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viernes, 7 de mayo de 2010

Causa en Tribunal de Referimiento...

de Hugo Quezada
para unojotacuatro
fecha 7 de mayo de 2010 09:45
asunto Causa en Tribunal de Referimiento...


ocultar detalles 09:45 (hace 2 horas)

Buenos días hermanos...
Ayer jueves pasó una nueva audiencia en el Tribunal de Referimiento de la Tercera Cámara de la Feria.
Se solicita que habida cuenta el Tribunal a pospuesto para agosto venidero la audiencia donde se definirá quien tiene la razón para encabezar la Directiva de la Fundación para el período 2010-2013, se nombre un Secuestrario para manejar las cosas de Testimonio durante ese período de decisión.
Los abogados representantes del Dr. Julio Escoto Santana, presentaron dos documentos preocupantes para la salud de la Institución :
1 - Sesión No. 68 realizada en enero del 2010 por el Dr. Escoto Santana para reafirmar la expulsión de Raúl Pérez Peña (El Bacho).
La última reunión realizada por la Junta Directiva 2007-2010 fue la No. 67, la cual fue abortada por su presidente i el Quórum presente : el Presidente, el Tesorero i Dos Vocales, al no ponerse de acuerdo con los demás integrantes de la misma. Posteriormente el Dr. Escoto prosiguió ilegalmente esta Sesión i expulsó él mismo al Bacho. Nunca fuimos convocados para esa Sesión No. 68, la cual no sólo es subversiva, sino además, irregular, ilegal i sin ninguna validez, ya que no contó con el quórum requerido de por lo menos 4 titulares presentes en la misma.
2 - Una copia de unos Estatutos del 25 de abril sin la carátula de la Fundación i ningún escrito en su portada. Como se sabe los Estatutos vigentes son la 4ta. Edición Modificada del 24 de mayo del 2003, de los cuales existen miles de ejemplares diseminados por todo el país Si se incurre en tratar de falsificar los Estatutos Vigentes, estaríamos en presencia de un acto criminal, lamentable para los que en ello incurran.
Es lamentable toda esta pérdida de tiempo en vez de dedicarlo a una mejor intención por nuestro país. Es lamentable que el Dr. Escoto Santana incista en tratar vanamente de expulsar al Bacho. De acuerdo a nuestros estatutos (Art. 16-b) sólo existe una forma de sancionar a un miembro de la Fundación :

1 - Se presenta una acusación ante la Junta Directiva (con el quórum requerido)
2 - La Junta Directiva en Sesión Extraordinaria (con el quórum requerido) analiza la acusación. Caso de estar de acuerdo envía la misma a la Comisión de Orden i Disciplina (aquí habría otra dificultad ya que el Bacho es el Presidente de esta Comisión por lo que la misma debería debatir en su seno la escogencia de un Presidente Provisional).
3 - La Comisión de Orden i Disciplina convoca el miembro acusado i debate la acusación con éste.
4 - La Comisión de Orden i Disciplina envía a la Junta Directiva su decisión sobre el caso juzgado.
5 - La Junta Directiva analiza la decisión de la Comisión de Orden i Disciplina i en caso de concordar con esta envía por escrito la decisión al miembro juzgado.
6 - Si la decisión de la ´Comisión no complace al miembro juzgado este apelará en primera instancia a la Junta Directiva la decisión de la Comisión de Orden i Disciplina.
7 - La Junta Directiva analizará de nuevo la decisión de la comisión i los alegatos del miembro juzgado.
8 - La Junta Directiva si ratifica o modifica la decisión de la Comisión de Orden i Disciplina, se lo notificará nuevamente al miembro juzgado.
9 - Si el miembro juzgado no está de acuerdo con su apelación a la Junta Directiva, elevará a una Asamblea General Extraordinaria en segunda instancia, una nueva apelación.
10- Convocatoria de la Asamblea General Extraordinaria para dilucidar el caso del miembro juzgado. La decisión de la Asamblea General Extraordinaria será definitiva.

Este decálogo de obligaciones estatutarias es lo que obligó al Dr. Escoto Santana a cometer todas las ilegalidades en la que ha incurrido, todo con el propósito de eliminar al Bacho de la carrera hacia la presidencia de Testimonio, cosa que el Dr. Escoto Santana pudo hacer legalmente concurriendo a las elecciones convocadas por mi de acuerdo a lo que establecen nuestros Estatutos Vigentes. Lamentablemente esto no ocurrió así i el Dr. Escoto Santana convocó (un día después de la mía legal) a otra Asamblea a la que de acuerdo a un asistente, no llegaron los asistentes a 40 personas, lo que la hizo dos veces ilegal, ya que este quórum no alcanzaba para la realización de la Asamblea General Ordinaria.
Abrazos
H. quezada
Pasado Presidente 2007-2010
Fundación Testimonio, Inc.

lunes, 3 de mayo de 2010

La Diferencia-Las Manaclas

Por la senda de Manolo II

Por la senda de Manolo I

La anomia de la política dominicana. Silvio Herasme Peña

Domingo 2 de Mayo del 2010, actualizado 5:20 PM

La anomia de la política dominicana
Silvio Herasme Peña - 5/2/2010



Durante años el doctor Juan Isidro Jimenes Grullón insistía en que la sociedad dominicana padecía de una especie de anomia, y en otras ocasiones los males del país lo señalaba como “arritmia historica”.

Los juicios del doctor Jimenes Grullón han quedado un poco en el olvido porque su apoyo al golpe de Estado que derrocó el gobierno constitucional de Juan Bosch en septiembre de 1963.

