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jueves, 28 de abril de 2011

Publicarán un libro honra a luchadores

http://www.listindiario.com.do/la-republica/2011/4/28/186254/Publicaran-un-libro-honra-a-luchadores

ANTITRUJILLISTAS
Publicarán un libro honra a luchadores



Santo Domingo
El libro Sin Miedo a Trujillo, de la autoría de José Jáquez, que recoge detalles de los diferentes momentos en que muchos dominicanos desafiaron a la tiranía, será puesto en circulación mañana sábado a las 6:00 de la tarde, en el hotel La Mansión de San José de las Matas.
El acto de puesta en circulación del libro Sin Miedo a Trujillo, con prólogo de Manuel Núñez, forma parte de las actividades de un encuentro académico para analizar la Era de Trujillo, que auspicia la Fundación San José, de la Cooperativa San José, y el hotel La Mansión, antigua residencia de Rafael Leonidas Trujillo.
Acerca de este libro, el prologuista Manuel Núñez dice: “Esta obra es un esfuerzo de reconstrucción periodística, sobre un aspecto del cual se ha escrito poco: las luchas llevadas a cabo por personajes sin nombradía en contra del régimen de opresión encabezado por Trujillo. De algunas de estas víctimas se han derramado ríos de tinta: las hermanas Mirabal, los panfleteros de Santiago, la conspiración de los sargentos, las expediciones guerrilleras se llevan la palma”. La importancia de la obra de Jáquez es que saca del anonimato a aquellos héroes olvidados.

El autor, José Jáquez, es poeta, escritor, periodista, actor, libretista y presentador del popular segmento televisivo “Karreteriando”. Es oriundo de Los Montones, San José de las Matas. Ha publicado varios libros de humor y de cuentos, la biografía de Joseíto Mateo, el libro de poesía Por los caminos de La Sierra y ahora Sin Miedo a Trujillo, son sus libros más recientes. Si quiere venir que venga... (Biografía autorizada de Fefita La Grande) y Mentiras calibre 12, son dos obras inéditas que publicará este año el autor de Ají tití.

Actividad 28 de Abril

La Fundaciòn Caamaño y el Colegio Padre Emilio Tardif realizaràn varios actos para recordar los hèroes y mártires caidos durante la Guerra Patria de 1965, tras producirse la intervenciòn norteamericana, el 28 de abril, del citado año, para impedir la victoria de las fuerzas constitucionalistas, comandada por el coronel Francisco Alberto Caamaño Deño.

Los actos se inician con el izamiento a media hasta de la Bandera Nacional, en la explanada frontal del plantel escolar, con la presencia del hèroe nacional, Claudio Caamaño Grullòn, presidente de la Fundaciòn. Luego, se procederà con un video-forum para rendir reconocimiento a dos jovenes de la fundaciòn que recorrieron - a piè- todo el territorio nacional el pasado mes de diciembre, en una jornada denominada "Un paso por el paìs". Más tarde. a las diez de la mañana, tendrà lugar una ceremonia-homenaje a "mujeres de Abril", en el auditorio del colegio. Entre las damas a ser reconocidas se encuentran, la actriz y combatiente de abril, Delta Soto y la viuda del coronel Caamaño, Vicenta Velez .

A las 7:00 de la noche, Claudio Caamaño pronunciarà una charla, con el tema La Gesta de Abril del 65, en el Parque Plaza Valerio, del sector La Joya y Finalmente, a las 8:30 p-m. tendrà lugar el Concierto "Por la Constituciòn y el Respeto a la Legalidad", con el cantautor Ramòn Leonardo, en el Ateneo Amantes de la Luz. Para fines de adquirir las boletas de entrada pueden llamar al 809-436-9090.

lunes, 25 de abril de 2011

HONREMOS A LOS HÉROES Y MÁRTIRES DE ABRIL DE 1965

juan pablo ortega h.
mostrar detalles 25 abr

Amigas y amigos:
Les estoy remitiendo el documento leído en el día de ayer en el acto efectuado ante la tumba del cementerio de la avenida independencia, en que reposan los restos de Euclides Morillo, Ramon Núñez Martínez, Pablo Rodríguez y el poeta haitiano Jacque Viau, combatientes constitucionalista caídos durante la gesta patriótica de Abril de 1965, cuyas lápidas fueron develadas como parte de los actos conmemorativos del 46 aniversario de dicha gesta.

