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viernes, 23 de octubre de 2009
Manuel Aurelio Tavarez Justo (Manolo)
Manuel Aurelio Tavarez Justo (Manolo)
Biografía de Nuestro Héroe Nacional
Nació en Monte Cristi el 2 de enero de 1931. Desde muy joven sus padres le comentaban sus experiencias sobre la intervención norteamericana al país en 1916 y estos relatos, según refieren algunos de sus amigos, contribuyeron al desarrollo de la actitud antiimperialista del joven. Otro factor decisivo en la formación sociopolítica de Manolo Tavárez, fue el contacto directo que tenía con campesinos, mientras trabajaba en la finca de su padre, propietario de plantaciones de arroz de nivel medio, ubicadas en la sección Las Peñas, de Monte Cristi
Graduado de Bachiller en Filosofía y Letras en el Liceo Juan Pablo Duarte de la ciudad capital, obtuvo más tarde, en la Universidad de Santo Domingo el doctorado en Derecho. Fue en la universidad donde conoció a Minerva Mirabal Reyes, ardorosa opositora de la tiranía implantada por Rafael Leonidas Trujillo Molina, con la que contrajo matrimonio el 30 de noviembre de 1955. Unidos, coordinaron los esfuerzos antitrujillistas de ambos.
La invasión que se produjo el 14 de junio de 1959 fortaleció en la joven pareja, la decisión de crear un frente de resistencia al odioso régimen imperante. Según palabras de Domingo Antonio Peña Castillo (La Cuca), compueblano y compañero de ideales de Manolo, fue el 20 de julio de ese mismo año cuando se dan los primeros pasos para la organización de tal movimiento que fue denominado "14 de Junio", teniendo a Manolo como su máximo dirigente. Una de las reuniones claves para la formalización del "Movimiento 14 de Junio" se realizó el 10 de enero de 1960 en la finca del señor Charles Bogaert, en Mao.
Al parecer, un infiltrado en las filas del movimiento clandestino, comunicó su existencia al Servicio de Inteligencia Militar, el tenebroso SIM, que desató enseguida una persecución contra sus miembros resultando Manolo apresado en su residencia de Monte Cristi el 13 de enero de 1960. Tanto Tavárez como sus compañeros fueron salvajemente torturados en la cárcel conocida como "La 40" en Santo Domingo. Más adelante fueron trasladados algunos a la cárcel de Puerto Plata y el 25 de noviembre de 1960, mientras se dirigían a visitarlos, Minerva Mirabal de Tavárez, acompañada por sus hermanas Patria y María Teresa, cuyos esposos también se encontraban detenidos allí, fueron asesinadas vulgarmente por los esbirros de la tiranía, junto a Rufino de la Cruz Disla, conductor del vehículo en que viajaban.
Manolo salió de la cárcel el 26 de julio de 1961, casi dos meses después que fuera asesinado Trujillo, e inmediatamente comenzó los trabajos para constituir formal y públicamente la Agrupación Política 14 de Junio, resultando designado como Presidente en la Asamblea General, celebrada el 30 de julio de 1961.
Tavárez Justo recorrió todo el país haciendo gala de una vibrante oratoria, para comunicar la política y la orientación de su agrupación que intentaba cambiar las estructuras políticas y económicas existentes. Participó activamente en la lucha contra el gobierno transitorio que después de la muerte de Trujillo encabezó el Dr. Joaquín Balaguer Ricardo, manteniendo también una oposición radical al gobierno del Consejo de Estado.
En su calidad de líder del 14 de Junio, proclamó la abstención de su partido en las elecciones nacionales del 20 de diciembre de 1962 que culminaron con la elección del Prof. Juan Bosch Gabiño como Presidente de la República y, posteriormente manifestó: "La posición del 14 de junio frente al gobierno la hemos definido como una oposición constructiva y revolucionaria. Hemos dicho que el 14 de Junio respaldará en cualquier momento las medidas revolucionarias del gobierno, y que conjurará todas aquellas que atenten contra los intereses del pueblo." (14 de junio de 1963).
Criticó el gobierno de Bosch porque según entendía, no daba los pasos necesarios para realizar una Reforma Agraria profunda, pero también hizo insistentes llamados de alerta contra los planes conspirativos que se desarrollaban contra el gobierno.
Consumado el Golpe de Estado contra el gobierno del Prof. Bosch, se desata una persecución policial que lo obliga a vivir en la clandestinidad. El 28 de noviembre de 1963 Manolo Tavárez encabezó como Comandante Supremo una insurrección armada, ubicándose en el Frente Guerrillero de Manaclas.
El 21 de diciembre de 1963 murió asesinado en Manaclas. Los voceros del gobierno declararon que murió en un enfrentamiento a tiros con tropas antiguerrilleras pero tanto sobrevivientes de la lucha, como familiares de Tavárez Justo, aseguran que fue fusilado después que se entregó a los militares.
Su pensamiento político se conserva en discursos pronunciados en concentraciones públicas donde planteó insistentemente la necesidad de una Revolución de Liberación Nacional en República Dominicana. Con su muerte, el movimiento de izquierda dominicano perdió al líder de mayor arraigo en el seno del pueblo.
Después de la Revolución Constitucionalista de abril de 1965, el partido que dirigió Manuel Aurelio Tavárez Justo atravesó por luchas internas entre diversas tendencias y terminó fraccionándose.
Sobreviven a Manolo y Minerva sus hijos Manuel y Minú Tavárez Mirabal.
Texto tomado de http://www.terra.com
sábado, 26 de septiembre de 2009
Hace 46 años fue derrocado Bosch y eliminado el ensayo de democracia
SANTO DOMINGO, DN.- Este viernes, 25 de septiembre, se cumplen 46 años del derrocamiento del presidente Juan Bosch.
Bosch, un intelectual que se había marchado al exilio y vivió en Venezuela y Cuba, impulsó reformas políticas y económicas, auspiciando la aprobación de una Constitución liberal.
dolos a comprar equipos costosos para ganar comisiones ocultas; la libertad de participación para todas las ideologías y partidos (incluso los comunistas), el intento de reforma agraria, más las leyes laborales con tendencia a proteger los derechos de los obreros, terminaron por dar la excusa que necesitaban los conspiradores.De inmediato se desató una fuerte represión contra los políticos y ciudadanos en general de mentalidad liberal.
El LISTÍN ante el golpe de Estado al profesor Bosch
| Sábado 26 de Septiembre del 2009, actualizado 1:58 AM |
| El LISTÍN ante el golpe de Estado al profesor Bosch |
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Veganos de la raza inmortal
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Veganos de la raza inmortal
Viernes, 19 de Junio de 2009 17:46 César Arturo Abréu F.
Enrique jiménez moya
La Concepción de La Vega, desde siempre gentil y estudiosa, se ha caracterizado por haber aportado al espíritu de la nacionalidad dominicana, derroteros de luz y recios puntales donde afianzar su destino. El sacrificio e inmolación de muchos de sus hijos en los campos de batalla, ha sido uno de esos puntales.
En esta oportunidad, deseamos destacar los nombres de los veganos que participaron en la Gesta Gloriosa del 14 de Junio del 1959, acontecimiento que catalizó la caída del tirano Rafael L. Trujillo, propiciando así que nuestra Patria retomara el camino que le habían trazado Duarte y los demás forjadores de la dominicanidad.
