser, según la ética de la jurisprudencia y de la ciencia, escuchado, como se hace en los tribunales. Luego será será tarea del juez o del científico reconocerle falsedad o corrección al alegato.
b) El libro de la Sra. Trujillo arroja lodo y escarnio sobre Balaguer, Amiama Tió, Segundo Imbert, y el general Pupo Román y también luces negras sobre Minerva Mirabal. ¿Pero no podría ser cierto que Balaguer le pidió a Ramfis que le “resolviera “el problema de los complotados antes de abandonar el país?
c) Yo personalmente creo que sí, que se lo pidió y no solamente creo que se lo pidió sino que Balaguer era capaz de mandarlos a matar si ello no le hubiera acarreado posteriormente dificultades serías en el ejercicio de gobernar. Pero si el libro no se lee y si la Academia no lo investiga no se sabrá nunca si la denuncia-información que ofrece la Sra. Trujillo es falsa o verdadera. ¿Por otra parte no pudo haber sido cierto que Minerva Mirabal se entrevistó con Ramfís,a petición de esta última, para pedirle que intercediera por su marido? ¿Porqué no pudo ser cierto? Ahora bien ni Balaguer en sus escritos posteriores al magnicidio ni la familia Mirabal reconocieron estos dos hechos, y por eso la Academia de la Historia y el Archivo de la Nación deben investigarlos para ensanchar la banda de conocimientos históricos de la población en relación al contexto del final del régimen trujillista.
d) Yo recomiendo que no se trate a la Sra.Trujillo con epítetos denigratorios y como una descarada mentirosa y sinvergüenza antes de que se analice su libro con los criterios de la ciencia histórica, independientemente de los errores que este contiene. Hagamos la siguiente tarea: analizar primero, condenar después.
e) Es deber de la Academia de la Historia y del Archivo educarnos en la verdad histórica y no dejarles esa noble tarea a los políticos profesionales como Subero Isa,Castaños Guzmán o al cardenal López Rodríguez, quienes no está calificados para dilucidar sobre la verdad o el error históricos.
f) Téngase presente que el libro de la Sra. Trujillo será, a pesar y talvéz por eso, del repudio que se le ha deparado en los medios, leído por los sectores de la población que siempre están huérfanos de la asistencia de la Academia, que aceptarán,talvéz por razones emocionales o porque todo rumor disidente y al margen de la investigación científica de los hechos históricos importantes, es apasionante, seductor, interesante, novedoso.
Recuérdense los interesantes y apasionantes rumores de que ni Hitler ni Stalin mandaron a matar a nadie, y que el fondo, también por su logros sociales y económicos, no eran tan malos.
A mi no me extrañaría que en diez años mis nietos me digan (acéptenme el optimista supuesto de que en diez años estaré vivo) que oyeron decir de sus maestros en la escuela secundaria o en el bachillerato, que nada malo que se diga de Trujillo es cierto, etc.
g) Yo les reitero a los historiadores Cassá y Cordero Michel lo que les dije el pasado jueves 25 de febrero(también hablé con Franklin Franco Pichardo) recien aparecida en el “Listín Diario” la primera crónica del libro, de que organicen una mesa redonda, panel simposio, etc., con gente calificada para hablar de este tema (el ogro de Vega y Euclides no pueden faltar) con la finalidad de analizar el libro, ya sea tenido en los medios como un libelo o como talvéz una crónica memorativa con algunos trozos de verdad, de la verdad desagradable, y por tanto y por tanto tiempo, reprimida.,mantenida lejos de la conciencia histórica de la población.


Yo urjo a toda persona que sea capáz de regirse por su propio criterio – si lo tiene - a no sumarse al coro de ranas que está croando en los medios contra el libro, a arriesgarse a un encuentro con esta expresión de la defensa del hombre acusado de tantas barbaridades y luego confrontar dicha expresión con lo que razonablemente pueda ser invocado científicamente contra ella.


Nota: estas líneas fueron redactadas en sus ideas centrales el 27 de febrero pasado.

sábado, 29 de mayo de 2010

¿Quién guarda su credencial del 1J4?

http://www3.listindiario.net/puntos-de-vista/2010/5/29/143973/Quien-guarda-su-credencial-del-1J4

PANCARTA
¿Quién guarda su credencial del 1J4?

Raúl Pérez Peña (Bacho)
columnapancarta@yahoo.com

Ocasionalmente se ven personas que guardan en el hogar su credencial, o carnet de identificación, del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4) o Agrupación Política 14 de Junio.

Es un fenómeno para explicarlo a partir de la psicología y las reservas morales de un pueblo.

Conservar un carnet del 1J4 envuelve principios, ideales, dignidad, sueños, nostalgias.

Es parecido a conservar periódicos del 1J4.

En misión por la memoria, solicitamos comunicación con quienes conserven la colección íntegra del 1J4. Ya hay respuestas positivas.

Sería de gran utilidad para que las nuevas generaciones puedan apelar a esas páginas en busca de conocimientos sobre episodios o figuras protagónicas en determinado capítulo de nuestro pasado reciente.

Es algo que entraña vocación por la memoria histórica.

Tan propio como identificar a Constanza con el frío, es concluir en que guardar el carnet del 1J4 significa identificación con lo que fue el Movimiento 14 de Junio, como paradigma en la defensa de los ideales patrios y en la aspiración de un régimen auténticamente democrático y por un verdadero estado de derechos, metas aún pendientes de conquistar para los dominicanos.

Hay que ser recurrente en afirmar que el presente dominicano está muy lejos de lo que aspiraban los mártires del pasado reciente.

Tanto, que a la perspectiva morada le llamaron “el camino bueno”, resultando en realidad el camino de la corrupción desparpajada, del escamoteo de los derechos y del predominio de la iniquidad.

Solo la incoherencia y el oportunismo sin principios explican “andar de manos” con el “aparato oficialista”, en actos conmemorativos de jornadas patrióticas.

Igual es promover la gloria de la Raza Inmortal en enclaves con nichos a los terribles 12 años. Es ignorar a conciencia la gravedad y el insulto que significa para Amín Abel dedicarle una parada del Metro, próxima a la de Joaquín Balaguer.

Entonces, quien guarda su carnet del 1J4 conserva vigoroso algo entrañable de su juventud y de sus anhelos.

Ese carnet o credencial es una pieza o relicario que encarna la identificación con lo más puro de nuestras criaturas políticas en medio siglo, el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, que se enraizó en el país bajo las pautas de Manolo Tavárez.

Para remitir una copia de su carnet del 1J4, llame al 809 501 6236 ó al 809 687 7337.

Palabras pronunciadas por el mayor general (Ret.) Héctor Lachapelle Díaz

Palabras pronunciadas por el mayor general (Ret.) Héctor Lachapelle Díaz, Académico Correspondiente Nacional de la Academia Dominicana de la Historia, EL 19 DE MAYO del año 2010, en honor a los próceres que cayeron con las armas en las manos en el asalto al Palacio Nacional, el 19 de mayo de 1965.

FAMILIARES DE LOS HEROES DEL 19 DE MAYO DE 1965.

INTEGRANTES DE FUNDACIONES PATRIOTICAS.

MILITARES Y POLICIAS CONSTITUCIONALISTAS.

COMBATIENTES DE LA REVOLUCION DE ABRIL DE 1965.

DAMAS Y CABALLEROS:

Nos convoca en este lugar el hecho que el 19 de mayo de 1965, un grupo de hombres defensores de la soberanía nacional y que luchaban por restaurar la Constitución de 1963 y el Gobierno Constitucional del profesor don Juan Bosch, decidieron tomar el Palacio Nacional, en aquella fecha bajo el control de las fuerzas que adversaban a las Constitucionalistas, partiendo de la premisa de la importancia sicológica de la toma de este objetivo.

Entre esos valientes, que figuran en las páginas de la historia nacional murieron:
Coronel Rafael T. Fernández Domínguez, Ejército Constitucionalista.
Juan Miguel Román, líder del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4)
Ilio Capocci, Hombre Rana.
Euclides Morillo, Dirigente del Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4) .
Ramón Tavares, Combatiente Constitucionalista.
José Jiménez, Combatiente Constitucionalista.
así como otros quizás no registrados en los anales patrios.

También es digno de tener presente que hoy es el “Día del Soldado Democrático”, instituido mediante ley promulgada por el Poder Ejecutivo el 22 de abril del año 2008, previo proyecto originado en la Honorable Cámara de Diputados.
Las generaciones actuales se preguntarán por qué mueren juntos, en la misma trinchera, militares y civiles.

