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domingo, 27 de febrero de 2011

CENSURAN DEMOLICIÓN MONUMENTO A LOS HÉROES DEL 14 DE JUNIO

Cortesia de SabaneteroSR


CENSURAN DEMOLICIÓN MONUMENTO A LOS HÉROES DEL 14 DE JUNIO

Por: Marcelo Peralta

PUERTO PLATA, R.D.- Diversas entidades y personalidades de la provincia Puerto Plata, han expresado su rechazo a la demolición del monumento a los Héroes y Mártires de Luperón de 1949, que ejecutó el alcalde de ese municipio Walter Musa perteneciente al Partido de la Liberación Dominicana PLD


Organizaciones patrióticas, culturales, la Fundación Héroes de Luperón, así como la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, la Red Dominicana de Museos y Sitios de Memoria, y la representación de preservación de patrimonio monumental de la UNESCO en el país, han manifestado que la acción del cabildo constituye un atropello a la memoria histórica nacional y al sacrificio e inmolación de héroes dominicanos que sacrificaron su vida por la libertad.


Un amplio comité de personas de la ciudad de Puerto Plata, encabezados por la señora Elvia Miller viuda Puig y el señor Samuel Rivera, exigen al alcalde municipal el reestablecimiento, del monumento a los Héroes de Luperón, tal como era antes de ser demolido, en el mismo lugar y la misma forma que este tenía.


El monumento construido con aportes de la comunidad, fue levantado hace varias décadas en el parque de la Libertad Héroes de Luperón, también llamado 19 de junio. Fue asumido como sitio de memoria, donde cada año se realizaban actos conmemorativos de dicha gesta patriótica.


El mismo fue erigido en recordación del sacrificio de los expedicionarios que en 1949 desembarcaron por la bahía de Luperón y los miembros del Frente Interno, para luchar contra la dictadura de Trujillo, siendo asesinados muchos de ellos.

Elvia Miller viuda Puig, explicó que este hecho constituye además una violación a la Constitución, así como a las leyes 41-00 que crea el Ministerio de Cultura y a la Ley 318 sobre Patrimonio Cultural.


El monumento fue demolido el pasado mes de diciembre, aun cuando el alcalde se había comprometido a no tocarlo en sus planes de reconstrucción de algunas áreas públicas de la ciudad de Puerto Plata. Con dicha acción incumplió su compromiso, y destruyó un patrimonio del pueblo dominicano, lo que ha provocado el rechazo unánime de la población de esa ciudad y de diversas entidades nacionales.


Una comisión de personalidades de esa ciudad visitó el Congreso Nacional, donde se reunieron con la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados. Los diputados expresaron su rechazo a la acción del cabildo y manifestaron la intención de someter un proyecto de resolución ente el hemiciclo, condenando el hecho y exigiendo al ayuntamiento de Puerto Plata el reestablecimiento del monumento.


La comisión estuvo encabezada por Juan Carlos Morales, Elvia Miller Viuda Puig, Ileana Ornes, Samuel Rivera, Mercedes Viamonte, Lety Kundhardt, Luisa de Peña, Germán Balbuena entre otros. El proyecto de resolución de la Comisión de Cultura de los Diputados, es de la autoría de los congresistas Manuel Jiménez, Minou Tavares Mirabal y Guadalupe Valdéz.

viernes, 25 de febrero de 2011

POLÓN MÉNDEZ: GUERRILLERO Y PATRIOTA

Cortesia de SabaneteroSR


POLÓN MÉNDEZ: GUERRILLERO Y PATRIOTA
Jueves 24 de Febrero de 2011 16:42
Por: Marcelo Peralta

SANTIAGO RODRIGUEZ, R.D. En una casita de un poblado llamado San Ignacio de Sabaneta, nació y se creció un hombre con ideales brillantes que luego emigró a Santiago y después a Santo Domingo.

Polón Méndez, sabanetero de pura cepa, ilustre, fue fiel, sincero, valiente, entregado a la causa que enarboló su jefe inmediato Manolo Tavarez Justo, hombre a quien jamás traicionaría basado por sus principios éticos y morales.

Fue el hombre que arriesgó su vida en busca de mejores condiciones de vida para las gentes de su país.

Hombre de irrefutable solvencia moral, de voz firme y reflexiva, de fe que, más allá del susurro de un discurso fanático, expresaba un largo y doloroso recorrido por la vida, como una gitana que fue dejando atrás de sí sus mayores tesoros.

Desde que ocurrió aquel golpe mortal a la Constitución de la República en el año 1963, sobre la sangre de este hombre se movían ansias que conjugó con su amigo y compueblano Francisco del Carmen Bueno Zapata.

La picada que le dio aquella decisión era fuerte, como el mar embravecido.

Su voz serena explotó y unió su furia a la del montecristiño, Manuel Aurelio Tavarez Justo-Manolo quienes compactos formaron el Frente Guerrillero que se sublevó en las lomas de Las Manaclas, en San José de Las Matas.

Era una época repleta de pobreza y desestabilización política, inundada de muertos y desaparecidos, el caldo que comenzó a llevarse a sus hijos, unos al exilio y a otros a la muerte.

Era el preludio de la guerra del 24 de abril del año 1965.

Cuando Polón Méndez, Francisco Bueno Zapara, Manolo Tavarez Justo, jefe del Frente Guerillero, entre otros decidieron irse a las montañas de Las Malaclas, jamás pensaron que sus tierras serían pintadas de rojo por la sangre derramada de varios de sus compañeros fusilados por militares en el mismo lugar del hallazgo.

Varios de sus compañeros de infortunio tiñeron de rojo las tierras de Las Manaclas debido a las balas disparadas cobardemente por los militares que los hicieron prisioneros.

Muchos de ellos fueron capturados vivos por los militares como fue el caso de Francisco Bueno Zapata a quien fusilaron cobardemente, quedando allí truncado el sueño revolucionario y apagando la chispa de los objetivos que perseguían.

Sobrevivieron algunos que tuvieron mayor suerte y hoy siguen pasando las páginas del calendario.

Pero nuestro compueblano Polón Méndez no murió en aquel lugar, sino que se fue el pasado 22 de septiembre del año 2010 y ya no podrá brindarnos su sonrisa a los que por las calles de Santo domingo y Santiago Rodríguez lo veíamos pasar, ni podrá contar su experiencia guerrillera.

Napoleón Méndez, era su nombre de pila.

Era una hoja de aquel árbol que sembró Manolo Tavárez quienes se sublevaron en las lomas de Manaclas, San José de las Matas pretendían cambiar la Constitución del año 1963 mancillada con el golpe de Estado propinado al presidente profesor Juan Bosch.

Polón Méndez formó parte del Frente Guerrillero que operó Manolo Tavarez Justo y junto a él estaba el también sabanetero Francisco del Carmen Bueno Zapata.

Fue parte de esa generación política y ciudadana.

Este sabanetero dirigió el Movimiento 14 de junio en la ciudad de Santiago de los Caballeros hasta que culminó el proceso constitucionalista
Estuvo casado con Doña Carmen Rosa.

Don Polón Méndez aunque ya murió en septiembre del año 2010 fue quien empuñó en su provincia natal de Santiago Rodríguez la bandera verdinegra y la mantuvo en alto pasado el medio siglo.

Ese lienzo pertenecía al Movimiento Revolucionario 14 de Junio.

Aunque se fue físicamente, pero solo cambiaste de residencia y eres de los hombres que nunca mueren, porque todo un pueblo te recuerda y te valora con vehemencia.

Fuiste quien cortó el tiempo del 1963 al 2009 y subiste de nuevo a Las Manaclas donde cayeron tus compañeros.

Subiste, aunque con las rodillas temblando, jamás de miedo, sino por el tiempo ya vivido.

Fuiste a Las Manaclas y volviste a rendirles el justo y merecido tributo a tus hermanos caídos como fue tu compueblano Francisco del Carmen Bueno Zapata, Manolo Tavarez Justo y los demás.

Este grupo tenía como meta el rescate de la constitucionalidad triturada cuando la camarilla de gorilas militares echó abajo el gobierno de Juan Bosch, que había sido llevado al solio presidencial por la voluntad libérrima del pueblo ansioso de libertad, de justicia y para despejar un poco parte de la sangre que derramó el pueblo en los 30 años de dictadura del tirano y sátrapa Rafael Leonidas Trujillo Molina.

En este grupo que armó y dirigió Manolo Tavarez Justo, hombre de sangre fura, nativo de Montecristi, el lema era "Todos son uno, uno son todos".

Cuando vieron las manecillas del reloj para la hora de la partida hacia la montaña tenían un solo norte "devolver la constitucionalidad".

Polón, era un hombre que vivía sin espanto, sin alarma, y su fiel compañera sentimental, Doña Carmen Rosa, era su voz, su confianza y su silencio.

En el ocaso de su vida recordaba y contaba cada momento de lo que fue el Frente Guerrillero.

Recordaba siempre la valía de su compueblano Francisco del Carmen Bueno Zapata, ya en las montañas de Las Manaclas, siento apresado por los feroces militares, que lo torturaron por empuñar el fusil y aferrarse a la dignidad, frente alto, en desafío a sus torturadores para que delatara el lugar donde estaban sus demás compañeros.

Bueno Zapata pese a los golpes y heridas nunca señaló el lugar donde estaban los guerrilleros.

Fue apresado por salir a buscar alimentos para sus hermanos de armas.

Las únicas palabras que salieron de los destrozados labios de Bueno Zapata fueron: Si me van a matar háganlo de frente cobardes".

Lo ataron a un árbol y allí sonaron las ráfagas de fusil cegando silenciando una vida útil.

Lo mataron solo por aferrarse al fusil.

Polón fue siempre un hombre indeclinable en los principios y en los valores a su Patria que creó Juan Pablo Duarte, que aunque olvidado por un grupito enquistados en el poder, pero amado y recordado por la mayoría del pueblo.

Te recordamos Polón que aunque esté muerto, siempre, siempre y para siempre estará con nosotros y entre nosotros.

Fuiste un baluarte y un símbolo para el país, al igual que lo eres para quienes no se devuelven en dirección contraria a la emprendida de la que formaste parte como lo fue el Frente Guerrillero cumpliendo una misión de patriota.

Siempre, siempre y fuiste siempre un verdadero y real ejemplo de sencillez, humildad y optimismo que encarnaste en tu entraña señal de vida para todos sus hermanos revolucionarios y los dominicanos y orgullo más aún para los sabaneteros.

Nos dejaste para siempre el 22 de septiembre del 2010.

De lo que sí estoy seguro, es, que cada 22 de septiembre habrá en tu tumba quienes te visitarán y dejarán allí una vela, una flor y una pisada para que le de luz y fuerza a cada uno de los dominicanos a fin de que traten de contrarrestar los flagelos que hoy acogotan a la sociedad.

Fuiste Polón, quien operaste en las lomas de Las Manaclas, el levantamiento guerrillero encabezado por Manolo Tavarez Justo y que buscaba restablecer la Constitución del 1963 y el Gobierno del Profesor Juan Bosch.