Con afectos solidarios, Juan Pablo


COMITÉ PATRIOTICO
“FRANCISCO ALBERTO CAAMAÑO DEÑO”
HONREMOS A LOS HÉROES Y MÁRTIRES DE ABRIL DE 1965



Al cumplirse el cuadragésimo sexto aniversario del inicio de la insurrección militar y popular del 24 de abril de 1965 en contra del gobierno de facto del triunvirato y por la reposición del gobierno constitucional del profesor Juan Bosch, derrocado el 25 de septiembre de 1963.
El profesor Juan Bosch, primer Presidente electo democráticamente, luego de la tiranía de la familia Trujillo, fue depuesto mediante un golpe cívico militar, encabezado por sectores de la oligarquía, con la complicidad de la cúpula de la iglesia católica, los grupos y partidos políticos derechistas derrotados, por Bosch, en las elecciones del 20 de diciembre de 1962, así como con el patrocinio del imperialismo norteamericano.
Los hombres y mujeres, tanto civiles como militares, nacionales y extranjeros, que ofrendaron sus vidas por la vuelta a la Constitución de 1963, entraron a la historia nacional como próceres y héroes de la libertad y el amor a la Patria. Y hoy elevamos la bandera tricolor de la dignidad y la honra para jurar ante la memoria de nuestro patricio Juan Pablo Duarte, que nunca olvidaremos vuestros sacrificios por la redención de la justicia y la democracia.
¿Cómo olvidar el sacrificio por la Patria de hombres y mujeres, civiles y militares, nacionales y extranjeros, que en la contienda que se inició en el mes de abril de 1965, honraron con su gesto la epopeya que marcó Gregorio Urbano Gilbert, cuando con apenas 17 años de edad quiso inmolarse contra los interventores norteamericanos de 1916?
Por segunda vez, el país más poderoso del mundo, entró a las entrañas de quisqueya para pisotear la soberanía de un pueblo de mujeres y hombres libres que sueñan con completar la obra del insigne patricio, Juan Pablo Duarte.
A diferencia de la ocupación norteamericana, iniciada el 4 de mayo de 1916, los dominicanos y extranjeros solidarios por la vuelta a la Constitución de 1963, adoptaron métodos innovadores de resistencia patriótica, primero, contra los golpistas nacionales, luego, contra el intruso invasor. La organización de comandos populares y militares sustituyeron los antiguos métodos de luchas de la resistencia campesina de los gavilleros.
El 27 de abril, las fuerzas constitucionalistas, comandas por los coroneles, Francisco Alberto Caamaño Deñó, Montes Arache, Lora Fernández…, demostraron con las armas en las manos la validez de la organización de los comandos, cuando asestaron, en el puente Juan Pablo Duarte, una derrota contundente a la aviación y a los tanques comandados por el general golpista, Elías Wessin y Wessin.
El imperialismo norteamericano, al darse cuenta que sus gendarmes nacionales, no estaban en capacidad militar y popular de resistir los certeros golpes que los Constitucionalistas habían asestado en la batalla del puente que honra a nuestro principal patricio, decidieron desembarcar 42 mil marinos para impedir la vuelta a la Constitución más democrática que se habían dado los dominicanos en su historia republicana.
Las fuerzas constitucionalistas no se dejaron amedrentar por la odiosa afrenta a la soberanía nacional, que significaba, por segunda vez, la ocupación ilegal de los norteamericanos contra un pueblo, que lo único que aspiraba, es que lo dejaran decidir libremente, volver a una Constitución abortada por los siempre enemigos de la Patria.
Por segunda vez, la burguesía norteamericana ordenaba ocupar nuestro territorio para asesinar a hombres y mujeres, nacionales y extranjeros, henchidos de dignidad y profundo amor por la democracia, la libertad y el inconmensurable derecho a vivir en mundo donde la Constitución sea savia del desarrollo de la vida humana, tal y como lo preconiza la Constitución enarbolada por el profesor Juan Bosch durante su efímero gobierno.
Las huestes norteamericanas ocuparon nuestro territorio libre y soberano, para impedir la felicidad de los dominicanos y entregar la Patria a sus históricos aliados; enemigos de un pueblo que eligió democráticamente un gobierno llamado a resarcirlo de una historia de traidores, que nos han obligado a vivir en la oscuridad de las dictaduras y los crímenes contra las ideas libertarias.
Levantemos en alto la bandera de lucha y dignidad de estos valientes combatientes del honor, emulando su espíritu de sacrificio en aras de los más caros intereses de la Patria; construyendo la necesaria unidad patriótica de todos los hombres y mujeres honrados de este pueblo a fin de hacer realidad el proyecto de Nación de nuestros padres fundadores y todos aquellos y aquellas que han ofrendado sus vidas en pos de los elevados ideales de libertad, independencia, pan, tierra, trabajo, la verdadera democracia y justicia social.