La explicación es muy simple. Los unió, a los caídos el 19 de mayo de 1965, la decisión de alcanzar su objetivo o morir. Los unió, los principios que enlazan a mujeres y hombres cuando el país lo demanda. Los unió, la abnegación que no tiene límites. Los unió, los articulados de la Constitución liberal de 1963 y sus conquistas sociales, citando entre aquellos artículos, que “Cada familia dominicana deberá poseer una vivienda propia”. El “deber del Estado (de) garantizar a los agricultores un mercado seguro y ventajoso”. “Se reconoce el derecho de todos los dominicanos a la educación”. “Se declara de interés social la erradicación definitiva del analfabetismo”. “El Estado debe velar por la conservación y protección del individuo y de la sociedad”. “Se consagra la inviolabilidad de la vida”. Y como último ejemplo, en el Artículo 93 se lee: “La injerencia de los extranjeros en los asuntos políticos del país, es lesiva a la soberanía del Estado. Así mismo, los dominicanos que invocaren gobiernos o fuerzas militares extrañas para solución de las disputas internas, serán declarados violadores de la soberanía nacional y les serán aplicables las penas que la ley establezca”. Es por éstos, y otros artículos contenidos en la Constitución de 1963, que el pueblo se lanzó a las calles el 24 de abril de 1965, para luchar junto a los militares y policías constitucionalistas.

Se unieron estos hombres, porque cuando la Patria hace un llamado a sus hijos, éstos guían sus pasos por la senda nacional, seguros que llegarán airosos al final del camino o en cambio alcanzarán la inmortalidad.

Para que sigamos rompiendo a pedazos, haciendo jirones la conjura del silencio, y para los que tienen oídos pero no quieren oír, recordamos que luego de 38 años sin efectuar elecciones libres en el país, fruto de las diáfanas celebradas en 1962, al año siguiente subió las escalinatas del Palacio Nacional, con sencillez, pero con un aura democrática y honesta que le acompañó durante el desempeño de sus altas funciones y toda su vida, el extinto profesor don Juan Bosch.

Derrocado el presidente Bosch el 25 de septiembre de 1963, entre otros, por políticos frustrados y jefes militares ambiciosos que no obedecieron el deber que les imponía la Constitución de la República, 19 meses después, exactamente el 24 de abril de 1965, militares y civiles Constitucionalistas iniciamos uno de los hechos principales de nuestra historia republicana, derrocando al gobierno de facto El Triunvirato y enfrentando las fuerzas militares de Estados Unidos de América, en un ejemplo que en el mundo podrá ser emulado, más jamás igualado, donde el pueblo dominicano fue el actor principal, con sus mujeres y hombres luchando hombro con hombro contra los golpistas y contra los interventores.

De manera tan heroica, la Patria de Duarte, Sánchez y Mella, pudo defender con gallardía su honor, y sus muertos en calles, callejones, patios y en inmediaciones al Palacio Nacional, desafían aún desde sus fosas conocidas o no, con voces que parecen truenos y rayos que descarga el dios Zeus de la mitología griega, que “nuestra Patria ha de ser libre e independiente de toda potencia extranjera o se hunde la isla”, como lo expresara el Fundador de la República general Juan Pablo Duarte.

Por eso nos postramos ante aquellos héroes del 19 de mayo de 1965, que hoy nos observan desde el lugar que el Todopoderoso reserva a los que colocan sobre sus sienes los ramos de laurel, ramos tradicionales representativos de aquellos que triunfan, los mismos ramos que acompañan siempre al coronel Rafael T. Fernández Domínguez, PRESENTE. Juan Miguel Román, PRESENTE. Ilio Capocci, PRESENTE. Euclides Morillo, PRESENTE. Ramón Tavares, PRESENTE. José Jiménez, PRESENTE.

Todos ellos están hoy aquí, señalándonos, indicándonos el camino del honor. Ellos no cayeron en aquel lugar para ser borrados de la memoria del pueblo dominicano. Ellos se elevaron, se levantaron, alzaron vuelo y llegaron a la cúspide de la gloria.

Termino estas palabras, homenaje a los héroes del 19 de mayo de 1965, con esta afirmación extraída del Ideario del coronel Fernández Domínguez:

“La vida no vale la pena, si no es para emplearla en una empresa grande”.

Muchas gracias.

Precisiones en torno a la muerte de mis padres


http://www.elcaribe.com.do/site/index.php?option=com_content&view=article&id=244691:precisiones-en-torno-a-la-muerte-de-mis-padres&catid=104:nacionales&Itemid=115

Precisiones en torno a la muerte de mis padres
Por Pilar Awad Báez
10 de May 2010 12:00 AM
El periódico El Caribe trae en su edición del día 1 del presente mes de mayo un extenso trabajo bajo el epígrafe “Investigación sobre la muerte de Pilar Báez y de Jean Awad Canaán” escrito por Naya Despradel, funcionaria de OGM Central de Datos.

Había decidido cerrar este doloroso capítulo de mi vida, pero tanto la citada publicación como el consejo de personas sensatas y de mi afecto me obligan a escribir estos apuntes con el fin de hacer las precisiones necesarias en vista de la forma tendenciosa como se enfocan los hechos y de los desatinos en que incurre la autora de la referida investigación, que persigue ser “objetiva”, en relación con cuanto pudo haber ocurrido alrededor de la muerte de mis padres.

Prejuicio

Recientemente visité OGM Central de Datos para buscar unas fotografías de mi padre. Allí procuré a la señora Naya Despradel, cuyo nombre me fue sugerido por un amigo, a fin de recabar su ayuda en la búsqueda.

Al presentarme me respondió en forma cortante y con evidente tono de desagrado que sabía perfectamente quién yo era. Y a seguidas me manifestó que mi padre no era un hombre importante en la época de Trujillo, insinuando con tal aseveración, supongo, que no había motivos para asesinarle.

Más adelante aprovechó para hacerme saber que Angelita Trujillo era muy buena amiga de sus amigas, y que todavía conservaba sus amistades en el país, con las que aún mantiene comunicación.

La actitud de la señora Despradel me causó extrañeza y decepción pues nunca antes la había visto y no tenía por qué esperar de ella ese trato tan descortés cuando sencillamente acudí al centro que dirige en busca de información que los interesados adquieren mediante compra. Hoy, al leer su trabajo de “investigación”, entiendo el motivo de su actitud.

Investigación

Entiendo que investigación es un proceso imparcial y objetivo que se hace para descubrir la verdad.

El trabajo publicado por El Caribe a que me estoy refiriendo no se ajusta a ninguna de las reglas de investigación que los verdaderos periodistas y académicos conocen como cuestión elemental.

En este artículo no vemos ningún esfuerzo para descubrir la verdad sino un propósito de reafirmar viejos prejuicios y de corroborar con familiares del dictador.

Los titulares que encabezan las páginas de ese escrito ya dan como verdaderas sus parcialidades.

Desde el inicio del trabajo de “investigación” la señora Despradel afirma como hechos que “conocemos sin ninguna duda” que mi madre murió “al complicársele el parto con una condición conocida como “atonía o hipotonía uterina”, y que mi padre falleció “mientras conducía su auto a una alta velocidad”. O sea, que la autora parte de conclusiones preconcebidas sobre las causas de esas muertes, tomadas como hechos ciertos. Dicho de otro modo: partiendo de esa base no hay nada que investigar.

Y yo me pregunto: ¿Qué tipo de investigación es esa en la que el investigador parte de la conclusión a la que quiere llegar?

El asesinato de mis padres

Creo que es tiempo de terminar con las medias tintas y llamar las cosas por su nombre:
Mis padres Jean Awad Canaán y Pilar Báez de Awad fueron asesinados.

Se falsea la verdad cuando se sacan de contexto opiniones que hace treinta o cuarenta años emitiera mi abuela, cuando vivía, en momentos en que el dolor desgarraba su alma.

Según la señora Despradel, mi abuela expresó pensamientos que reflejaban su religiosidad, con el propósito de no fomentar más odio “dejando todo a Dios ya que como familia jamás especularía con algo tan doloroso.”

Extrapolar esas y otras frases y presentarlas fuera de su contexto, como descargo de un asesinato, deviene en una irresponsabilidad.

Clínica Abreu, doctor Jordi Brossa y doctor Alfonso Simpson

De entrada debo recordar que la Clínica Abreu fue fundada y dirigida durante muchos años por el doctor Rafael Abreu Miniño. Para toda nuestra familia siempre fue nuestro querido tío Alito.

El limpio historial de ese centro de salud y de su personal lo han constituido en un paradigma de alto saber científico y templo en el que se rinde pleitesía a las más puras virtudes éticas y morales.

El doctor Jordi Brossa, gastroenterólogo, silencioso y con una trayectoria cívica que lo elevan a la categoría superior, y el ginecólogo doctor Alfonso Simpson siempre gozaron del más alto respeto, afecto y amistad personal de mis abuelos y, por consecuencia, de toda nuestra familia.

Manipular sus declaraciones de carácter profesional para eximir a culpables de hechos punibles penalmente, es un abuso.

