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domingo, 13 de octubre de 2013

LO QUE LE PASO AL MAYOR GARCIA......

LA ERA DEL SILENCIO......! 12 ottobre 2013 alle ore 11.33 LO QUE LE PASO AL MAYOR GARCÍA.....! El nombre de Trujillo era bendecido por más de seiscientas iglesias en todo el país, guardias, policías así como empleados publico podían asistir a orar a su dios, y acompañados de sus hijos y esposas. Muchos acontecimientos estaban cambiando, hasta la visión de los religiosos, pero el cambio donde fue mas radical fue entre ellos los sacerdotes de abajo y al clero secular, a pesar de la prebendas que conseguían los de arriba, ellos llevavan vidas de reyes. El Mayor García, había sido capitán de la "GOLETA ANGELITA" y en uno de esos viajes a Miami, jarto de ver tanta violencia, atrocidades y martirios. desidio desertar de la Marina de guerra y se quedó en esa ciudad norteamericana, con todo y Goleta, la que luego fue recuperada por la cancillería al servicio de la dictadura. Se desato una persecución tenaz y minuciosa. terdaron año y medio en atrapar el capitán García. para luego ser deportado para la Republica Dominicana, en calidad de preso. poco antes de que el barco tocara Puerto Plata, en horas de la noche, se lanzó a la mar y gano la costa a nado. Durante dos años estuvo huyendo por los montes de la región norte, hasta que finalmente ser capturado por una patrulla militar. El interrogatorio: Comenzaba a interrogar al Capitan Garcia, después de mirarlo con los ojos penetrantes que parpadeaban debajo de dos espesas cejas negras. Jonny Abbes Garcia encendio un cigarrillo como de costumbre, Le pregunto al Capitán ¿cómo tú te llama? Ah! fue se me olvido tu nombre, Charlatán ¿Tú parece de otro país? Bueno mis Padres son auténticos dominicanos. Teniente (se refería a Peña Rivera), gritaba Johnny Abbes, y como fue esta vaina, tráigame la libreta de inmediato, aquella que esta, sobre su escritorio. En seguida, respondió, haciendo un saludo militar. Cuando Johnny Abbes, tenía la libreta ya en las manos, la ojeaba varias veces, y también poco a poco la hojeaba, luego le dijo: Coño y que fue lo que te dio a ti, pendejo, Un Capitán y de la confianza del Jefe: carajo…! Pero uno si tiene que ver vainas, pero por los servicios prestados te vamos a tratar bien. El preso comenzaba a ver el cielo a abrirse sobre su cabeza, ignorando que se trataba de un teatro hecho por el fino y cruel torturador. Parece que te confundieron la cabeza eso malditos ¿ Solo queremos saber quién fue el de la idea?. No señor esa fue una idea mía, nadie me ha metido eso en la cabeza. Pero no eres como ellos, ¿verdad? Somos diferentes, respondía el Capitán ya medio asustado. Cuéntame de esas gentes, tienen que ser gentes muy de arriba, decía el torturador. No tengo nada que contar, exclamaba: ¡Ah no!, decía el torturador. ¿Tu sabe lo que le pasa a los desertores en todas partes del mundo? LOS FUSILAN. Ya en este momento el cigarrillo del esbirro había descendido a colilla, lo cual este aprovechaba para apagarlo en el brazo del Capitán García. Veía entonces que las cosas no le iban a salir fácil como lo había imaginado. Teniente tráigame el bastón ¡.CARAJO..!, gritaba el jefe de los espías. Enseguida, volvía a responder el TENIENTE, haciendo nuevamente el saludo militar. Después pasaba a Johnny un bastón terminado en punta metálica, pero con un cable eléctrico. Ponte de pie, le decía el verdugo al joven militar, luego lo miraba de arriba a abajo, totalmente desnudo como estaba. Durante unos segundos fijaba el cuello Y sus parte más sensibles. En ese instante, el verdugo miraba de soslayo y este de inmediato enchufaba el bastón al toma corriente que estaba próximo al piso de la casa de torturas. Mientras otro le daba con las dos manos