Tu pueblo de San Ignacio de Sabaneta con sus sembradíos agrícolas, con su río Yaguajaí que ya no está tan profundo como cuando tú era muchacho que te bañaba en sus aguas cristalinas y donde salpicaban sus amaneceres, sus gentes te recordarán y te llevarán en lo más adentro del corazón.

Esperamos que la juventud en viene en camino erupciones y vomiten fuego como un volcán para imitarte con tu ejemplo, valor, coraje y reclamen aire de libertad y los derechos que le han rebatado a este pueblo.

Desde el lugar donde te encuentres dale luz a los dominicanos a fin de que no queden atrapados en las tinieblas que a cada minuto le tiende el sistema imperante.

Polón, aunque te fuiste en silencio como lo era en vida, es un hombre admirado, no sólo por lo que trataste de hacer para hacer cambiar la Constitución del año 1963, sino por el sufrimiento al ver caer a sus hermanos y compañeros de lucha, por la energía física que conservaste hasta su muerte, por su temple moral, que aún en sus ojitos ancianos rebotaban como las olas de un mar que quedó atrapado en un silencio que ha comenzado a derrotar la insustancialidad de los discursos de los hombres que prometieron un mundo mejor, sin embargo, hoy se aprovechan de la ignorancia de un pueblo que llora y brota de sus ojos lágrimas de sangre.

Polón recuerda que los hombres como tú no mueren, sino que cambian de residencia.
Desde el infinito, dale luz y valor a los jóvenes para que emulen tu ejemplo.

Esperamos que emerja prendida desde la tierra fría de tu tumba y tu lápida de señales de que desde el infinito y por cada gota de sangre derramada del cuerpo de cada héroe del Frente Guerrillero surjan como orgullo de la República Dominicana hombres y mujeres con el coraje y el valor de usted y de todos los guerrilleros que empuñaron los fusiles en busca de un bien común.

Sin temor a equívoco, Polón sé que Dios siempre fue tu refugio en mis días de dolor.

Polón de lo que sí estoy seguro es que Dios fue para tí el mejor juez de los jueces.

Que Dios es el único que no se puede pistear.

También se que Dios tiene la verdad en sus manos.

El decide cuándo, cómo y dónde buscar a sus mejores hijos como lo fuiste tú para llevarlo a su santo seno.

Por eso, te fuiste en paz y con la conciencia tranquila, aunque tus anhelos fueron trucandos.

ALGUNOS DE TUS COMPAÑEROS DE LUCHA

Luis Peláez- Barahona.
Rafael Reyes (Pitifia). Hermano Anulfo R. Mao.
Fidelio Despradel- Comandante- Sto.Dgo.
Marcelo Bermúdez- Stgo.
Juan Germán Arias (Chanchano)- Stgo. Res. Sto. Dgo.
Emilio Cordero Michel- Sto.Dgo.

Caídos:
1.Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo). Comandante Supremo. Montecristi.
2.Francisco del Carmen Bueno Zapata. Santiago Rodríguez.
3.Domingo Antonio Sánchez Bisonó (Guajiro).
4.Leonte Schott Michel. Moca.
5. Jesús Antonio Barreiro Rijo (Tony). Santo Domingo.
6.Rubén Alfonso Marte Aguayo. Santiago.
7.Federico José Cabrera González (Médico guerrilla) Montecristi.
8.Jaime Ricardo Socías (cuñado de Manolo). Montecristi.
9.Fernando Arturo Ramírez. Montecristi.
10.Rubén Díaz Moreno. Santiago.
11.Juan Caonabo Abel. Montecristi.
12.Alfredo Peralta Michel. La Vega.
13.Antonio Filión (Manchao). Santiago.
14.Manuel de los Santos Reyes Díaz (Reyito). Mao.
15.Juan Ramón Martínez. Mao.
16.José Daniel Fernández. Santiago.
17.Manuel de Jesús Fondear (Piculín). Mao.
18.José Crespo Minaya (Joseíto) Muerto en EE.UU.
Frente guerrillero Mauricio Báez operó en las Lomas del Seibo-Miches-
Iván Rodríguez Pillier- La Romana-Res. Sto.Dgo.
Homero Pumarol (Médico guerrilla). Higüey-Res. Sto.Dgo.
Cristóbal Sánchez (campesino)- Miches.
José Candelario (El Pinto)- La Romana.
Luis Genao Espaillat-Comandante- Sto.Dgo.

Caídos:
1.Rafael Enrique Faxas Canto (Pipe).(Comisario Político).San Pedro de Macorís.
2.Juan María Candelario Mercedes (Ñaño). La Romana.
3.Luis Ibarra Ríos. Santo Domingo.
4.Roberto Hernández. San Pedro de Macorís.
5.José Padua Falet. La Romana.
6.Adolfo Pérez Sánchez. San Pedro de Macorís.
7.Orlando Mazara. (Asesinado 12 años Balaguer). El Seibo.
8.José Antonio Constanzo (Dr.) Muerte natural. Higüey.
9.Lila Meriño. (ex-guardia) Muerte natural. Miches.

Frente guerrillero Hermanas Mirabal operó en las Lomas de San Francisco de Macorís - Nagua- Comandante político: Rafael Cruz Peralta (muerte natural) y Comandante militar Homero Hernández (asesinado en los 12 años). No hubo caídos en combate.
Juan Antigua Javier- S.F.M.
Aquiles Reynoso Paulino- San Francisco de Macorís.
Rafael Chaljub Mejía- Nagua-Res. Sto.Dgo.
Manuel de Js. Checo Lubriel (Pachiro)- Sto. Dgo.
Abel Rodríguez del Orbe- San Francisco de Macorís.
José Anibal Guzmán- San Francisco de Macorís.
Oscar Cabral- Nagua.
Euclides Morillo. (Murió Guerra de Abril). Santo Domingo.
Napier Díaz González. (Muerte natural). Santiago.
Luis A. Domínguez Jiménez (El Chino). " " San Francisco de Macorís.
Reyes Saldaña. (Asesinado 12 años Balaguer). Nagua.
Emil Elías Emurdoc Ariza. (Muerte natural). San Francisco de Macorís.
Frente guerrillero Juan De Dios Ventura Simó operó en las Lomas de Bonao-Ocoa-
Comandado por Hipólito Rodríguez Sánchez (Polo) de P. Plata: caído en combate.
Nelson Fco. Peralta Trinidad (Frank)- La Vega.
Francisco J. González M. (Botele) (Dr.) La Vega.-vive en Bonao
Antonio Mirabal Jiménez- La Vega. Res. Sto.Dgo.
Marcelino Grullón Jiménez (Marcial)- La Vega.
Rafael Abud Adames (Rafelo). La Vega.
Rafael Pérez Modesto (Rafa)- La Vega.
Hugo García Muñoz- La Vega. Vive en la Loma.
Radhamés Guerrero- Ocoa.
Rafael Peralta (La Tonga)- Moca. Res. EE.UU.
Manuel Lulo Gite- Moca.
Freddy Reyes- Bonao. Res. EE.UU.
Marcelino del Rosario Vargas (Minino)- Bonao.
Marcelino Vargas Vargas (Chilo)- Bonao.
Eddy Rosas (Arq.) (sobrino Marrero Aristy) Sto.Dgo. (Prof. UASD)
Nelson R. Germán (La Picúa)- Bonao. Res. EE.UU.
Bienvenido Aquino Pimentel- (Dr.) Bonao.
Aquiles Pereyra- San Critóbal.
José Suazo (campesino que se unió)- La Horma, Ocoa.
Julio Enrique Montandón- Sab.de la Mar. Res.Sto.Dgo.

Caídos:
1.Gustavo Adolfo González (La Yerba). Santiago.
2. Gonzalo Pérez Cuevas (Chalo). (Muerte natural). Neyba.
3. Arsenio Ortiz Ferrand. (Murió Guerra Abril). Sto. Dgo.
4. Arturo Mesa Beltré. (Muerte natural). San Juan.
5. Homero Bello Surinach. (Muerte natural). Baní.
6. Francisco Matos Rivera (Pachón) (Muere accidente) Bonao.
7. Zoilo Batista Cantalicio. (Muerte trágica). Bonao.
8. Carmen Josefina Lora Iglesias (Piky) (Muerte natural) Santiago.

Frente guerrillero Gregorio Luperón operó en las Lomas de Puerto Plata- Altamira. Comandado por Juan Miguel Román – caído en la Guerra de Abril.
José Daniel Matías- Constanza.
Anulfo Reyes Gómez- Mao.Sto.Dgo.
Ramón Valerio (Monchy)- Mao. Res. Sto. Dgo
Rafael Crespo Minaya (Rafito). Mao.
Francisco Rafael Jorge Tello- Santiago. Sto. Dgo.
Tito Serrata Badía- Moca. Res. Sto. Dgo.
José Ramón Tineo Sosa- Santiago. Res. Sto.Dgo.
Armando Acevedo Paulino. Mamey-Puerto Plata. Res. EE.UU.
Anastasio Jiménez (Tacho)- Santiago. Res. EE.UU.
Antonio Domínguez- Mao.

Caídos:
1.José Rafael Minaya Fernández (Ponono). Santiago.
2.Félix Jerónimo Escaño Peña. Puerto Plata.
3.Enrique Almánzar. Santiago.
4.Sostenes Peña Jáquez. (Muerto Guerra Abril). Santiago.
5.Rodrigo Lozada. (Muerto Guerra Abril). Montecristi.
6.Edmundo Díaz Moreno (Muny). (Muerto Guerra Abril). Santiago.
7.David Jacobo (Davinito). (Muerte natural). Santiago.
Frente guerrillero Francisco del Rosario Sánchez
operó en las Lomas de Enriquillo-
José Antonio Moquete Capell S.J.M.Sto.Dgo.
Ángel Luís Patnella- Barahona.
(Comandante)
Alberto Batista- Barahona.
Alberto Pérez (Gilín)- Neiba. Reside en Sto.Dgo.
Jaime Capell Bello- S.J.M. Reside en Sto. Dgo.
Bautista (Nerio) campesino- S.J.M. Reside en Sto.Dgo.
José Hungría Sánchez- S.J.M.Sto.Dgo.
Javier Reyes- Bonao. Reside fuera del país.
Martín López Carro- Español. Res. Sto. Dgo.
José Bautista Javier (Médico del Frente) S.J.M. Res. Sto. Dgo.
Los Hermanos Rosado- S.J.M.

Caídos:
1.Pedro Emerson Mota Galarza (Chacún) Enriquillo.
2.Rafael Coss (Lilo). (Muerte natural). Barahona.
3.Raymundo Cuevas Sena. (Muerte natural). Barahona.

Última actualización el Jueves 24 de Febrero de 2011 16:59

Ayuntamiento de Puerto Plata demolió monumento a la expedición de Luperón


Ayuntamiento de Puerto Plata demolió monumento a la expedición de Luperón


El Ministerio de Cultura reclamó al Alcalde de Puerto Plata que el Monumento a los Héroes y Mártires de la Expedición de Luperón de 1949, demolido por el ayuntamiento de esa ciudad, “sea reconstruído y erigido con nuevas y mejores características que sirvan para que la ciudadanía valore el sacrificio de los hombres que enfrentaron la dictadura hace más de sesenta años”.