Vale aclarar que el doctor Brossa no estuvo presente en la sala de cirugía al momento del parto de mi madre, como señala el trabajo de “investigación” que motiva la presente respuesta.

Doctor Luis Rojas

El doctor Luis Rojas, afamado médico y respetado ciudadano, es citado haciendo declaraciones en el sentido de que llegó a la Clínica Abreu veinte años después de la muerte de mi madre Pilar pero que entonces todavía se encontraban allí médicos y enfermeras del tiempo de su muerte “y que nunca escuchó ni a esos médicos ni a las enfermeras decir que en la muerte de Pilar habían actuado manos criminales”. ¿Qué valor o rigor investigativo tiene el preguntar si alguien, veinte años después, escuchó por casualidad a otra persona comentar sobre el hecho en la clínica? Entiendo que ninguno.

La señora Despradel preguntó al doctor Rojas si los familiares de Pilar Báez habían iniciado cualquier tipo de investigación o habían acusado a la clínica, al doctor Simpson como su ginecólogo o al doctor Brossa como director de la clínica, de ser responsables de la muerte de Pilar, a lo que contestó que no.

A nadie en su sano juicio se le ocurriría preguntar si a mi familia le hubiera pasado por la mente acusar a la Clínica Abreu y a sus médicos. Manipula la señora Despradel el hecho de que no se hicieron acusaciones para tratar de descartar un asesinato.

Testimonio de pasillo

Se resaltan de un modo extraordinario conversaciones con una persona “que le merece entero crédito que acompañaba a su madre que estaba interna en la Clínica Abreu el día de la muerte de Pilar, por lo que fue testigo presencial de los hechos que llegaron a oídos de las personas que allí se encontraban”.

Dice su informante que ella estaba en el pasillo y que oyó decir de la hemorragia de Pilar y la desesperación de los médicos y enfermeras y que después de meditar por muchos años:

“…reafirma la percepción que tuvo en aquel momento de que los médicos hicieron todo lo posible por salvar a Pilar y de que no hubo ni hay motivo para culpar a nadie”.

Si no se tratara de algo tan desgarrador, esas citas producirían burla o risa. Nadie en nuestra familia nunca ha puesto en dudas que los médicos de la clínica Abreu hicieron todo lo posible por salvar a mi madre.

De lo que se trata es, no del admirable esfuerzo de los galenos por salvarle la vida a mi madre, sino de las causas que la llevaron a ese estado de gravedad imprevisto que la condujo a la muerte.

La prueba en el derecho penal y en la criminología

Todo el que tenga conocimientos de derecho penal o de criminología (y hasta el que ve en la televisión investigaciones sobre crímenes) sabe que los asesinos cometen sus hechos tratando de no dejar pruebas.

La verdad es que una enfermera entró subrepticiamente a la clínica a cometer un asesinato. Muchas personas saben de quién se trata y cómo fue sacada del país por sus vínculos familiares con un esbirro torturador.

En un juicio por asesinato las pruebas son circunstanciales. ¿O es que la señora Despradel es tan ingenua para creer que la única prueba es que la asesina entrara a la clínica con una jeringuilla en la mano, inyectara su contenido en el suero y saliera como si nada, a la vista de todos?

En un caso como éste las pruebas son de otra naturaleza. Veamos:

Destierro en Jimaní y Restauración

Peca de ingenua (o me cree ingenua), tergiversando la verdad, cuando en lo que llama investigación no se detiene a profundizar en el hecho de que en el año 1958 mis padres, como castigo, fueran enviados a una suerte de destierro a Jimaní y Restauración, en la frontera con Haití, lugares que para la época comparados con los Gulag de esos tiempos podrían parecer el paraíso.

La hija de Trujillo no impidió el destierro de mi madre ni mostró la más mínima consideración ante la permanencia en la frontera de su compañera de colegio y amiga, por espacio de casi dos años, ni porque estaba embarazada, a sabiendas de que estaba expuesta a mala alimentación, tediosos y peligrosos viajes en carretera.

Para venir a dar a luz a la clínica Abreu fue necesario obtener un permiso especial de las autoridades militares de la época.

Mi padre Jean Awad Canaán era un oficial graduado en una prestigiosa academia militar, cuyo rango no era para enviarlo a prestar servicio en lo que entonces eran aldeas de la frontera, eso fue un castigo inmerecido, injusto y malintencionado.

La señora Despradel en su “investigación” no se detiene a escudriñar ese hecho, ni reflexiona al respecto.

Misión de recoger un pelotero

A tan solo catorce días del asesinato de mi madre, mi padre Jean Awad Canaán fue trasladado a esta ciudad, siendo nombrado 2ndo.

Teniente, Ayudante Militar del Presidente de la República, según consta en la Certificación de Nombramiento Registrada con el No.

1239 de fecha 20 de febrero de 1960, lo cual colocaba a mi padre bajo el mando directo del entonces poderoso coronel Luis José León Estévez. En medio de lances íntimos se decidió que también fuera asesinado.

Uno de los métodos usuales para asesinar a personalidades en la Era fue la simulación de accidentes en carreteras. Los periódicos de la época recogían con frecuencia esos accidentes misteriosos y sospechosos.

Se necesita muy corta visión o muy mala intención para no resaltar el hecho de que un oficial con méritos académicos no era la persona indicada para ser enviado a la misión de buscar un pelotero a San Juan de la Maguana para traerlo a la capital.

Por otra parte, está el hecho de que mi padre no viajó conduciendo el vehículo de su uso habitual, debido a que León Estévez le envió un vehículo especial para esa misión, al cual le acababan de hacer un seguro “full”.

Mi padre intuía que se le quería asesinar y así se lo había comunicado a familiares de su confianza. Prueba de esto es la fotografía que me dedicó y entregó a mi abuela, expresando que pensaba que yo no le iba a conocer. No obstante, y fiel a la disciplina militar, mi padre cumplía con las órdenes que recibía y partió al sur profundo bajo el presentimiento de que en cualquier momento podía perder la vida.

Debe tenerse una cara muy dura para alegar, como prueba, que el hecho en que mi padre perdió la vida fue un accidente y no un asesinato, utilizando el hasta hace poco único testimonio de uno de los sobrevivientes que le acompañaba, cuya inocencia nunca ha sido cuestionada por nuestra familia, pero sin olvidar que en el contexto en que ocurrió el incidente se vio compelido a repetir “la verdad oficial” del episodio, deviniendo así en un simple chivo expiatorio del coronel Luis José León Estévez.

Indicios

Según afirman los estudiosos del derecho, se entiende por indicio un hecho del cual se infiere lógicamente la existencia de otro hecho. En el indicio existen el hecho indicador y el hecho indicado. En efecto: constituye indicio el hecho o circunstancia conocidos que permite inferir la existencia o inexistencia de otro hecho desconocido. Se trata de una operación lógica basada en las normas generales de la experiencia y en principios científicos o técnicos.

Los indicios ayudan poderosamente a la reconstrucción histórica de los hechos delictuosos en su aspecto objetivo. Hoy, con el progreso de la ciencia y de la técnica, se pueden precisar cuestiones o aspectos que arrojan claridad en cualquier investigación penal.

El destierro en la frontera, la misión de buscar un pelotero, el típico “accidente” en la carretera, la cercanía de ambas muertes, constituyen indicios de una intención aviesa por parte de quienes tenían derechos sobre la vida y hacienda de todos los dominicanos. Para la autora del artículo de marras parece que esa es una cuestión baladí.

Trujillismo

Más de un historiador dominicano se ha preguntado el porqué personas de acrisolada moralidad, de lo más selecto de la intelectualidad y de la sociedad dominicana, sirvieron a Trujillo.

Hay quienes explican esa circunstancia como el único modo de sobrevivir. Otros como un error al creer que podrían atenuar con su presencia los rigores de la tiranía.

Los hijos de muchas de esas familias reivindicaron sus apellidos ilustres con su participación en el movimiento patriótico 14 de Junio y las expediciones patrióticas de Constanza, Maimón y Estero Hondo.

Mi familia tampoco pudo sustraerse al encanto o al miedo de una persona que avasalló a todos y con todos, reivindicándose con la participación en la Gesta heroica del 30 de Mayo.

La señora Despradel llega al extremo de su abuso desempolvando una nota necrológica del año 1960 con motivo de la muerte de mi bisabuelo Miguel Báez Ortiz, citando sus empleos como alcalde comunal o juez de paz y miembro fundador del Partido Dominicano. No veo ninguna razón para esto excepto la intención de descalificar a mi familia, de la misma manera como lo hace Angelita Trujillo en su libro infame.

Afortunadamente el trujillismo murió con Trujillo.

Y aunque hoy se trata de vender como ideología el “trujillismo” con fines políticos, asociando el apellido a nociones de mano dura u orden social, la realidad es que la dictadura de Trujillo, como cualquier otra, no se basó en una ideología sino en el culto a la persona del dictador, en la violencia, el terror y el asesinato como herramientas políticas.