EQUIPO COORDINADOR
24 de abril de 2011



HONREMOS A LOS HEROES Y MARTIRES DE ABRIL DE 1965.doc
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Los rituales de belleza de Trujillo

Los rituales de belleza de Trujillo

Fascinación. Read Vittini asegura que Trujillo dominó el arte de la cosmética desde muy temprano y lo consideraba un importante factor político, al punto de que se maquillaba como parte de un ritual matutino y además consideraba que una buena imagen era símbolo de poder

Escrito por: LILY LUCIANO ( l.luciano@hoy.com.do)

Uno se imagina que a un dictador como Rafael Leónidas Trujillo, cruel y autoritario, poco le importaba su apariencia física, pero a decir verdad, con él se rompió el molde.
Este sátrapa, que llenó de sangre y luto por 31 años a la República Dominicana, es quizas la primera versión del “metrosexual” en el país.
Sí, no se asombre: su nieta Aida Trujillo cuenta que él disfrutaba pararse frente a un espejo hasta lograr su mejor look: se arreglaba desde las uñas de los pies al cabello, que, aunque muchos no lo sepan, se las pintaba ¡en esa época!
Según relata Angelita Trujillo en su polémico libro “Trujillo, mi padre en mis memorias” el ajusticiado dictador “lo mismo que ordenado era presumido, con un saloncito al lado de su habitación que utilizaba como barbería. Él mismo se teñía el bigote”, recuerda.
Así mismo, en el libro “Trujillo de cerca”, Mario Read Vittini asegura que la vida del Generalísimo siempre lucía “bien puesto”, adecuado a la ocasión.
Más aún, Read Vittini asegura que Trujillo dominó el arte de la cosmética desde muy temprano y lo consideraba un importante factor político, al punto de que se maquillaba como parte de un ritual matutino. El escritor asegura que el caudillo tenía un maquillista, aunque no cita su nombre.
Imagen. Siguiendo con Read Vittini y su libro “Trujillo de cerca”, este historiador asegura que “El Jefe” conocía muy bien la necesidad de un caudillo de aparecer siempre fresco, lozano, activo y saludable. Jamás se permitió un signo de debilidad al presentarse en público sin estar perfectamente arreglado. La gente no lo sabía y se sorprendía al verlo. Muchos decían “¿Viste que colorcito y qué fuerte se mantiene el Jefe?”.
Cosméticos que usaba. Rafael Leónidas Trujillo utilizaba un base densa, de esa que la gente llamaba “pancake”, que borraba las comisuras de los labios y sobre ella se colocaba el resto del maquillaje.
Según el investigador Mario Read Vittini, los trucos del “Benefactor de la Patria” iban más allá de lo que se podía esperar en aquella época: tenía hasta una loción francesa que le enrojecía la piel y le mantenía el color mulato encendido.
Trujillo fue atildado desde su infancia. Era adicto al baño, puntilloso en la apariencia y sumamente exigente en el vestir y lo mismo exigía a las personas que lo rodeaban.
Según cuanta José Almoina en su libro “Una satrapía en el Caribe”, Trujillo era un narcisista grotesco a quien le gustaba mucho bañarse y pasearse desnudo frente a sus adulones.
Sobre este tema, la mayoría de los historiadores coinciden. Muestra de ello es Germán E. Ornes cuando en su libro “Trujillo, pequeño César del Caribe”, quien coincide con Read Vittini al señalar que desde muy joven se destacaba por su imagen impecable y su preocupación por su higiene personal, sobre todo por la dentadura.
La obsesión por la belleza y la higiene del Jefe también llamó la atención de la fina pluma del extinto caudillo Joaquín Balaguer, quien en su libro “La palabra encadenada”, dice: “El aseo personal, visible en la limpieza irreprochable del uniforme, rallaba en él en la exageración”. También resalta que sus botas siempre brillaban de limpieza.
El doctor Marcio Veloz Maggiolo, en su novela, “Uña y carne”, relata que “el Generalísimo”, tenía fama de pulcro, según afirman los que lo conocían. “El cepillo de dientes y el Jefe eran como hermanos gemelos: comía y se cepillaba, bebía y se lavaba los dientes y hasta después de hacer el amor se limpiaba la boca”, cuenta Maggiolo. Así mismo dice que Trujillo tenía más de un pañuelo en los bolsillos, cada vez que le saludaban o le besaban en las mejillas, se pasaba el pañuelo.
Uno de sus biógrafos, Abelardo R. Nanita, decía que Trujillo podía ser la envidia de un príncipe, ya que en cada una de sus 12 residencias tenía los mejores trajes confeccionados por los mejores sastres de Nueva York, Londres y París.
Según su nieta Aida Trujillo “En el tema de la estética, era muy nítido, impecable, pero no se pasaba horas en el cuarto de baño acicalándose, como hacen algunos hombres. Recuerdo, también perfectamente, el aroma de su colonia fresca”, dice.
50 años después. Hoy en día el tema de la belleza en los hombres es aceptado y la verdad es que, pese a esto, luego del ajusticiamiento de Trujillo no hemos escuchado que ningún presidente tenga rituales de belleza o adicción por la moda; sin embargo, todos recuerdan a Balaguer, por ejemplo, por sus famosos sombreros; y el presidente Leonel Fernández nunca ha sido famoso precisamente por su “look”, muy por el contrario, le critican su estilo “cuadrado” de vestir. En cambio, Hipolito Mejía impuso sus chacabanas en hombres y mujeres durante su gobierno.
Las mujeres de la política sí han marcado un estilo personal tal es el caso de Milagros Ortiz Bosch, con el uso de chacabanas, hasta más abajo de las rodillas.
Testimonio
Nombre: Aida Trujillo
“Olía a limpio”
Sí, mi abuelo era extremadamente pulcro, tanto cuando iba vestido de militar como cuando lo estaba de civil. Era muy auto exigente en ese y en otros sentidos y nunca llevaba ropa que no estuviese completamente limpia y bien planchada. Sus zapatos tenían que estar acorde con la pulcritud de su vestimenta. Su perfume favorito era la colonia “Imperial” de Guerlain. Nunca le vi sin afeitar ni desaliñado. Cuando sus nietos estábamos en su casa, llegaba, se dirigía, sin que le viésemos, al cuarto de baño, se bañaba y salía con un traje de baño, de esos que parecen un pantalón corto, color beige, o crema, y pantuflas. Recuerdo perfectamente que desprendía un aroma a limpio. Incluso cuando iba al campo, iba vestido adecuadamente, aunque más sencillo. Mi opinión es que era un hombre con un porte y una personalidad muy especial. Eso no se aprende, sino que se nace con ello. Mi padre, Ramfis, lo heredó de él.
El libro Álbum de Oro que da cuenta de la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre, editado en 1956, muestra el rostro de Rafael Leónidas Trujillo maquillado y bien peinado. En primer lugar resalta sus cejas peinadas e impecables. Sus ojos aparentan tener máscara y un lápiz negro resalta su mirada color miel. Sus mejillas, marcadas con rubor rosa a tono con sus labios, y un bigote celosamente cuidado.