José Rafael Lantigua, en comunicación dirigida al alcalde Walter Musa, deplora la decisión de demoler el referido monumento, ubicado en el Parque Libertad de Puerto Plata, lo que ha originado un movimiento de protesta de parte de entidades cívicas y personalidades de la vida nacional, fundamentalmente de la propia comunidad puertoplateña.

“A este movimiento de repudio contra la medida del ejecutivo municipal, se asocia responsablemente el Ministerio de Cultura, en el entendido de que esta decisión violenta la valoración y respeto de la infraestructura patrimonial de la República, al tiempo que envía un mensaje negativo sobre la necesidad de preservar los valores que encierra la resistencia contra la dictadura”, señala el titular de la cartera de Cultura.

Agrega que esa medida ocurre, “en tiempos como los actuales, donde algunos pretenden exaltar, incluso desde puestos congresionales, los antivalores originados por la abyeción y el servilismo creados por la tiranía trujillista”.

Indica que el monumento a los Héroes de Luperón, en Puerto Plata, “fue levantado mediante colecta pública de la ciudadanía, en homenaje a quienes ofrendaron sus vidas en procura de crear un clima de libertad, conculcada por la dictadura férrea de Rafael L. Trujillo, que tardaría en disolverse todavía doce años después de aquel suceso histórico”.

Señala igualmente que “el lamentable suceso de la demolición del monumento citado ocurre cuando se conmemora el 50º aniversario del ajusticiamiento del tirano, ocurrido el 30 de mayo de 1961, y que marcó el inicio de la era democrática dominicana”.

Lantigua dice mediante comunicado de prensa enviado a Ensegundos.net al alcalde puertoplateño que “la ley acuerda al Ministerio de Cultura la responsabilidad de defender el patrimonio cultural y monumental del país, por lo que le solicitamos formalmente la reconstrucción del monumento citado, junto a la realización abierta de un acto de reparación de la memoria histórica que, de alguna manera, ha sido afectada en su ensamblaje más profundo con la medida adoptada por la alcaldía puertoplateña”.

“Los ayuntamientos municipales –afirma el Ministro de Cultura- deben ser los primeros garantes de la preservación de la memoria histórica de sus respectivas comunidades, al tiempo que los más celosos defensores del patrimonio cultural y monumental que las mismas atesoran”.

Y agrega en su comunicación al alcalde Musa: “Si desde los cabildos esas responsabilidades no son asumidas firmemente y se actúa contrario a esta premisa, se violenta el orden legal y ético de la función pública y se corroe de manera dolorosa el estado de permanencia valorativa del patrimonio y los atributos patrióticos de la memoria histórica”.

Lantigua informa al alcalde puertoplateño que el Ministerio de Cultura “está en disposición de acudir a las instancias necesarias para que el Monumento a los Héroes de Luperón sea acondicionado lo más rápido posible”, tarea, según indica,”en la que estamos dispuestos a cooperar a través de nuestras direcciones de Patrimonio Monumental y de Infraestructura Cultural, en caso de que el Honorable Cabildo de Puerto Plata no se acoja a sus responsabilidades legales correspondientes”.

“Esperamos –dice finalmente Lantigua- que el Monumento sea reconstruído prontamente “para que el 19 de junio se realice allí un gran acto de homenaje a esa gesta primigenia contra la dictadura, que luego se completaría, diez años después, con el sacrificio de la Raza Inmortal de Junio de 1959”.

domingo, 20 de febrero de 2011

Trujillo “presidente” de todos los bancos


http://www.hoy.com.do/areito/2011/2/5/361074/REPORTAJETrujillo-presidente-de-todos-los-bancos


Banco de Reservas
Trujillo fue juramentado por el presidente “gomígrafo” de entonces: Balaguer.
Foto 1 de 3

5 Febrero 2011, 9:31 PM
REPORTAJE
Trujillo “presidente” de todos los bancos
Escrito por: ÁNGELA PEÑA
En una medida que estuvo precedida por la intriga contra funcionarios del área económica, el 24 de enero de 1961 el país fue sorprendido con la designación de Trujillo como “Presidente de los Bancos del Estado”, creación que confería al dictador toda la autoridad para negociar la política monetaria y bancaria y regular las actividades en general de los bancos.
El decreto 6380 emitido por Joaquín Balaguer estipulaba que el gobernador del Banco Central y los administradores del de Reservas y de Crédito Agrícola e Industrial deberían obtener previa autorización del “preclaro líder” para efectuar cuantas operaciones requirieran dirección o consulta.
Ponía bajo dependencia del tirano, además, la Comisión de Defensa del Azúcar y Fomento de la Caña, Corporación Dominicana de Electricidad, Superintendencia de Bancos, Servicios Tecnológicos de las Fuerzas Armadas, Junta Coordinadora de Importaciones y Exportaciones, Comisión para el Comercio Exterior de Productos Básicos y otras.
Consideró Balaguer que la negligencia con que se habían conducido los gobernadores del Banco Central, era lesiva a la economía y que de no ser por las oportunas y eficaces providencias dictadas por el Generalísimo hubieran podido perjudicar sensiblemente el sistema bancario nacional y comprometer el crédito del Gobierno. Esperaba que la incuria e indolencia de funcionarios indiferentes no lograran en lo sucesivo, “como estuvo a punto de ocurrir”, atentar contra “ese magnífico fruto de la Era de Trujillo que es nuestro sistema bancario”.
El singular nombramiento tomaba en cuenta los “eminentes servicios a la Patria” prestados por el déspota, lo que lo hacía el más calificado “para ejercer ese importante cargo, tanto por su vasta experiencia como estadista y propulsor de la política a la cual debe el país su estabilidad económica como por la excepcional autoridad con que lo inviste su condición de creador de la Banca Nacional y de prócer de nuestra Independencia Financiera”.
Trujillo prometió “trabajar mucho a favor de la economía". Como había sido designado Gobernador de Santiago a solicitud de los habitantes de “aquella noble provincia”, dijo a Balaguer que pusiera otro, pero se permitió recomendar a José Antonio Hungría.
La comedia. La bien montada y abundantemente aplaudida nueva investidura se había preparado con alarmantes declaraciones ofrecidas el 12 de enero por José Benjamín Uribe Macías, secretario de la Presidencia, quien la emprendió contra todos los gobernadores del Banco Central, desde que se fundó en 1947, quienes según él, “trabajaban como si se tratara de negocios particulares”. Hizo excepción de Virgilio Álvarez Sánchez, hijo de Virgilio Álvarez Pina (don Cucho), uno de los hombres de mayor confianza del “Jefe”.
Tras detallar un rosario de irregularidades en que supuestamente incurrieron los gobernadores, Uribe Macías atacó a los administradores de los otros bancos calificándolos de ineptos por sus informes tan confusos que ni ellos mismos entendían y acusándolos de querer “perjudicar al Gobierno”. Anunció la formación de una comisión de contadores públicos que revisarían los sistemas de contabilidad de los bancos.
Otra noticia vinculada al área era la que agregaba un párrafo al artículo 68 del Reglamento Interno del Banco Central, mediante el decreto numero 3854 expedido por Balaguer el 11 de enero, considerando que los gobernadores habían “dado una interpretación acomodaticia, abusiva y arbitraria” al texto.
A la designación de Trujillo como Presidente de los Bancos del Estado siguieron otros decretos dándole más poderes, y supuestas investigaciones y denuncias que dejaban la impresión de que los titulares de esas instituciones ciertamente habían incurrido en negligencias cuando la realidad era que los gastos del Gobierno en las celebraciones de la “Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre”, en 1955, la compra de armamentos militares después de la expediciones de Junio de 1959, las consecuencias de las sanciones de la OEA, entre otras, habían dejado frágil la economía.
Bernardo Vega explica hoy que el dictador estaba preocupado porque las reservas monetarias del Banco Central estaban bajando debido a la fuga de capitales de la propia familia Trujillo, “ya que no estaban entregando las divisas de sus exportaciones de los ingenios que les pertenecían, así como de la Chocolatera Sánchez”.
Pero Trujillo no podía auto delatarse y sus acólitos le siguieron el juego en esta comedia en que era actor principal. Le entrevistaban a diario, ahora como experto en economía. El Caribe y La Nación celebraron sus nuevas funciones en editoriales elogiosos al “paladín de nuestra soberanía financiera que culminó con el Tratado Trujillo-Hull” que dio “solidez al crédito y estabilizó la moneda”. Insistían en la desidia de funcionarios incapaces.
El gobernador del Banco Central, Manuel V. Ramos, y el Superintendente de Bancos, Jaime Manuel Fernández G., recibieron como merecida y atinada la designación de Trujillo.
Un busto del Generalísimo sería erigido en los jardines del Banco Central en demostración de gratitud y lealtad, iniciativa de Efrain Darío Arias Melo, a la que se unieron Ramos y Fernández, Amado Hernández Martínez, Luis María Guerrero, Anselmo Brache Viñas, Esteban Martínez, Augusto Riera, Diógenes Fernández P., Miguel A. Casado, Rubén Nicolás, Lidia Pichardo Lapeiretta, José E. García Aybar, empleados del organismo.
Trujillo, por su lado, contestaba supuestas preguntas de periodistas que se publicaban sin firmas, denunciando irregularidades en la formulación de créditos hipotecarios por el Banco Agrícola, así como otras “deficiencias y desórdenes”.

sábado, 19 de febrero de 2011

“Con la iglesia no se pelea”


http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/2/18/363047/Con-la-iglesia-no-se-pelea

Hoy/ Wilson Morfe

18 Febrero 2011, 10:58 PM
“Con la iglesia no se pelea”

Colaboradores Trujillo sugirieron medidas enérgicas contra la Iglesia
Escrito por: Chichí de Jesús Reyes (Chichidejesus46@hotmail.com)