No existe una ideología trujillista del mismo modo que Trujillo, aún con su fuerte personalidad y habilidad pragmática, no creó una ideología ni poseía el intelecto requerido para ello.

Bodas y Bautizos

Destaca la señora Despradel en su relato, que resalta con fotografías, las bodas de mis padres, apadrinadas por Trujillo.

Si su trabajo hubiera sido de investigación hubiera descubierto que todo el que estaba cerca o no quería caer en desgracia debía proponer su padrinazgo.

No sólo entre los funcionarios cercanos o empleados. En todos los pueblos del país esperaban la visita de Trujillo para los bautizos y bodas.

Los periódicos de la época están llenos de páginas que reseñan esos eventos. Pero la investigadora aparentemente no lo sabe.

¿Por qué mi abuelo?

Hay un cuestionamiento no expreso sobre la participación de mi abuelo Miguel Ángel Báez Díaz en la Gesta del 30 de mayo.

Los orígenes de los vínculos con Trujillo no fueron de tipo político sino de carácter personal. En efecto, entre mis ascendientes se encuentra la familia Díaz, prominente en San Cristóbal y Yaguate en tiempos en que los Trujillo eran discriminados. Mis familiares, a diferencia de otros, no los discriminaban y les acogían.

Si la señora Despradel hubiera realizado una verdadera investigación habría descubierto que la mayoría de los involucrados en la Gesta del 30 de Mayo fueron personas que sufrieron en carne propia los ultrajes o los crímenes de un Trujillo, que llegó al extremo del asesinato repugnante y sin nombre de las hermanas Mirabal, otro supuesto accidente de tránsito, además de muchos otros crímenes abominables que probablemente precisarían de todas las páginas de El Caribe para citarlos por separado.

Mi abuelo también tuvo que apurar un sorbo muy amargo de la copa del dolor tras el asesinato de mis padres Pilar y Jean y continuar callado, mirándoles la cara a los asesinos; circunstancia ésa que le llevó a establecer contactos con enemigos del régimen en el exterior.

El doctor Mario Read Vittini, en su libro “Trujillo de cerca”, ofrece un importante testimonio en el que, entre otras cosas, pone de manifiesto cómo pensaba y se sentía mi abuelo desde días antes de la muerte de su hija Pilar Báez Perelló, aunque al señalar la causa que provocó el fallecimiento de mi madre, Read Vittini procedió sobre la base de información inexacta.

Conviene resaltar que en ese testimonio se consigna que mi padre fue asesinado en un supuesto accidente por haber estado relacionado con una mujer “ligada a Trujillo”. A continuación reproduzco el testimonio del doctor Read Vittini:

“Con Miguel A. Báez Díaz y su hermano Tomás tuve también una buena y larga amistad. Miguelito y yo, sobretodo, nos llevábamos muy bien. El era primo hermano de Modesto y Juan Tomás y fue de los hombres de confianza de Trujillo, pero un problema con su hija Pilar, que de alguna forma afectó el matrimonio y la vida de su hija, lo volvió un silencioso e íntimo enemigo radical de Trujillo.

Un día de mucho calor, yo decido tomar un “yum-yum” (un refresco batido con hielo molido, frapé) en el Malecón. Al detener mi viejo Cadillac detrás de un flamante Cadillac nuevo, frente al negocio de los refrescos, se bajó desde el delantero, Miguelito y vino a mí. Nos paramos aislados entre los dos vehículos y Miguelito me dijo, con voz irritada y decidida pero tono contenido:

- “¡Coño Mario! Si yo encontrara otro decidido como yo, yo matara ese hijo de la gran puta ahí, en Güibia, cuando nos sentamos en la rotonda! Pero sé que yo solo, sin apoyo de otro, ¡desde que intente sacar la pistola me van a matar sin tiempo de que yo lo elimine a ese desgraciado... ¡Pero esto no se aguanta ya…! ¡Hay que salir de él a cualquier precio...! Estoy harto de tantos abusos!” Yo asentí y le dije que yo creía lo mismo.

Pocos días más tarde, murió de parto su hija Pilar, dijeron que de eclampsia, porque no se cuidó por la pena de su separación del esposo –a quien se supone que también mataron más tarde en un supuesto accidente—y se saturó de albúmina. Yo creo que se dejó morir de desilusión y de pena por la pérdida de su esposo, que la había abandonado por otra, ligada a Trujillo, según se creía o, por lo menos, fue la versión que circuló.

Cuando fui a darle el pésame esa noche a Miguelito, se me abrazó llorando, bañado en lágrimas en la oscuridad del patio de su casa y entre sollozos me decía: “Ya tú ves, Mario…! ¡Me la mataron…! ¡Me la mataron!.”

Yo me conmoví sinceramente ante su intenso y profundo dolor.”

Muchos años antes de que el doctor Read Vittini, un prestigioso jurisconsulto e intelectual, publicara sus memorias, el periodista Manuel de Jesús Javier García, que a partir de 1956 cubrió la fuente palaciega durante 20 años, en el segundo tomo de su obra “Mis 20 años en el Palacio Nacional junto a Trujillo y otros gobernantes dominicanos”, primero en la página 239 y la 306 después, refiriéndose a la muerte de mi madre consignó lo siguiente:

“…Según versiones, Báez Díaz se sentía profundamente dolido contra el régimen y contra Trujillo, porque su hija Pilar, de apenas 20 años de edad y con un año y ocho meses de casada con Jean Awad Canaán, murió de parto.

Se dijo en esa época que alguien íntimamente ligado a Trujillo sobornó a una enfermera para que inyectase a la muchacha unos minutos antes de dar a luz, provocándole una hemorragia que ningún médico pudo contener”.

Consecuencia de esa tragedia, mi abuelo, de contextura un tanto robusta, perdió peso, llegando a enflaquecer en pocos meses por un dolor que sólo se conocía en la intimidad de la alcoba y que culminó con una parálisis facial.

Por su participación en la Gesta del 30 de Mayo, la tortura que padeció es poca cosa frente al ensañamiento de los verdugos que desde la muerte de su hija Pilar (mi madre) le destrozaron lentamente.

Como puede constatarse, de los testimonios ofrecidos, primero por el periodista Javier García, y mucho tiempo después por el doctor Read Vittini, cuanto se ha rumoreado en torno a la muerte de mis padres no ha sido un invento de nuestra familia.

Se trata de versiones que comenzaron a circular desde el mismo momento en que ambos, por separado, perdieron la vida, no por cuestiones políticas, sino según el rumor público por caprichos personales de Angelita Trujillo y de su esposo el entonces poderoso coronel Luis José León Estévez.

Mi tío y mi primo

Dice la señora Despradel que mi tío Tomas Báez Díaz, Síndico del Distrito Nacional renunció en junio pocos días después del ajusticiamiento de Trujillo. Si hubiera investigado realmente habría descubierto la verdad de que no pudo haber renunciado porque el 1 de junio ya estaba en la 40 y después en el 9 recibiendo torturas sin nombre.

También menciona a mi primo Bolívar, de quien dice que al momento del ajusticiamiento “ocupaba la subsecretaría de Estado del Tesoro y Crédito Público”. Si hubiera hecho una investigación habría descubierto que desde muchos años atrás esa cartera había cambiado de nombre y se llamaba Secretaría de Estado de Finanzas. Además hubiera descubierto que Bolívar desde el 1 de junio también estaba preso en los centros de tortura.

No veo otra razón para mencionar a mi tío y a mi primo que no sea para poner de relieve sus cargos públicos como forma de tratar de descalificar a la familia Báez.

Para finalizar

He tratado de buscar una explicación al atropello que la señora Despradel ha cometido contra nuestra familia en aras de una supuesta justicia histórica y pienso que, al escribir su pretendida investigación, acaso los recuerdos de su juventud la traicionaron o tal vez olvidó que dentro de su honorable estirpe hubo luces que también acompañaron al déspota que deslumbró y aterrorizó a tantos dominicanos.

Conclusión

Acogiéndome al derecho a réplica, y al concluir esta dolorosa exposición a la que me he visto compelida por las circunstancias, agradezco a la dirección de El Caribe el tratamiento que dispense a estas necesarias precisiones a tantos desatinos en los que ha incurrido en su escrito la señora Naya Despradel.