domingo, 24 de abril de 2011

La historia tras la fotografia (Preview)




HOY 24 de abril...

El personaje se llama Jacobo Rincón y pueden ver la verdadera historia de la foto en YouTube en este link:

Enviada por Juan Pablo Ortega

GUERRA DE ABRIL DEL 1965: 46 AÑOS DESPUÉS

GUERRA DE ABRIL DEL 1965: 46 AÑOS DESPUÉS

Por: Marcelo Peralta / Juan Pablo Bourdierd
SANTIAGO RODRIGUEZ, R.D.

Hoy 24 de abril del año 2011 se cumplen 46 años de la guerra de abril del año 1965 por la presencia de las tropas interventoras de Estados Unidos.
En esta epopeya hombres de la estirpe de Francisco Antonio Pérez Rodríguez- Quique-; Domingo Rodríguez-Chipó- entre otros nativos de Santiago Rodríguez se fue a la capital a empuñar sus fusiles al lado del héroe nacional, Francisco Alberto Caamaño Deñó para defender la Soberanía Nacional.

Gracias a Dios, que estos jóvenes, que aunque recibieron entrenamientos, no tenían experiencia guerrera y retornaron vivos a su tierra natal para aportar a su provincia y darnos a conocer hoy su experiencia. Otros fueron y no retornaron porque no tuvieron la misma suerte de Quique y Chipó.

Para muchos, la guerra de abril del año 1865, constituye uno de los hechos más relevantes en la historia reciente de la República Dominicana.

Quienes vivieron esa época señalan que este conflicto se inicia cuando fue derrocado el mejor presidente que se había elegido en esa época el profesor Juan Bosch.

El golpe de Estado contra Juan Bosch produjo un impacto negativo en la sociedad, que obligó a un grupo de oficiales jóvenes tratar de restaurar el gobierno constitucional de Juan Bosch.