Esta gesta consistió en dos expediciones armadas que llegaron al país procedente de Cuba: una por vía aérea a Constanza, a las 6:25 de la tarde del domingo 14 de junio del 1959; la otra por vía marítima, el sábado 20 del mismo mes y año por las playas de Maimón y Estero Hondo. He aquí sus nombres: CONSTANZA
José Antonio Batista Cernuda (Chefito). Tenía 23 años. Comandaba un grupo de 14 hombres luego que se
separó de Jiménez Moya. Fue hecho prisionero y fusilado el 28 de junio cuando se rebeló en Arenoso, El Río. Escribió el Diario de la expedición. Su nombre lo lleva una calle. Leopoldo Jiménez Nouel. De apenas
19 años de edad. Hecho prisionero en El Corocito, Jarabacoa el 22 de junio; llevado a Constanza y posteriormente fusilado. En Jarabacoa, de donde era natural, una tarja indica el lugar donde fue llevado prisionero.
Alcibíades Antonio Tavarez Pekín (Pijín). De origen humilde, oriundo de Soto, La Vega. Hecho prisionero junto a Jiménez Nouel, con quien corrió la misma suerte. Tenía 43 años. La antigua carretera de Soto lleva su nombre.
MAIMÓN Y ESTERO HONDO José Horacio Rodríguez Vásquez. Comandante de los dos desembarcos. Abogado, con especialidad en la Universidad de Harvard. Murió en acción en Maimón cuando una ráfaga de la aviación le hirió de muerte en el costado y en el vientre. Tenía 50 años de edad. Una de las principales
avenidas de La Vega lleva su nombre. Pedro Antonio Jiménez Casado (Pipilo). Desembarcó por Estero Hondo.
Una calle fue designada con su nombre. José Caonabo Lora Baria. Abogado. De 34 años de edad. Vino por Maimón.
Una calle lleva su nombre. Manuel A. Lorenzo Carrasco (Manolo). Nacido en La Vega de padre español Tenía 34 años. Llegó por Estero Hondo. Al ser alcanzado por los soldados que le perseguían de cerca, se inmoló haciendo estallar una granada, matando consigo a sus perseguidores. Permanece desconocido para la mayoría de los veganos. Una calle debería llevar su nombre.
Juan José Mateo Adames. Desembarcó por Maimón. Una calle lleva su nombre.
Eugenio A. Grullón González. Vino por Maimón. Oriundo de El Caimito, La Vega; de 38 años de edad. Había sido oficial de la policía antes de irse al exterior y enrolarse en la expedición.
Se entregó en Laguna Salada con los zapatos rotos. Llevado a la fortaleza San Luís de Santiago, donde fue torturado con un bastón eléctrico. Cuando protestó le dieron un culatazo que le hizo brotar un ojo, que le quedó colgando en el pómulo. Le tomaron una foto que enviaron a Ramfis. Esa misma noche lo estrangularon los miembros del SIM. Espera el reconocimiento de los veganos.
Es importante consignar que los que no murieron en combate fueron salvajemente torturados y asesinados por órdenes de Trujillo. Como puede apreciarse, La Vega aportó once héroes y mártires a la pléyade de la Raza Inmortal, incluyendo a Manlio Bobadilla Matos, quien perdió la vida accidentalmente cuando explotó una granada durante entrenamientos posteriores que se efectuaban en el Campamento San Julián en Madruga, Cuba, tratando de organizar una nueva expedición. Una calle lleva su nombre. En su memoria, dejemos constancia de nuestra gratitud, rememorando estas estrofas del Himno del 14 de Junio: Llegaron llenos de patriotismo, enamorados de un puro ideal, y con su sangre noble prendieron la llama augusta de la Libertad. Su sacrificio, que Dios bendijo
la Patria entera glorificará como homenaje a los valientes que allí cayeron por la libertad.
domingo, 20 de septiembre de 2009
El surgimiento del Movimiento 14 de Junio
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By HSG - Posted on 16 June 2007
El surgimiento del Movimiento 14 de Junio
Con el fin de desencadenar la lucha contra la tiranía trujillista, en la segunda mitad de 1959 se constituyó, en gran parte del territorio dominicano, una organización clandestina que terminó siendo denominada Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Como avance de un estudio general, en este artículo se analiza una de las tantas organizaciones que convergieron como producto de las expediciones de junio de 1959. Junto a la profundización de rasgos generales del Movimiento se advierte la heterogeneidad de sus organizaciones, producto de la diversidad de relaciones sociales en los distintos entornos regionales del país, así como de la fragmentación que se desenvolvían los núcleos conspirativos. Desde el momento en que los documentos son escasísimos, la historia germinal del 14 de Junio solo es factible de realizarse sobre la base de entrevistas, procedimiento que comporta la ventaja de incorporar las motivaciones y consideraciones subjetivas de los protagonistas.
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A lo largo de la dictadura de Trujillo, la ciudad de Puerto Plata era reconocida como arquetipo de la disidencia. Por esto las expediciones desde el exterior procuraban desembarcar en sus cercanías. No fue casual que la única incursión contra Trujillo antes de 1959 se hiciera en la provincia, por Luperón, el 19 de junio de 1949, en base a acuerdos con la organización clandestina denominada Frente Interno, que tenía su principal base en Puerto Plata. En esa ocasión, víctimas de un agente provocador, fueron detectados los dos jefes puertoplateños del Frente Interno, Fernando Suárez y Fernando Spignolio, quienes perecieron después de ser cercados y haber ofrecido heroica resistencia durante toda una noche. En los días subsiguientes, más de veinte de los conjurados fueron asesinados. Un golpe tan demoledor impidió que volvieran a formarse grupos organizados en la ciudad, pero el descontento generalizado se mantenía incólume.
Trujillo reaccionó ante la hostilidad puertoplateña castigando a la ciudad, la cual quedó en un excepcional estado de abandono, casi comparable a los de Monte Cristy y Sánchez. Los importadores eran presionados para que utilizaran los servicios navieros del dictador, que se llevaban a cabo a través de la capital. Por eso, fue desmantelado el Ferrocarril Central y dejaron de llegar al puerto varias líneas de buques, desapareciendo las empresas consignatarias o trasladándose a Santo Domingo. Puerto Plata, empero, seguía considerada "ciudad industrial" por la existencia de unas pocas empresas, como Brugal y Co., la Fábrica Nacional de Fósforos de la familia Ariza, una fábrica de pastas propiedad de norteamericanos y luego la Chocolatera Industrial. Pero, en el fondo, la clase burguesa había sido minimizada a causa de haber sido duramente agredida por Trujillo, que se había apropiado de amplios patrimonios, como fue escandaloso con los de la familia Batlle.La situación era tan especial que la burguesía tenía una posición generalizadamente antitrujillista. El origen de esa actitud es previo a la agresión económica del régimen, y su magnitud inusual se explica precisamente por dicha posición, que cabe situar en parámetros de identidad social, en lo que seguramente intervenían los conceptos sobre la "sociedad de primera." Por supuesto, al igual que en todas partes, los burgueses tenían que simular adscripción al régimen, aunque este no se preocupaba en especial de situarlos en posiciones del aparato público en Puerto Plata.
Pese a tal unanimidad opositora y a tantas agresiones del tirano, la porción prestigiosa de la burguesía se había retraído de toda forma de acción, en virtud de un conservadurismo consustancial, entendible tanto desde el punto de vista de los criterios políticos como de la cautela extrema ante el régimen y ante cualquier acto sedicioso. Así las cosas, el tirano ni se preocupó por estorbar las actividades del Club del Comercio, foco de la "sociedad de primera", que en Puerto Plata tenía uno de los modus operandi más excluyentes del país.