Se atribuye a Cicerón haber dicho que quien no conoce su historia, será un niño toda su vida; que la historia es luz y maestra de la verdad. Ignoro los propósitos de la señora Despradel con su desatinada “investigación”; yo, en cambio, que perdí a mis padres, simplemente busco que salga a relucir la verdad de por qué ambos perdieron sus vidas. Creo que es un derecho del que, ni ella, ni Angelita Trujillo, ni sus fieles amigas, pueden despojarme.

martes, 25 de mayo de 2010

ADIOS EVELIO COMANDANTE DE ABRIL. Por: Adriano Reyes Jorge

Lunes 24 de mayo, 20l0


ADIOS EVELIO COMANDANTE DE ABRIL
Por: Adriano Reyes Jorge

Tras el salto a la proceridad se piensa que los guerreros libertarios- y el fallecido recientemente, Evelio Hernández, es uno de ellos-no pertenecen sólo a sus familiares, sino que forman parte del patrimonio de la Naciòn. Es el caso de los combatientes constitucionalistas , que con sus hazañas de lanzarse a enfrentar el poder establecido en procura de reponer la Constituciòn del 63, mancillada luego del golpe septembrino, y más aùn por haber encarado con valor espartano las tropas invasoras de la mayor potencia militar del mundo, hay que convenir que estos hombres se catapultaron a la categorìa de hèroes y màrtires los que perecieron en la contienda.

Todo esto venido a reconocer muchos años despuès de la Gesta Abrileña, pues se recuerda que durante el largo reinado del doctor Joaquìn Balaguer, los militares y policias constitucionalistas fueron declarados mediante decreto "traidores a la Patria". Cuanta ironìa y desfachatez! A ellos, los que se la jugaron defendiendo la Soberanìa y la Independencia Nacional.

Pero bien, el tema en cuestiòn que nos ha hecho hacer estas reflexiones està relacionado con la afrenta ocurrida durante las exequias de los restos mortales del comandante constitucionalista, Evelio Hernàndez. Luego de la ceremonia religiosa, a cargo de monseñor Disla, en la Iglesia de Gurabo, su hijo Francis dio la palabra para despedir a su padre, al archifamoso Ramòn Perez Martìnez, el mismito Macorís. El otrora jefe civil del grupo paramilitar, conocido como la Banda Colorà, que sembrò el terror en el gobierno en los doce años de Balaguer.

No resistí el descaro y sin esperar a que concluyeran las honras funebre preferì marcharme. Por los que murieron vilmente asesinados durante aquel reinado de terror. Perdòn Comandante de abril, pero no pude aguantar tantas desverguenzas e insulto a la memoria del pueblo dominicano.

ADIOS EVELIO.

Mensaje de Freddy Cabreja desde New York


Fredy Cabreja



Estimado Hugo te envio una foto autentica de lo que fue el centro de tortura mas horroroso de la tirania trujillista.Digo que es autentica porque los muchahos del barrio (tercera y ultima etapa del ensanche " Julia Molina ",hoy Luperon),quisieron tomarse varias fotos junto a mi, debido a que me veian como a un " heroe",al poder sobrevivir a las torturas fisicas y sicologicas que habia sufrido en esa casona que fue llamada " Rancho Jaquelin" y que pertenecio a uno de los sobrinos del tirano,creo que a Dario Trujillo.

Inmediatamente sali de "La Victoria",(10 de Junio 1961), no pude tomar ninguna foto porque no habia dinero para comprar una camara y tambien porque todavia estaba vigilada por "calieses" y efectivos policiales para que nadie todavia se enterara de los martirios y horrores que alli sufrimos muchos dominicanos y porque estaban realizando labores de desmantelamientos de celdas y salas de torturas,para que las "comisiones internacionales" de derechos humanos y la OEA,que habian avisados sus llegadas a la Republica Dominicana en una fecha imprevista, no pudieran conseguir pruebas de que en nuestro pais,el regimen trujillista habia torturado y asesinados a miles de presos politicos. Cuando pudimos tomar fotos de "La 40" ya estaba totalmente desmantelada.La foto no es muy buena porque la camara utilizada fue una " Kodak",de las baratas que tenia forma de una cajita pequena,pertenecia a Rhadames Lorenzo ,quien posa conmigo.Recuerda,que en esa epoca los pobres pasabamos mucha hambre.La muestra esta en la foto donde estamos mas flacos que " Palito Ortega".

En la foto : de izquierda a derecha; Mario Rodriguez Cabreja (Fredy); Jose Trujillo Chavez,hijo de Dario Trujillo, pero nunca fue aceptado por los trujillos y se crio con su abuela materna,igual al caso de Virgilito Trujillo,hijo de Virgilio Trujillo,pero " el jefe" le encarcelo,torturo y asesino a su tio materno el Dr. Luis (Papito) Escoto Gomez.Continuando: German Melendez Roman (Manchi),sobrino de quien yo considero como uno,o el primer cineasta del pais: Aglisberto Melendez,este junto a varios hermanos eran los duenos del taller de herreria y muebles;" Vulcano".Manchi fue mi companero de " guardias nocturnas"(centinelas) del "Comando Yolanda GUzman",ubicado en una de las naves de "Mercado Nuevo",en la Guerra del 24 de Abril del 1965,luego fue dirigente de la Federacion de Estudiantes Universitarios,cuando era estudiante de la facultad de ingenieria y arquitectura de la UAS,a partir del 1967.Por ultimo tenemos a Rhadames Lorenzo Suero,dueno de la camara y quien me cedio una copia de esa foto que ha conservado a traves del tiempo,e ironicamente,fue aqui en EU,cuando nos encontramos en NY por casualidad.

En esta foto podemos apreciar el hueco del porton de la entrada principal,al fondo podemos ver la oficina donde recibian a los futuros "internos",detras de esta "oficina" ,en un amplio terreno inclinado : la antena de comunicacion para los "cepillos",luego un amplio salon construido con bloques de concreto,donde estaba instalada la silla electrica y muchos mas instrumentode torturas: "bastones electricos";"Guevos de toros",que era utilizados como latigos,Garrotesde maderas duras como "bobolo el nono",punzones etc.,y un pabellon de 18 calabozos que se iniciaba al fondo y al lado izquierdo de la "oficina" y por ultimo , al lado izquierdo del salon de torturas Y SEPARADA por una frondosa mata de bambu,se hallaba ubicado el pabellon de 12 calabozos y precisamente ese fue el numero que nos toco a mi ,Pedro pina y Andres Vitini Pepen ,al cual bautizamos como "radio celda # 12",y habia sido donde habian encerrado al comediante de esa epoca : "Paco Escribano",porque habia un letrero manchado de sangre que decia :aqui fue torturado Paco EScribano.

En la celda #11 frente a la de nosotros estaban "los muchachos de San Pedro de Macoris,entre ellos TONITO CANTO SOSA y fue donde estuvo el tambien petromacorisano: RENE DEL RISCO BERMUDEZ,segun nos informo Danilo Aguilo' y a uno que solo recuerdo le decian "Espana",otra persona que vino hoy a la mente pero companero en "La Victoria",fue el Doctor(dentista) DANIEL OZUNA

Y para que todo dominicano tenga en su memoria de que trujillo fue el mejor imitador y discipulo de las "mafias" estadounidense,que recuerden al Dr. LITHGOW CEARA oriundo de LaVega,quien laboraba como medico del entonces "Hospital Militar Prof. Marion".El Dr. Lithgow ,fue asesinado y su cuerpo dentro de su carro ,lanzados a la aguas del rio Ozama,debajo del recien innaugurado puente Rhadames hoy Duarte. Simplemente porque habia descubierto que el "jefe" tenia cancer de prostata(1955-56).Curiosamente,"Marion",era UN profesor frances de biologia que servia como medico de cabecera de Trujillo,esto no me lo dijo un tercero ,fue mi madre adoptiva que trabajo por muchos anos como enfermera graduada en ese centro hospitalario,Depues de la muerte del "chivo" al hospital se le dio el nombre muy bien merecido del Dr. Lthgow Ceara.No si todavia lo tiene ,porque cada gobierno de turno quiere honrar a sus "heroes"modernos y de "postalitas".

Tampoco deben olvidarse del Coronel Ventura Simo,degradado a capitan por Trujillo,torturado y luego asesinado,por su participacion en la heroica hazana del 14 de Junio del 1959,quien fue el piloto del avion que aterrizo en Constanza,con los comandos revolucionarios que se dispersaron por toda la cordillera central.Que los politologos e historiografos no tergiversen nuestras historias para complacer a bufones , cortesanos y" cubiches "cuyos halagos hacia el " Supremo",no solo cansan,empalagan hasta el gusto mas exigente.

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GRACIAS, TU AMIGO FREDY CABREJA,QUE NUNCA PODRA OLVIDAR AL SUFRIDO PUEBLO DOMINICANO.PERO QUE PARA SU BIENESTAR,TIENE QUE DESHACERSE DE TODOS LOS GUACANAGARIX.