abiertas en los oídos. El esbirro ponía la punta del bastón eléctrico en el cuello del joven y al paso de la corriente, este saltaba hacia arriba y caía sentado en la silla. ¿Me lo cuenta todo ahora? Contestaba: No sé de lo que usted quiere que yo le cuente. No mucho, solamente lo que ha venido haciendo en estos meses, buen abusador, vividor, después de estar comiendo y bebiendo bueno….El torturador mencionaba varios nombres, todos de personas conocidas por el prisionero. Este en sus adentro decías. ya si me jodi. Mientras permanece callado. Entonces Johnny Abbes decía a Peña Rivera; Amarra a este pendejo a la silla. De inmediato le ponían al Capitan una correa que le cruzaba el pecho, otra en el antebrazo derecho, otra en el izquierdo y una en cada una de las pantorrillas. El Capitan seguía desnudo totalmente y comenzaba a sudar copiosas gotas. Viéndolo lleno de sudor y en tono salvajemente irónico, le decía Johnny. Jefe pero el parece que tiene calor..! El Capitán jadeaba, pero no decías nada. Sargento, gritaba el ex cronista, traiga agua, que este hombre tiene mucho calor. El guardia traía una lata de aceite llena de agua, Johnny le decías; Sargento, désela en la forma acostumbrada. El militar violentamente, se la arrojaba en la cara y el pecho del cada vez más asustado. El esbirro hacia un nuevo gesto que el teniente, entendía a la perfección este lenguaje. Denle con el mas chiquito ( era un bate 38). El cual le pegaban en la espalda, en la rodilla y en los codos. El cuerpo del Capitán García se estremecía de dolor. Te gusto?, preguntaba el torturador. El Capitán no respondía, pero lloraba copiosamente de rabia y de dolor a la vez. Volvía Johnny a preguntar. ¿Qué me dices? Mientras el Capitán nada decías. Se repetía la escena. ¡….Ya vez que contigo se cometió un error….! veras de mañana en adelante como te trataremos. Fue tan grande la la golpiza que le dieron, que tuvo que ser hospitalizado por espacio de varias semanas y de ahí lo llevaron a cumplir la condena de cinco años a la fortaleza “San Luis”. logro quedar con vida gracias a que tenía algunas relaciones que intervinieron por él. Tomado del muro de Carlos Mejia Blanco

Poemas de Giannella Perdomo

“No lo voy a oividai” A Homero, In memorian Ay, amiguito mío Eto no se pué aguantai Uté e de La Romana Y de ahí mimito yo soy. Herencias de don Mauricio nos llevaron a luchai. Poi la libertad de un pueblo Y la democracia conquitai. Pero mire uté mi amigo que ya uté se me marchó y me dejó aquí solita 2/5. Pa que le pueda cantai. Yo vivi en ei Cibao. Y de ahí mi foima de hablai Pero de cuaiquiei manera Yo no lo voy a oividai Y poi su cumpleaños Lo voy siempre a recoidai. Voy a celebrai su cumple temprano en ei malecón Y las muchachas y yo Llevaremos muchas flores Pa su aima alegrai. Ahora me vuá doimí poique me siento cansá pero no quería hacerlo Sin decirle a uté bajito ¡ Dueima tranquilo, Compañerito Que yo no lo voy a oividai ! Giannella Perdomo Pérez (*) “Las Gracias te voy a dar” Elsa Vda. de Homero Hernández La mucha gracia comai yo a uté le voi a dai pué macho como eso no hay niaunque lo saiga a bucai, lo que quedan tan vendío a lo interese ocuro....... y lo demá se tan racando adonde le dicen el cu... Taban bueno y eran bueno..... eran toda una belleza ......... jamaninunca veremo generación como esa........ Deprendio y cariñoso con lo ma desarrapao….. enfrentan a lo podere de la cruei eplotación......... Poi toa la prueba pasan pero nunca se rindién. y jata la vida ofrecién pá que lo demá vivan bien Que no me se ofenda naide pero aquello si eran hombre y también habían mujere con timbale y pantalone.... Ahora tamo tó doimio o jugando a la inteiné mientra otro tan robando, y riéndose de uté. Ahora me voi pa misa poique Dio me prometió devoiveme a mi muchacho cuando me muriera yo... 3/5. Poique óigame comai lo que le quiero decí y noe ma que la razón poi la que me quiero dí. Homero ta junto a mi hija a la que Keskea nombró en honoi a eta Quiqueya poi la que lo entrego toó. Pero agora eto le digo, paque no haya confusión todavía me queda gente poi la que debo velai y prepará yo me encuentro pa cuaiquiei revolución, que poi chepa o dede ei cielo, se me quiera regalai. ¡Feli cumpleño Homerito, como te decía Juan Bo, quien hoy tuviera 70 , de 28 no pasó!. Tu sigue vivo, muchacho, y tu memoria va adelante, mientra que tu asesino no son ma que mueito andante. Y pa ti heimana Giannella, solo eto agrego yo cuídate de esa gripe que te ha dao con tó y como tu mima me dice, ok ok TaTó. Santo Domingo, 2013-09-12 “Juntos” Giannella Perdomo Pérez Tu veiso pone mai mi cueipo; mataste el gallo en la funda, y aun con los pelos de punta, yo te quiero repondei que cuando hay amoi veidadero en la tierra y en los cielos siempre va a florecei. Y trujunto allí taremos como dijo Papá Dio ¡cuando saigan de la tierra en mis cielos los reuno YO”! Así que heimanita mia téseme quieta y confíe que unos se fuén primero y detrá le seguiremo. Cuando lleguemos toitica se enterará el universo que los valientes muchacho 4/5. ya tan toitico junto en la Casa del Maestro!! Poique Dio me prometió devoiveime a tuá mi gente Cuando también muera yo. (*) “ Homero, Virgilio y Amín; sus 70s y 40s” Giannella Perdomo Pérez Mira tú que Homero Me mirará desde el cielo, Porque si no es por él Yo no celebraría nada. No conmemoraría los setentas Y de la misma manera Los de Virgilio y Amín; Y porque físicamente Ya no están con nosotros ¡Mucho menos sus cuarentas!!!! (*) Santo Domingo, 14 de septiembre, 201

sábado, 28 de septiembre de 2013

"El 14 de Junio: la Raza inmortal

Pondrán en circulación nueva edición Libro "El 14 de Junio: la Raza inmortal SANTO DOMINGO.- El abogado y periodista Hugo A. Ysalguez pondrá este jueves en circulación una nueva edición de su libro "El 14 de Junio La Raza Inmortal ", el cual fue corregido y ampliado con nuevos datos que recogen los acontecimientos de la expedición de Constanza, Maimón y Estero Hondo del año 1959 y cuyo propósito era lograr la desaparición de la tiranía trujillista. La nueva obra será presentada por el poeta y escritor, licenciado Tony Raful y comentada por el ingeniero Leandro Guzmán, quien fuera el esposo de María Teresa Mirabal y uno de los fundadores del movimiento revolucionario 14 de Junio. En el acto también hablará el abogado y escritor, doctor Freddy Reyes Pérez. La ceremonia de la puesta en circulación del libro será efectuada el jueves a las 06:00 P.M., en la Biblioteca República Dominicana, situada en la Calle doctor Delgado, esquina Francia, próximo al Palacio Nacional. El doctor Ysalguez ha sido juez de los tribunales de la Quinta Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, del Juzgado de Paz de la Quinta Circunscripción del Distrito Nacional, del Juzgado de Paz de la Cuarta Circunscripción del Distrito Nacional, Tribunal de Tránsito del Distrito Nacional. También abogado ayudante del Tribunal de Tierras. Ademas, fue consultor jurídico de la secretaría de Cultura, ex jefe de redacción de la revista ¡AHORA! Y periodista de los periódicos El Nacional y Listín Diario. Actualmente es dirigente de la Zona C del PRD y miembro del equipo cultural de ese partido. Asimismo, fue dirigente del Movimiento Revolucionario 14 de Junio y secretario general de la Unión de Estudiantes Revolucionarios (UER), en los liceos Juan Pablo Duarte y Manuel Rodríguez Objío y combatió en la guerra de Abril de 1965 en el Comando B-3, cuyo comandante fue Norge Botello.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Epitafio a Manolo y la Izquierda.