La gran excepción en el antitrujillismo beligerante entre los de primera se encontró en un grupo de notables, profesionales liberales e intelectuales, reconocidos como desafectos, entre quienes sobresalían José Augusto Puig, Pin Pelegrín, Germán Ornes, Rafael del Valle y Carlos Grisolía Poloney. Eran por igual de mentalidad conservadora, pero algunos como Puig trataban de estar en todas las conspiraciones. Este conglomerado de amigos ostentaba una suerte de representación virtual de la generalidad de la población, que no se expresaba, sobre todo de los círculos socialmente prestigiosos.
Se comprende que la base social activa del régimen fuera minúscula, compuesta esencialmente por burócratas de clase media, quienes tenían vedada la participación en los aludidos mecanismos de socialización. Eran unos cuantos carreristas que se tornaban fanáticos al haber accedido a una diputación o a puestos pobremente remunerados en la seccional de la Confederación de Trabajadores y otras agencias gubernamentales. Una parte de los integrantes de estos trujillistas provenían de la masa del pueblo, cuyos rangos mayoritarios son catalogados por los entrevistados como trujillistas, a causa de su ignorancia, con bastante más intensidad por ende en el campo que en la ciudad.
Esto último no tenía nada de raro en el país, aunque en verdad en Puerto Plata ofrecía connotaciones dignas de aclararse. En la ciudad, aunque la base de la oposición activa se hallaba en la precaria clase media, había sectores amplios de los trabajadores imbuidos del antitrujillismo, sobre todo los de cierta tradición urbana y con un mínimo grado de instrucción. En el campo, aunque la inmensa mayoría se reconocía por la adherencia al régimen, los conspiradores siempre contaban con personas de confianza, ya que existían franjas de "desafectos", aun fueran reducidas. Según argumenta Samuel Arias, estos opositores pertenecían a estratos no muy desfavorecidos del campesinado, con un "concepto" que los diferenciaba de los pobres más típicos. Lo interesante es que, con todas las especificaciones de lugar, no eran raros los campesinos y otros pobres dispuestos a correr riesgos; la mayoría opositora, como es lógico, seguía paralizada por el miedo.
En Puerto Plata existían, por ende, las condiciones para que, en el Movimiento 14 de Junio, se diera el caso límite de confluencia simultánea de trabajadores y campesinos junto a burgueses. Esto puede haberse debido a los efectos genéricos del prototipo cibaeño de conexión entre clases sociales, puesto que tendencias similares se encuentran por igual en Monte Cristy y Santiago, en cuanto a trabajadores, o en Moca y Salcedo, a campesinos. Pero debe agregarse como factor crucial la excepcional retroalimentación del espíritu opositor.
Ahora bien, aun en este panorama de oposición de espectro inusual, la formación del 14 de Junio correspondió a jóvenes de clase media, aunque había asimismo algunos de la burguesía. Los promotores se reconocían ante todo por pertenecer a familias irreductibles de enemigos. Era el caso de Fernando Cueto, hijo de Fernando Suárez, líder del Frente Interno, caído en combate como se ha visto. Por lo que refieren los testimonios de Cueto y Juan Carlos Morales, entre los promotores tempranos de lo que vendría a ser la seccional puertoplateña del 14 de Junio, aparte de ellos dos, sobresalieron Germán Silverio, Gerónimo Escaño y Odalís Cepeda.
Es presumible que ellos, que hasta entonces se limitaban a conversar, decidieran activarse a partir del triunfo de Castro en Cuba, tornándose junto a quienes los siguieron, como en todo el país, en partidarios del paradigma revolucionario. Empero, no incorporaban matices ideológicos definidos de ningún tipo. No se consideraban izquierdistas ni tenían noción alguna de marxismo o socialismo. Aspiraban a la caída de la dictadura y al establecimiento de un gobierno democrático, que de acuerdo a Juan Carlos Morales coadyuvara a mejorar la calidad de vida y a insuflar dignidad al pueblo. En tal sentido, los entrevistados perciben retrospectivamente una sólida homogeneidad de su conglomerado. No se habían orientado hacia la izquierda pero tampoco tenían en su seno el equivalente de una oposición conservadora. En vida de Trujillo no se registró ningún debate político o ideológico intestino entre los puertoplateños. Quizá dicha homogeneidad explica que en su buena mayoría se reincorporaran al 14 de Junio cuando pasó a funcionar en la legalidad tras la muerte de Trujillo. En este destino se revela una inclinación izquierdista, tenue y no racionalizada, ya lograda bajo la dictadura, contrastante con la postura de los profesionales notables, quienes pasaron a la larga a constituir el núcleo duro de la Unión Cívica Nacional.
En base al objetivo enunciado, a inicios de 1959, decidieron la creación de una organización dirigida a respaldar la previsible expedición. Para esto se pusieron de acuerdo fundamentalmente Silverio, Cueto y Morales, quienes tomaron las decisiones básicas incorporando a otras personas de confianza con las que venían conversando acerca de dicho propósito. Ante todo determinaron el material humano con el cual trabajarían, desechando la idea de conquistar a los notables, suponiendo que no aceptarían acompañarlos por considerarlos muchachos inexpertos. Adicionalmente, les interesaba en especial reclutar a quienes estuvieran en disposición de empuñar las armas al margen de ubicación social, nivel educativo o cualquier otro indicador, a no ser el de la edad: no debían ser maduros, pero tampoco demasiado jóvenes, ya que estos últimos podían cometer indiscreciones.Antes de proceder a la formación de la organización, se constituyeron como comité de dirección, organismo en el cual integraron al doctor Antonio Vásquez y a Rafael Arzeno, dos de los pocos de mayor edad y de cierta prestancia social en el colectivo. No había jerarquías internas ni posiciones en dicho comité, aunque más adelante designaron a Silverio como "representante", ya que como universitario tenía mayor libertad de movimiento por el país, sin levantar sospechas. La incorporación de Vásquez y Arzeno no subsanó el hecho de que tuvieran un menor grado de involucramiento en las tareas prácticas, lo que no deja de constituir una señal sobre la fisonomía juvenil del colectivo.
En los primeros meses de 1959, a secuela de las iniciativas de este comité, quedaron estructurados varios grupos de acción de la organización clandestina. Se formaban por instancias del comité, el cual designaba al responsable y este entonces procedía a integrar a la gente de confianza, para en lo adelante operar con cierta autonomía. En esos meses quedaron formados los siguientes grupos:
-El dirigido por Odalís Cepeda, que incluía trabajadores de la Chocolatera Industrial. Este grupo estaba considerado muy sólido y tenía asignada tareas de sabotaje.
-El del Ingenio Monte Llano, cuyo responsable era Leonardo del Valle, químico en esa empresa. Del Valle es catalogado por sus compañeros como un sujeto de gran seriedad y fue ejecutado en El Nueve, antro de torturas.
-El grupo de Sosúa, que tenía por coordinador al doctor Alejo Martínez, uno de los luchadores más firmes de la provincia. Se reunía donde Victoria Vda. Arzeno. Martínez fue asesinado en un incidente callejero durante la lucha contra los remanentes de la dictadura, a mediados de 1961.