La frase que encabeza este artículo la pronunció el dictador Rafael L. Trujillo a sus familiares y colaboradores más cercanos, luego que escuchara, de manera pasiva, la lectura del texto completo de la Carta Pastoral del Episcopado, leída el 25 de enero de 1960 en todas las iglesias del país.
La misiva fue leída por el entonces vicepresidente de la República, Dr. Joaquín Balaguer, en presencia del Presidente Héctor B. Trujillo; el secretario de Interior y Policía, Virgilio Álvarez Pina; el secretario de Relaciones Exteriores, Lic. Porfirio Herrera Báez; el director del Archivo General de la Nación , don Emilio Rodríguez Demorizi; el director de La Voz Dominicana, general J. Arismendy Trujillo, y el temible jefe del SIM, coronel Jhonny Abbes García.
Aunque Trujillo sugirió la conveniencia de que se tomara el caso “con mucha calma”, sus colaboradores insistían en la adopción de medidas enérgicas contra la Iglesia y contra la totalidad de los obispos, que en la ocasión eran 7 (ahora son 17 entre eméritos y los 11 jefes de diócesis), incluyendo el Nuncio de Su Santidad Lino Zanini.
Doña María Martínez, Primera Dama de la República, y los cortesanos de primer orden Álvarez Pina y Rafael Paíno Pichardo, lo mismo que unos cuantos sacerdotes que gozaban de la confianza de Trujillo, le aconsejaron endurecer su resolución y “obrar con sentido contrario a la política de los obispos”.
Como el acoso contra los ministros fue extendiéndose sistemáticamente, monseñor Zanini emprendió durante todo el mes de febrero una agresiva ofensiva diplomática, dirigida a lograr un giro en la actitud represiva del Gobierno. No obstante las múltiples diligencias hecha a través del Dr. Balaguer, con el propósito de bajar la presión, apenas el obispo pudo lograr escuetas respuestas basadas en evasivas y promesas de solución que nunca se concretizaron.
El 3 de febrero de 1960, diez días después de la lectura de la Pastoral, se produjeron en La Vega continuos insultos contra el obispo Francisco Panal, durante un mitin montado por personeros del régimen frente a la Catedral, en momentos en que precisamente el sacerdote oficiaba la misa dominical.
Una semana más tarde, el día 10, el Secretario Sin Cartera, y hombre de estrecha confianza de Trujillo, Manuel de Moya Alonzo, ofreció una declaración pública donde atribuyó la Pastoral “a la insatisfacción de los obispos ante la benévola y tolerante postura del Gobierno frente al laborantismo de las sectas protestantes en el país”. Al mismo tiempo, el influyente funcionario destacaba “el amplio y oportuno apoyo financiero que Trujillo ha venido brindando a la Iglesia Católica”.
Ante la posición firme y decidida de la iglesia de no ceder un ápice en su denuncia contenida en la Carta, especialmente en la persecución y torturas a que eran sometidos los desafectos del régimen, Trujillo comunicó a los obispos su imposibilidad de “interferir en la administración de Justicia de la Nación”. Los ministros respondieron con una nueva Pastoral, el 6 de marzo del mismo 1960, en la que ratificaban las demandas anteriores y exigían sin ambages la libertad de todos los presos políticos “para antes de las pascuas de resurrección”, período en que se conmemora la Semana Santa.
El conflicto quedó sellado a partir de esas irreconciliables posiciones y en líneas generales, la representación de la iglesia quedó en manos de los obispos Reilly, de San Juan de la Maguana, y Panal, porque siendo extranjeros, sin ningún lazo familiar nativo, eran menos vulnerables a la represión gubernamental. Amparado en ese privilegio los dos obispos recibieron instrucciones precisas para que la nueva Carta fuere leída de manera sistemática en todo el país, en el desarrollo de los actos litúrgicos, recomendación que fue cumplida al pie de la letra por los sacerdotes.

Los curas arremangaron la sotana


http://elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=231837

Suma y sigue (CII)
Los curas arremangaron la sotana





2:29 PM -
Fue dura, muy dura, con el gobierno pero atinada a la realidad, la pastoral que los integrantes de la Conferencia del Episcopado Dominicano, hizo pública por el Día de la Independencia Nacional. Los curas se arremangaron las sotanas y entraron en el meollo de la situación del país, sin la habitual retórica eclesial caracterizada por la ambigüedad en la que todos se ven reflejados en lo bueno, mientras que lo malo siempre piensan aluden al vecino.
Tengo que reconocer que la actitud valiente y decidida a favor del pueblo dominicano, me sorprendió, porque el «compadreo» en todas las celebraciones con la clase diligente es más que manifiesta. No recuerdo –reconozco que no sigo de cerca las homilías más allá de la lectura por alto de las reseñas periodísticas- que el cardenal haya «descolocado» a los gobernantes en las celebraciones eclesiásticas que con cualquier motivo preside y sermonea el primado de la iglesia católica en Dominicana, quizá para no incomodar a los ilustres visitantes o por no empañar la efeméride. Cierto es que el cardenal se manifestó claramente en oposición a la pretensión de Leonel Fernández de continuar en el cargo y también se mostró partidario del 4 por ciento del PIB para enseñanza, pero con mucha menos vehemencia que lo hizo frente a la pretensión de introducir tres supuestos de interrupción del embarazo. Recuerdo que en aquel debate, el clan católico llegó a amenazar con dar en las homilías dominicales los nombres de los políticos, que se sumaran a la opción rechazada por la iglesia, para que los feligreses los tacharan de la boleta electoral.
Y tuvo, hay que reconocerlo, efecto en el ánimo de muchos políticastros. El temor a la ira eclesial, privó al país de regularizar legalmente la posibilidad de que tanto embarazo en adolescentes no deseado, fuera una reminiscencia del pasado. Ahora la Conferencia de los Obispos se reivindicaron un poco ante la sociedad no confesional, que espera sin duda que el 27 de febrero, cuando tenga a todos los políticos delante, no se corte o se desdiga en lo dicho.
La situación de pobreza del país es un espanto y debería ser la principal tarea de los gobernantes, sean del signo y confesión que sean. No se puede ahondar como se está haciendo, la brecha social entre los que salieron del pozo por sus medios y los que están hundidos en el fango de por vida. El gobierno tiene que mirar hacia adentro en lugar de pensar en arreglar los problemas del mundo, actitud que consume muchas horas de trabajo del presidente Fernández. Y entre todos, cada uno con sus fuerzas, tienen que exigirle a quien manda, en todos los foros, que se dedique a gobernar para quienes le eligieron. La situación del país, desgraciadamente, no es la que se ve en el Distrito Nacional o en el centro de Santiago.
La extrema pobreza es una invitación permanente a buscar de cualquier manera el mendrugo de pan –es un decir- con el que saciar el hambre. A la mayoría de las personas en esa situación, les importa lo mismo morir de un balazo que de inanición. Ahí está el germen de todos los delitos sociales que acongojan a la sociedad de bien dominicana, de la que el gobierno de Leonel Fernández parece no preocuparse, porque no son precisamente los que se echan a la calle, aunque sea de manera pacífica.
La pastoral firmada por los obispos me parece un buen camino para iniciar la demanda de un giro en el accionar de un gobierno agotado. Deseo que haya sido fruto de la reflexión consensuada de la situación y no consecuencia de un «calentón» pasajero. La Iglesia Católica tiene que demostrar que igual que está al lado del poder, también es capaz de defender los derechos de los más desfavorecidos frente al poder.

Me gustaría poder escribir algún día no muy lejano, un artículo que llevase por título «Con la Iglesia hemos topado, amigo Pina Toribio».

quinicandela@gmail.com

Trujillo y la Iglesia después de pastoral


http://www.hoy.com.do/areito/2011/1/23/359153/Trujillo-y-la-Iglesia-despues-de-pastoral


Trujillo frente a La Altagracia.
Reproducida por Rafael Segura Imagen Digita

23 Enero 2011, 7:58 PM
Trujillo y la Iglesia después de pastoral
Escrito por: Ángela Peña


En la semana del 8 al 14 de enero de 1961 el país fue sorprendido por el Memorándum que los obispos entregaron al Gobierno luego de casi un año de que las relaciones entre la Iglesia y el Estado se afectaran por la famosa Carta Pastoral del 25 de enero de 1960.
Un derroche de abrazos entre prelados y gobernantes colmó las páginas de El Caribe y La Nación después que Trujillo y el “Presidente” Joaquín Balaguer recibieron en el Palacio Presidencial, el 10 de enero, a los monseñores Octavio Antonio Beras, Administrador Apostólico de la Arquidiócesis de Santo Domingo; Hugo Eduardo Polanco Brito, de la diócesis de Santiago; Thomas Reilly, de San Juan de la Maguana; Juan F. Pepén, de Higüey, y Francisco Panal, de La Vega. Beras fue el portavoz.
Parecía que todo había vuelto a la normalidad. Trujillo, aunque sacó el mayor provecho del encuentro y del documento, no detuvo los ataques a la Iglesia, que se producían simultáneos con estos brindis de champaña “por la eterna unión” entre “el poder material y el espiritual”. “¡Brindemos por la felicidad de todos ustedes y por la conservación y engrandecimiento de Nuestra Madre Iglesia Católica, Apostólica y Romana!”, dijo Trujillo, asegurando que “siempre resolveremos a favor de la Iglesia. Nosotros estamos aquí al servicio de ustedes” y dirigiéndose a Balaguer preguntó: “¿No es así, Señor Presidente?” a lo que éste asintió.
Beras expresó gratitud al “Benefactor” por las ayudas que recibían los obispos, declarando que los padres de familia, que tienen el deber de conducir a sus hijos, tienen desavenencias con ellos, “pero fácilmente pueden ser allanadas”.
El intercambio mereció editoriales de El Caribe casi a diario, despachos de AFP y de UPI y la invitación para un agasajo más amplio de Trujillo a los obispos que se celebró el 22 con jamón en lonjas, pavo horneado, roast beef, medallones de filete en su jugo, lengua horneada, chivo guisado, arroz con pollo, torta de macarrones, paella a la valenciana, empanadas de catibía, pescado en escabeche, camarones en Bellavista, langosta a la vinagreta y otras exquisiteces.