Opiniones de Invitados e Invitadas Opinión del Invitado Especial Ubi Rivas Rafael Chaljub epitafio a Manolo y la izquierda En esta obra de 291 páginas, en 22 capítulos Mejía desgrana como un rosario de penas, el empinado viacrucis historiográfico de la inveterada izquierda Por Ubi Rivas • Periodista, Escritor, Comentarista e Historiador Dominicano jueves 19 de septiembre de 2013 Rafael Chaljub Mejía, que ha deleitado al lector con entregas suculentas como Por los caminos del merengue, La Guerra de los Seis Años y Diccionario Biográfico de los Restauradores, entre otras, entrega su última obra, Manolo: 50 años después, que más que una reseña histórica, es un epitafio lacerante del trágico final del doctor Manuel Aurelio Tavárez Justo (Manolo), del Movimiento l4 de Junio y del total de la izquierda dominicana. En esta obra de 29l páginas, en 22, capítulos Rafael Chaljub Mejía desgrana como un rosario de penas, el empinado viacrusis historiográfico de la balbuciente é inveterada izquierda dominicana, fraguada en la clandestinidad de la tenebrosa Era de Trujillo, que irrumpe rauda al escenario al concluir esa etapa aciaga de nuestro acontecer republicano, con un cero de clasificación en experiencias, cero en respaldo popular del proletariado, cero en la acepción de las fuerzas trujillistas que sobrevivieron al magnicidio cero en la incipiente burguesía ávida de enseñorearse con patrimonio del generalísimo, y un cero final del imperio. Es un recuento a manera de endecha, de cómo el subjetivismo, el emocionalismo y el infantilismo revolucionario pretendió imponerse al objetivismo, las coyunturas del momento, los poderes fácticos que como muna argamasa moldean la escultura del poder y las circunstancias imperantes y decisivas, que lo son todo, mientras que los hombres somos títeres de éstas. Ningún político que sobrevivió la Era de Trujillo y que residió en el país durante su lóbrego trayecto de 32 años logró disponer del menor ápice de experiencia, facultad de la que eran depositarios los líderes del exilio dominicano, como resultó ser cuando en las elecciones del 20 de diciembre 1962, el escritor del exilio Juan Bosch ganó el primer certamen cívico que se verificaba en el país desde l926 en que fue electo el "general" machetero Horacio Vásquez. Fue lo que expuse personalmente a Manolo al mediar el año 1963 en su apartamento de la calle Rosa Duarte con César Nicolás Penson, en Gascue, cumpliendo un encarecimiento que me formuló el titular de las FFAA, mayor general del Ejército Víctor Elby Viñas Román, de que comunicara a Manolo que los institutos armados no garantizarían la vida de los que se aventuraran en la Manigua, como final aconteció. El general Viñas Román, académico, urgía salvar a los "muchachos" del 1J4, no solo porque no era un criminal, sino porque le preocupaba preservar al doctor Juan Miguel Román Díaz, que era su primo hermano y secretario particular de Manolo. Manolo desdeñó esos sanos y útiles consejos porque su espíritu estaba larvado no solo por la influencia fresca de la odisea de Fidel Castro, si no porque permitió que Hipólito Rodríguez (Polo), le inculcara la opción suicida del foquismo, en vez de otorgar tiempo al tiempo para madurar y optar por la vía democrática de conquistar el poder mediante el apelativo de las urnas, que era, es y seguirá siendo la forma expedita para alcanzar el poder con el consentimiento mayoritario de los gobernados. Generoso, honrado, valiente, meritorio, pero gravemente impresionable é influenciable, Manolo desdeñó las realidades circundantes y se decantó por la opción inicialmente castrada de la insurrección armada, frente a poderes graníticos en su contra, descritos, que fulminaron su proyecto, su persona valiosa y con él, una pléyade de prometedora juventud que merecía mejor suerte que el holocausto inútil. Fue una réplica de lo que una década después, con idénticos patrones de deserción de las realidades del entorno y de sus propios límites, pretendió el coronel del Ejército Francisco Alberto Caamaño Deñó el 2 de febrero de 1973, cuando el 30 de marzo de 1972, el presidente Joaquín Balaguer anunciaba en Santiago de los Caballeros el inicio de un proyecto ambicioso de repartir tierras a campesinos misérrimos, y el cambo experimentaba una ebullición balaguerista como nunca antes ni después. Caamaño, idéntico a Manolo, carecía de la menor experiencia política, del mínimo respaldo campesino, de la menor estructura organizativa a nivel nacional, los dos proyectos fallidos, diferente a como hiciera Fidel Castro en el exilio en México (1953-1956), cuando en Cuba existía una organización amplia, que inclusive involucraba al sector militar no corrompido ni criminal de la dictadura del general Fulgencio Batista. Un gran aporte a la bibliografía nacional de Rafael Chaljub Mejía, un catecismo práctico que anatematiza el decursar incorrecto de la apenas existente izquierda dominicana, una versión caribeña de El Arte de la Prudencia de Baltasar Gracián, Biblia para intemperantes, dilatantes, impresionables, subjetivistas políticos, infantilismo en la praxis del proceso, todo argamasado produjo el colapso de muchos de los jóvenes más honrados, valiosos y valientes, que derrocharon todo ese caudal humano invaluable para nada, para que el doctor Balaguer gobernara 22 años, como los Restauradores que se sacrificaron para entronizar al poder indirectamente a esa abominación humana que fue Buenaventura Báez Méndez. Escrito por: UBI RIVAS - See more at: http://www.diariof27.com/articulo,15628,html#sthash.H4Rhgn0Y.dpuf

domingo, 22 de septiembre de 2013