-El grupo de Imbert o Bajabonico, dirigido por el doctor Virgilio Reyes.
-El de la zona baja de la ciudad, dirigido por Félix Lahoz, uno de los escasos integrantes del Frente Interno de los años cuarenta que se insertó en el 14 de Junio.
-El colectivo de mujeres, bajo el control directo del comité y específicamente de Fernando Cueto. Tenían las damas por encomienda conseguir dinero y medicinas y confeccionar mochilas para la proyectada guerrilla. Se encontraban ahí, entre otras, Aída Arzeno, Ana Valverde Vda. Leroux, Argentina Capobianco, Italia Villalón, Elena Abréu, Carmen Jane Bogaert de Heinsen y Miriam Morales.Más adelante, en la segunda mitad del año, se conformaron nuevos grupos, entre los que, aparentemente, sobresalieron tres, cuyas ubicaciones en parajes montañosos revelan la prioridad que se pasó a conceder a la guerrilla:
-El de Yásica, dirigido por Jesús María Alvarez (Boyoyo), que tenía la encomienda de conseguir los contactos que permitieran el levantamiento guerrillero, por lo que constaba de campesinos.
-El de Luperón, dirigido por un apellido Vargas, en que también había campesinos.
-El grupo de El Mamey, también uno de los más sólidos, dirigido por unos mellizos primos de Luis Gómez.
El ideal era que cada grupo operase como una unidad operativa con fines insurreccionales. Por eso no debían ser muy pequeños ni muy grandes, esto último por el peligro del espionaje. Quizá el promedio de integrantes de cada grupo era de unos diez integrantes; no obstante no había un número fijo, ya que no respondían a una estructura al estilo de La Trinitaria, como pensaron los agentes del Servicio de Inteligencia Militar, que erradamente extrapolaron la directriz en otras organizaciones. No había un criterio organizativo definido, dada la inexperiencia, operando de acuerdo a la fuerza de la inercia y de las circunstancias momentáneas. El grupo era más bien una unidad de combate, que no se reunía en plenaria, a no ser raramente, y que dependía por completo de las orientaciones de los responsables o de dos o tres de los más constantes, al tiempo que estos se subordinaban por completo al comité.
Llama la atención que los grupos estuvieran localizados fuera de la ciudad, con excepción de los dirigidos por Cepeda y Lahoz y el de las mujeres. Se infiere de ahí que el resto de personas estaban relacionadas por vínculos personales, pues varios de los presos en enero de 1960 residían en la ciudad.
Logrado el nivel referido de organización, se plantearon los objetivos, destacándose una serie de acciones de sabotaje. Fue una preocupación constante proveerse de armas cortas, a fin de tener un medio de protección cuando se realizasen dichos operativos. Al efecto, algunos de los más beligerantes hicieron rudimentarios ejercicios de entrenamiento militar en una residencia suburbana; ahí se destacaba Gerónimo Escaño, ex-militar, de valentía a toda prueba y de gran disposición al combate, al grado que pereció en el levantamiento guerrillero de noviembre de 1963.
Con esos antecedentes, fue casi por ósmosis que el colectivo puertoplateño se sumó al resto del movimiento nacional en gestación, a partir del contacto establecido por Juanchi Moliné, nativo de la ciudad y amigo de varios de los miembros del comité. Tras un contacto preliminar, hacia el mes de septiembre, se determinó la visita a Puerto Plata de Manolo Tavárez, principal organizador a escala nacional, acompañado de Cayeyo Grisanty, coordinador de Santiago, y de Leandro Guzmán. Tras ello, se selló el acuerdo tomado en el comité de Puerto Plata de sumarse a los trabajos nacionales. Los contenidos políticos que fueron planteándose en lo adelante contribuyeron a solidificar esta integración, como la adopción del programa de los exilados del Movimiento de Liberación Dominicana.
(¯`·.¸¸.·.Quisqueya la bella,tierra de mis amores.·.¸¸.·´¯)
Discurso de Manuel Tavárez Justo en el Parque Colón de la Ciudad Capital
Discurso de Manuel Tavárez Justo en el Parque Colón de la Ciudad Capital
Fecha: 1961 09 14
Grupo: Movimiento Revolucionario 14 de Junio (1J4)
País: Rep. Dominicana
Categoria : Comunicado
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DISCURSO PRONUNCIADO EN EL ACTO CELEBRADO POR EL 14 DE JUNIO EN EL PARQUE COLÓN DE LA CIUDAD CAPITAL
14 de septiembre de 1961
Querido pueblo Dominicano:
El período histórico que a partir del 30 de mayo de este año se inicia para el pueblo dominicano, puede ser decisivo. De los hombres dignos, serios y honrados de este pueblo, que han asumido la responsabilidad de orientarlo, depende el veredicto de la Historia: LIBRES O ESCLAVOS. No queda otra alternativa.
La Agrupación Política 14 de Junio, consciente de la gravedad de este momento en la vida nacional, jura de pie ante Dios, ante la historia y ante el pueblo dominicano, su compromiso con las presentes y futuras generaciones del país de ser: ¡LIBRES O MORIR!
Libres sobre una tierra libre y soberana, ¡hermoso ideal jamás alcanzado por el pueblo dominicano! Ni siquiera en los paréntesis de nuestra historia política, creados entre el paso de una dictadura militar a otra; porque si bien adquiríamos momentáneamente el ejercicio de nuestros más elementales derechos: libertad de expresión, libertad de asociación, entre otros, permanecíamos como permanecemos aún, siendo esclavos del hambre, de la miseria económica, del desempleo, de los privilegios, de los latifundios, de los monopolios comerciales e industriales, de la ignorancia.
Esclavos en cuerpo, alma, inteligencia y espíritu, sobre una tierra que cuando no era de unos cuantos de entre nosotros mismos, era esclava de España, era esclava de Francia, era esclava de Haití, era esclava de Norteamérica.
¡Oh, Quisqueya! Por esas trágicas peculiaridades de tu destino histórico, alguien con propiedad te llamó una vez y te llama todavía: “La Viña de Nabot”. Porque sobre tu suelo se han desatado en nefasto contubernio, todas las fuerzas negativas y reaccionarias, en pos de las riquezas de tus entrañas, de tus bosques, de tus montañas, de tus valles, de tus ríos, saqueándolo todo, profanándolo todo y abonando con la carne y la sangre de tus hijos mártires, que caballeros del deber y del ideal han sabido defenderte, cada pulgada de tierra bendita y fascinante. Fuerzas negativas y reaccionarias, he dicho y debo explicarlas, para que se me entienda bien. Ya que la presencia del 14 de Junio en una tribuna política no tiene otro objetivo que orientar, que educar, que instruir al pueblo, para que al través de un diálogo franco, sencillo y claro, lleno de verdad, que brota emocionado del fondo del corazón, porque nace de la profunda convicción de que sólo al través de esta larga conversación de hermanos podremos entendemos bien, identificarnos más, y estar cada vez más cerca, cada vez más fuertes, para emprender unidos para siempre, sin vacilaciones, sin desconfianzas y sin temores, el camino de la lucha política que habrá de conducimos a la meta soñada por todos: la redención del pueblo dominicano, por la definitiva liberación de los males que vienen condicionando su destino histórico.