Una farsa. Trujillo aparentaba reconciliado pero, por otro lado, en La Nación continuaban los insultos a la iglesia reproduciendo editoriales de Radio Caribe en los que llamaban monos y micos a los sacerdotes. Se referían a la “chorcha católica”, cuestionaban por qué los religiosos tenían que pedir tanto dinero al Gobierno; aludían a los “flamantes obispos que estamos sufriendo en este país” y denunciaban una reunión de jesuitas en el Seminario Conciliar “para pedir cacao ante el Ejecutivo y gestionar que se le tape la boca a esta Radio Caribe por las verdades que está diciendo acerca de las vagabunderías de los autores de la Pastoral y de los curas que pervierten al pueblo con sus prédicas de supersticiones”.
La emprendieron contra Marcial Silva, al que llamaban “el idiota de la Catedral”. “Tendrán que coger ese tapón y ponerlo en el hocico de los curas como el padre Silva y otros delincuentes con sotana para que se vuelvan mudos ellos, pero no nosotros”.
“Obispitos, pervertidores, conspiradores”, eran epítetos a los clérigos. Propugnaban por la enseñanza laica y revelaban un supuesto negocio que tenían en la iglesia Las Mercedes que, a juicio de Radio Caribe debía mejor llamarse “Consorcio de Negocios Tapados”.
El colmo fue una protesta (de Radio Caribe) quejándose al “Presidente” porque supuestamente no los invitaron a la recepción del 22 calificando el hecho como “flagrante violación de la libertad de información”. Dice que sería por temor a lo que hubieran preguntado a esas “anacrónicas sotanas”. Se declaraban hartos “de la constante intervención del clero en la vida nacional”, llamaban a los purpurados “descendientes de Judas” y afirmaban que el de Balaguer era un gobierno teocrático, “que parece estar manejado desde el Arzobispado y no desde el Palacio”.
Trujillo no acalló estas irreverencias y en aparente armonía con la Iglesia viajó a Higüey y se plantó devoto frente a la imagen de La Altagracia anunciando que construiría allí una universidad católica y apropiaría un millón 250 mil pesos para terminar cuanto antes la Basílica. Pepén agradeció manifestando que la comunidad se había honrado altamente en invitarlo.
Lo comparó con Salomón, citó a San Pablo cuando saludó a los cristianos de Tesalónica y expresó: “Más que vuestros discursos y palabras elocuentes son profesión de vuestra fe cristiana los templos magníficos que habéis levantado para honra de Dios”.
Los acólitos del régimen publicaban fotos de cada obra católica donada por el Generalísimo, aun la más insignificante, como el “Volkswagen” modelo 1961 regalado al padre Rogelio Cared para el Santuario de Bayaguana. Beras bendijo el 21 la Feria Ganadera, se recibía con júbilo la bendición del cardenal Richard Cushing, que cabildeó en Boston el presbítero Zenón Castillo de Aza y se oficiaban misas, tedeums, inauguraciones de templos para reflejar una supuesta cordialidad entre Iglesia y Estado que no eran tales. Trujillo seguía resentido por la Pastoral de 1960.
El Memorándum fue arbitrariamente manipulado por la prensa trujillista que sacaba lo que parecía una sumisión de la alta jerarquía eclesiástica.
El sacerdote José Luis Sáez comenta, a 50 años de aquel hecho: “Hasta donde sé, Trujillo quiso dar marcha atrás en su campaña de ataques a la Iglesia y de suspensión de las subvenciones, incluso a instituciones del Estado, pero en manos de la Iglesia, como el Politécnico de San Cristóbal”.
Cree posible que fuese Balaguer el responsable de “aquel acto simbólico que de paso humillaba a los obispos” Añade que cuando Trujillo montó en cólera al leer la Pastoral, sus consejeros le dijeron: “Jefe no se meta con la iglesia, que eso azara”.
Para el ajusticiamiento de Trujillo, empero, continuaba la división. Los ataques de Radio Caribe recrudecían. El “Benefactor” se llevó a la tumba el descontento por el valiente sermón de Fray Francisco Panal, en La Vega, el cuatro de marzo de 1961. Las turbas incendiaron las oficinas del obispado y la casa del padre Luis Federico Henríquez.
En San Juan de la Maguana allanaron la prelatura. Religiosos seguían siendo expulsados y dos bombas estallaron en la librería Duarte y en Polanco Radio, tenidos por negocios de la Iglesia o de parientes de eclesiásticos. También fue bombardeado el Seminario de Licey, Santiago. En Marzo, monseñor Pepén viajó a Roma para informar la situación al Papa Juan XXIII.
Todavía el 28 de mayo se acusaba a Reilly de “adicto al whisky yanqui de baja calidad”. Se había planificado una fuerte embestida para junio, truncada por el ajusticiamiento, el 30 de mayo de 1961.

Iglesia no agradeció a su “benefactor”


http://www.hoy.com.do/areito/2011/2/1/360483/REPORTAJEIglesia-no-agradecio-a-su-benefactor

Areíto








Oscar Robles Toledano, Bernardo A. Montás Martínez, Hipólito Fernández y Fernando Arturo Franco Benoit
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1 Febrero 2011, 7:41 PM
REPORTAJE
Iglesia no agradeció a su “benefactor”
Escrito por: ÁNGELA PEÑA

La petición para que los obispos dominicanos concedieran a Trujillo el título de “Benefactor de la Iglesia Católica en la República Dominicana” no sólo fue la noticia más trascendente en la semana del 15 al 21 de enero de 1961. Con el respaldo de numerosos sacerdotes de todo el país y la negativa final de la alta jerarquía eclesiástica se mantuvo en debate hasta poco después de ajusticiado el tirano.
Joaquín Balaguer, entonces “Presidente”, y los miembros de su gabinete hicieron la exhortación en carta que La Nación y El Caribe publicaron el 19 recordando a los mitrados que en el Memorándum del pasado día 10 ellos se habían hecho eco, “con nobles y justicieras palabras”, de los beneficios, favores y mercedes que había recibido la Iglesia de Trujillo, “que la dotó de personalidad jurídica” y contribuyó a la edificación de templos, ermitas, colegios. Decían que a la influencia de Trujillo se debían la importancia y el vigor adquiridos por el catolicismo.
Además de Balaguer firmaban José R. Román Fernández, R. Paíno Pichardo, José Benjamín Uribe Macías, Porfirio Herrera Báez, J. Furcy Pichardo, Miguel Ángel Jiménez, Francisco Augusto Lora, Rogelio Lamarche Soto, Eduardo Read Barreras, Luis E. Suero, José Antonio Caro Álvarez, José Sobá y Oscar Guaroa Ginebra. La carta estaba dirigida a Octavio A. Beras, Hugo E. Polanco Brito, Francisco Panal, Juan F. Pepén y Thomas F. Reilly.
El presbítero Zenón Castillo de Aza había lanzado la propuesta desde “la Roma Imperial y cristiana” el 16 de junio de 1955 pero pasó prácticamente inadvertida, aunque encontró apoyo en monseñor Felipe E. Sanabia quien sugirió además condecorar al “Supremo adalid” con una gran medalla de oro con la imagen de La Altagracia y la inscripción: “Gratitud de la Iglesia a su Benefactor”, cantando un “tedeum laudamus” en la Basílica Metropolitana.
Ahora encontró respaldo en todos los funcionarios y empleados de instituciones públicas. Los de la Suprema Corte de Justicia expresaron que ningún gobernante dominicano, “ni siquiera los que además de la investidura política ostentaban calidad sacerdotal” mostró tantos empeños protectores ni realizó obras de tanto aliento a favor de la Iglesia Católica como el Generalísimo. Ese fue el discurso de los demás y la tónica reiterada en los editoriales de los diarios.
El dos de febrero se publicó una carta de apoyo a la moción, escrita por el padre Oscar Robles Toledano que robusteció el planteamiento de Zenón Castillo y animó a sacerdotes a unirse al coro de curas que pedía para Trujillo el honroso tratamiento. Aunque exageraban elogios, algunos se cuidaban en aclarar que la designación era competencia de la alta clerecía. “El solo hecho de haber librado a la República del comunismo ateo hace al Generalísimo merecedor del título”, declaró el padre Alejandro Negredo. “Es bienhechor Qui Bonumm Facit (sin duda alguna)… Cuique suum (a cada cual lo suyo)”, agregó.
El padre Mariano Tomé manifestó: “Quien no ve las obras del Generalísimo a favor de la Iglesia está ciego”. Otros religiosos que se adhirieron a los reconocimientos fueron Antonio Flores, Salvador Pérez K., Amalio Fernández de San José, Marino Soteras, Atanasio de Vega, Ángel Arias, Ramón Ernesto Caro Martínez, Guillermo Pascual, Alfredo Lambert, Jaime Amengual Real, Daniel Ollarbarren Vicente, Fernando Arturo Franco Benoit, Alejandro L. Bello, Robert Hymus, Juan C. Fioroni, Antonio de la Virgen del Pilar.
Mauro Paz, Bernardo Montás Martínez, Benito Tavarez, Francisco Pérez del Corazón de Jesús, Francisco Sicard, Epifanio Plourde, Javier Urtasum, Wenceslao Miranda Gómez, Cipriano Ibáñez, Plácido Lanz, Antonio Pastor Collado, Enrique Potvin, Bernardo Ruel, Anselmo Francisco Segurola, Juan Pablo R. Polanco, Ramón Grullón Báez, Benito Arrieta, Ernesto Montás, Leopoldo Carpio, Manuel A. Rodríguez C., Pedro P. Báez González, entre otros.
Una declaración que no causó buen efecto en el régimen fue la del padre Hipólito Fernández. “Recuerdo el Evangelio en que Cristo dice: Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo del César. Dadas las obras que Trujillo ha hecho es por ellas Bienhechor de la Iglesia en este pueblo”. No opinó sobre el parecer de Robles Toledano porque no lo leyó ni escuchó y significó que su mente estaba pendiente en lo que hicieran sus superiores. El Caribe puso una nota al pie: “Es raro, en verdad, que este sacerdote no lea los periódicos ni escuche las radioemisiones”.
A estas fotos y opiniones se unieron articulistas que apoyaban la propuesta, como Quirico Vilorio Sánchez, Manuel de Jesús Estrada Medina, Julio de la Rocha Báez, Héctor Julio Díaz, José Morel Brea, Reginaldo Atanay…
¿Engañados? Es probable que los entusiastas curas que dieron su respaldo a la iniciativa ignoraran que Trujillo tenía la respuesta negativa de los obispos desde el seis de febrero pero no la publicó sino el 23 de ese mes supuestamente para dar oportunidad a párrocos y capellanes de expresarse “libremente” y que sus opiniones coincidieran “con las de todos los sectores del país”.
El título que solicitaban Balaguer y sus ministros sobrepasaba las atribuciones del alto clero nacional, explicaban, “no sólo conceder, sino aún apoyar esa iniciativa por tener la Santa Sede a Sí reservada la promoción y concesión de títulos”. Ello no menguaba, indicaban, el agradecimiento que merecía para la clerecía la considerable ayuda prestada a la Iglesia por Trujillo. Esperaron que los solicitantes comprendieran que “no podemos intervenir en el asunto que nos proponéis”.
Radio Caribe, autodefinida “de izquierda y anticlerical”, opinó que Trujillo no merecía recibir ese título “de las manos que lo traicionaron”. Consideró “desacertada” la idea de Zenón Castillo. “Ese título sería firmado por los obispos dominicanos que suscribieron una pastoral en enero de 1960 haciéndole graves acusaciones al régimen”, enfatizó.
Llamó a los purpurados “cepa de traidores y de explotadores, madera de la misma que forjó a los Borgia, asquerosos que solo escupen asquerosidades”. Declararon su oposición a que Trujillo aceptase “ese título denigrante que constituye una mancha para la pureza del ídolo de nuestro pueblo”. “No podemos permitir que un título clerical, procedente de manos sucias, trate de opacar el que le ha dado el pueblo: Benefactor de la Patria”.
José M. Pichardo escribió que Trujillo no necesitaba ningún título pare crecer; Eudoro Sánchez razonó que “sólo al Congreso Nacional corresponde otorgar títulos de honor” y que, por tanto, un título que le otorgase la Santa Sede “sería inconstitucional”. Quírico Vilorio había solicitado el título a las Cámaras Legislativas “porque el pueblo y los curas lo han reconocido”.
El pecho de Trujillo fue estrecho para todas las condecoraciones que le otorgó la adulación. Delante y detrás de su nombre apenas quedaba espacio para tantos epítetos hijos del servilismo. La fuerza y el chantaje, empero, no lograron conquistarle el que más anheló: “Benefactor de la Iglesia”.