El Presidente Kennedy, Sacha Volman y el golpe de Estado a Juan Bosch

El miércoles se cumplen 50 años del derrocamiento del presidente Juan Bosch, ocurrido el 25 de septiembre de 1963 a manos de militares apoyados por EU 21 Septiembre 2013, 8:27 PM El presidente Kennedy, Sacha Volman y el golpe de Estado a Juan Bosch Escrito por: FULGENCIO ESPINAL El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) era la única organización con presencia internacional para atender el proceso de democratización que dio apertura al ajusticiamiento del tirano Rafael Leonidas Trujillo el 30 de mayo de 1961, gracias al prestigio internacional de Juan Bosch. El aislamiento político y las condiciones deplorables de las sanciones económicas impuestas por la Organización de Estados Americanos (OEA) a República Dominicana, forzaron a la administración Ramfis-Balaguer dar acceso a la misión liberadora perredeísta integrada por Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón Castillo que llegó al país el 5 de julio de 1961, en compañía de Sacha Volman, fingido periodista del New York Times. La avanzada de la “buena nueva” arrancó por pueblos y campos con la caravana de la libertad mientras allanaba el ambiente para que el regreso de su líder, el afamado escritor Juan Bosch, proyectara al PRD la solución democrática. Miolán vendía a Bosch, el amigo asesor de los estadistas: Prío Socarrás en Cuba; Betancourt en Venezuela; José Figueres en Costa Rica; Juan José Arévalo en Guatemala; Luis Muñoz Marín en Puerto Rico; Bosch tenía la talla para llegar a serlo…, pero a Bosch había que resolverle el problema del visado imperial para actuar como interlocutor ante la administración Kennedy. Su visado había sido suspendido a raíz del escándalo de los viajes ilegales de nacionales chinos que desde Cuba eran transportados hacia la Florida. El caso fue ventilado por los tribunales norteamericanos y Bosch fue descargado “recuperando su buena fama y mejor nombre de dominicano digno soldado de la libertad”. El caso lo explica Nicolás Silfa en su obra “Guerra, Traición y Exilio”, ofreciendo detalles que desvinculan a Bosch de esa mafia de sobrevivencia exiliada. La tarea política demandaba recuperar el visado americano para Bosch y de eso se encargaría el “periodista” del New York Times, Sacha Volman, tenía crédito de abrir puertas en el Departamento de Estado a favor de la causa dominicana anti-trujillista y había viajado a la República Dominicana acompañando a la misión de Silfa, Miolán y Castillo. Volman hace contacto en Puerto Rico con el gobernador Luís Muñoz Marín para que interceda ante el presidente Kennedy por el visado de Bosch. Muñoz, aliado del exilio dominicano convence a Kennedy, quien solicita que Volman viaje a Washington, con la solicitud de Bosch y se la entregue al procurador de Justicia, su hermano Robert Kennedy, para “solucionar el problema”. Al presentarse Volman ante Robert Kennedy, éste lo aguarda con un fólder repleto de informaciones sobre Bosch, con un pasado implicado en las aventuras militares anti-trujillistas de las que formó parte Fidel Castro, el temerario líder de la Revolución Cubana que se había declarado “marxista- leninista y lo seré hasta morir”, de manera que el imperio quería poner las cosas claras con Bosch, exigiendo tres condiciones: • 1ro La firma de un manifiesto anticomunista que condenara la revolución comunista de Cuba y la expansión soviética en América, comprometiendo la alianza con los Estados Unidos en caso de una confrontación mundial. • 2do Compromiso de preservar la estructura e institucionalidad de las Fuerzas Armadas Dominicanas. • 3ro Transferir al sector privado el gran patrimonio estatal de la familia Trujillo, con el objetivo de promover el desarrollo de la libre empresa. Volman le dio seguridades a Kennedy de que el PRD aceptaría las condiciones exigidas, pero le solicitó dos semanas para viajar a Caracas, donde se encontraba Bosch, y redactar la documentación solicitada. En efecto, Bosch aprobó el Manifiesto Anticomunista condenando al comunismo “ideología totalitaria”, contra la expansión soviética y la alianza estratégica de la República Dominicana, al lado de los Estados Unidos en caso de crisis o guerra nuclear, pero ignoró condenar a la Revolución Cubana, “había demasiadas razones para salir a condenar a Fidel, pues se solicitaba más que un Manifiesto Anti-Comunista, una condena formal a la Revolución Cubana que ya Fidel la había declarado marxista-leninista, esa fue la vacilación que tuvimos, por eso omitimos condenar la revolución. Fidel siempre fue un combatiente anti-trujillista y Juan no podía fallarle a la gratitud ante la historia”, opinó doña Lucy de Silfa, quien acompañó a Volman en su viaje a Washington, y era persona de absoluta confianza de Juan Bosch en New York. Volman suscribió en nombre de Bosch, un compromiso total de preservar la institucionalidad orgánica de la Fuerzas Armadas; y sobre la privatización del patrimonio de Trujillo, Volman planteó cooperativización de las empresas, coincidiendo con la plataforma desarrollista del ideario Kennedy, Alianza para el Progreso. Compromiso cumplido: Volman recibió el visado de Bosch, y éste regresó a Santo Domingo el 20 de octubre de 1961; un mes después la familia Trujillo abandonó el país; y Bosch, empleado a fondo en su estrategia proselitista, proclamó que “Trujillo es una sombra del pasado”, sumando la simpatía del pueblo fue electo presidente el 20 de diciembre de 1962, y derrocado por una conspiración oligárquica militar el 25 de septiembre 1963. Volveremos sobre el tema. (Del libro inédito “De Bosch a Caamaño”).