Bosch fue el primero electo democráticamente en las urnas después de la muerte del sátrapa Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien gobernó con manos de hierro durante 30 oprobiosos años.

El profesor Juan Bosch es derrocado el día 24 de septiembre del año 1963, cuando justamente cumpliría 7 meses después de juramentarse como presidente constitucional de la República Dominicana y se le mandó al exilio a vivir a Puerto Rico.

Los fascistas de las Fuerzas Armadas que sacaron a la fuerza del poder a Bosch estuvo liderada por general Elías Wessin y Wessin.

La reacción de Wessin y Wessin fue molesto por la creación de la Constitución de la República elaborada por Juan Bosch, que propugnaba por la libertad de culto, la libertad del pueblo oprimido, la libertad de expresión, por el derecho a la vivienda, a la igualdad entre hijos naturales y nacidos bajo el matrimonio, sacar de las cárceles a los presos políticos que se podrían en celdas inhumanas, por el retorno de los disidentes políticos y exiliados durante el régimen trujillista.

Esta Constitución, considerada como la mejor que se halla hecho en el país, por la visión de Bosch que prohibía, además, los monopolios, la apropiación de extensivas tierras y otros tantos proyectos innovadores que provocaron que diversos sectores acusaran al profesor Bosch y a su gobierno de "comunistas".

Con el auspicio de los partidos minoritarios que perdieron en las elecciones de diciembre, las fuerzas armadas nombran un triunvirato para gobernar el país presidido por Emilio de los Santos e integrado por los doctores Ramón Tapia Espinal y Manuel Tavares Espaillat.

La agrupación política 14 de junio se levanta en armas en las montañas dominicanas declarando la guerra abierta contra el triunvirato.

Su guía Manuel Aurelio Tavarez Justo, es fusilado en la sección Las Manaclas, municipio de San José de las Matas en la Cordillera Central, junto al sabanetero Francisco Bueno Zapata, entre otros.

En el levantamiento guerrillero fueron asesinados cobardemente 32 hombres de valor y coraje que pretendían cambiar la forma de gobierno de entonces y todos eran militantes de la agrupación política 14 de Junio.

Estos crímenes provocó una indignación popular y motiva, por otra parte, la renuncia del presidente del triunvirato, Emilio de los Santos.

Con el ascenso de Donald Reid Cabral a la Presidencia del triunvirato la situación económica del país se deteriora; se llegan a acuerdos con el Fondo Monetario Internacional mientras que la miseria que sufrían los sectores marginados se agudiza, creció la corrupción administrativa.

Eso motivó que un grupo de jóvenes oficiales que, coordinado por el brillante y joven oficial coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez, se sumara en actividades conspirativas en los cuarteles con el fin de atender el clamor popular cada vez más poderoso, exigiendo la Constitución del 1963 sin elecciones, para de esa manera hacer sucumbir al Triunvirato presidido por Reid Cabral.

Hoy 46 años después, con la complicidad de malos dominicanos, los norteamericanos siguen pisoteando nuestra Soberanía, la Bandera tricolor, el Escudo con la presencia de bases militares e intervenciones directas en las tomas de decisiones de la República.

Algún día, pues, esos malos dominicanos que hoy entregan todo a los gringos, físicamente desaparecerán y aunque dejen sus esporas, los buenos hombres y mujeres de la patria de Juan Pablo Duarte sabrán defenderla hasta con su propia sangre si fuese necesario.