CONSIDERACIONES METÓDICAS ACERCA DEL LIBRO DE ANGELITA TRUJILLO

http://scorpio141138.blogspot.com/

martes 18 de mayo de 2010

CONSIDERACIONES METÓDICAS ACERCA DEL LIBRO DE ANGELITA TRUJILLO

Por Mario Bonetti

Para mi hermano Camilo

(Escrito entre el 15 y 18 de mayo del 2010)




I. Entre muchas mentiras y pocas verdades

1. Fundamentación del conversatorio

Cuando el Dr. Cassá me enteró de su propósito de someter el libro de la Sra. Trujillo al escrutinio de un grupo selecto de historiadores, lo felicité calurosamente porque con esa medida, tomada incluso contra el calor y el bullicio que en ese momento se sentían en los periódicos, demostraba Cassá no solamente que él es un hombre de ciencias que se sobrepone al bullicio condenatorio que en el mes de febrero del 2010 rondaba en los periódicos dominicanos con relación al libro, sino que tal como él lo expresó, él tenía conciencia de los deberes y obligaciones del AGN para con la población cuando se presentan libros controversiales sobre historia dominicana, como lo es el caso con el libro de la Sra. Trujillo acerca de la obra de gobierno de su padre.

Animado yo por esa conversación con él me dispuse a pergeñar las siguientes líneas.

2. Cuatro meses después de su publicación en la ciudad de Miami

este año está pasando ya el ruido que ha hecho la prensa escrita acerca de esta libro. Como ha tenido mala prensa e incluso hubo organizaciones patrióticas que llamaron a no leerlo y hasta un conocido historiador rabiosamente antitrujillista dijo que él ni siquiera tomaría el libro en sus manos por la aversión que le tenía, esto tendrá seguramente el efecto de que un sector de la población considerará que ya no tiene que ocuparse del libro ni mucho menos leerlo porque algunas autoridades sociales que piensan por él también decidieron por él, con otras palabras ese sector considerará que no tiene que someterse al esfuerzo de leerlo y formarse una opinión propia acerca de contenido del libro.

Sociológicamente hablando digo que hay siempre en las sociedades un sector de la población compuesto por profesionales y gente leída, que espera que sean las autoridades sociales las que primero decidan lo que se ha de pensar o hacer con relación a los sucesos que acaezcan.

Pero esa no deberá de ser jamás la actitud del hombre de ciencias y por lo tanto de los gremios de profesionales que dirigen el Archivo General de la Nación, de la Academia de la Historia y de cualesquier otras instituciones de investigación social.

Los deberes educativos y de orientación para con la sociedad dominicana que tienen tanto el AGN como la ADH no se definen ni mucho menos se deciden en los medios de comunicación. Aunque huelga decirlo, diré lo que es sabido: El AGN y la ADH tienen la responsabilidad, en su condición de órganos estatales, de orientar a la sociedad en materia de disquisiciones relacionadas con la historia dominicana y de incrementar el acervo del conocimiento histórico del país.

Por lo tanto, harían muy mal los directivos del AGN y de la ADH si guardaran silencio acerca de los juicios vertidos por la Sra. Trujillo en atención de que “ya la prensa se ocupó de eso”, “eso es un puro libelo y no vale la pena ni siquiera mencionarlo”, “ofende la dignidad de los mártires y sus herederos”, “ ya las organizaciones patrióticas llamaron a no leerlo”,” porque el general cardenal López Rodríguez decidió que el libro no debe ser leído porque nadie nos puede dar cátedras de lo que fue Trujillo”, etc.

Para enjuiciar correctamente el libro de la Sra. Trujillo, vale decir, para fundamentar su manejo como otro fenómeno más de investigación, y para orientar a la población con respecto a su contenido, se deben tener presentes las siguientes características que éste conlleva.

a) Que si analiza el estilo literario del libro se llega a la conclusión de que fue escrito por otra o por otras personas que no son la Sra. Trujillo en muchas partes, pero que hay otras partes donde el estilo infantil e inocente de la narración delata la autoría de “Angelita”.

b) Que las opiniones contenidas en el libro sobre las construcciones y demás obras sociales del régimen, sobre la defensa de las acusaciones de crímenes imputándoles al Gobierno de Trujillo, de la actuación de determinadas personas como Balaguer, Amiama Tió, Pupo Román, sobre el asesinato de las hnas. Mirabal, etc. traducen por primera vez desde el 1961 la opinión “oficial” de lo que puede ser llamado “la familia Trujillo”, y, por tanto, independientemente de los errores materiales que contiene la obra, o sea, errores históricos, esta debe ser tratada como un documento de importancia historiográfica(no histórica) por ser la defensa o el alegato del acusado, que debe ser ,como ocurre en los tribunales, escuchado primero; luego será la tarea del juez decidir si hay culpa o no la hay.

Así mismo se debe proceder con el libro en cuestión; se le debe analizar en busca de posibles aportaciones verdaderas que interesan a la historiografía nacional y si las hay entonces reconocerlas, y si no hay nada verdadero entonces denunciarlo como una patraña.

c) El libro arroja lodo y escarnio sobre Balaguer, Amiama Tió, Segundo Imbert, y el general Pupo Román y también luces grises sobre Minerva Mirabal

¿Pero no pudo ser cierto que Balaguer le pidió a Ramfis que “ le resolviera el problema de los complotados antes de abandonar el país” como lo revela el libro.(Los complotados son el grupo que ajustició a Trujillo)”.

Yo personalmente creo que sí que se lo pidió y no solamente creo que se lo pidió sino que Balaguer era capaz de mandarlos a matar si ello no le hubiera acarreado posteriormente dificultades serias en el ejercicio de gobernar. Ahora bien, si el AGN y la ADH no se abocan a una discusión del libro no se sabrá nunca si la denuncia-información que aporta la Sra. Trujillo es falsa o verdadera.

Por otra parte, ¿no pudo haber sido cierto que Minerva Mirabal se entrevistó con Ramfis, a petición de esta última, para pedirle que intercediera por su marido Manolo Tavarez, que estaba preso en ese momento?

Ahora bien, ni Balaguer en sus escritos posteriores al magnicidio ni la familia Mirabal han dado testimonio de la ocurrencia de estos dos hechos , y por eso tanto la ADH como el AGN deben investigarlos para ensanchar la banda de conocimientos históricos de la sociedad dominicana relacionados con el contexto del final del régimen trujillista.

Es deber de la ADH y del AGN de educar al país en lo concerniente a la verdad histórica y no dejarles esa noble tarea a políticos profesionales como Subero Isa, Castaños Guzmán o al Cardenal López Rodríguez quienes no están calificados para dilucidar sobre la verdad o el error históricos.

Téngase presente que el libro de la Sra. Trujillo podría ser leído por sectores de la población que generalmente no reciben la asistencia de la Academia de la Historia y que podrían aceptar la versión mendaz que se ofrece allí de la situación del pueblo dominicano bajo el Gobierno de Rafael Trujillo.

La experiencia histórica nos ha aleccionado que referente a los grandes sucesos políticos surgen siempre rumores disidentes, concebidos y propagados al margen de la investigación científica y de la verdad como en cada caso la define la ciencia.

Esos rumores les resultan a la gente sencilla o semi -educada, o a gente educada pero no versada en el asunto, interesantes, novedosos, y apasionantes el contarlos.

Recuérdense los apasionantes e interesantes rumores de que ni Hitler ni Stalin mandaron a matar a nadie, que esas eran mentiras de sus enemigos, y que en el fondo ni ellos ni sus Gobiernos fueron tan malos.

A mi no me extrañaría que en diez años mis nietos me dijeran (acéptenme el supuesto optimista de que en diez años yo estaré vivo) que oyeron decir de sus maestros en la escuela que nada malo que se diga de Trujillo es cierto, etc. etc.

II. La veda epistemológica

1. Una veda epistemológica o del conocimiento de un suceso de relevancia social o histórica que guarda relación con los intereses de las clases sociales o con el ejercicio del poder, o con la identidad de un pueblo, consiste por lo general en una serie de factores que imposibilitan o hacen muy difícil el conocimiento objetivo en todos o en varios de sus aspectos importantes.

Así las cosas, después de la II Guerra Mundial en Alemania quedó prohibido por las leyes pero también y ante todo por la ley no escrita de la conmoción emocional que provocaron los crímenes genocidas del Nacionalsocialismo y lo que el país tuvo que pagar por esos crímenes, la investigación de dicho régimen y ante todo cualquier elogio o medida que pudiera entenderse como expresión de aprecio, de simpatías o de propaganda a favor de aquél.

De suerte que una investigación políticamente moderada cuyos resultados posibilitaran el conocimiento objetivo del Nacionalsocialismo no era posible ni en la voluntad de los ciudadanos ni tampoco institucionalmente.

En la comunidad científico-intelectual alemana había una autocensura que era una especie de repelente temático. Eso era la veda epistemológica que cubría en aquél entonces la investigación del III Reich en sus posibles aspectos positivos.

Fue necesario el transcurso de 65 años para que ese freno de la conciencia se flexibilizara y diera paso a la aparición de uno que otro librito propio de círculos marginales a los establecimientos académicos centrales, en los que se le depara a Hitler un tratamiento positivo, por ej. de “un gran alemán” y se elogian sus logros económicos y sociales con la expresa intención de ir contra la corriente político-ideológica dominante del nuevo Estado democrático.