Lo divorció del sentimiento de las masas del país.

Pero recordando un poco a aquel coloso de la política dominicana que se dejó enceguecer por su pasión anti-bosch como para no ver los verdaderos males de la sociedad, debe ser recordado en sus aportes a la historiografía dominicana a pesar de sus resabios sobre la figura gloriosa de Juan Pablo Duarte.

Y traigo estos viejos recuerdos a la actualidad por lo que estoy leyendo de algunos articulistas y politólogos criollos que no parecen entender todavía la matriz del recorrer ideológico, táctico y politico de la sociedad dominicana y se le quiere atribuir a esos hechos una ideología que nunca tuvieron.

La conspiración de 1960, matriz del 1j4, fue una compleja unión de elementos anti-trujillista en donde no estaba singularmente señalada la ideología del movimiento, por la sencilla razón de que había entre ellos personajes variopintos que ostentaban creencias muy diferentes. Desde católicos ortodoxos hasta marxista pro-Mao y pro-URSS.

Por ejemplo, alguien puede decir que Minerva Tavárez Justo era socialista? o que el Movimiento Revolucionario 14 de Junio de 1960 buscaba una revolución socialista (otra Cuba) en República Dominicana? Luego del derribamiento del gobierno de Bosch cada quien tomó el camino que cosideró más a tono con sus sentimientos y el 1j4 se radicalizó en la figura de Manolo Tavárez Justo, quien en una entrevista en el 1962 se definió solamente como “un nacionalista”. No habló de marxismo.

La consigna de la guerrilla del 14 de Junio de 1963 fue para reponer el gobierno constitucional derrocado el 25 de septiembre anterior.

No se habló de socialismo.

En la revolución de Abril de 1965 no se enarboló la ideología de izquierda, sino el “retorno a la constitucionalidad sin elecciones”.

Quien dijo que el moviminto de abril era comunista fue el gobierno de Lyndon B. Johnson para justificar su intervención militar.

Entonces, si vemos claro que todas las consignas de los movimientos políticos al final de Trujillo y posterior a la tiranía, han enarbolado como consignas el “orden constitucional”.

Y nadie puede refutar que desde el 1965 se ha observado en la forma, y en el fondo, el principio de elecciones cada cuatro años.

Entonces: quién quiere robarle la memoria histórica a quién? La sola excepción de la guerrilla de Caamaño de 1973 podría calificarse como un esfuerzo de izquierda en toda su extensión, pero nunca se formó en el país un movimiento político que continuara los principios de Caamaño por lo que su sacrificio se quedó solo en un esfuerzo glorioso de aportar lo mejor de su vida a la nación.

Ahora lo que vemos es que Claudio es coronel, aunque retirado.

Me temo que ahí reside la anomia de la política dominicana que decía Juan Isidro Jimenes Grullón.

Es decir nuestra enfermedad que responde “a un conjunto de situaciones que derivan de las normas sociales o de su degradación”.

Nadie -al menos que yo conozcaha hecho el esfuerzo intelectual de intentar sugerir qué habría pasado en el país si el golpe a Bosch no se da o si se frustraba. Sabiendo que Bosch no se iba a reelegir…¿quién o qué vendría atrás?.

Es cierto que es necio hablar de lo que pudo haber sido y no fue, pero es bueno idealizar lo que habría ocurrido si la voluntad del pueblo se hubiese cristalizado. Pensar, por ejemplo, ¿adónde íbamos?.

Y de esa frustración fue que vino la lucha; fue que vino la resistencia al gobierno autocrata y conservador de Joaquín Balaguer y por lo que muchos pagaron con su vida, con el exilio o con la cárcel.

Esa experiencia horrible y dolorosa galvanizó nuestro espíritu y se le dio el frente a los males que se abatían sobre el país. Es por eso -quiérase que no- que hoy sí vivimos un gobierno constitucional –con sus altas y sus bajas- pero existe el contexto en que todos podemos coincidir o disentir.

Y eso, creo yo, es el resultado de una lucha que comenzó durante el trujillismo y terminó en el gobierno de don Antonio Guzmán, forjador sin duda, de un proceso político que se ha estado perfeccionando, si bien aún queden muchas aristas por limar.

La anomia no nos debe acabar por siempre. Creo que ese es el reto de hoy.

Nuevas publicaciones en el blog "LOS PANFLETEROS DE SANTIAGO"

Agradecemos la publicación de esta nota en su bitácora unojotacuatro.
Gracias
1J4


Esta semana se han incorporados dos nuevas publicaciones en el blog "LOS PANFLETEROS DE SANTIAGO"


1- Cronología de hechos de Los Panfletos de Santiago
Apuntes escritos por el Dr. Ramón Antonio Veras (Negro) para la presentación de la obra “Los Panfleteros de Santiago”.
Publicado por Ciudad Corazón.

2- Un libro saca a la luz el asesinato de un grupo de opositores a Trujillo
Jesús Sanchis del 30/5/2007

Visitanos en lospanfleterosdesantiago.blogspot.com

Deja tu comentario o escribenos a panfleterosdesantiago@gmail.com o los panfleterosdesantiago@gmail.com

Avenida “Los Palmeros”, marginal de la autopista Las Américas. Escrito por: ÁNGELA PEÑA (a.pena@hoy.com.do)

http://www.hoy.com.do/el-pais/2010/5/1/323987/Calles-y-avenidasLos-Palmeros


El País



Avenida “Los Palmeros”, marginal de la autopista Las Américas.
HOY/RAFAEL SEGURA.
Foto 1 de 3
1 Mayo 2010, 11:43 PM
Calles y avenidas
Los Palmeros

LA MARGINAL de la autopista Las Américas en el kilómetro 14 lleva el nombre del grupo en reconocimiento a Amaury Germán Aristy, Ulises A. Cerón Polanco, Virgilio E. Perdomo Pérez y Bienvenido Leal “La Chuta”


Fueron víctimas de intrigas, infiltración, incomunicación y de un cambio estratégico en el Estado cubano que varió su política de apoyo a los focos guerrilleros y revoluciones armadas en Latinoamérica.