Las fuerzas negativas y reaccionarias de este país, como en todas partes, están representadas por el poder político, económico y militar, detentado por un grupo de familias que desde el inicio de nuestra historia colonial, con distintos nombres y apellidos, vienen explotando inmisericordemente al pueblo dominicano. Y para el logro de fines tan repugnantes a la conciencia moral cristiana, han empleado todos los métodos científicos del engaño y la opresión: la interpretación torcida de bulas papales; de mercedes; encomiendas; capitulaciones; constituciones; leyes electorales; supresión de los derechos del ciudadano; práctica del terror psicológico; coacciones económicas; prisiones arbitrarias: torturas, y crímenes en las calles y en la plaza pública, en el mitin y en los hogares.
Por el Poder económico y su medio de acción, el poder político, con su secuela de grandes mansiones residenciales; inmensas fincas agrícolas o ganaderas; privilegios sociales; fastuosidad estúpida en las costumbres; vanidad; lujos y pasiones desenfrenadas que sólo son posibles por la posesión de inmensas riquezas, esclavizó y exterminó el coloso imperio español a nuestra raza indígena. La matanza de Jaragua; el asesinato brutal de Anacaona; las crónicas del padre Las Casas, y la heroica epopeya libertadora de Enriquillo, hablan elocuentemente.
Por esos bastardos intereses, desataron las fuerzas negativas y reaccionarias haitianas, su poder militar contra el pueblo dominicano y sus riquezas; por esos bastardos intereses desgobernaron Santana, Báez, Heureaux, nuevamente España, la ocupación militar americana; y por esos bastardos intereses desgobernó 31 años al pueblo dominicano el más funesto y cruel de todos los tiranos. Ese régimen que todavía proyecta amenazadoramente su sombra por medio de aquellos herederos del oscurantismo de antaño, que se resisten tercamente a aceptar el más leve paso democrático al pueblo, no existía por razón propia. Existía porque era la consecuencia de todos los procesos históricos precarios que había vivido nuestra Patria; porque era un accidente natural en la Historia de Santo Domingo, el resultado del absolutismo en lo político, en lo económico y en lo social en nuestro medio.
Porque, señores, somos un país agrario, semifeudal, atrasado económica, política y socialmente, en el que predominan las formas más atrasadas de producción y de vida, tanto en la ciudad como en el campo. La permanencia durante los últimos 31 años de esta realidad sin modificaciones estructurales profundas, constituye la prueba más concluyente de la incapacidad del régimen para promover un cambio progresista en las condiciones económicas y sociales del país.
Somos consecuencia y frustración de la revolución democrática de mediados del siglo pasado: ESTRUCTURA ECONOMICA Y DESARROLLO SOCIAL DE TIPO FEUDAL. Los ideales de Duarte, Sánchez y Mella se quedaron en nuestra Constitución, como esperanza irrealizada, como un sueño imposible, como letra muerta. Paralelo al feudalismo agrario nos convierten en zona productora de materias primas, campo de inversiones coloniales, mercado de mano de obra barata,
Nuestro problema agrario, es fácilmente comprensible si nos detenemos a mirar el cuadro esquemático de las fuerzas productivas de la Nación en el campo, y ese hambre sudoroso que arranca a la madre naturaleza su sustento, laborando en los surcos de nuestros valles, jaldas y laderas; ese hombre que no es otro que el campesino dominicano.
El cuadro esquemático de las fuerzas productivas a que me he referido, se caracteriza:
a) Por el gran predominio de la explotación minifundio (conuco) cultivada por la familia campesina pobre, con tierra poco productiva, generalmente situada fuera de las vías de comunicación, con ausencia completa de ganado de labor e instrumentos de labranza rudimentarios, cuya reducida producción es destinada exclusivamente al consumo familiar.
b) Por el desarrollo del pequeño agricultor, que emplea métodos rudimentarios de labranza, cuya simple producción es destinada principalmente a las ciudades cercanas;
c) Por el casi inexistente desarrollo de la industria rural, con pequeños o sin ninguna inversión de capital, falta de organización y ausencia de instalaciones, equipos y técnicas avanzadas, cuya producción consumen los mercados urbanos.
d) Por el fortalecimiento de la gran propiedad con relacionada de producción y vida semifeudal (latifundio); y
e) Por el desarrollo de la gran explotación capitalista de cultivo más o menos intenso en tierras fértiles que utiliza equipos y métodos modernos para su explotación (maquinaria agrícola, transporte, abonos industriales) y que se nutre del despojo de los pequeños propietarios y campesinos pobres, cuya producción es destinada a la exportación y en menor escala, al consumo de los mercados urbanos, principalmente los productos de ganadería y sus derivados.
En lo que se refiere a aquel hombre sudoroso y trabajador que existe, aunque no vive plenamente en nuestros campos, daremos algunas cifras tomadas de las publicaciones de la Dirección General de Estadística y Censos, correspondientes al año 1950, toda vez que el Censo de 1960 no merece ningún crédito a las personas sensatas de este país.
La población urbana es de 508,508 habitantes, y la rural, de 1,627,464, o sea que el 75 por ciento de nuestra población labora en el campo.
De estos totales de personas físicas, sólo un 31 por ciento realiza una actividad económica mal determinada. De ahí que el ingreso nacional, la productividad social, el poder adquisitivo de las masas, la adquisición de bienes y servicios, la capacidad del mercado interno, la capitalización, y en general el progreso económico y el nivel de vida de la población tiene que ser necesariamente bajo e insignificante.
El hambre endémica, la miseria crónica y la desesperación tradicional de la mayoría de nuestro pueblo es, desde luego, el resultado de esta agobiante realidad en que vive el país desde la época del coloniaje, agravada aún más durante el imperio de la dictadura trujillista, incapaz de promover cambios progresistas y definitivos en la realidad dominicana.
De ahí que de un millón y medio de habitantes de nuestras zonas rurales, sólo trabaja alrededor de medio millón de personas y en actividades mal determinadas, lo que da como resultado que, de los ya escasos habitantes de zonas rurales que trabajan, apenas una ínfima cantidad reciba remuneración misérrima por el esfuerzo que realiza, o lo que es lo mismo, el 77 por ciento de nuestros trabajadores rurales no gana dinero, en tanto que sólo el 23 por ciento percibe paga por su labor.
De este 23 por ciento de trabajadores rurales que reciben paga por sus labores, las tres quintas partes son personas menores de 14 años, y de este último total, alrededor de la tercera parte resultan ser niños menores de diez años, que trabajan como esclavos en el campo dominicano; que no van a la escuela, que no pueden comer tres veces por día, que van con su sola presencia por nuestros campos mostrando su miseria y su ignorancia.
La gran masa de nuestros campesinos pobres, hombres, niños, mujeres, jóvenes y ancianos. acosados por el desempleo, por el hambre y la miseria fisiológica, constituye una población flotante; seminómada dentro del medio rural, que emigra permanentemente hacia las ciudades o deambula de una región a otra, perseguido por todo tipo de calamidades, empleado temporalmente como peón de los latifundios y haciendas, devengando salarios en especies, subsistiendo bajo un régimen forzado de subalimentación crónica, consumiendo dietas bárbaras, esclavizado, en un estado físico!: mental desesperante, al nivel de las bestias y las alimañas. cantidad de mano de obra barata o gratuita, que mantiene en el campo dominicano un verdadero estado de servidumbre y esclavismo.