PLD hace lo que nunca hizo el gobierno del '63

PLD hace lo que nunca hizo el gobierno del ‘63 · Raúl Pérez Peña (Bacho) PANCARTA “La gente que aspira gobernar y ganar sueldos altos que se le paga con dinero del pueblo, no puede llegar a puestos importantes. Los que hacen eso son unos irresponsables, pero además, unos vividores que engordan con la sangre de las mujeres y los hombres y los niños de este país y merecen el repudio más enérgico de todos los dominicanos”. Juan Bosch. (Obras completas, tomo II). “Los dominicanos saben muy bien que si tomamos el poder no habrá un peledeísta que se haga rico con los fondos públicos; no habrá un peledeísta que abuse de su autoridad en perjuicio de un dominicano; no habrá un peledeísta que le oculte al país un hecho incorrecto, o sucio o inmoral”. Juan Bosch 1986. Los apóstoles de la partidocracia dominicana no toleran el derecho a enjuiciar a los funcionarios corruptos o parásitos sociales. Frecuentemente se escuchan apologías a nuestras “conquistas democráticas” durante los 50 años transcurridos desde el golpe de Estado a Juan Bosch. Ciertos pontífi ces de la comprensión para no herir los poderes o para cohabitar con ellos, pretextan que vivimos “una democracia imperfecta”. Subyace un insulto a miles y miles de dominicanos sacrifi cados durante décadas por un régimen de dignidad social y soberana. Comience con la Raza Inmortal, 1959 y los mártires de la clandestinidad antitrujillista, pasando por el golpe de 1963 al gobierno de Juan Bosch, citando los caídos en la respuesta insurreccional del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, y haga una parada en la Guerra de Abril de 1965. Se dice que hay “delincuentes sueltos”, pero no se admite que abundan ministros siniestros, de manos diestras, “blindados” por la OTAN morada. Es que el PLD-Gobierno hace lo que nunca hizo el de 1963. Primero megacorrupción y ahora megaimpunidad. ¿Cuántos tiburones de la corrupción hay presos? En este PLD-Gobierno rige, como en México, “la lógica de la dominación, porque la élite gobernante quiere permanencia, impunidad, ser intocable y benefi ciarse a sí misma”. Hay que comparar la actualidad con el gobierno tumbado en 1963, ajeno a la enajenación de los recursos públicos. Hoy las calles son vitrinas de la opulencia y de la corpulencia de las torres, mansiones y de la mega corrupción rodante e irritante.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Homero, Virgilio y Amín Escrito por Elsa Nadal La generación de hombres y mujeres que combatieron a la reacción criolla y a sus aliados norteamericanos a raíz del derrocamiento del gobierno de Juan Bosch, subiendo a las escarpadas montañas de Quisqueya junto a Manolo Tavárez Justo y que luego participó en la guerra de Abril del 65, siendo abatidos durante los nefastos doce años de los gobiernos balagueristas, en su mayoría nacieron en el 1943; de ahí que en este año estarían cumpliendo sus 70 de edad. 1/5. De hecho, los y las sobrevivientes, han estado celebrando sus 70 años sin dejar de recordar a sus compañeros caídos; entre estos se encuentran Magaly Pineda, Cristina Díaz, Teresa Espaillat; entre otros. Amín Abel y Homero Hernández, por ejemplo, que cayeron 24 y 22 de septiembre, hace 43 y 42 años respectivamente, estarían cumpliendo también sus 70 años de edad. Homero nació el 12 de septiembre y Amín el 12 de Octubre, ambos en el 1943. Por igual, Virgilio Perdomo, que nació el 23 de noviembre del 1943 y cayó abatido el día 12 de enero del 1972, estaría también cumpliendo 70 años. Cuando participaron en la Guerra de Abril estos muchachos eran apenas unos adolescentes y más atrás aún, en la guerrilla del 63; y antes, en las jornadas de destrujillizacion como ellos le llamaban, sus edades oscilaban entre los 17 y 18 años. Casi todos cayeron abatidos cuando tenían entre los 27 y los 28 años de edad; con excepción de Amaury que era cuatro años mas joven y solo tenía al morir 25 años de edad. Recordando