Antitrujillistas casi en la infancia, participaron en todas las luchas sociales y políticas después del tiranicidio.

En 1965 se entregaron con fervor a la guerra contra el invasor norteamericano y dos años después se dirigieron a Cuba a capacitarse militar y políticamente, representando al 14 de Junio.

Amaury Germán Aristy, Ulises Arquímedes Cerón Polanco, Virgilio Eugenio Perdomo Pérez y Bienvenido Leal “Prandy” (La Chuta), a quienes acompañaban también José Villa, “Billo” Gómez Suardí y otros revolucionarios tenían como propósito venir a República Dominicana con un foco guerrillero.

“Aún no se habían reunido con Francisco Alberto Caamaño, actuaban en base a una línea política del 1J4 que se denominaba “De cara hacia la guerra”.

Sagrada Bujosa Mieses y César Félix, probablemente los últimos que vieron a “los muchachos” antes de que cayeran en combate cercados en una cueva cercana a la autopista Las Américas, cuentan la historia de estos rebeldes hoy reconocidos por monumento, museo, parque ecológico y una avenida en el lugar donde murieron, como tributo a su sacrificio. Bujosa no fue sólo la esposa de Amaury. Era parte de la organización de los “Comandos de la Resistencia” que formaron los combatientes llamados además “Los Palmeros” porque, en Pinar del Río, Punto Cero, había muchas palmas. Militó en el 14 de Junio y el Partido Socialista. César Félix compartió ideales y militancia con la pareja. Era quien llevaba alimentos, periódicos y otros encargos a los cuatro políticos ocultos en una casa del kilometro 14 de Las Américas que por las noches se refugiaban en la guarida. Solo Amaury y Virgilio enfrentaron a los “dos mil 500 efectivos militares” que los atacaron por tierra y aire en una lucha que inició a las cinco de la madrugada y concluyó con la muerte de “Los Palmeros”, a las 4:00 de la tarde.

“La Chuta y Ulises fueron sorprendidos por las tropas a las cinco de la mañana, cuando salían, y vilmente asesinados porque, independiente de que tuvieran armas, los remataron con bayonetas y lanzallamas.

Estaban quemados, irreconocibles”. Los disparos alertaron a sus compañeros, que permanecieron en la cueva. El suceso ocurrió el 12 de enero de 1972.

Amaury, líder del grupo, apenas contaba 18 años cuando compartió con Fidel Castro y otros dirigentes en la Conferencia de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), celebrada en Cuba en agosto 1967.

Admiraron su formación política, su seriedad, sensibilidad, entrega. Los cubanos no sólo “le echaron el ojo para promover, incentivar, ampliar los marcos de la lucha armada en América Latina”, sino que lo designaron vicepresidente de ese evento que él propuso se dedicara a Ernesto Che Guevara que combatía en Bolivia.

En Cuba, Germán Aristy pasó a formar parte del proyecto guerrillero de Caamaño y en 1968 vino al país con el fin de crear las condiciones para recibir la guerrilla del ex Presidente constitucionalista, refieren. Sería el segundo al mando de la incursión. Junto a él venía Gómez Suardí que, según Sagrada, sería después “un instrumento que llevó información falsa a Caamaño, y Caamaño le creyó, fue el gran error estratégico de Caamaño, haber tenido oído receptivo frente al chisme y a la intriga de Billo, pero Billo tuvo cabida en ese momento porque la Dirección General de Inteligencia cubana era la que tenía la responsabilidad y el contacto con nosotros y con Caamaño en Cuba y estaba tratando de convencer a Caamaño para que echara para atrás el compromiso pero, paralelamente a eso, provocaron a través de diferentes medios una estrategia para separar a Amaury de Caamaño. Billo fue un instrumento.

Plantearon a Francis que la organización aquí estaba penetrada, que había que desbaratarla e incomunicarnos, incluso, vinieron personas enviadas por Caamaño que presenciaron la cacería nuestra y a la que Caamaño le había prohibido terminantemente que nos contactaran”.

Los Palmeros, que vinieron como la avanzada del proyecto Caamaño-Amaury “se movían en la clandestinidad absoluta. Por tanto, su incidencia en la política nacional era limitada, porque gastaban mucho esfuerzo en su protección personal, explican. “Pero eso no impidió, agregan, una serie de actividades que se realizaron fundamentalmente para reclutar nuevos miembros y enviarlos al Grupo Estratégico que quedó entrenándose en Cuba con Caamaño”.

Un estado socialista. La intención, señalan Sagrada y Félix, “era sacar del poder a Joaquín Balaguer para instaurar una revolución, un estado socialista, democrático, revolucionario. Nuestro enemigo principal era Joaquín Balaguer, que venía del trujillato y fue impuesto por las tropas norteamericanas”, significan, definiendo ese régimen como “despótico, intolerante, violador de los más elementales derechos humanos” y en el que, según sus cálculos, hubo más de siete mil víctimas. Resaltan la condición social acomodada de los cuatro caídos comentando que pudieron tener “otras opciones sociales, políticas económicas”.

