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miércoles, 29 de febrero de 2012

Los Panfleteros, contestatarios dictador Trujillo, fueron reconocidos en Santiago

Los Panfleteros, contestatarios dictador Trujillo, fueron reconocidos en Santiago
SANTIAGO DE LOS CABALLEROS, SANTIAGO.-
Los Panfleteros, grupo contestario de las arbitrariedades del régimen del dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo Molina, hoy fue reconocido por la Alcaldía del municipio de Santiago de los Caballeros, la que le tributó un homenaje a esos héroes y patriotas, que desplegaron sus arrojos idealistas en esta ciudad.

La actividad fue realizada frente al busto erigido por la Alcaldía en honor a Los Panfleteros, en Los Jardines de la avenida Hermanas Mirabal, de la parte baja de la ciudad santiaguera.
Al acto se dieron cita activistas de ese importante grupo, entre ellos José Rafael Colón, quien diseñó los panfletos puestos a circular por las calles de Santiago de los Caballeros, y distribuidos por Homero Herrera y Francisco Germán Benedicto.
En una nota emocionante, Marcelo Bermúdez, quien desde el movimiento político 14 de Junio respaldó a Los Panfleteros, dijo a la concurrencia que los hechos de 1960 concluyeron con la sangre derramada por los patriotas santiagueros.
Fueron 38, los santiagueros que ofrendaron sus vidas en el levantamiento cívico orientado a incitar a la población de local a resistir el oprobio de la dictadura de Trujillo.
Una guardia de honor fue montada por grupos de cadetes del colegio San Francisco de Asís, en tanto que asistieron personalidades de la política y representantes de agrupaciones de la sociedad civil dominicana.
El director de Cultura del Ayuntamiento, Josué Gómez, dijo que el reconocimiento a Los Panfleteros es un esfuerzo de la Alcaldía para mantener viva la chispa del civismo y el patriotismo.

Hilarion Isalguez

sábado, 18 de febrero de 2012

EEUU no escatimó fondos para favorecer a Balaguer


http://www.listindiario.com.do/la-republica/2012/2/17/222100/EEUU-no-escatimo-fondos-para-favorecer-a-Joaquin-Balaguer


TIM WEINER
EEUU no escatimó fondos para favorecer a Balaguer
DOCUMENTOS DAN CUENTA DE ESPIONAJE A BOSCH Y APOYO ECONÓMICO Y POLÍTICO A SU RIVAL




Investigación. Una reunión de Juan Bosch y Joaquín Balaguer fue grabada por espías del FBI.María Isabel Soldevila
maria.soldevila@listindiario.com
Santo Domingo
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) espió e intervino activamente las llamadas telefónicas del depuesto presidente dominicano Juan Bosch entre abril y septiembre de 1965, durante el tiempo en que Bosch se encontraba exiliado en Puerto Rico, y usó su influencia para colocar en el poder a Joaquín Balaguer, según revela el recién publicado libro “Enemigos: Una historia del FBI”, del ganador del Pulitzer Tim Weiner, un recuento de 511 páginas basado -según el autor- en más de 70,000 páginas de documentos desclasificados y ninguna fuente anónima.

El propio John Edgar Hoover, director del FBI por 48 años, autorizó una vigilancia electrónica ilimitada conocida como “tech” bajo la responsabilidad del agente Wallace F. Estill, un hombre de confianza de Hoover.

El trabajo de espionaje realizado por Estill le llevó a calificar a Bosch como el líder de la “revuelta” tanto de nombre como “de facto”, aunque reconocía que no existía evidencia alguna que justificara la persecución.

Pero Lindon B. Johnson, el tejano presidente de los Estados Unidos, alojaba a Bosch en el cajón de los comunistas, lugar en el que Hoover lo había colocado con sus señalamientos desde 1961.

“Vamos a tener que realmente poner ese gobierno allá y manejarlo y estabilizarlo de una forma o de otra”, dijo Johnson al subsecretario de Estado Thomas Mann, en una conversación telefónica iniciada a las 9:35 a.m. el 24 de abril de 1965. “Este Bosch no funciona”.

Balaguer entra en escena
Para mediados de mayo, Johnson comenzaba a desesperarse. El día 14, dice Weiner, Hoover y el presidente intercambiaron tres llamadas telefónicas; en la última, Johnson dio órdenes de acercarse a Balaguer, y le otorgó un máximo de 72 horas para fortalecer la operación en Santo Domingo “a menos que quieras tener a otro Castro”.

Tres días después, el principal oficial del Departamento de Estado para República Dominicana, Kennedy Crockett, y el abogado personal de Johnson, Abe Fortas, se reunieron en Regency Hortel con Balaguer, según un memo de Crockett que reposa en los archivos de seguridad nacional de la biblioteca Johnson.