ese aniversario 70 de sus parientes ausentes, estas amigas entrañables, comenzaron casi en broma a intercambiar correos cuando Elsa Peña, viuda de Homero Hernández les escribió un correo colectivo recordándoles la fecha. “No lo voy a oividai” A Homero, In memorian Ay, amiguito mío Eto no se pué aguantai Uté e de La Romana Y de ahí mimito yo soy. Herencias de don Mauricio nos llevaron a luchai. Poi la libertad de un pueblo Y la democracia conquitai. Pero mire uté mi amigo que ya uté se me marchó y me dejó aquí solita 2/5. Pa que le pueda cantai. Yo vivi en ei Cibao. Y de ahí mi foima de hablai Pero de cuaiquiei manera Yo no lo voy a oividai Y poi su cumpleaños Lo voy siempre a recoidai. Voy a celebrai su cumple temprano en ei malecón Y las muchachas y yo Llevaremos muchas flores Pa su aima alegrai. Ahora me vuá doimí poique me siento cansá pero no quería hacerlo Sin decirle a uté bajito ¡ Dueima tranquilo, Compañerito Que yo no lo voy a oividai ! Giannella Perdomo Pérez (*) “Las Gracias te voy a dar” Elsa Vda. de Homero Hernández La mucha gracia comai yo a uté le voi a dai pué macho como eso no hay niaunque lo saiga a bucai, lo que quedan tan vendío a lo interese ocuro....... y lo demá se tan racando adonde le dicen el cu... Taban bueno y eran bueno..... eran toda una belleza ......... jamaninunca veremo generación como esa........ Deprendio y cariñoso con lo ma desarrapao….. enfrentan a lo podere de la cruei eplotación......... Poi toa la prueba pasan pero nunca se rindién. y jata la vida ofrecién pá que lo demá vivan bien Que no me se ofenda naide pero aquello si eran hombre y también habían mujere con timbale y pantalone.... Ahora tamo tó doimio o jugando a la inteiné mientra otro tan robando, y riéndose de uté. Ahora me voi pa misa poique Dio me prometió devoiveme a mi muchacho cuando me muriera yo... 3/5. Poique óigame comai lo que le quiero decí y noe ma que la razón poi la que me quiero dí. Homero ta junto a mi hija a la que Keskea nombró en honoi a eta Quiqueya poi la que lo entrego toó. Pero agora eto le digo, paque no haya confusión todavía me queda gente poi la que debo velai y prepará yo me encuentro pa cuaiquiei revolución, que poi chepa o dede ei cielo, se me quiera regalai. ¡Feli cumpleño Homerito, como te decía Juan Bo, quien hoy tuviera 70 , de 28 no pasó!. Tu sigue vivo, muchacho, y tu memoria va adelante, mientra que tu asesino no son ma que mueito andante. Y pa ti heimana Giannella, solo eto agrego yo cuídate de esa gripe que te ha dao con tó y como tu mima me dice, ok ok TaTó. Santo Domingo, 2013-09-12 “Juntos” Giannella Perdomo Pérez Tu veiso pone mai mi cueipo; mataste el gallo en la funda, y aun con los pelos de punta, yo te quiero repondei que cuando hay amoi veidadero en la tierra y en los cielos siempre va a florecei. Y trujunto allí taremos como dijo Papá Dio ¡cuando saigan de la tierra en mis cielos los reuno YO”! Así que heimanita mia téseme quieta y confíe que unos se fuén primero y detrá le seguiremo. Cuando lleguemos toitica se enterará el universo que los valientes muchacho 4/5. ya tan toitico junto en la Casa del Maestro!! Poique Dio me prometió devoiveime a tuá mi gente Cuando también muera yo. (*) “ Homero, Virgilio y Amín; sus 70s y 40s” Giannella Perdomo Pérez Mira tú que Homero Me mirará desde el cielo, Porque si no es por él Yo no celebraría nada. No conmemoraría los setentas Y de la misma manera Los de Virgilio y Amín; Y porque físicamente Ya no están con nosotros ¡Mucho menos sus cuarentas!!!! (*) Santo Domingo, 14 de septiembre, 2013 5/5.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Norma, su cumpleaños, historias y leyendas