Llegaron a la casa del kilometro 14 en 1971 “cuando la represión balaguerista era cada vez mayor” y aunque programaron una reunión para el 11 de enero de 1972 con el objetivo de plantearse salir de allí porque se previó que no representaba seguridad, el encuentro no se dio. César Félix fue apresado en la calle “Estrelleta” a las 9:45 p.m. y llevado al refugio bajo golpes. Luis Antonio Ruiz, que cuidaba la vivienda, fue torturado y apresado junto a él, luego lo asesinarían y desaparecerían. Félix sobrevivió a más de cinco años de cárcel.

Amaury nació el 13 de abril de 1947, Virgilio, el 23 de noviembre de 1943, Bienvenido el 19 de diciembre de 1939 y Ulises el 14 de enero de 1938.

Las claves

La avenida

Por iniciativa de la Comisión Permanente de Cultura y Turismo y del regidor Juan Cruz Trifolio, el 19 de octubre de 2006 se designó “Los Palmeros” la avenida marginal de la autopista Las Américas, pero fue el pasado 13 de abril cuando se inauguró. El síndico Juan de los Santos, funcionarios y asociaciones patrióticas impulsaron el reconocimiento.

Sagrada anunció que en el monumento estarán representados también otros luchadores por la libertad que no han recibido ningún homenaje.

La primera dama de la Guerra de Abril 65. Escrito por: ÁNGELA PEÑA

: http://www.hoy.com.do/areito/2010/4/24/322963/La-primera-dama-de-la-Guerra-de-Abril-65


Foto 1 de 4
24 Abril 2010, 6:24
La primera dama de la

Escrito por: ÁNGELA PEÑA

No tuvo los peculiares privilegios de la esposa de un Jefe de Estado. Fue una Primera Dama sin presupuesto en medio de la guerra que en vez de exhibir el esplendor de la última moda o emprender programas sociales debió encerrarse junto a sus hijos en un hogar improvisado donde el grito cotidiano era: “¡Operación suelo!”.

Para María Paula Acevedo Guzmán, esposa de Francisco Alberto Caamaño Deñó, ex Presidente Constitucionalista, líder de la guerra de abril, ser la novia del cadete, la compañera del rebelde aclamado por el pueblo, representó más padecimiento que dicha aunque el amor que se profesaron desde que se conocieron en el restaurante “BByVT” de las hermanas Oliver, en San Pedro de Macorís, superó todas las adversidades y la férrea oposición de los influyentes padres del joven militar.

Manuel Ramón Montes Arache, Julio Alberto Rib Santamaría y Pedro García Caminero los presentaron cuando ambos tenían 17 años pero fue luego de que “Francis” regresara de Estados Unidos donde hacía un curso de Infantería, que los unió la ternura en un encuentro en el “Café Hollywood” con una canción de “Los Panchos” como trasfondo: “Si tú quieres un recuerdo de mí, dímelo pronto / porque me voy y quizá no vuelva más”.

“Chichita”, como la apodan, o “Ángela Soto”, nombre con que viajó a Cuba para reunirse con quien ya había pasado a la historia dirigiendo las fuerzas revolucionarias, era coronel y se entrenaba para entrar a la República encabezando una guerrilla, sufrió, sin embargo, momentos indescriptibles porque los Caamaño-Deñó no querían para su hijo una muchacha de tan pobre condición social. “No era la idónea”. Su mamá se dedicaba a quehaceres domésticos y su abuela era lavandera. Fausto Caamaño, padre del enamorado, era uno de los militares de más poder en el trujillato.

Reenviaron a su vástago a Norteamérica como edecán de Angelita Trujillo y a su retorno trasladaron a María Paula arbitrariamente a Puerto Plata, a casa de un mayor del Ejército. Los padres de la adolescente ignoraban su destino.

La dama, que conserva lúcidos detalles del poderoso amor, fue recogida por el amante oficial que exigió al progenitor revelarle el paradero. “Me fue a buscar bajo un aguacero. Lo recuerdo en el aeropuerto “General Andrews” esperándome con una capa y un paraguas”.

Entonces lo mandaron para Cuántico, New Virginia, y a ella le allanaron la casa acusándola de poseer literatura de los perseguidos Testigos de Jehová. Estuvo presa en el Palacio de Justicia y en La Victoria. Una “preboste” llamada América la cuidó de un fuerte catarro. Fausto ordenó cambiarla cuando el capitán Milito Bautista Ruiz le informó la condición de la sufrida novia.

Aunque soportó con admirable resignación tantas vejaciones, no aceptó viajar a Curazao como planeó el general. “Francis y yo nos cortamos, nos ligamos la sangre y juramos amor eterno, pero mandé a decir a su papá: Que me saque de noche, me pegue un tiro y me aplique la ley de fuga, pero no voy para Curazao”. La deportaron a Venezuela, sin un centavo.

Sobrevivió gracias al embajador Báez Soler que la encontró cuando investigaba una valija diplomática extraviada. “¿Con cuál Trujillo tuviste problemas? No tengo órdenes de recibirte pero soy humano y tengo hijas”, le consoló, ocultándola en su casa.