La abrumadora mayoría de nuestros campesinos conuqueros los peones agrícolas que trabajan en los grandes latifundios, viven en un nivel mediato al hambre negra. endémica, con una dieta inadecuada a base de alimentos de senda clase, de bajo poder nutritivo, consistente en la simple recolección de productos naturales, el consumo de tubérculos, raíces v resinas vegetales, de la caza y de la pesca, hierbas innumerables y otros suministros de igual calidad y procedencia, que sirven de alimento a hombres y a bestias.
La vivienda en nuestros campos permanece igual que en la época precolombina: ranchos inmundos, hacinamiento y promiscuidad; sin carreteras ni comunicaciones. Estos ranchos, con pisos de tierra apisonada, apretujados de paja y de cañas bravas, tienen por dentro catres, hamacas, enseres rudimentarios y sillas rústicas en algunos casos, y todo lo demás que conocemos.
Estos ranchos, repito, son criaderos de vectores, parásitos y enfermedades flagelantes, que como resultante de toda esta tragedia colectiva en que vive nuestro campesinado, determinan el porcentaje de mortalidad infantil y adulta de nuestras zonas rurales, sea el más alto en América.
Esas muertes se condensan en el siguiente dato: de 1943 a 1946, de 62,622 defunciones en el campo, 31,119 fueron niños de uno a diez años de edad. Las causas principales del 50 por ciento de esas defunciones son las enfermedades. El veinte por ciento del campesino fenecido murió de paludismo, el 13 por ciento de tuberculosis, y el resto por desnutrición.
Todo cuanto acabamos de decir y muchos otros aspectos más de la vida en nuestras zonas rurales, en cuya exposición pasaríamos días enteros, ponen en evidencia el patético desequilibrio social entre el campesinado y los privilegiados, por todo lo cual es imperiosa la necesidad de una Reforma Agraria profunda, técnicamente realizada, concebida con amplio criterio económico y social, encuadrada dentro del desarrollo general de la Revolución Democrática y de la Independencia del país, que hará posible rescatar al campesino dominicano de su estado actual de servidumbre, y darle todo lo que durante siglos le ha sido negado por la injusticia social, restableciendo así el equilibrio social de todas las partes que integran la estructura de nuestra sociedad, como único medio de evitar la violencia y el caos. Porque cuando en lo social una parte se hipertrofia a expensas de las otras, la unidad social y sus funciones se alteran y las relaciones normales tórnanse desatinadas y funestas. Ya que toda violencia social es un efecto de causa, y sólo puede suprimirse reparando el desequilibrio que la engendra.
Oponer la violencia a la violencia puede ser un mal necesario, pero es transitoriamente una agravación del mal. Sólo puede ser un bien si de ella surge un nuevo estado de equilibrio fundado en mayor justicia. Si bien es cierto que hay naciones pobres y épocas de pobreza que nadie puede prevenir ni evitar, no es menos cierto también que la miseria de una sola clase o de varias clases, nacen del desequilibrio interno de la economía de las naciones, porque es una desproporción entre las funciones ejercitadas y las recompensas recibidas. El hambre de algunos es injusta cuando otros ostentan opulencia, y lo es más si, como es frecuente, ella recae en los que trabajan para mantener en la ociosidad a los que no la sufren.
Este estado de cosas, querido pueblo que me escuchas, sólo podrá extinguirse promoviendo las causas que lo han producido, y poniendo en su lugar la justicia como fundamento de la ética social, la verdad como base de la cultura colectiva y el trabajo honesto como primera condición de mérito.
El privilegio, el egoísmo, el desempleo, la injusticia y la superstición son los enemigos de la paz social.
Penetrado y condicionado por estas verdades incontrastables, las necesidades de remover el pasado y las causas que han producido este estado social de desequilibrio parcialmente referido, para evitar que la combinación de valores que él originó resulte de imposible reproducción en el futuro, surgió en la clandestinidad el Movimiento 14 de Junio, como una organización política que agrupó en su seno representativos de las distintas actividades de la vida nacional, plenamente identificados en un ideario político, social, económico y cristiano, de carácter eminentemente insurreccional, revolucionario y nacionalista, que propugnaba por el ideal de Libertad y justicia social.
Pero, desafortunadamente, nuestra actividad resultó frenada en su marcha por la detención y largas prisiones de cuantos compartíamos este ideal de Libertad bien entendida. Tortura y muertes, coacciones económicas, atropellos morales y materiales, sufrimientos indecibles, y toda esa enorme montaña de padecimientos inenarrables que sabe el pueblo, no pudieron ni podrán apartarnos de nuestro ideal de Libertad Absoluta, de Libertad o Muerte.
Superada esa etapa, la de la clandestinidad, por el hecho del 30 de mayo, el pasado Movimiento 14 de Junio, fiel a su carácter de entidad política, fiel a su postura definida ante otros organismos, leal a sus postulados ideológicos surge públicamente a la vida política dominicana, como la AGRUPACION POLITICA 14 DE JUNIO, en la Asamblea general de delegados celebrada el 30 de julio pasado en esta capital, para iniciar la lucha pública, acogiéndonos a las garantías ofrecidas por el gobierno.
Pero ese clima propicio no existe. Ha sido convertido por el gobierno en una farsa macabra, como lo demuestran los repetidos atropellos en esta misma calle de El Conde; la muerte en sus hogares de Sosúa del doctor Alejo Martínez y del compañero Pedro Clisante; el asesinato a mansalva en Ocoa de José Tomás Díaz; las muertes de Erasmo Bermúdez Espaillat y Fausto Jiménez Guzmán en Santiago y de Pedro García Monclús, y Marino Guzmán Abréu, en Moca; el bárbaro ametrallamiento de la ciudadanía indefensa en la explanada del puente Juan Pablo Duarte, que culminó con la muerte de nuestros inolvidables compañeros doctor Víctor Rafael Estrella Liz y Manuel Martínez Cabrera; la detención en masa de dirigentes y miembros de Unión Cívica Nacional y del 14 de Junio en el pasado mes de agosto; el asalto nocturno a los locales de las oficinas de las distintas agrupaciones políticas, con su secuela de robos y destrucción de equipos y documentos; las coacciones económicas desatadas contra los empleados públicos y privados simpatizantes; el terror, la coacción económica y la campaña de mentiras desatadas contra los sectores mayoritarios de nuestra población campesina; la expulsión de un número de connotados luchadores contra el régimen, con el pretexto de que profesan ideas extremistas; la deportación de pacíficos comerciantes españoles bajo inculpación antojadiza de intervención en la política doméstica: encarcelamiento de otros comerciantes en Santiago, por unirse al dolor del pueblo en que conviven, y la existencia de una trabazón legal caracterizada por nuestra Constitución y nuestra Ley Electoral vigentes, productos maduros de un estado de tiranía, violencia y perturbación profunda de toda índole, que deben ser objeto de fundamentales reformas para adaptarlas a las necesidades del pueblo dominicano, ya que nuestra primera Constitución de 1844, aunque mezcló instituciones de regímenes políticos evolucionados, no supo adaptarlos a nuestro medio ambiente típico, y en rigor hizo más obra de copia de sistemas de derecho público que de verdadera adecuación sociológica, conforme a la idiosincracia del pueblo dominicano. Por ende, no causa sorpresa que la principal amenaza a la estabilidad de un gobierno democrático y ordenado, hoy en día, sea el desdén extremado a la autoridad constitucional. En pocas palabras, para el común de los dominicanos, el gobierno constitucional es una frase vacía, huérfana de sentido práctico.