2. Pero la veda epistemológica – que es igual a una venda – más grande que hay todavía en toda Europa del norte y meridional para el conocimiento objetivo del III Reich y que también impide aún hoy el conocimiento a fondo de algunas consecuencias significativas de la II Guerra Mundial, lo es la obligación de creer en el mito de los seis millones de “judíos” que supuestamente fueron asesinados por las fuerzas militares y policíacas del hitlerismo.

Después de la guerra, las organizaciones sionistas norteamericanas e inglesas , protegidas y apoyadas por los Gobiernos norteamericano e inglés, y basándose en los medios de comunicación que tenían a su disposición(que eran muchos), principalmente del cine, le impusieron al mundo coercitivamente la creencia de que seis millones de ciudadanos alemanes austríacos, polacos, húngaros ,checos, rumanos y rusos, que eran ciudadanos de esos países, que no profesaban la religión mosaica, cuyas madres se identificaban como ciudadanas de los países donde habían nacido y que tanto ellas como sus hijos y sus esposos tenían la cultura de sus patrias de nacimiento, que no visitaban en su gran mayoría las sinagogas, ni hablaban hebreo, eran “judíos”, esto así porque un ignorante llamado Adolfo Hitler era del parecer que había una raza “judía” y que esa condición era hereditaria. En eso coinciden los nazis con los gobernantes de Israel quienes predican que Israel es un pueblo “judío” en sentido racial.

No sé cuántos de Uds. saben que en Europa está penado con varios años de cárcel negar que los nazis asesinaron a seis millones de seres especiales llamados “judíos”, es a eso que le llaman el “holocausto”.

La ciencia tiene que detenerse frente al mito de los seis millones porque esa leyenda es un acto de fe que no se puede poner en duda. Por tanto no se puede investigar.

3. Con respecto al régimen trujillista se debe decir que hay todavía hoy, aunque ha ido perdiendo fuerza, una veda epistemológica para investigar y conocer objetivamente los logros sociales, educativos, económicos, cívicos de la Era de Trujillo.

Claro está, la ola de crímenes, vejaciones, injusticias, el atraso político y el clericalismo católico, al cual nos obligaron con las irresistibles armas de la presión social y de la aplastante fuerza política del régimen, fueron tan grandes y el rencor dejado en la población caló tan hondo que durante cuarenta años en este país, salvo uno que otro librito o panfleto que circulara en las provincias , o en los círculos trujillistas que se reunìan en privado, como lo fue el caso de Luís Julián Pérez, nadie escribió o habló en público bien de Trujillo.


III. La corriente antitrujillista en la historiografía nacional

1. Los profesores del Departamento de Historia de la UASD

Ahora paso a explicar con la brevedad a que me obliga el programa de este conversatorio, quienes fueron los principales vectores o agentes del antitrujillismo historiográfico.

Ese mérito le cabe al grupo de intelectuales que dominaron el Departamento de Historia de la UASD del 1980 en adelante, entre los cuales se debe nombrar a Chito Henríquez, Emilio Cordero Michel, Franklin Franco, Roberto Cassá, Hugo Tolentino y otros cuyos nombres ahora no recuerdo.

No cito a Bernardo Vega porque sus publicaciones llegaron a la comunidad intelectual y a toda la población cuando las semillas y los frutos de aquél núcleo de historiadores ya se habían cosechado o habían calado en los grupos de la población llamados “multiplicadores”

A partir del lustro 1975 – 1980, cuando este grupo de historiadores salta a la palestra pública con publicaciones que circulan libremente por todo el país, se construye la corriente historiográfica antitrujillista que entonces pasa a ser la dominante en el país.

Antes del advenimiento de este pequeño pero influyente grupo de historiadores que influyeron en los estudiantes de entonces, estudiantes que luego pasaron a ser maestros de escuelas o profesores universitarios, hubo la crítica al trujillismo durante la vida del gran dictador, pero de sus enemigos en el exterior.

Como esas publicaciones antitrujillistas de los enemigos de Trujillo que vivían en el exterior no podían circular en el interior del país, por lo menos circular libremente en todas partes, no pudieron influir en la conciencia de los multiplicadores sociales, y sus críticas quedaron sin éxito desde el punto de vista colectivo.

2. La oposición intelectual a Trujillo en el exterior

La oposición intelectual a Trujillo, a la que me estoy refiriendo, estuvo representada en el orden cronológico de la aparición de sus escritos por

a) Angel Miolán : la revolución social frente a la tiranía de Trujillo, Méjico,1938.

b) Juan Isidro Jiménez Grullón: La RD, análisis de su pasado y presente; la Habana, 1940.

c) Pericles Franco: la tragedia dominicana; análisis de la tiranía de Trujillo, Santiago de Chile, 1946.

d) Juan Bosch: Trujillo, causas de una tiranía sin ejemplo; Caracas 1959.

e) Dato Pagán: ¿porqué lucha el pueblo dominicano? Caracas, 1959.


IV. “Angelita” como caso psiquiátrico y la validez de sus informaciones

1. Evocaciones infantiles y dependencia paterna

La valoración que hace la hija del régimen de su padre puede calificarse, desde el punto de vista de la investigación científica, como un acto de regresión infantil frente a la memoria de su adorado padre, como una evocación infantil de un paraíso perdido. En esta evocación infantil hay una figura central que desempeña el papel de héroe protector, justiciero y dispensador de amor y seguridades emocionales, autor de una gigantesca obra de redención social del pueblo dominicano, pero que fue truncada por algunos malvados y perversos por ingratitud y envidia.

Dentro de los minutos que tengo para hacer sugerencias metódicas para el manejo del libro como un documento historiográfico, del cual se espera que pueda aportar datos e informaciones fidedignas para la

Historiografía dominicana, se debe tener presente la dimensión de salud mental de la persona, en cuyo nombre se publica la obra ,pero advirtiendo que a pesar de eso la obra aporta datos e informaciones verídicas y que el proceder del historiador y del sociólogo debe ser saber distinguir el heno de la paja.

Para mi evaluación de la personalidad de la Sra. Trujillo me asesoré con los psiquiatras dominicanos Fernando Sánchez Martínez y José Miguel Gómez Terrero.

En el caso de la Sra. Trujillo tenemos un caso de una persona biológicamente adulta pero en estado de minoría de edad emocional que se resiste a entrar a la fase de adultez mental y emocional y que la ha acompañado hasta su vejez.

“Angelita, ese es el diminutivo de su nombre y el que ella ha elegido concientemente para hablar de su héroe progenitor, y es bastante informativo de su estado de conciencia en relación a su paradisíaco pasado, y se aferra a su condición pasada de “niña mimada” de su padre. Se aferra a sus ensoñaciones, a sus sueños despiertos sin querer romper el cordón umbilical que la ata al paraíso terrenal en el que ella vivió hasta el año 1961.

Oigamos como reza la dedicatoria del libro:

”Ante todo y sobre todo quiero dedicar mis memorias a mi ilustre y adorado progenitor, cuyo recuerdo vive en cada latido de mi corazón”

También se niega a mudar de opinión con respecto a la valoración ética, política y social del Gobierno de su padre que ella se hizo cuando tenía sus veintidós años

Este trastorno de su personalidad está tan arraigado que siendo ella hoy día una mujer de unos 70 años de edad y habiendo en nuestro país y en los EE UU (donde ella vive) tantos testimonios de la criminalidad del Gobierno de su padre y de su hermano Ramfis, sin embargo la buena niña Angelita ha decidido ignorar todos los testimonios existentes contra la dictadura de su padre para que la confrontación con la realidad no empañe la imagen de su idolatrado papacito.

Sin dudas que estamos aquí frente a un caso de dependencia infantil de la imagen de sus padres con la consecuencia de un retraso del desarrollo de la propia personalidad.

“El problema de la dependencia está asociado a una baja y pobre autoestima, a una descalificación del propio “yo” de la personalidad, que la viene arrastrando desde la infancia, posiblemente producto de una sobreprotección de los padres, originando una dependencia de los Vínculos paternales, originando la privación de pensar y discriminar sus propias decisiones”.(v. José Miguel Gómez: la personalidd de su pareja, Editora Buho, Santo Domingo 2005, pág. 98)

2. La validez de algunas informaciones

Sin embargo hay en su libro informaciones que yo las doy por verdaderas.

a) la noticia de que Balaguer sabía de la intención de Ramfis de asesinar a los conjurados que ajusticiaron a Trujillo, que incluso le pidió a Ramfis “ que le dejara ese asunto resuelto antes de que él se fuera del país” o sea, que eliminara a los que ajusticiaron a Trujillo antes de salir para Francia porque con ellos en la cárcel se le haría difícil gobernar, de la misma manera como pidió con palabras claves que mataran a Caamaño cuando lo agarraron preso en la montaña, diciéndoles a los

generales que lo retenían en cautiverio que “ en este país no hay cárcel para ese hombre”, con otras palabras con Caamaño en la cárcel habría un factor de inestabilidad política.