Estuvo meses incomunicada hasta que Rib Santamaría le envió la dirección de Caamaño y ella le escribió: “Soy como la serpiente, hay que darme en la cabeza para destruirme. Esto es lo último que me han hecho”. Al poco tiempo el joven se fugó de la Academia y fue a verla pero ella estaba en Barquisimeto y a pesar de que tomó un “avioncito Facundo” para encontrarlo, Caamaño debió partir. “Quise morirme en los farallones de Maiquetía”. Él le escribió: “Chíchi, lo sé todo, iré a buscarte y regresaremos juntos”. Ya graduado la recogió y burlando a los padres que esperaban, llegaron en un conchito a la casa de la madre de Paula, en la “Charles Piet”. Luego comunicó al atribulado padre que era mayor de edad, capitán de la Marina de Guerra y que esa era la mujer que quería. “Olvídense de que yo existo”. Contrajeron matrimonio en 1959.

Fausto pidió perdón a la joven esposa, abatido ante la muerte de su hijo Emerson. “¿Por qué me dijeron de ti tantas cosas malas si eres un ángel?”. Todos se reconciliaron.

Suplicio. Fugaz fue la dicha de “Chichita”. Pese a que sus sufrimientos volvieron cuando a Francis lo asignaron a La Victoria porque éste se deprimió al conocer la realidad de la tiranía encontrando allí a tantos amigos, fue al caer la dictadura cuando ya no hubo paz en su alma. “La vida mía dio un vuelco”, dice, que empezó con la persecución a los trujillistas.

Vivió el exilio de sus suegros en Washington y un rosario de traumáticos episodios: Palma Sola, dirección de los Cascos Blancos, rebelión contra Belisario Peguero, conspiración para derrocar el Triunvirato, explosión en el Polvorín, asilo en la embajada argentina, guerra de abril, ametrallamiento al Matum, saqueos, tiroteos en su casa, un desconocido Golpe de Estado contra García Godoy que detuvo el esposo, largos destierros en Londres, España, Cuba, Moscú, frío invierno en un sótano de la embajada dominicana en Roma, viajes peligrosos en tren con tres niños a cuestas, la nefasta muerte en Caracoles.

“Francis no fue ostentoso, manifiesta al contar que vivieron en la “Pedro Livio Cedeño”. Quería paz, armonía, tranquilidad. La vida le dio todo lo contrario”.Vio a su esposo por última vez en enero de 1973. Bajó de la sierra cubana a despedirse de sus hijos pues “ya era hora del encuentro con la Patria”.

La viuda del héroe de abril vive entre República Dominicana y Cuba donde atienden su salud los mismos médicos de Fidel Castro quien le obsequió una residencia en “Miramar”, al lado de donde vivía el padre de Ernesto –Che- Guevara.

En síntesis

María Paula

(Macorís, 30-6-1932), hija del puertorriqueño Fernando Acevedo Bové y de María Arcadia Guzmán López. Estudió hasta primer año de secundaria. En su matrimonio con Francis procrearon cuatro hijos: Alberto, Francis y Paola. Perdió a Freddy Rafael después de nacido porque los sucesos de Palma Sola afectaron su gestación.

Abril contado en primera persona. Escrito por: FERNANDO CASADO. Parte II

http://www.hoy.com.do/areito/2010/5/1/323911/TESTIMONIOAbril-contado-en-primera-persona

1 Mayo 2010, 8:18 PM
TESTIMONIO
Abril contado en primera persona.


En el testimonio publicado la semana anterior, el autor relató hechos relacionados con el uso de la radio en los comienzos de la Revolución de Abril. Reveló además que el coronel Francis Caamaño le pidió su opinión sobre si debía permitirse abrir las cajas de caudales de los bancos de la zona colonial para que los clientes pudieran retirar sus ahorros. Casado recomendó no hacerlo… y efectivamente, no se hizo.

No tengo dudas de que muchos expertos confiables fueron necesariamente consultados, dada la delicadeza sumamente riesgosa del evento; incluso, asumimos la posibilidad de que algún Asesor indelicado pudiera favorecer tal desquiciamiento.

Caamaño sabía que había que desmenuzar aquel entramado ambivalente con aséptica prudencia antes de una decisión. La guerra no perdona errores.

No cedió a las presiones. Se negó a permitir que se tuviera acceso a las Cajas de Seguridad de los Bancos. Era la excusa que el Gral. Palmer esperaba. Decidió tomar a sangre y fuego la ciudad. Es obvio y le delata, que la ferocidad y estrategia de su primer ataque está dirigida a apoderarse de la Zona donde estaban ubicados, precisamente, los Bancos más importantes del sistema.

Vivíamos sin pensar en mañana, conscientes de que el próximo minuto podía ser el último de nuestra vida. Una bala curiosa o un morterazo al azar, no eran preocupaciones para nadie en aquel frente de guerra en que se había convertido cada esquina de la Ciudad de Abril.

Estoy en la Gral. Cabral esa mañana temprano. Acudía a un encuentro respetuoso con alguien de mis cariños. Había notado las descargas y tiroteos insistentes hacia el norte, al parecer en dirección al área del Parque Enriquillo, donde hacia frontera el “cordón” de los americanos. No creo haber estado más de 15 minutos allí. Las descargas aumentaban sospechosamente en volumen y frecuencia cuando le digo a Ligia y sus amigas, alterando la breve conversación:

--“Trata de salir de la zona, no te quedes, que algo raro está pasando. Yo me voy a la emisora.”—

Salgo, doblo con prisa la Isabel la Católica y subo la Restauración. Llego a la Duarte, pero la metralla baja barriendo como catarata sin control de las posiciones americanas de la Duarte arriba. Un infierno de balas estallando como escupitajos en las paredes del colmado de chinos de la esquina, me detienen. El que intente cruzar es hombre muerto… pienso. De repente, noto que hay alguien a mi derecha, está subido al quicio de una puerta cerrada. Trata de protegerse, aplastándose de espaldas a la puerta. Lo reconozco. Es José Jiménez Belén, notable periodista y amigo del alma. Junto a José Escalante estuvo al frente del periódico La Nación en esos días feroces y parecía dirigirse allí:

--“José no hay quien pase por ahí; vamos a bajar por detrás de la Ruinas”-- (de San Francisco).