Nuestra Constitución ha sido cambiada innumerables veces, para satisfacer las aspiraciones egoístas del individuo o del partido en el Poder, jamás ha sido enmendada en interés del pueblo en general.
En vez de ser respetada como la carta sagrada de las libertades del pueblo, la Constitución dominicana ha sido considerada como fuente legítima de ventajas para el partido o para el hombre en el poder; de ahí que haya sido modificada a intérvalos tan frecuentes y sin la debida reflexión y consideración, sino solamente para satisfacer los deseos de la conveniencia de aquellos que la propusieron o impusieron. Mientras no llegue el día en que quede abolido el sistema actual que permite que la Constitución dominicana sea enmendada o reemplazada nuevamente a instancias del Congreso, o el Poder Ejecutivo, no podrá existir ninguna garantía positiva de estabilidad. La misma facilidad con que se puede enmendar la Constitución estimula el mal señalado. La única esperanza de remediar este mal fundamental estriba en la posibilidad de que con el aumento de la prosperidad y de la difusión de la educación cívica, el mismo pueblo dominicano llegue a negarse a permitir que los directores de las Agrupaciones Políticas antepongan sus ventajas inmediatas a los intereses de la Nación, o en la adopción de un sistema en el cual se requiera el lapso de cierto número de años, antes de que pueda proponerse al Congreso Nacional ninguna enmienda, ni que ésta sea incorporada a la Constitución ni por una Asamblea Constituyente. Esta es una de nuestras principales necesidades para hacer posible la existencia de un clima propicio a la lucha cívico-política.
Otra de nuestras imperiosas necesidades es la de revisar el procedimiento electoral para que garantice a cada votante del país, la seguridad de que su voto para escoger el gobierno que ha de regirlo sea libremente depositado y finalmente computado. La Agrupación Política 14 de Junio cumple con el deber de informar al pueblo que optemperando a una solicitud de la Comisión Técnica de la Organización de Estados Americanos, ha preparado y depositado un memorándum en el cual hacemos un estudio exhaustivo de estas materias, en que planteamos todas IJS medidas y reformas necesarias que son a nuestro juicio procedentes para hacer posible que al través de la lucha política se llegue al proceso electoral.
Pero no obstante todo esto, la Agrupación Política 14 de Junio no va a cruzarse de brazos, como quizás consideren oportuno nuestros solapados enemigos. No... Tenemos el derecho y el deber de organizamos, de capacitarnos, para poder ofrecer al pueblo dominicano, cada día que pasa, una labor más eficaz y constructiva, para fortalecernos más y fortalecer más al pueblo dominicano en su decidida lucha a muerte contra la tiranía. Este pueblo sufrido, que espera que sus hermanos de América, y en especial, de los organismos Internacionales con poder moral suficiente para detener la barbarie organizada, la ayuda sin reservas en su lucha y el mantenimiento o elevación de las sanciones económicas a que está sometido el gobierno delincuente de este País. Hermanos en el ideal y en la Patria:
Habéis venido a escucharnos y a compartir con nosotros este memorable instante en que el 14 de Junio levanta su voz para clamar por la verdad, por la justicia social, por la paz verdadera sin torturas ni muertes. El 14 de Junio os lo agradece de corazón y este mismo diálogo de hermanos que estamos sosteniendo, nos impulsa y nos obliga a redoblar nuestros esfuerzos para continuar decididamente en esta lucha patriótica en que estamos empeñados.
Dios, el Supremo Hacedor de Todo lo Creado, es nuestro más fiel testigo.
Dominicanos:
Seremos libres, absolutamente libres, sobre una tierra libre y soberana. Por esto mantendremos firmemente nuestra lucha, y por ello estamos y estaremos prestos a entregar nuestras vidas si fuera necesario.
No queda otra alternativa: LIBERTAD O MUERTE...!
Muchas gracias,
DR. MANUEL A. TAVÁREZ JUSTO
domingo, 13 de septiembre de 2009
El Movimiento 14 de Junio en Puerto Plata
El Movimiento 14 de Junio en Puerto Plata
Martes, 21 de Octubre de 2008
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El Movimiento 14 de Junio en Puerto Plata
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El primer asesinato de la Era de Trujillo en el año 1930, sucedió en Sosúa, Puerto Plata; lo fue el agricultor José Joaquín Pelegrín (a) Culula.
Los puertoplateños que siempre se opusieron y en donde existieron más opositores a Trujillo fue en Puerto Plata, como fueron: Rufino Martínez, José Ramón Kingsley, Fernando Suárez, Fernando Spignolio, Félix La Hoz, los hermanos Dr. Rafael y Dr. Antonio Vásquez Paredes (a) Toño, Dr. José Augusto Puig Ortiz, Lic. Armando Rodríguez Victoria, Lic. Amiro Pérez Torres, Germán Ornes S., César Alejandro Kingsley, doña Ana Valverde de Leroux, Rafael del Valle, Carlos Grisolía Poloney, Miguel Angel Pelegrín (a) Pin, ex mayor Segundo Imbert Barrera, y otros.
El connotado historiador y actual Director General del Archivo General de la Nación, doctor Roberto Cassá, ha dicho al respecto: "Puerto Plata. Esta ciudad era reconocida comúnmente como un bastión del antitrujillismo, lo que explica que las expediciones desde el exterior procurasen desembarcar en sus cercanías. No fue casual que la única incursión contra Trujillo antes de 1959-la expedición por Luperón el 19 de junio de 1949- se hiciera en la provincia, sobre la base de acuerdos con la organización clandestina denominada Frente Interno, que tenía su principal foco en Puerto Plata. En esa ocasión víctimas de un agente provocador fueron detectados los dos jefes puertoplateños del Frente Interno, Fernando Suárez y Fernando Spignolio, quienes perecieron después de ser cercados y haber ofrecido heroica resistencia durante una noche. En los días subsiguientes más de veinte de los conjurados fueron asesinados.
Un golpe tan demoledor impidió que volvieran a formarse grupos organizados en la ciudad, pero el descontento se mantuvo incólume".
"Trujillo reaccionó ante la hostilidad puertoplateña castigando a la ciudad, la cual quedó en un excepcional estado de abandono, casi comparable al de Monte Cristi y Sánchez. Los importadores eran presionados para que utilizaran los servicios del dictador, que se llevaban a cabo a través de la capital. Por eso, fue desmantelado el Ferrocarril Central y varias líneas de buques dejaron de llegar al puerto, desapareciendo las empresas consignatarias o trasladándose a Santo Domingo. Puerto Plata, empero, seguía considerada "ciudad industrial" por la existencia de unas pocas empresas como Brugal y Co., la Fábrica Nacional de Fósforo de la familia Ariza, una fábrica de pastas propiedad de norteamericanos y luego la Chocolatera Industrial". (Los orígenes del Movimiento 14 de Junio. La izquierda dominicana I. Santo Domingo, Editora Universitaria, de la UASD, 1999, página 166).