De la misma manera ordenó el asesinato de Otto Morales. Hasta el dia de hoy, después de medio siglo de ese suceso, no se sabía que Balaguer era el autor intelectual del crimen de los héroes del 30 de mayo, y esa es una posible aportación del libro de la Sra. Trujillo.

b) Así mismo considero fidedigno el dato de que el oficial de la FF AA Jean Awad Canaan murió en un accidente de automóvil. Es un puro disparate conjeturar que el oficial murió por órdenes de la Sra. Trujillo por celos personales. Yo no puedo compaginar en mi cabeza los datos incongruentes de que una jovencita de unos 22 años con un desarrollo infantil de su personalidad al momento de la muerte de Awad Canaan, tuviera la actitud maquiavélica de preparar el doble asesinato del alto oficial y su esposa Pilar Báez, quien, según cuenta la leyenda, fue muerta por una inyección que le provocó un derrame de sangre. La leyenda cuenta que fue una enfermera de la Clínica Abreu por órdenes de la Sra. Trujillo para vengarse por no haber podido conquistar amorosamente al oficial Awad Canaan, esposo de la occisa.

El médico ginecólogo Yordi Brossa era una de las autoridades morales que tenía la medicina dominicana y él mismo que la asistió, declaró que Pilar Báez murió por las causas naturales de un derrame de sangre.

Además, para ordenar un crimen equivalente a la muerte del oficial Canaan, la Sra. Trujillo tuvo que haber dispuesto de capacidad de mando militar o político, es decir capacidad de mandar a los militares o a los miembros del SIM que perpetrarían un homicidio de esa envergadura, y es sabido que la niñita mimada de su papá era eso precisamente; la hija mimada de Trujillo y el único poder que tenía era el de poder despertar la ternura de su padre.


V. Mis recomendaciones

Para concluir elevo hasta la Presidencia de la Academia Dominicana de la Historia y la Dirección General del Archivo de la Nación las siguientes recomendaciones:

1°. Que se declare como bueno y válido el hecho de que Joaquín Balaguer sabía de la intención de Ramfis de asesinar a los ejecutores de Trujillo y que es altamente probable que el mismo Balaguer le sugiriera a Ramfis eliminar a dicho grupo.

2°. Que se declare como bueno y válido y se acepte como un documento fidedigno las declaraciones del antiguo oficial Lorenzo Sención Silverio quien ha declarado en varias ocasiones ya que él fue testigo del accidente, que el alto oficial Jean Awad Canaan murió por razones naturales en un accidente automovilístico, y que se rechace como rumor callejero la leyenda de que este oficial murió como parte de un complot urdido por la Sra. Trujillo.

3°. Que se declare como bueno y válido con rango de hecho histórico comprobado que la esposa del susodicho oficial Pilar Báez murió en la Clínica Abreu por causas naturales durante el parto de su hija de un derrame de sangre y que se les dé a las explicaciones del honorable médico ginecólogo Yordi Brossa ,quien asistió a la Sra. Báez durante el parto, el rango de verdad histórica comprobada y que se rechace como rumor callejero que la Sra. Báez murió como parte de un complot urdido por la Sra. Trujillo.

4°. Que tanto la ADH como el AGN se aboquen a un panel con profesionales competentes para dilucidar sobre los logros sociales, económicos, educativos, artísticos, de relaciones internacionales, etc. de la Era de Trujillo.

5°. Que ambas entidades estatales organicen un conversatorio con profesionales competentes para debatir la hipótesis de que la aparición de una serie de libros sobre Trujillo, como se ha visto en los últimos diez años, es una expresión i n conciente del anhelo de vivir en un país con un efectivo gobierno, en un país donde se sienta que hay gobierno, cuyo ejercicio evite el caos y el desorden en el que vivimos hoy. El anhelo inconciente de vivir en un país donde se respeten las leyes, donde no haya corrupción generalizada a todos lo niveles del Estado y donde no haya impunidad igualmente generalizada. Donde haya un gobierno que castigue el crimen y no lo premie y donde los dominicanos nos sintamos orgullosos de serlo.

domingo, 23 de mayo de 2010

COMITE CENTRAL DEL 14 DE JUNIO

Los verdugos de La 40 querían conquistarme

http://www3.listindiario.net/la-republica/2010/5/19/142565/Los-verdugos-de-La-40-querian-conquistarme


EN LA ERA DE TRUJILLO
Los verdugos de La 40 querían conquistarme
ESTA SOBREVIVIENTE DE LA DICTADURA CRECIÓ EN AMBIENTE DE CONQUISTASPATRIÓTICAS PORQUE SUS PADRES HABÍAN TENIDO UN ESCONDITE DE ARMAS DESDE 1949


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En La 40. Miriam Morales se negaba rotundamente a hablar con militares, doctores y otras personas que no fueran sus compañeras Minerva, María Teresa, Tomasina, Asela, Dulce Tejada y Fe Ortega.
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La última que vio a las Mirabal
Wendy Santana
wendy.santana@listindiario.com
Santo Domingo

Por haber presenciado a sus padres guardando en un escondite de su casa las armas de los expedicionarios de la gesta patriótica del 19 de junio de 1949, que pretendía derrocar a la tiranía de Trujillo, Miriam Morales sabía que tarde o temprano la buscarían.

Apenas tenía 15 años, pero desde niña supo que en su país se vivía una situación desesperante, por las conversaciones que oía de los adultos y por los relatos que hacían los mayores de que los americanos tiraban tiros y que moría mucha gente en las refriegas montoneras.

Diez años después de aquélla fracasada invasión de Luperón, otros expedicionarios antitrujillistas volvían a intentarlo y en esta ocasión ella estaba comprometida con la conjura.

A los 25 años de edad, metida en la conspiración, estaba preparada para lo que viniera, y cuando la fueron a buscar, en la flor de su juventud y con una hija de dos años, ya tenía puesta la ropa de “pelea”.

Esta sobreviviente del régimen dictatorial de Trujillo se había confeccionado un pantalón fuerte, bien forrado, con muchos bolsillos, para resistir a los chuchos que suponía recibiría en la cárcel de La 40, adonde ya habían llevado a algunos de sus compañeros de la invasión de Constanza, Maimón y Estero Hondo, de 1959.

Fue por eso que cuando se vio en aquél cuarto oscuro, lleno de instrumentos de tortura, escuchando gritos de dolor de sus amigos por los golpes que les propinaban los miembros del Servicio de Inteligencia Militar (SIM), no se atemorizó.

Su inteligencia fue mayor a la de los militares. Prestando firme atención a la procedencia de esos gritos se pudo dar cuenta de que el sonido no se estaba produciendo en ese momento, sino que se trataba de una grabación de anteriores escenas de torturas que le estaban poniendo en un disco “long play” para amedrentarla.

Pero como se percató de esa intención, al escuchar la agujita cuando cayó sobre el disco “tac”, inmediatamente supo que se trataba de un sonido preparado para que temiera por su vida y dijera todo lo que sabía. Le habían adelantado que sólo tenía que delatar a dos de los componentes de su “célula” revolucionaria para que se salvara de una tortura.

Como ese método no funcionó con ella, que seguía firme y preparada para lo que fuera, los militares procedieron a exponerla frente a Walter Escaño, mientras lo torturaban en la silla eléctrica. El padre de Miriam, Agustín Francisco Morales Castellanos, le había dicho que hay que ser fuerte para superar las pruebas, y el mensaje quedó grabado en su mente.

Según explicó al recibir en su casa de Puerto Plata al equipo de investigación de LISTÍN DIARIO, encabezado por su director Miguel Franjul, a ella no la maltrataron porque habían fracasado con todo lo que le hicieron a Tomasina Cabral, al desnudarla y aplicarle la picana eléctrica frente a sus compañeros del movimiento que ya habían sido torturados, y ésta no se doblegó.

“Lo último que hicieron para conquistarme, al ver que no lograban nada, fue ponerme con una calié. Era un hombre vestido de mujer, dizque llamada Dolores Tejada, con unos bigotitos y escondía los brazos para que no le vieran los bellos. Era gordota y decía que era nuestra compañera. Pero yo sabía lo que era. Ella decía que se pasaba cartas con alguien de Cuba y era para que yo dijera. Yo tenía comunicación con Gregorio Goya San Pedro, pero nada, yo la iba a ahorcar un día para que se callara porque no me dejaba dormir preguntando cosas”.

Pero también, agrega Miriam, le mandaron a un médico, el doctor Antonio (Toño) Vásquez, para que la viera y dijera que ella estaba loca porque se había resistido a todas las pruebas.