jueves, 21 de abril de 2011

Explosiones en la Semana Santa 1961, Escrito por Angela Peña

9 Abril 2011, 6:58 PM
REPORTAJE

Explosiones en la Semana Santa 1961
Escrito por: ÁNGELA PEÑA

La paz augusta del Jueves Santo fue interrumpida por la explosión de dos poderosas bombas, el 30 de marzo de 1961, en “Polanco Radio” y “Editorial Duarte”. Nadie más que agentes del propio régimen de Trujillo fueron autores materiales e intelectuales de este acto de terror que la prensa atribuyó a “antisociales extranjeros”, pero cualquier ingenuo pudo haberlo creído pues “La Nación” recabó supuestos testimonios de testigos, describió “sospechosas” y “entrevistó” presuntas autoridades civiles y militares que se trasladaron a las calles “Mercedes” con “Arzobispo Meriño” y a la “Palo Hincado” donde estaban ubicados los negocios. No se ofrecieron los nombres de los dueños.
Sin embargo, Rafael César Hoepelman especuló en su reseña que “parece que las explosiones tienen su origen en elementos de nacionalidad extranjera, como consecuencia de las prédicas del padre de la iglesia Nuestra Señora de La Altagracia”.
La más fehaciente prueba de que todo fue un montaje, es que nunca se interrogó a los afectados, aunque se prometió en el periódico, porque “por ser día de recogimiento religioso, y no laborable, estos no pudieron ser localizados”, se alegó.
La guardia y los funcionarios tampoco esclarecieron los hechos, como anunciaron, a pesar de que declararon que merecían “la repulsa de toda la ciudadanía dominicana, pues actos como estos son innegablemente extraños a nuestro ámbito social y a la fecunda Era de paz que vive nuestro país”.
Tan seguros estaban el régimen y la prensa de la falacia, que no se editorializó condenando la acción, el hecho más trascendente de la semana del 26 de marzo al 2 de abril. “El Caribe” no se hizo eco, quizá porque, como era tradición, no circuló Viernes ni Sábado Santos, pero tampoco se refirió al hecho en los días subsiguientes de abril.
Todo un teatro. Con inusitado sensacionalismo se habló de las “violentas explosiones que se escucharon en un amplio radio urbano”, de “máquinas infernales” hechas con niples y trapos viejos para comprimir pólvora en el interior.
Rafael César Hoepelman entrevistó a Alfonso Arriaga Castro, sereno de varias casas comerciales del entorno; a Clodobaldo Pérez y Pérez, vigilante de las ruinas del “Fuerte de La Concepción”; a Manuel Antonio Liriano, cabo del Cuerpo de Bomberos; al raso de la policía Radhamés Jiménez Domínguez, a Manuel de Jesús Díaz Martínez y Ana Josefa Bueno Ureña.
Castro dijo que cuando escuchó el ruido pensó que era un “cohete montante-cañón de los que lanzan en las procesiones religiosas” y que en su camino al lugar de la explosión “se cruzó con una mujer de color indio claro, vestida de blanco, la cual llevaba un bulto en las manos y caminaba apresuradamente, con nerviosísimo”.
Clodobaldo Pérez dizque vio una señora “sentada en un escalón frente a la puerta de Polanco Radio” pero no se detuvo porque supuestamente la tomó “por una ramera”. Se mencionó también a “Lucía” quien se dedicaba a la venta de café colado.
El periodista comentó: “Existe la posibilidad de que los autores de los hechos reseñados se hayan valido de mujeres incautas para sus nefastas actividades”.
La explosión de la “Editorial Duarte”, ocurrida a las 2:15 de la madrugada, destruyó completamente la puerta y vitrinas aledañas, lanzando a la calle esculturas e imágenes religiosas, estimándose los daños en 600 pesos. En “Polanco Radio” la bomba explotó media hora después y derribó la puerta que daba a la “Palo Hincado”, calculándose las pérdidas en 50 pesos. Fragmentos de vidrios se esparcieron en los alrededores de ambos establecimientos.
“Bellaquería de Johnny Abbes”. José Israel Cuello Hernández, hijo del profesor Antonio Cuello, propietario de la Editorial Duarte, califica hoy el hecho como un ataque de Trujillo a la Iglesia pues “Polanco Radio” era de un hermano de monseñor Hugo Eduardo Polanco Brito, Octavio, y “papá era un hombre de “Acción Católica”. En ambas empresas “monseñor Polanco era accionista”, afirmó.
“Además, agregó, Editorial Duarte se fundó por la unidad de librería “Santiago”, que era originalmente de papá, con la librería “Duarte”, de la capital, que era del padre Polanco y del padre Pepén (Juan Félix), que ya en 1961 eran monseñores. Eso fue un ataque a la Iglesia”.
José Israel estaba entonces exiliado en España por su posición antitrujillista en el Movimiento Revolucionario 14 de Junio y desde allá denunciaba las agresiones de Trujillo a la Iglesia en la revista semanal “SP”, que dirigía Emilio Romero y a la cual llegó por recomendación del periodista boliviano Armando Puente, corresponsal de France Press. Había recibido más de una llamada amenazadora de la embajada dominicana en ese país por esos escritos que firmaba “con las mismas técnicas del Foro Público”, por ejemplo, Ricardo Pepén, Octavio Antonio Polanco, Hugo Eduardo Pérez Sánchez, jugando con nombres y apellidos de connotados sacerdotes dominicanos.
“Todo eso estaba vinculado, yo creo que eso también provocó el ataque”, manifestó Cuello Hernández. Hay que recordar, significó, que “a mí me sacó de la cárcel monseñor Ricardo Pittini, eso molestó mucho a Johnny Abbes, que falseó mi participación en el Movimiento, atribuyéndome la colocación de bombas, lo cual no era verdad”.
José estuvo preso en “La Victoria” y en “La 40”, antes del destierro. Cuando Trujillo vio el falso expediente que preparó Abbes le preguntó qué hacía ese hombre suelto. “Usted lo soltó, Jefe”, replicó el jefe del Servicio de Inteligencia Militar. Ya Cuello estaba en España.
Don Antonio envió allí a su hijo el recorte con la noticia de la explosión, pero éste ya había sido informado del caso. “Papá no era ningún tonto, él sabía bien lo que pasaba”.
“Ese equipo al que yo llamo el marxismo-trujillismo, jugó un papel importante en la vida política dominicana”, comentó José Israel refiriéndose a “La Nación” y a “Radio Caribe” que, a su juicio, eran espacios que “Trujillo le dio a Johnny Abbes para sus bellaquerías”.
Editorial Duarte siguió existiendo hasta 1998, en la misma dirección: “Mercedes esquina Arzobispo Meriño”. “Polanco Radio” aún funciona en el mismo lugar.