Algunos de éstos se involucraron en el Frente Interno de Puerto Plata, que apoyaría la Invasión de Luperón en 1949, en la misma vinieron los puertoplateños: Dr. Horacio Julio Ornes C. (sobrevivió), ingeniero Hugo José Kunhardt G. (murió) y Miguel Angel Feliú Arzeno (sobrevivió y en vino en 1959 y allí murió). La gran mayoría de los mismos fueron asesinados: como fueron: Fernando Spignolio, Fernando Suárez, Félix La Hoz (cayó preso y posteriormente lo libertaron), Miguel Polanco, Pedro Borrero, Moisés Suárez, los hermanos Negro y Ramón Sarita, Tomás Diloné, Carlos Daniel Ramírez, Ramón Fernández, los hermanos Antonio y Fernando Inoa Daniel y otros. El 10 de enero de 1960, en la finca de Carlos Bogaert Domínguez, ubicada en Valverde, de Mao, quedó formado el Movimiento Revolucionario 14 de Junio, en recordación a la fecha en que se produjo el desembarco aéreo en Constanza, con los expedicionarios que vinieron desde Cuba a luchar en contra de la oprobiosa dictadura de Rafael Leonidas Trujillo Molina.
Roberto Cassá ha acotado: "Hasta donde se ha podido establecer, a la reunión asistieron trece personas: Manuel Tavárez Justo, Minerva Mirabal, Rafael Faxas Canto, Leandro Guzmán, Luis Gómez, Carlos A. Grisanty, Luis Alvarez Pereyra, Dulce Tejada, Ramón A. Rodríguez, Germán Silverio Messón, Julio Escoto Santana, Efraín Dotel y Carlos C. Bogaert" (Los Orígenes del Movimiento 14 de Junio. La Izquierda Dominicana. I, Santo Domingo. Editora Universitaria de la UASD, 1999, página 236).
Quien integró a la gran mayoría de puertoplateños al Movimiento Revolucionario 14 de Junio lo fue el también puertoplateño Juan Moliné Pichardo, que presidía el Movimiento de Santiago de los Caballeros.
Los miembros del Movimiento Revolucionario 14 de Junio en Puerto Plata estuvieron compuestos por Germán Antonio Silverio Messón, Fernando A. Cueto, Rafael O. Silverio Messón (a) Fellito, Juan Carlos Morales Capellá, Dr. Samuel Arias, Miriam Morales (fue la única mujer de Puerto Plata que cayó presa), José Tomás Gómez (a) Abelardo, Félix Gerónimo Escaño Peña (a) Guancho, Pablo Ramos hijo, Leonardo del Valle, Domingo Russo, Dr. Antonio Vásquez Paredes, Odalís Cepeda, Rafael Arzeno Tavárez, Dr. Virgilio Reyes (del Grupo de Imbert), Alejo Martínez (del grupo de Sosúa), Omar Morales, Mirko Morales Capellá (a) Camao, Félix La Hoz, Ana Valverde de Leroux, Aída Arzeno, Argentina Capobianco, Italia Villalón, Elena Abreu, Melecia Victoria, Carmen Jane Bogaert de Heinsen, Ing. Rafael A. Báez Pérez (grupo de Sosúa, también estaban Alejo Martínez, César de los Santos, Pedro Clisante), Roberto A. Arzeno R., Juan Cueto, Ramón Mejía, José Joubert, Erlan Mañón Moreno (a) Land, Leonel Jiménez Gordión, y otros tantos.
En el ámbito nacional fueron hechos presos la gran mayoría de sus miembros y dirigentes de dicho movimiento, encabezados por sus dos principales líderes: Manolo Tavárez Justo y Minerva Mirabal Reyes.
De ese grupo, cayó preso el ingeniero César de los Santos Almonte, en compañía del ingeniero Rafael Báez Reyes, Alejo Martínez y Pedro Clisante, en Sosúa, el 21 de enero de 1960. Además, estuvieron presos: Fernando A. Cueto, Juan Carlos Morales C., Alejo Martínez, Pedro Clisante, Miriam Morales, Germán Silverio Mesón, José Tomas Gómez (a) Abelardo, Félix Jerónimo Escaño Peña (a) Guancho, Erland Mañón Moreno, Rafael Silverio Mesón (a) Fellito, Dr. Antonio Vásquez Paredes (a) Toño, Roberto A. Arzeno R., Juan Moliné Pichardo, oficial de la Marina de Guerra; Leonel Jiménez Gordián (desaparecido), Domingo Russo Leonardo del Valle (desapareció), Odalís Cepeda (fue la persona que le prendió candela al Seguro Social, ubicado en la calle 12 de Julio esquina San Felipe y desapareció), todos ellos fueron llevados a la cárcel de La 40, en Santo Domingo, donde fueron salvajemente golpeados y torturados por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), dirigido por Jhonny Abbes García, por ser todos ellos miembros del Movimiento Revolucionario 14 de Junio.
Sobre dicho movimiento se han escrito varios libros e incluyendo memorias de algunos de sus miembros. El libro más importante escrito hasta ahora es: Los orígenes del Movimiento 14 de Junio. La izquierda Dominicana I., de Roberto Cassá. Santo Domingo, Editora Universitaria, 1999, 370 páginas.
Fuente: Juan Ventura/www.hoy.com.do
27 Julio 2007
Grey Coiscou Guzmán, o la enseña verdinegra
PANCARTA
Grey Coiscou Guzmán, o la enseña verdinegra
Raúl Pérez Peña (Bacho) - 9/12/2009
Será sepultada hoy sábado a las 10:00 AM la doctora Grey Coiscou Guzmán, expresión de una época de la mujer dominicana, que siempre mantuvo en alto la enseña verdinegra del Movimiento 14 de Junio.
Es difícil describir la trayectoria de Grey Coiscou, involucrada durante 50 años en los afanes del pueblo dominicano por zafarse de la ignominia y alcanzar un régimen de dignidad social.
Grey fue una mujer polifacética inclinada por distintos géneros artísticos desde su infancia y cultivadora de la literatura, con la poesía como preferida.
Profesional de la Medicina, Grey figura como la “primera mujer dominicana que ejerce la neuropsiquiatría, la paidopsicología, la psiquiatría social (sistema de comunidad terapéutica) y la medicina psicosomática”.
Impartió docencia en la UASD, en la UCE y otros centros, incursionando en la enseñanza de la comunicación social.
“Como reportera del periódico La Nación, bajo la dirección del prestigioso periodista Armando Almánzar, donde publica sus primeros poemas. En 1959 publicó su primer libro de poemas “Raíces”.
Ese fue el año de las expediciones de la Raza Inmortal por Constanza, Maimón y Estero Hondo con el sacudimiento del trujillato y el despertar de una juventud que mostró señales de sus aspiraciones por la libertad y la democracia.
De ahí surgió el Movimiento Clandestino 14 de Junio a cuyas filas se incorporó Grey Coiscou, “en la célula del Dr. Manuel Tejada Florentino y Lourdes Pichardo”.
En las jornadas contra los “remanentes del trujillato”, Grey Coiscou se integró con sus energías y vocación libertaria
La rama femenina del 14 de Junio, la Federación de Mujeres Dominicanas, la asociación de ex presos políticos y otros aglutinamientos contaron en sus filas con Grey Coiscou.
Sumergirse en las luchas de un pueblo subyugado por la intolerancia, obligó a que Grey sufriera el exilio en más de una ocasión, desde donde continuó la lucha y su producción literaria.
La muerte de Grey Coiscou impacta a la Fundación Testimonio, de la cual formó parte, y a todos los su compañeros de generación.
Grey nos dejó “Testimonios, la gavilla luminosa”, una obra que cuenta luchas por los cambios que urge nuestro pueblo.
Juan José Cruz Segura me dice que Grey le expresó hace poco su interés en concluir la edición de nuevos libros.