Una pastoral sin desperdicios

http://www.hoy.com.do/editorial/2011/2/17/362893/Una-pastoral-sin-desperdicios

Una pastoral sin desperdicios

La reciente pastoral de la Iglesia Católica dimensiona en justas proporciones varios de los elementos que están socavando la integridad de la República Dominicana, y para los cuales las autoridades no parecen tener respuestas.
La realidad del narcotráfico, los homicidios por encargo, la inseguridad generalizada, los bajos salarios, la exclusión social en sus diversas vertientes, corrupción administrativa, falta de empleo, deficiencias de la educación, falta de oportunidades para los jóvenes, el creciente número de gente sin documentación y otros males son señalados en esa pastoral como ingredientes que amenazan la convivencia humana digna.
La Iglesia, con toda la fuerza moral que la caracteriza, ha colocado su oído en el corazón del pueblo para contextualizar en un documento sin desperdicios la magnitud de los elementos que cada día más perturban a los dominicanos. En él están plasmadas las quejas cotidianas de los ciudadanos.
Sus planteamientos ponen en serio cuestionamiento el papel de los administradores del Estado ante situaciones que deterioran la calidad de vida en todos los sentidos y la falta de respuestas oportunas para contener el deterioro y reparar los daños.
Hay en esta pastoral, emitida a propósito de la conmemoración de la Independencia Nacional, un frío diagnóstico de la descomposición que padecemos.

Trujillo denominado “Primer periodista”


http://www.hoy.com.do/areito/2011/2/12/362085/REPORTAJETrujillo-denominado-Primer-periodista





Miembros de la Sociedad Dominicana de Prensa entregaron flores a Julia Molina viuda Trujillo: Opinio Álvarez Mainardi, César A. Herrera, Ignacio Martínez H., Luis Miura Baralt, Manuel Valldeperes, Héctor Incháustegui Cabral, Francisco Comarazamy, Néstor Febles, Manuel A. Machado, Ismael Adames Jesurún, Víctor Manuel Soñé Uribe. Reproducida por Rafael Segura.
Foto 1 de 3

12 Febrero 2011, 8:27 PM
REPORTAJE
Trujillo denominado “Primer periodista”
Escrito por: ÁNGELA PEÑA

El 1 de febrero de 1961, Trujillo se desbordó en agasajos y reconocimientos a la prensa dominicana en ocasión del Día del Periodista que él había instituido para esa fecha, desde 1934.
Ejecutivos, reporteros, colaboradores de diarios, sin embargo, parecían ser quienes homenajeaban al dictador que calificaban “Primer Periodista Dominicano”. El Generalísimo les envió un enaltecedor mensaje que al mismo tiempo censuraba “a esa otra mal llamada prensa, en gran parte responsable de la desintegración del sistema interamericano por la intriga y el infundio con que suele ocultar la verdad y desfigurar la realidad, confabulados con móviles políticos”.
El llamado “Benefactor de la Patria” había encontrado oposición en comunicadores que habían denunciado la satrapía en ámbitos internacionales, sobre todo en conferencias de la Sociedad Interamericana de Prensa. Algunos que fueron sus colaboradores, como Emilio A. Morel y Germán E. Ornes partieron al exilio, donde lo combatieron. Otros fueron asesinados como Ramón Marrero Aristy quien en 1956, precisamente, había calificado a Ornes de traidor.
Ornes fue jefe de redacción de El Caribe durante el trujillato y en octubre de 1953 fue recibido como héroe en “Ciudad Trujillo” porque asumió “la defensa del decoro nacional” en la asamblea de la “Asociación Interamericana de Prensa” celebrada en México el 9 de ese mes, rebatiendo frenético una exposición de Cotubanamá Henríquez Lauranzón y Luis de la Puente contra el régimen. Pero a partir de 1955 cuando se declaró desafecto, se publicaron contra él artículos y folletos infamantes. Regresó al país después del tiranicidio y dirigió el matutino.
Otros mártires de la prensa en el trujillato fueron Ramón A. Espinal (Van Elder), Emilio Reyes, Pablo Martínez, Mario Guerra. Fernando Concha Parahoy, Oscar Delanoy, Armando Almánzar, Pedro Álvaro Bobadilla, Rafael Bonilla Aybar, Zoilo Ulloa, también criticaron el régimen y fueron perseguidos, encarcelados, desterrados. Marrero Aristy fue asesinado en 1959 acusado de proporcionar a otro periodista información sobre la dictadura.
Ultima gran fiesta. Las fiestas de febrero 1961 representaron el último tributo de la prensa al “Jefe” por el progreso que supuestamente había adquirido la clase en ese “brillante lapso histórico” en que el ejercicio se desenvolvía “libre, responsable”, bajo “las gloriosas banderas de la Patria Nueva, cuando el auténtico periodista ha obtenido las mayores consideraciones políticas y sociales” según “Minutero” columna de primer plano de El Caribe.
Francisco Prats Ramírez, director de ese rotativo, agradeció y felicitó a Trujillo en el agasajo que se ofreció a la prensa en el “Night club de La Voz Dominicana” y pidió que fuera candidato a la presidencia en 1962. Balaguer era Presidente títere.
Por La Nación habló su director, Mario Álvarez Dugan, destacando la “labor orientadora y edificante del periodista, puesta al servicio de la causa del trujillismo sin vacilaciones ni temores, a sabiendas de que Trujillo es el presente y el futuro de la Patria misma”.
En nombre de la Sociedad Dominicana de Prensa pronunció otro discurso su presidente, Opinio Álvarez Mainardi quien entregó a Trujillo una pluma “Parker Presidencial” mandada a imprimir con su nombre a los fabricantes, y proclamó que “el periodismo se desenvuelve libremente en nuestro país a la luz y amparo de los principios que inspira el Generalísimo”. Los miembros de ese organismo visitaron a Julia Molina viuda Trujillo para entregarle un ramo de flores. César Herrera, Ignacio Martínez H., Luis Miura Baralt, Manuel Valldeperes, Héctor Incháustegui Cabral, Francisco Comarazamy, Néstor Febles, Manuel A. Machado, Ismael Adames Jesurún y Víctor Manuel Soñé Uribe, acompañaron a Álvarez Mainardi a la residencia de “la Excelsa Matrona”.
La crónica de M. M. Pouerié Cordero en El Caribe, cargada de gratitud al “Ilustre Fundador y Jefe Supremo” del Partido Dominicano, describió los actos con tributos “al más conspicuo y desvelado protector” de los periodistas. Monseñor Eliseo Pérez Sánchez ofició una misa en la Catedral a la salud del “Insigne estadista”. Tocó al órgano y vocalizó José Delmonte Peguero.
En todas las provincias se cantaron salves por la misma intención y los presidentes de asociaciones periodísticas impusieron bandas simbólicas a las “Novias del Periodismo” que se anunciaron desde enero: Aída Lina Altagracia Ureña Ortiz, Mirtha Antonia de las Mercedes García Santamaría, Olga Haché Rodríguez, Providencia Gautreaux, Mercedes María Zuleta, Elba Santos Badía, Ada Concepción, Altagracia Rodríguez Mesa, Daisy Ramona Joaquín Cuevas, Milady Bueno Zapata, Waded Melgen Hezny, Dulce Camelia Hirujo Olmos, Jeanette Altagracia Salvador, Perla Estrada, Ivonne Chaín Sasso, Nancy Magaly Pérez y Pérez, Rosario Luna, Ruth Semíramis Sterling Vásquez, María Altagracia Barba Demorizi, Minerva Bogaert, Carmen Margarita Rosario Pepén, Luisa Brunilda Calcaño Pimentel, entre otras.
Periodistas aprovecharon para pedir el título para Trujillo de “Benefactor de la Iglesia”, en artículos escritos por Francisco del Rosario Concha P., Aliro Paulino hijo, Gustavo Gómez Mejía, Pedro María Alcántara Sánchez, Prosper Ruiz Coén, Oscar Gil Díaz…
Rafael F. Vidal manifestó en Santiago que “los periodistas estamos al lado de Trujillo” pero la afirmación no abarcaba toda la prensa. Tampoco existía tal libertad de expresión y el discurso de Virgilio Álvarez Pina, presidente de la Junta Directiva del Partido Dominicano, lo demostraba. Se refería a “cierta prensa extranjera inmoral y disociadora al servicio de inconfesables intereses y de móviles espurios”, un “género de prensa venal y corrompida, lengua de mentira y baluarte de la corrupción”.
Quizá aludía a comunicadores en el exilio o a extranjeros como James Canel, Stahlman, Jorge Mantilla, Herbert Matthews y Jules Dubois a quien desde 1956 atacaban los trujillistas por una intervención en la SIP que mereció la expulsión de la La Nación de ese organismo.
A Trujillo le agradaban, en cambio, los periodistas que enaltecían el régimen. Durante su mandato se publicaron separatas y artículos de autores como Emilio A. Morel (antes de ser antitrujillista), Arturo Pellerano Sardá, Manuel A. Amiama, José Enrique Hernández, Porfirio Herrera Báez, Rafael Herrera, entre otros.
En 1957, Ramón Marrero Aristy era presidente de la Sociedad Dominicana de Prensa y en una asamblea en el hotel Paz denunció y repudió a la SIP porque escuchó a Juan Bosch, Ángel Miolán y “otros desertores de la causa nacional”, en La Habana, acusándolos de “propagadores del marxismo-leninismo-stalinismo”. La emprendió contra Ornes, y Rafael Herrera, Jaime Lockward y Enrique Franco rechazaron “el intervencionismo de la SIP”.
Los periodistas tenían libertad, pero para expresarse alabando a Trujillo. Hasta la “Copla del Día” de la víspera, debió ser fiel a ese requisito: “Mañana celebraremos/ con júbilo nuestro día/ en la sacrosanta paz/ de esta Era constructiva/ que lleva el nombre glorioso/ del Gobernante que anima/ con su esfuerzo y su talento/ a la Patria redimida…”.

Proceso hacia el 30-5-1961

http://www.elnacional.com.do/opiniones/2009/7/11/21052/AL-DIA





11 Julio 2009, 10:54 AM
AL DÍA
Proceso hacia el 30-5-1961
Escrito por: Juan José Ayuso (buenapila@yahoo.com)

Hay nueve puntos en el proceso socioeconómico y político nacional e internacional que culminó el 30 de Mayo de 1961 con el ajusticiamiento del tirano Rafael Trujillo.
Primero, las expediciones por Constanza, Maimón y Estero Hondo, aérea la primera y marítimas las últimas, de patriotas del exilio, los días 14 y 20 de junio de 1959, de naturaleza socioeconómica y política policlasista y plural.
Segundo, el apresamiento en Santiago de “Los panfleteros”, cerca de treinta jóvenes trasladados a las cámaras de tortura del Servicio de Inteligencia Militar en Santo Domingo, torturados y asesinados con una excepción o dos, entre fines de 1959 y 1960.
Tercero, “El complot de los sargentos”. Enterrado en los cuarteles trujillistas y del que sólo se conoce ahora.
Cuarto, el descubrimiento de la conspiración del Movimiento 14 de Junio a principios de enero 1960, con el apresamiento y tortura de centenares de jóvenes de clase media y de otras, y el asesinato de muchos de ellos.
Quinto, la publicación de la Pastoral de la iglesia católica, el 25 de enero de 1960, para denunciar los atropellos contra la juventud apresada y torturada y pedir respeto de los derechos humanos.
Sexto, la llegada desde el exilio de una delegación del Movimiento Popular Dominicano bajo su lema de “Lucha interna o Trujillo siempre”, y su asentamiento y activismo socialistas en la capital y provincias desde el 4 de junio de 1960. Antes de fines de año, y con el asalto e incendio de su local en la 12 altos de la avenida José Trujillo Valdez, cuarentitrés de ellos fueron asesinados por el SIM y civiles protegidos. Séptimo, el atentado contra el presidente Rómulo Betancourt, de Venezuela, el 24 de junio de 1960, organizado y perpetrado por la tiranía y su jefe de inteligencia, “coronel” John (Johnny) Abbes García.
Octavo las sanciones económicas que por ese atentado impuso a la tiranía la Organización de Estados Americanos (OEA) en la Conferencia de San José, en Costa Rica, en agosto de 1960, lo que completó la internacionalización del caso dominicano.
Noveno, el asesinato de las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal el 25 de noviembre de 1960 en “La Cumbre”, carretera Puerto Plata a Santiago. Las hermanas de Salcedo venían de visitar a los esposos de dos de ellas, presos en la primera ciudad por el Movimiento 14 de Junio.
La reacción sociopolítica interna de activación en la resistencia, las consecuencias económicas de las sanciones internacionales y la autoconcepción mesiánica de un tirano de sesenta y nueve años y 31 de poder absoluto, culminaron con la conspiración que el 30 de Mayo en la noche y en la avenida George Washington decapitó a la tiranía.