José me escucha y prudentemente damos marcha atrás para tomar la Hostos y que las ruinas nos sirvan de protección. Tomamos con prisa Las Mercedes y me desvío en la Sánchez. Fui directo a la Emisora. José fue directo a una embajada.

La Emisora luce crítica. Me doy cuenta al instante. Solo están allí los personajes de aquel mismo grupo “Recurrente” que han estado siempre en los momentos críticos. Nuevamente, los locutores oficiales de RSDTV, habían desertado de la zona. La ciudad ruge de morterazos y metralla. Algunos proyectiles vagabundos silban lejanos o estallan indiscretos en las cercanías. Comienzan a llegar informaciones de bajas y heridos que no atormentan a nadie. El que está allí es porque escogió estar allí, no importan las consecuencias. Nos ubicábamos en la cabina o en el amplio salón que servía de oficina y hogar a Franklin Domínguez, al final del pasillo del 2º piso, hacia el este del edificio Copello, donde muchos solían tirarse a dormir o descansar la lucha en pleno piso o en alguna colchoneta improvisada, cuando las circunstancias de la guerra lo imponían.

Al atardecer, cuando la presión pareció ceder un poco, decido ir a casa. Mi hermana se había trasladado a San Cristóbal y quedé al cuidado de su apartamento en la 19 de Marzo. Allí nos habíamos ubicado René del Risco y yo, compartiendo, casi todas las noches con mi hermanilla Píki Lora, Josefina, Aguiló, Popó y restos del comando Macorís, de época de las Guerrillas de Manolo Tavárez. Otras veces con el fosforescente Perita Martínez y el trágico Narciso González. De hecho, René del Risco abandonó la Zona en esa comprometida ocasión, como también había sucedido desde mucho antes con Freddy Beras. Tomé la Santiago Rodríguez aun bajo el tiroteo, cuando desde la casa de la familia del Dr. Grillo, en la esquina José Reyes, me piden a gritos que me detenga. Insisten en la peligrosidad y los riesgos inminentes de continuar temerariamente avanzando. Angustiados me ofrecen la protección de su hogar. Dormité allí esa noche. Lloré de rabia e impotencia.

Al amanecer despierto alucinado entre las iras de explosiones y metralla. Me preocupa mi hermano Hugo, éste figuraba en el Comando San Lázaro. Hacia allá me dirijo, pero nadie puede darme noticias. Sospecho lo peor y tomo la Santomé hacia el destino. Enfilo mi angustia hacia el hospital Padre Billini. Las balas enloquecidas zumban realengas y tercas en las Mercedes. Parecen venir sin prejuicios desde “Los Molinos”, pero tengo que cruzar. Me arriesgo temerariamente, me lanzo y cruzo en carrera entre el fragor rabioso de las balas perdidas. Paso El Conde y llego al fin, tenso y dramático a la esquina del hospital.

La cuneta herida es un río de sangre incontenible… no exagero. Decido entrar por el área de Emergencia y mis zapatos se empapan con la sanguaza que baja tormentosa en la inclinación. Subo tres pisos hacia el infierno, inconsciente que transito en el fúnebre silencio hacía una inesperada morgue. De repente, frente a mí, como un grito, toda la violencia dramática de la tragedia.

Un escenario descarnado, macabro. Sobre una meseta impudorosa, extendido y casi desnudo, boca arriba y letalmente dormido, desnutriendo una tez amarillenta repugnante, bajo el morbo seboso mortecino del que ha perdido hasta la última gota de sangre, yace un cadáver. No noto heridas. Como un beso rojizo, una mancha indiscreta mordiendo sobre el cuello delata la historia. El odio de una mira lejana, un grito sin su nombre y una maldición certera, destrozó la yugular. Me acerco fríamente, sin emociones, contemplo el cuerpo sin vida de André Riviere, “el Francés”. Había emigrado hasta aquí, desde aquella Legión Francesa de leyenda. Gladiador sublevado, no hiere la estocada al destino sublime, de morir en las furias de una guerra.

Una segunda meseta retuerce la sinrazón absurda de aquella irrealidad macabra, mi mirada se tuerce hacia otra dantesca visión más allá de Riviere. La guerra te insensibiliza y aprendes a vivir la crueldad de la muerte y la sangre, como cosa natural. A tantos años de distancia del suceso, mi memoria lo retrata. Sobre el cemento desbordado de sangre, amontonados sin orden en una pira infame que llegaba hasta el techo, torsos y pedazos de miembros, cabezas destrozadas e irreconocibles, brazos y piernas desgajados, brotes de costillas e intestinos desprendidos como cortinaje fatal, huesos quebrados con pedazos de carne cercenados, manos de dedos descarnados, muñones arrancados de cuajo, rostros despellejados y desprendidos de ojos colgantes. Una comedia infernal que el propio Dante no hubiese imaginado.