¿El propósito del encuentro? Materializar el deseo de la Casa Blanca de que Balaguer se reuniera con Bosch en Puerto Rico. Balaguer utilizaba, siempre según Crockett, un vehículo del FBI y lo acompañaba su “manejador” del buró, un agente de nombre Heinrich Von Eckardt, quien siguió el viaje con él hasta Puerto Rico.

Una vez en Borinquen, el hombre de Hoover, Estill, coordinó su transporte y el encuentro con Bosch.

“Arreglamos que un taxi particular lo recogiera en el aeropuerto y lo llevara a un hotel particular... y pusimos micrófonos en el cuarto del hotel y cubrimos esa maldita conversación, para enviarla a D.C... Después de eso Von Eckhart puso a Balaguer en un vuelo a Santo Domingo”, reportó Estill.

El apoyo de Hoover
Preocupado por que “la situación dominicana” se saliera de control, Lindon B. Johnson puso en manos de Hoover la selección del hombre al que daría todo su apoyo en las elecciones.

Johnson había descartado a Antonio Guzmán -definido por el autor como “un rico y proamericano hombre de negocios”- para dirigir un gobierno provisional y comenzaba a dar señales de desesperación por la mala prensa y la mala voluntad que se le sumaban por el manejo de sus tropas en Santo Domingo.

Weiner consigna en su libro que Balaguer había ganado la confianza de Hoover el 27 de mayo de 1965, cuando reportó al FBI todas sus conversaciones en Nueva york con Kennedy Crockett, el director de asuntos caribeños del departamento de Estado antes de que llegaran los informes del diplomático a Washington. Eso fue determinante, dice el autor, para su victoria.

Fue Hoover quien insistió en unas elecciones entre solo dos candidatos, mandó a entrenar y dar facilidades para la creación de una “nueva fuerza nacional de inteligencia dominicana, un departamento de operaciones especiales y una policía secreta para combatir a los subversivos”.

Lo necesario para ganar
Un memo del 29 de diciembre de 1965 del director actuante de Inteligencia Central, Richard Helms, a su jefe de operaciones encubiertas, Desmond Fitzgerald, plasma el nivel de involucramiento de Estado Unidos en la elección de Balaguer. “Quiero reiterar, para el record, que el Presidente nos dijo al Director y a mí en más de una ocasión entre mayo y julio, que esperaba que la Agencia dedicara el personal y material necesario en la República Dominicana para que ganara las elecciones presidenciales el candidato favorecido por el gobierno de los Estados Unidos. Las afirmaciones del Presidente fueron inequívocas. Él quiere ganar las elecciones y espera que la agencia haga lo necesario para que eso ocurra. Si encuentra obstáculos en la ejecución de esta operación, apreciaría que me lo avise, para que las dificultades puedan ser identificadas al Presidente para que use sin influencia en la alocación de recursos financieros para apoyar al candidato apropiado”.

Recordando el último día vivido por Francisco Caamaño



http://hoy.com.do/investigacion/2012/2/15/414777/Recordando-el-ultimo-dia-vivido-por-Francisco-Caamano
Ramón Minyeti indica el lugar donde los guerrilleros tuvieron el primer encuentro con las tropas regulares.

Foto 1 de 3
REPORTAJE
15 Febrero 2012, 11:48 PM
Recordando el último día vivido por Francisco Caamaño
39 años. Francisco Alberto fue asesinado el 16 de febrero de 1973 en el paraje Nizaíto, sección La Horma de San José de Ocoa. Formaba parte de un grupo de guerrilleros que quería derrocar a Joaquín Balaguer

Escrito por: Carlos Julio Féliz
AZUA.- Juana Martínez Tejeda, la dama que alimentó a Caamaño y a sus siete acompañantes en Las Cuevas, un pueblito de Ocoa a más de mil 500 metros sobre el nivel del mar, reveló que hizo llorar al héroe de abril en plena guerrilla en la Cordillera Central.

Desde su humilde vivienda en la calle Mora número. 92, en el sector La Colonia, en Azua, la provincia por donde entró Caamaño, doña Juana dice que el líder guerrillero entró de sorpresa a su casita, para pedir algo de comer.

La dama, nativa de San José de Ocoa, tenía 57 años, diecisiete más que el guerrillero. A sus 96 años recuerda muchos de los detalles del histórico encuentro. “Yo había matado un marranito y había preparado en la noche anterior la carne, muchos víveres y yuca para unos trabajadores y mis hijos que debían irse a Ocoa y por esos caminos se pasaban muchas calamidades”, dice.

Su rostro lleno de arrugas contrasta con la sonrisa permanente que muestra al recordar con orgullo que fue la última ciudadana en conversar con Caamaño y darle la última comida caliente mientras los guerrilleros evadían la persecución de los militares, horas después de haberle creado las primeras bajas a las fuerzas regulares del Gobierno que encabezaba Joaquín Balaguer.

“Ay, que Dios lo tenga en la gloria. Le di cuatro platos rebozados de carne y víveres y le mandó a sus otros compañeros que estaban en una lomita y otros que le esperaban fuera de la casa”, dice la anciana.