martes, 15 de febrero de 2011

La dictadura lo asesinó: DOCTOR TEJADA FLORENTINO

La dictadura lo asesinó
CALLES Y AVENIDAS DE SANTO DOMINGO
DOCTOR TEJADA FLORENTINO

POR ÁNGELA PEÑA


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El lunes 19 de enero de 1960, a las nueve y media de la mañana, el doctor Manuel Antonio Tejada Florentino salió de su casa con destino al hospital “Salvador B. Gautier”, donde era Jefe del departamento de Cardiología. Fue la última vez que le vieron sus hijos y esposa. Agentes del SIM lo arrestaron en el centro de salud, incautaron su carro nuevo y otras pertenencias y luego se trasladaron a la vivienda familiar en procura del arma que portaba el facultativo, con permiso oficial.

El doctor Víctor Manuel Tejada Polanco, su hijo mayor, cardiólogo como el padre, expresa que en torno a las torturas, muerte y destino del cadáver de su progenitor, se han ofrecido cientos de versiones. Según informes recibidos por Marina Estela, hija de Tejada Florentino, “a él lo hizo preso un tal Flicho Palma, de Tenares, que era su ahijado, quien justifica su acción con el argumento de que pensaba protegerlo, es la explicación que ha dado”, agrega el primogénito.

Hace alusión al libro de Alicinio Peña Rivera, “Historia oculta de un dictador: Trujillo” en el que el ex jefe de Inteligencia relata que “lo colocaron en la silla eléctrica con fines de torturarlo, no resistió la tortura y murió”. También narra la explicación que le ofreció el doctor Ángel Concepción Lajara, amigo entrañable de su padre, a quien el cardiólogo encargó sus pacientes de Tenares meses antes del apresamiento.

“Mi papá tenía una cojera de su pierna izquierda que se le empezó a manifestar después de graduado. Decía que era su regalo de graduación. Era muy hipersensible a la corriente eléctrica, cualquier contacto, a él le producía una reacción más fuerte que a otra persona”, manifiesta Tejada Polanco. Unos atribuían la limitación a un “polio abortivo”, otros a una inyección intra glútea o a una afección neurológica no diagnosticada. “Lo cierto es que él tenía ese problema y sabía que si lo sentaban en la silla eléctrica, por su alta sensibilidad a la corriente no iba a soportar una descarga con fines de tortura”.

La versión más socorrida, empero, es la de que padecía una lesión cardíaca que al parecer había ocultado a su familia. Cuando iban a torturarlo advirtió a sus verdugos su condición pero los sicarios no le creyeron, “pensando que trataba de evadir el martirio”. La verdad, sostiene el doctor Tejada, “es que nunca la familia volvió a tener noticias concretas de él, nadie lo vio jamás. Su tumba es la del soldado desconocido y la que en su corazón llevamos los que jamás le podremos olvidar”. Falleció, se afirma, el día que lo apresaron.

De la humildad a la cumbre
Manuel Antonio nació en Salcedo el 17 de diciembre de 1907, no en 1910 como se ha repetido. Era hijo de María Heriberta Tejada y Luis María Florentino, padre de otros 20 hijos “pero la que fue su esposa, Adelaida López de Florentino, que era mi madrina, quería mucho a mi papá”. Luis María lo reconoció después que se graduó de médico. “Entonces él lo aceptó como segundo apellido, el Tejada que lleva es de su mamá”.

María Heriberta, modista, maestra, partera, alfabetizó al inquieto muchacho y le enseñó las reglas básicas de matemáticas. Él compensó el esfuerzo de la abnegada mujer trabajando desde niño para ayudarla económicamente. Fue limpiabotas, mensajero, cargador de maletas del ferrocarril. En su afán de estudiar se trasladó a la casa de su abuela Leonora Toribio viuda Tejada, en San Francisco de Macorís, que completó su enseñanza. Regresó a Salcedo e ingresó en la “Escuela Graduada” de la señorita María Josefa Gómez, y viajaba a Santiago a recibir los exámenes para obtener el título de Bachiller en Ciencias Físicas y Naturales. Aprendió música con el profesor Ramón Díaz y tuvo la oportunidad de ser el primer salcedense en dirigir la Banda de Música local. Tocaba guitarra, tambora, cornetín, bandoneón. Su hijo manifiesta que “era de carácter alegre, gustaba de las fiestas, era gran bailador y en sus años mozos llevaba serenatas”.

Moro Pillet, de La Vega, le enseñó ebanistería por lo que más tarde instaló en Salcedo el taller que le facilitaría los medios para entrar a la Universidad de Santo Domingo a estudiar medicina. Terminada la carrera se estableció en Villa Tenares donde fundó clubes y organizó sociedades, como había hecho en Salcedo con la introducción de los Boy Scouts, el odfelismo, la masonería. Gran Maestro de la Logia Número 39, fue también miembro prominente del Club Rotario. En Tenares y Salcedo construyó escuelas, bibliotecas, logias, centros deportivos, algunos de los cuales llevan hoy su nombre.

El 23 de marzo de 1942, dos años después de graduarse, nació en Salcedo su primer hijo, Víctor Manuel, cuya madre es Altagracia Polanco con quien el doctor Tejada Florentino procreó también a Lucía Altagracia. En Tenares conoció a Sofía Tabar, con quien casó el 27 de diciembre de 1942. Es la madre de sus hijos Rosa Leonor, José Ignacio, Ana Sofía y Manuel Antonio. Otra hija es Marina Estela, fruto de su unión con Josefa Fernández. Todos son profesionales reconocidos, Manuel Antonio, además de médico veterinario, es músico y arreglista exitoso.

“Papá reconoció a todos sus hijos, nos dio calor de padre, quiso que todos conviviéramos como familia, nos conociéramos y quisiéramos como hermanos. Le debo los recuerdos más gratos de mi infancia, los mejores Reyes de Salcedo eran los míos. Pero su preocupación principal con nosotros era la educación. Año por año me mandaba los libros que necesitaba. Cuando entré al bachillerato me inscribió en “La Salle”, el mejor colegio de varones de esa época, los muchachos estudiaron en el Santo Domingo. O sea que, lo que él no tuvo, quiso dárnoslo”, comenta el médico, quien desde su adolescencia fue acogido como hijo del matrimonio Tejada Tabar, en la capital.

Lo evoca “alto, con unos dientes hermosísimos, agradable, simpático, caballeroso, galán”. Tejada escribió poemas y discursos que se perdieron. Su oratoria más memorable fue la que pronunció en San Cristóbal, “Trazando nuestro propio rumbo hacia la paz”, en la que dejaba entrever su oposición al régimen.

En el 14 de Junio
Aunque no hay una obra dedicada a la vida y el martirio del destacado patriota, escritor, músico, masón, odfelo, poeta, maestro, muchos son los trabajos publicados sobre su actuación en la resistencia antitrujillista.

En 1951, cuando regresó de México donde hizo su especialidad en el Instituto Nacional de Cardiología, pocos podían sospechar sus sentimientos contra el régimen pues era el médico de José Arismendi Trujillo (Petán) y de Julia Molina, madre del tirano. “Jamás sacó provecho de estas relaciones”, afirma su hijo.

Su estancia en México le permitió “entrar en contacto con un sistema de gobierno muy distinto al nuestro”, opina Tejada Polanco, y esa diferencia reafirmó su oposición, ya afianzada por el dolor que le produjo el asesinato y la desaparición de su hermano Rafael, también víctima de la satrapía. “Recuerdo que hablaba abiertamente de Trujillo, no se cuidaba, y mamá le decía: ‘Manuel, no hables así”.

Fue uno de los más decididos fundadores del Movimiento Revolucionario 14 de Junio y, según Fafa Taveras, “colaboró con la organización de todos los focos antitrujillistas distinguiéndose como uno de los principales orientadores intelectuales del Movimiento”. Fue electo presidente del Comité del Distrito Nacional, añade, pero declinó. De su autoría, según Taveras, es el esbozo de lo que vendría a ser la plataforma de lo que Tejada Florentino llamaba “Partido Revolucionario Institucional Dominicano”. En papeles de la Logia se asegura que Minerva Mirabal lo convenció para el cambio de nombre.

En Santo Domingo, Tejada Florentino vivió en la calle Socorro Sánchez y en la avenida Bolívar. Su hijo cuenta: “Se levantaba de madrugada, iba al Gautier, regresaba al medio día, de ahí salía para el consultorio y llegaba tarde porque hacía visitas domiciliarias a los pacientes. Asistía al club, la logia, después compró una finca en Sevicos y viajaba los fines de semana. En la casa organizaba reuniones científicas para mantenerse al día”. Entre sus colegas estaban José Antonio Fernández Caminero y Nicolás Pichardo.

“Gustaba brindar las cosas más nuestras: agua de coco, de limón, dulces criollos. Era una persona admirable. Nos dejó como legado su sensibilidad, el patriotismo, el haber sido de procedencia tan humilde y llegar donde llegó”. Se dolía de los pobres y le mortificaban la explotación y la ignorancia. Colegas suyos, como Antonio Zaglul y Ángel Concepción, decían que su consultorio era el más lleno, por eso siempre salía más tarde, “cansado y cojeando, pero siempre sonreído... Trataba, en su mayoría, pacientes de escasos recursos económicos a quienes regalaba la consulta y el tratamiento. Después de una agotadora jornada de trabajo, sus bolsillos estaban vacíos...”

Desclasificar el fusilamiento de Caamaño

Opiniones

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Hoy/Wilson Morfe

13 Febrero 2011, 10:57 PM
Desclasificar el fusilamiento
de CaamañoOpiniones

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Hoy/Wilson Morfe

13 Febrero 2011, 10:57 PM
Desclasificar el fusilamiento
de Caamaño
A Caamaño lo capturaron vivo y lo fusilaron el 16 de febrero de 1973

Escrito por: HAMLET HERMANN
El coronel Francisco Caamaño Deñó fue capturado con vida y luego fusilado el 16 de febrero de 1973 por orden expresa del Presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer. En aquellos momentos de impunidad absoluta, los verdugos se jactaban públicamente del hecho.