La sangre chorreaba a borbotones y se desbordaba escaleras abajo escapando como un rio de serpientes asustadas. Me fui a las salas en busca de mi hermano Hugo. No estaba allí. Bajé al primer piso e iba hacia la puerta de salida cuando irrumpe intempestivamente Montes Arache con los “Ranas”. Jamás he olvidado la gravedad de su rostro. Me muevo a un lado, pero Montes, visiblemente alterado, ni siquiera se ha dado cuenta que estoy allí. Decido volverme y seguirlo. Hago el mismo recorrido detrás de ellos y me quedo discreto a la distancia. Montes estuvo de pie unos segundos frente al cadáver, silencioso, lejano. Lo sentía en una indignación apocalíptica, como si en ese instante las furias calladas de la naturaleza desataran los vientos de la creación silenciosa sobre sus iras interiores. Dio media vuelta y bajó sin pronunciar una sola palabra. No pude alcanzarlos. Había una prisa diabólica en sus pasos. Pensé: “Hoy matan a “Montearache” y regresé, con una vida más cara, a la Emisora.

Abril… en primera persona Escrito por: FERNANDO CASADO Parte I

http://www.hoy.com.do/areito/2010/4/24/322968/TESTIMONIOAbril-en-primera-persona

24 Abril 2010, 6:41
TESTIMONIO
Abril… en primera persona
Escrito por: FERNANDO CASADO

Las plantas de transmisión y antenas fueron bombardeadas. Eventualmente silenciadas. Simultáneamente es ametrallado y estremecido el Palacio Radio-Televisor desde el aire. Las tropas norteamericanas establecieron puntos estratégicos de ubicación al oeste e inician un rápido desplazamiento nocturno con apertura del “Cordón” y así conexionar con San Isidro, partiendo en dos la ciudad y acorralando nuestras tropas en la parte baja.

Esto provoca una primera estampida. El edificio de RSDTV fue abandonado y los locutores oficiales buscaron ocultarse y protegerse. Este mutis desconcertante no debía prolongarse; es lo que llevó a Franklin Domínguez y al grupo “Recurrente” a aquel callejón suicida del María Auxiliadora. Los locutores de RSDTV escapan y no reaparecen en escena hasta que disminuye la crisis y la lucha resurge en el Edificio Copello, en los estudios de la legendaria HIZ en el interior de la Zona Constitucionalista.

Uno de aquellos colaboradores iniciales no tuvo la suerte suficiente y fue capturado. Su nombre queda flotando entre los mártires de aquella Radio de Abril. Estuvo solo unos días con nosotros en las transmisiones fogosas y desafiantes del inicio: Pablo Rossó Pérez. Amarrado a una soga maldita a la cola de un jeep, fue arrastrado sin misericordia y brutalmente despedazado hasta la muerte.

El vacío no se produjo, el “Grupo Recurrente” de que hablo más arriba, aquellos que desafiaron los riesgos junto a Domínguez en la voladura de las plantas de HIZ y luego en aquel sanitario ratonero, siempre estuvo activo, siempre presente, siempre los mismos nombres. Ignorantes del movimiento de Domínguez, habíamos extendido a lo largo del patio de RSDTV los cables de la Emisora de Frecuencia Modulada y los habíamos llevado hasta la pared contigua a la vieja residencia de Petan Trujillo, remontando la pared hacia una marquesina en una casa de dos plantas, cuyo frente da a la 30 de Marzo; hogar del compañero Lora Medrano. Manolo Quiroz y su hermano el “Pollito” posibilitaron el complicado ensamblaje. El instante no aparece recogido en ninguno de los libros que analizan la Guerra de Abril en los archivos norteamericanos.

Transmitíamos desde un tosco sanitario situado al fondo del zaguán, a la izquierda, visto desde la “30 de Marzo”, con un pequeño transmisor portátil, teniendo como asiento, el desgarbado inodoro. Una mañana Milán Lora recibió llamada de advertencia inminente del G2: los americanos, con sus localizadores, se estaban acercando. Aquello era “tierra de nadie”, sin protección. Tumbamos la trasmisión y sentados en el piso del segundo nivel, esperamos, sin tensiones, el destino. Los americanos estuvieron, sin imaginarlo, apenas a 20 pasos de donde estábamos. Se detuvieron justamente en la esquina, frente a la vieja casa de Petan Trujillo y luego retrocedieron.

La Radio Constitucionalista nunca pudo ser sacada del aire, no obstante la destructiva obsesión de la CIA y su agresividad patológica a muerte por silenciarnos. Hay una continuidad coincidente, lúcida, terca y efectiva, que dejó desconcertado al enemigo; de ahí sus obsesivos argumentos de que nuestra Radio era controlada por la metodología comunista. Nada más lejos de la verdad. Allí estábamos: Ercilio Veloz Burgos, Plinio Vargas Matos, Rafael Moya Valdez (Moyita), Fabio Valenzuela, Luis Acosta Tejeda, Franklin Domínguez, Lora Medrano, y un señor mayor de apellido Milán Lora. Como es notorio, algunos de los nombres corresponden a los escapados milagrosamente en la explosión de la planta del María Auxiliadora.

Las Izquierdas parecen haber tenido, brevemente, un trasmisor en el aire en aquellos inicios, simultáneo con las transmisiones de RSDTV. Según Fiume Gómez, fue facilitado por Euclides Gutiérrez Félix. De hecho recibí en algún momento, una llamada de Miñín Soto, pidiéndome que me integrara a aquel grupo, insisto, ya cuando transmitíamos desde RSDTV y teniendo los americanos en las narices. Recuerdo sus palabras:

--“Fernando ven pa`ca, Piki está aquí con nosotros”--. Respondí: --“¿Están locos? sálganse del aire, ustedes van a justificar lo que están diciendo los americanos”--.