Me dijo que le diera más y después me pidió café, dice llena de emoción doña Juana. Y después que comió me dijo: “ahora le voy a decir quién soy yo. Yo soy el coronel Caamaño”.

El líder de Abril y Caracoles, quien tenía como seudónimo “Román”, se fue en lágrimas cuando doña Juana le pasó la mano por la cabeza, le dio un beso y le dijo: “Ay, mi hijo, por qué no te condoliste de los senos de tu madre”.

“Eso hizo que se fuera en lágrimas” –dice doña Juana- y recordó que luego le preparó una funda de comida.

Con Balaguer. La dama cuenta que Balaguer la visitó y que ella le dijo: “Doctor, usted dijo que me iba a quitar la vida porque yo le di comida a los guerrilleros. Yo no sabía que eran guerrilleros, pero lo hubiera hecho como quiera porque yo soy madre”, confiesa la dama.

Recuerda también que, previo a la visita de Balaguer, un oficial la amenazó con fusilarla para que buscara a Caamaño porque según el militar ella lo tenía escondido y que su respuesta fue: “Sí, pero vaya usted adelante porque yo no sé dónde está”, dice Juana como contando una película de terror.

Estando debajo de un árbol, el líder guerrillero sacó un mapa y le preguntó a los dos hijos de doña Juana dónde quedaba Piedra Colorada. Preguntó también si por allí había alguna carretera.

Su hijo Francisco Sánchez Tejeda, alias Panchito, tenía 15 años y recuerda que le respondió a Caamaño que había una carreterita no transitable por unos aserraderos abandonados de la familia del señor Delio Guzmán.

Caamaño le pidió a él y a su hermano mayor, llamado Jesús, que lo acompañaran hasta el Arroyo Guarantén a unos 300 metros de la vivienda.

Antes de separarse de nosotros Caamaño nos dijo: “díganle a las tropas que por aquí pasó el coronel Caamaño con sus hombres y que cogieron por el arroyo. Díganle que para rendido primero muerto”.

Cuenta que los guerrilleros subieron una roca empinada de la loma conocida como El Rancho. Después escuchamos bombas y un tiroteo, dice Francisco, tras recordar que los guerrilleros dejaron abandonados pertrechos militares y alimentos enlatados.

Antes de estos incidentes, Caamaño y sus hombres habían pasado por Mesa Domingo y compraron algunos alimentos, previo a subir al Tetero Mejía. Doña Yolanda Noboa, quien tenía ocho años, recuerda que Caamaño habló con varios de sus compañeritos. “Nos dio caña y no pasó la mano por la cabeza a todos”, dice la dama quien ahora tiene 47 años.

Horas después, los guerrilleros tuvieron su primer encuentro con unos militares que les seguían con algunos prácticos del lugar.

Fue cerca de un arroyito que Caamaño sacó de apuros a Hamlet Hermann y a Lalane, quienes frente a un sargento de las tropas regulares, que les pidieron identificarse, no asumieron una actitud acorde con el supuesto rango de los dos guerrilleros.

“¿Desde cuándo, carajo, un sargento no se pone en atención frente a un coronel?”, reaccionó Caamaño, lo que provocó que los militares que le seguían se retiraran de allí de forma inmediata.

Horas después se produjo el primer tiroteo en el que murieron tres miembros del Ejército Nacional y Lalane resultó herido.

Claudio Caamaño dice que las peores dificultades empezaron antes de subir a la montaña. Y recuerda que navegaron equivocados frente a los arrecifes de Barahona por la zona de Paraíso y Enriquillo hasta llegar a Alto Velo, provincia de Pedernales, donde el motovelero sufrió una avería.

También cuenta que el peor susto de su vida se lo dio cuando, estando ya en la Bahía de Ocoa y tras el desembarco, por una confusión estuvo a punto de matar a tres de sus compañeros que salían a nado.

El grupo guerrillero desembarcó por el paraje La Boquita, entre Estebanía y Las Charcas. Tomaron un carro, hasta Las Charcas, luego un camión y posteriormente un jeep que los transportó hasta El Cercado. Este último vehículo permanece en Azua.

El grupo guerrillero estaba compuesto por Everto Geordane Lalane, Mario Nelson Galán Durán, Eugenio Pérez Vargas, Juan Ramón Payero-Ulloa, Ramón Euclides Holguín Marte, Claudio Antonio Caamaño Grullón, Carlos Toribio Peña Jáquez, Hamlet Alberto Hermann Pérez y Francisco Alberto Caamaño Deñó, el héroe de la Guerra de Abril y la guerrilla de Caracoles.

Las claves

1. La última comida

Juana Martínez Tejeda le dio a Caamaño la última comida: carne de cerdo con víveres. También fue la última persona que pudo conversar con él.

2. ¿Por dónde ir?

Cuando Caamaño se iba a retirar del lugar, Francisco Sánchez Tejeda, alias Panchito, le dijo por dónde ir. Tenía 15 años.