Nadie puede negar esa realidad tras tanta evidencia acumulada durante casi cuatro décadas. Desde entonces hemos entrecruzado información para aproximarnos a la verdad. Esta apretada síntesis en el 38º aniversario debe servir para recordar a los mártires y para no olvidar a los protagonistas del crimen.

El entrenamiento del Sexto Batallón de Cazadores fue realizado por tropas especiales del Ejército de Estados Unidos con el objetivo específico de aniquilar al coronel Caamaño si osaba retornar al país. El teniente coronel Carlos Castillo Pimentel fue puesto al mando. La preparación terminó a principios de diciembre de 1972. La repatriación del grupo guerrillero tuvo lugar el 2 de febrero de 1973.

Luego de dos semanas de persecuciones y combates, el Pelotón de Reconocimiento del Sexto Batallón ascendía por la ladera del monte Cuero Duro. Allí iban Capellán, experto rastreador; Pinales Arias (El Diablón); el cabo Concepción Farías, el cabo Díaz Herrera, Rosario Cupete, Henríquez Mejía, Pedro Colón, Abreu Valdez (El Bravo), Almánzar Henríquez, Suriel Abreu, Medina Matos, Ulloa Sánchez, Fernando Castro, Tineo Ramos, Castillo Alvarado, Danilo Gómez, Martínez Arsenio, Villamán y uno apodado “Media Libra”.

Aproximadamente a las 11:00 de la mañana, el soldado que iba a la vanguardia hizo la señal de “congelarse”. A pocos metros, un guerrillero limpiaba su fusil. Sin posicionarse debidamente, el cabo Almánzar junto con los hombres de la vanguardia, comenzaron el ataque con fusiles y lanzagranadas M-79. Los guerrilleros fueron sorprendidos mientras descansaban. El coronel Caamaño fue capturado y llevado por el cabo Farías y el raso Villamán ante el primer teniente Almonte Lluberes. El cabo Farías iría entonces a dar aviso a los superiores sobre la captura de Caamaño, la muerte de Pérez Vargas y las heridas graves de Lalane José.

El botín de guerra para la tropa consistió en 15 mil dólares y, aproximadamente, 25 mil pesos. Para un soldado que ganaba mensualmente menos de cien pesos, aquello era una fortuna. Se repartió de acuerdo con el rango y el teniente coronel Castillo Pimentel recibiría mil dólares. Los alistados tocaron entre 500 y 300 pesos cada uno.

Faltando quince minutos para las 2:00 de la tarde, el prisionero fue entregado al general Beauchamps Javier y a Castillo Pimentel. Inmediatamente el Coronel ordenó atar las manos de Caamaño a la espalda. Entonces, lo maltrató físicamente. Montaron en un jeep y partieron hacia el puesto de mando en Nizaito. Allí se presentaron dos horas después el Secretario de las Fuerzas Armadas, Ramón Emilio Jiménez; el jefe del Ejército, general Enrique Pérez y Pérez, y el comodoro Francisco Amiama Castillo, quienes llegaron en helicóptero. Como escolta fungía el capitán Joaquín Pou Castro. Ellos transmitirían la orden impartida por el presidente Balaguer.

El encargado de ejecutar el fusilamiento fue el coronel Héctor García Tejada. Lo acompañaría el segundo teniente Almonte Castro, junto al cabo chofer Martínez y un sargento. Cuando Caamaño notó que el cabo Martínez, quien caminaba a su lado, se apartaba, comprendió que algo anormal sucedía. Entendió que había llegado su fin. “¿Me van a matar? ¡Viva Santo Domingo Libre, coño!” fueron sus últimas palabras. Los militares dispararon y se desplomó. García Tejada lo remató con un disparo en la frente. Un alistado golpeó el cadáver con la culata del fusil.

El teniente Juventino Matos (Monguito), Jefe de Mecánica del Sexto Batallón, fue encargado de la difícil tarea de quemar los cadáveres de los tres guerrilleros. Los restos no se consumieron, por lo que fueron trasladados desde el lugar en un helicóptero pilotado por el teniente Vicente Peralta. Los restos fueron llevados hasta San Isidro y luego lanzados al mar Caribe.

Ojalá que aquellos militares que todavía respetan el juramento patriótico de servir a la patria se decidan a publicar sus experiencias y así desenmascarar a tanto criminal que se ha refugiado tras el uniforme que no es capaz de honrar. Además, porque Caamaño es el mejor ejemplo de patriotismo que pudieran tener los militares dominicanos.

A Caamaño lo capturaron vivo y lo fusilaron el 16 de febrero de 1973

Escrito por: HAMLET HERMANN
El coronel Francisco Caamaño Deñó fue capturado con vida y luego fusilado el 16 de febrero de 1973 por orden expresa del Presidente de la República, doctor Joaquín Balaguer. En aquellos momentos de impunidad absoluta, los verdugos se jactaban públicamente del hecho.

Nadie puede negar esa realidad tras tanta evidencia acumulada durante casi cuatro décadas. Desde entonces hemos entrecruzado información para aproximarnos a la verdad. Esta apretada síntesis en el 38º aniversario debe servir para recordar a los mártires y para no olvidar a los protagonistas del crimen.

El entrenamiento del Sexto Batallón de Cazadores fue realizado por tropas especiales del Ejército de Estados Unidos con el objetivo específico de aniquilar al coronel Caamaño si osaba retornar al país. El teniente coronel Carlos Castillo Pimentel fue puesto al mando. La preparación terminó a principios de diciembre de 1972. La repatriación del grupo guerrillero tuvo lugar el 2 de febrero de 1973.

Luego de dos semanas de persecuciones y combates, el Pelotón de Reconocimiento del Sexto Batallón ascendía por la ladera del monte Cuero Duro. Allí iban Capellán, experto rastreador; Pinales Arias (El Diablón); el cabo Concepción Farías, el cabo Díaz Herrera, Rosario Cupete, Henríquez Mejía, Pedro Colón, Abreu Valdez (El Bravo), Almánzar Henríquez, Suriel Abreu, Medina Matos, Ulloa Sánchez, Fernando Castro, Tineo Ramos, Castillo Alvarado, Danilo Gómez, Martínez Arsenio, Villamán y uno apodado “Media Libra”.

Aproximadamente a las 11:00 de la mañana, el soldado que iba a la vanguardia hizo la señal de “congelarse”. A pocos metros, un guerrillero limpiaba su fusil. Sin posicionarse debidamente, el cabo Almánzar junto con los hombres de la vanguardia, comenzaron el ataque con fusiles y lanzagranadas M-79. Los guerrilleros fueron sorprendidos mientras descansaban. El coronel Caamaño fue capturado y llevado por el cabo Farías y el raso Villamán ante el primer teniente Almonte Lluberes. El cabo Farías iría entonces a dar aviso a los superiores sobre la captura de Caamaño, la muerte de Pérez Vargas y las heridas graves de Lalane José.

El botín de guerra para la tropa consistió en 15 mil dólares y, aproximadamente, 25 mil pesos. Para un soldado que ganaba mensualmente menos de cien pesos, aquello era una fortuna. Se repartió de acuerdo con el rango y el teniente coronel Castillo Pimentel recibiría mil dólares. Los alistados tocaron entre 500 y 300 pesos cada uno.

Faltando quince minutos para las 2:00 de la tarde, el prisionero fue entregado al general Beauchamps Javier y a Castillo Pimentel. Inmediatamente el Coronel ordenó atar las manos de Caamaño a la espalda. Entonces, lo maltrató físicamente. Montaron en un jeep y partieron hacia el puesto de mando en Nizaito. Allí se presentaron dos horas después el Secretario de las Fuerzas Armadas, Ramón Emilio Jiménez; el jefe del Ejército, general Enrique Pérez y Pérez, y el comodoro Francisco Amiama Castillo, quienes llegaron en helicóptero. Como escolta fungía el capitán Joaquín Pou Castro. Ellos transmitirían la orden impartida por el presidente Balaguer.

El encargado de ejecutar el fusilamiento fue el coronel Héctor García Tejada. Lo acompañaría el segundo teniente Almonte Castro, junto al cabo chofer Martínez y un sargento. Cuando Caamaño notó que el cabo Martínez, quien caminaba a su lado, se apartaba, comprendió que algo anormal sucedía. Entendió que había llegado su fin. “¿Me van a matar? ¡Viva Santo Domingo Libre, coño!” fueron sus últimas palabras. Los militares dispararon y se desplomó. García Tejada lo remató con un disparo en la frente. Un alistado golpeó el cadáver con la culata del fusil.

El teniente Juventino Matos (Monguito), Jefe de Mecánica del Sexto Batallón, fue encargado de la difícil tarea de quemar los cadáveres de los tres guerrilleros. Los restos no se consumieron, por lo que fueron trasladados desde el lugar en un helicóptero pilotado por el teniente Vicente Peralta. Los restos fueron llevados hasta San Isidro y luego lanzados al mar Caribe.

Ojalá que aquellos militares que todavía respetan el juramento patriótico de servir a la patria se decidan a publicar sus experiencias y así desenmascarar a tanto criminal que se ha refugiado tras el uniforme que no es capaz de honrar. Además, porque Caamaño es el mejor ejemplo de patriotismo que pudieran tener los militares dominicanos.

sábado, 5 de febrero de 2011

Conmemoran Aniversario guerrilla lideró Francisco Caamaño Deñó


http://www.santiagodigital.net/index.php?option=com_content&task=view&id=17536&Itemid=1

Conmemoran aniversario guerrilla lideró Francisco Caamaño Deñó.-
sábado, 05 de febrero de 2011



LAS CHARCAS, Azua.- Con dos actos en los que participaron ex combatientes constitucionalistas, familiares y amigos de Francisco Alberto Caamaño Deñó, así como autoridades y residentes en este municipio, fue recordado el 38 aniversario del desembarco de la guerrilla que comandó el héroe de la Guerra Patria de 1965.


La primera actividad, organizada por la Fundación Caamaño, se celebró en Playa Chiquita, lugar exacto del desembarco guerrillero el 2 de febrero de 1973, mientras que el Ayuntamiento de Las Charcas, junto a la Fundación Caamaño, organizó un acto solemne de recordación del paso de la guerrilla por este territorio.


Claudio Caamaño Grullón, sobreviviente de la guerrilla, explicó a los presentes detalles del desembarco y los primeros contratiempos que tuvo el grupo antes de iniciar el ascenso a las montañas.


El también presidente de la Fundación Caamaño vistió para la ocasión un uniforme completo de guerrillero que había utilizado durante los entrenamientos en Cuba y explicó que lo usó debido a que quería recordar con especial dedicación el sacrificio de Caamaño Deñó y todos sus compañeros.


En ese primer acto estuvieron presentes delegaciones de la Fundación Caamaño de Santo Domingo, Baní, Ocoa, Azua y otras localidades, así como los principales directivos nacionales.


Concluida la ceremonia de recordación en el punto del desembarco, todos los presentes acudieron al parque central donde se realizó el acto de recordación del paso de la guerrilla por el poblado de Las Charcas.