miércoles, 20 de abril de 2011

Sepultan restos D'Alessandro; resaltan sus valores humanos




Familiares y amigos de D'Alessandro durante la ceremonia de sepelio realizada ayer. Hoy/Rafael Segura

20 Abril 2011, 11:48 PM
Sepultan restos D'Alessandro; resaltan sus valores humanos
El luchador antitrujillista y fundador del 14 de Junio falleció el martes a los 79 años de edad

Escrito por: CARMEN MATOS (c.matos@hoy.com.do)
Fueron sepultados ayer los restos mortales del luchador antitrujillista y fundador del Movimiento 14 de Junio, Guido D'Alessandro.

En una emotiva ceremonia, que se realizó en el cementerio Puerta del Cielo, familiares y amigos recordaron la vida de Don Yuyo, como le decían de cariño.

D'Alessandro falleció el lunes a los 79 años de edad en el Centro de Diagnóstico, Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat) donde recibía atenciones de problemas de salud.

Le sobreviven su esposa, doña Luz del Carmen Gómez, sus hijos Guido, Nina, Giovanni, Giancarlo y Giusseppe, así como sobrinos, nietos y otros familiares.

El también combatiente Abraham Medina, del Movimiento 14 de Junio, pronunció el panegírico, en que resaltó la valentía de D'Alessandro en su integración a la lucha antitrujillista.

Además, se refirió a los valores religiosos del ex diplomático, economista y empresario, a su caridad y esperanza en los ciudadanos dominicanos.

Su esposa, doña Luz del Carmen Gómez, pronunció unas sentidas palabras de despedida y testimonio, “hasta siempre Yuyo”, concluyó la dama.

También intervinieron dos de sus hijos, Giovanny y Giancarlos. Este último tuvo a su cargo las palabras de agradecimiento en nombre de la familia, momento que aprovechó para agradecer al Señor la dicha de tener un padre como el suyo.

Destacó que a pesar de las distancias y circunstancias difíciles que enfrentó por su valentía, D'Alessandro logró mantener unida a toda su familia.

Al inicio y término de la ceremonia de sepelio, la Brigada Mixta de las Fuerzas Armadas rindió honores militares y de la última morada, respectivamente.

El cadáver del luchador antitrujillista fue velado en la funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln.

D'Alessandro nació en Monte Cristi el 13 de julio de 1932. Era hijo de Guido D'Alessandro Lambarri y Carmen Tavárez, ambos fallecidos.

Fue fundador del Partido Revolucionario Social Cristiano (PRSC), del cual fue secretario general, por lo que sus integrantes se unieron a los actos.

El ex embajador era primo del combatiente revolucionario Manolo Tavárez Justo y a la vez, concuñado de Ramfis Trujillo.