Las historias brutales que desbordaron un rastro de sangre en aquella “Operación Limpieza”, se fueron acentuando en la Zona Norte y nos vimos forzados a cruzar el “cordón” cuando se instala en El Conde la Radio Constitucionalista, en los estudios de HIZ del edificio Copello. Manolo Quiroz asegura que, antes de ello, al parecer un primer propósito, llegaron a colocarse unos transmisores en el Hotel Presidente, frente al parque Independencia, citando el nombre de Rafael Sánchez entre los técnicos; sin embargo, no hay referencias de que desde allí se realizaran transmisiones en ningún momento.

La segunda estampida ocurre antes del 14 y 15 de junio. Era ya un secreto a voces que en cualquier momento los norteamericanos intentarían barrernos. El ataque a la Zona por las tropas de los EE.UU rompe violento desde el área que abarca la planta del Timbeque y delata con ello su verdadero propósito. El general Palmer, en su libro, manoseando una excusa, trata de atribuir a “provocaciones” nuestras la reacción norteamericana.

Los nombres que aparecen en la voladura de las plantas de HIZ, que luego reaparecen transmitiendo desde aquel sanitario heroico, son los mismos “Recurrentes” que están en pie el 14 y 15 de junio en el Copello; el resto de aquellos locutores oficiales de RSDTV, escapó de la zona. Algunos nombres se suman y asumen el instante de aquel infierno: Mario Báez Asunción y Martha Janes, norteamericana, versátil artista, quien en aquel riesgoso momento, sin ninguna prudencia ni recato, exhibía meses avanzados de gestación.

Días antes del ataque, el Maestro Solano me había llamado por teléfono para advertirme lúgubremente. Horacio Pichardo, quien se movía en aquellos ambientes de frivolidades y contemporizaciones al margen de la guerra, le había confiado que pudo escuchar el comentario sobre la inminencia del ataque, en una de las fiestas en el Country Club:

--“Fernando, van a entrar, sal de ahí, tu no compones nada; me lo dijo Horacio”--. Le respondo, sin aspavientos: --“Fello, yo estoy aquí por principios, no por más nada. Nosotros no vamos a poder con los americanos, pero nos vamos a llevar a muchos de ellos por delante”--.

Las verdaderas razones que explican el despiadado ataque, se argumentan desde mucho antes. Previo al 14 de junio, recibí una llamada de Luis Acosta Tejeda:

--“Fernando, Caamaño quiere hablar contigo. Te espero mañana a las nueve en la emisora”--. Le contesto: --“¿qué pasa?”--. Sin alterarse me responde cortante: --“A las nueve, en la emisora”-- y me cuelga.

Antes de las 9, estoy en el Copello. Próximo a la hora, Luis se aproxima discreto y escuetamente, casi en secreto, susurra: --“Vamos”--. Le sigo, algo desconcertado. Daba por sentado que la entrevista sería en el Copello, donde Caamaño tenía oficinas. Bajamos ala calle El Conde y tomamos la primera cuadra hacia el norte de la Sánchez. A media cuadra, a nuestra derecha, subiendo hacia las Mercedes, nos detuvimos y subimos sin prisa unos escalones hacia un segundo piso. La puerta estaba abierta, es obvio que nos aguardaban. Sin cuidar ningún protocolo, Luis se mueve prudentemente a mi derecha y quedo al centro de la escena. Frente a mi está Caamaño. Su camisa militar, como siempre, empapada en sudor; su rostro heroico; su figura compacta y recia, iluminando el centro de aquel Estado Mayor en fila y pendientes de mí. Desde “Vejé” hasta “Chivú”. Armas en mano, todos de pie, en un frente sin huecos, que abarca el espacio a lo ancho de aquel improvisado escenario. No hay saludos ni pérdidas de tiempo. Percibo la urgencia de la información. No hay preámbulos.

Caamaño me mira a los ojos. Solo un instante. Le escucho. Es presumible que, independiente de una adulta carrera artística, habría sido informado, exhaustiva y nutridamente, sobre mis antecedentes profesionales: empleado de The Bank of Nova Scotia durante 10 largos años, habiendo renunciado al mismo siendo todo un glamoroso Pro-Manager apenas hacía dos años. Va directo:

“--¿Casado, qué usted cree de permitir abrir las cajas de seguridad de los bancos a los clientes para que puedan retirar sus propiedades?--”.

Respondo tranquilo, midiendo la dimensión comprometida de cada palabra:

“—Bueno… el dinero que manejan los cajeros es determinado por el nivel de operaciones diarias; el excedente que se acumula por los depósitos se guarda en las bóvedas y periódicamente son depositados en el Banco Central. Nunca hay una acumulación exagerada de efectivo. Ahora, la verdadera riqueza esta en esas Cajas de Seguridad: Títulos de propiedades, Hipotecas, Contratos de préstamos y de todo tipo, Papeles de Depósitos a Plazo Fijo, Dólares, Oro, Joyas, Acciones de Empresas, inversiones y Negocios, Papeles de Valores e Inversiones aquí o en el extranjero, Garantías de Préstamos, etc. etc. Sería astronómico calcular el valor en efectivo de toda esa riqueza--”. Hago un breve silencio y concluyo: “--Podría ser una imprudencia permitirlo--”.

Caamaño da la impresión de no haber perdido una sola de mis palabras. No bien había pronunciado la última frase, con respetuosa autoridad de rango de quien maneja una discreta Operación Militar, dijo: --“Gracias”--. Di media vuelta, baje los escalones sin premura y regresé hacia mi “trinchera”, sin esperar siquiera por Luis Acosta Tejeda. Continuaré la próxima semana.