Zoom

Su vida

Guido D'Alessandro nació en Monte Cristi el 13 de julio de 1932. Era hijo de Guido D'Alessandro Lambarri y Carmen Tavárez, ambos fallecidos. Era su esposa, doña Luz del Carmen Gómez y sus hijos Guido, Nina, Giovanni, Giancarlo y Giusseppe. El ex embajador era primo del combatiente revolucionario Manolo Tavárez Justo y a la vez, concuñado y amigo de Ramfis Trujillo, hijo del dictador.

sábado, 16 de abril de 2011

Mensaje de Giannella Perdomo

Mensaje reenviado
De: Giannella Perdomo
Para: Raul Pérez Peña

Enviado: jue, abril 14, 2011 12:59:46 AM
Asunto: Eugenio Perdomo Ramírez




Hola hermano! Bacho, he visto algunos datos sobre mi papá que nada tienen que ver con la realidad de los acontecimientos. A partir de estos hechos empieza nuestra historia. El periódico ¨HOY¨publicó el artículo ¨Entre noviembre y enero¨, el miércoles 24 de enero de 1996, en su sección ¨Opinión¨. Puedes publicarlo en la página de la Fundación? Además, conforme al libro de Rafael Valera Benítez, ¨Complot Develado, y testimonio de otros compañeros, él no perteneció a ¨Los Panfleteros¨ de Santiago, dato también incorrecto. Abrazos,


Gian
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Entre noviembre y enero
Giannella Perdomo Pérez


La noticia me ha dejado estupefacta.
Siento una mano invisible que me aprisiona el pecho, la espalda, los pulmones. La garganta se me torna seca, una sensación asfixiante se desliza por todo mi interior. Al bajar a las ingles la presión aumenta y envuelve mis caderas. En fin, la noticia es cierta: ¡Han matado a mi padre!

Es 25 de enero de 1960. El ¨cepillito¨del SIM se aproxima a mi casa. Los calieses de turno irrumpen y se llevan a mi padre.

Tan sigilosamente como llegaron, desaparecieron. Transcurren varios meses sin que hayamos podido lograr alguna información sobre su destino. Mi madre Quisqueya visitaba la horripilante ¨40¨cada viernes, alguna vez acompañadade María Teresa, vecina nuestra por poco tiempo. La evoco dejándose peinar por Leandro su larga cabellera y a ella transformándola después, paciente y amorosamente, en hermosa trenza. Recuerdo como mi hermano Virgilio y yo nos subíamos a acecharla desde el techo, el día que María Teresa se lavaba el pelo, para no perder un solo detalle de tan entrañable escena.


Meses y más meses transcurridos en interminables viajes de búsqueda y esperanza. Mi padre nunca estaba disponible para los días de visita. Con tesón y verdadero estoicismo mi madre continuaba su incansable ir y venir a ¨La Victoria¨, en pos del encuentro con el esposo amado.


La noticia nos llega y me hiela la sangre. Un halo de dolor y desconcierto sobrecoge mi hogar.
¡Han matado las hermanas Mirabal! Y ahora, ¿qué pasará con nosotros? Mami regresa de su viaje semanal y con voz muy queda le comunico la tragedia.
¨Que han matado las muchachas, ¡Dios mío!. Mis hijos, apaguen las luces, vámonos a la cama, todos quietos sin hacer mucho ruido¨.


Mientras Eugenio Perdomo se esparcía en las sombras, continuábamos sin conocer su paradero. Hasta que un día Leandro y Manolo nos descubren el velo del misterio: Eugenio está muerto, con un torniquete en la garganta, muerto para sus testigos, muerto para una incineradora como paquete de basura humana, o talvez para un tiburón de ¨La Caleta¨. Para nosotros simplemente se marchó de viaje, sin retorno, sin tumbas, sin el ritual griego de nuestros ancestros. Sencillamente se fue de nuestro lado.


Mi inquietud me mueve a resurgirle. Busco entre amigos la anécdota que me lleve a descifrar el enigma de su viaje. Leo, Andrés, José Israel, Adolfo y Frank se convierten en mis aliados.


Testimonian sus últimos momentos. Se hacen precisas las Audiencias, las Salas Capitulares, la revisión de Gacetas Oficiales y la mano paciente de Kalim que escudriña entre legajos de papeles. La Ley que determina un Acta de Defunción declarando, a partir del día 8 de marzo de 1995, que Eugenio Perdomo Ramírez falleció por muerte compulsiva, en la cárcel ¨La 40¨, el día 29 de enero de 1960.


Eugenio Perdomo, ¨en un medio donde los hombres no valen un medio, lo mejor es estar fuera del medio¨, como diría nuestro inolvidable don Moisés Franco. Pero por este mismo medio, por tu coraje y estatura de gigante, yo quiero declararte muerto.


Me ampara un documento legal emanado de las cortes. Pero por sobre todo, yo quiero declararte muerto como mueren los hombres, con el ceremonial que pueda envolver tu féretro, con flores, cintas, cirios y canciones. Porque después de tres décadas no puedo declararte muerto entre lágrimas y lutos. Te quiero vivo aún declarándote muerto. Así como quisiera vivos, y a mi lado, a Virgilio y a Quisqueya.