Norma, su cumpleaños, historias y leyendas Escrito por Giannella Perdomo Pérez. Viernes 30 de Agosto de 2013 20:04 La modernidad que vivimos nos impulsa a llevar una vida de infinitos ajetreos, y por tal razón, muy pocas veces se logra reunir a un grupo de familiares y amigos, para celebrar la significativa llegada de un año más en la vida de una mujer, de quien necesitaríamos múltiples legajos para relatar su historia y comentar sobre su valentía, sin obviar el apoyo indesmayable que brindó a las innúmeras personas que de ella lo requirieron. Â El Museo de las Casas Reales nos albergó para celebrar el 80 cumpleaños de Norma, que a muchos, esta combinación de vocales y consonantes no les significa nada, de lo que me responsabilizo en explicar. El escenario nos ofreció la majestuosidad de sus muros, permitiendo que fluyera la magia, en una noche llena de alegrías, bailes, canciones y gratas remembranzas. Al unísono que Víctor Víctor -Vitico-, perfumaba el entorno con su melodía, recordé momentos inauditos, y hasta jocosos, en los que sorpresivamente Norma participó. En ellos no estuve presente y sí Quisqueya, mi progenitora, quien se encontraba visitando la familia luego de compartir unas horas con su hijo Virgilio Eugenio Perdomo Pérez, integrado a los comandos de la guerra de abril del 1965. Al igual que el resto de quienes estaban en la casa, Norma y Quisqueya, -dos mujeres hermanadas con una hermosa amistad e igualdad de sus ideales- vivieron horas en las que pudieron perder sus vidas. Norma Vasquez Cabrera. En aquella ocasión, al atardecer de un día cualquiera, minutos antes de que mi mamá se dispusiera salir para regresar a nuestro domicilio, uniformados de las “Fuerzas Interamericanas de Paz”, -intrusos que vinieron a entorpecer las soluciones a nuestros problemas de nación- decidieron organizar una fiesta militar por todo lo alto. Sin mayores recursos que sus armas de combate, el hogar de Norma se les antojó el salón perfecto para su festejo. Dejando perplejos e interrogantes a quienes se hallaban en el interior de la vivienda, los disparos empezaron a sonar y deteriorar todo el frente, las ventanas, las proximidades del techo, los laterales y todo espacio que mereciera un tiroteo. En fin, imitando el formato de una vieja película del oeste americano, una balacera interminable. Para protegerse de las ráfagas, todos corrieron hacia los dormitorios situados en la parte posterior de la residencia y poder resguardarse debajo de las camas. Cuando el sonido de las balas parecía inacabable, mi mamá se percató de los temblores de alguien que buscaba amparo y protección a su lado. Creyó que Veri estaba muy asustada y sin titubeos, para calmarla, continuamente acariciaba su cabeza susurrándole muy bajo: “tranquila Veri, quietecita, shhhhhhh, quietecita”……..Amanecieron tal cual se cobijaron, ¡debajo de las camas! Con los claros del alba las refriegas habían cesado. Inesperadamente, bajo aquel inquietante silencio, brotaron risas y carcajadas; unos a otros se miraban y reían. ¡Quisqueya estuvo toda la noche pasando su mano sobre la cabeza de quien creyó pertenecía a Veri!, -Veri Candelario, hoy destacada periodista de nuestra buena prensa-, pero no, estuvo mimando la cabecita de Bobita, mascota canina muy amada por todos. Muchas veces, cuando nos reencontramos con Norma, -MOMA, así re-bautizada por sus nietos- recordamos este episodio, que gracias a Dios terminó con lágrimas de júbilo y sonrisas. A partir de esos incidentes, y por aquello de “más vale precaver”, jamás les visité sin que previamente guardara en mi bolso un juego de prendas interiores, cepillo y pasta dental, además de los cachivaches para el maquillaje. Disfrutando del evento, el ballet folklórico irrumpe en la improvisada pista y nos regala un acompasado baile típico con muy lucida coreografía. Sus trajes, alegres y libres, aportan colorido a la rígida tonalidad en las columnas de la vetusta construcción. Claudio Cohen nos baña el alma con sus notas tiernas que nos invitan al ensueño. Pero como en la vida de Norma no todo ha discurrido entre bailes, sonrisas y rosas sin espinas, retomando los días de la guerra de abril, la injerencia de los militares norteamericanos y miembros de la intrusa y mal llamada Fuerza Interamericana de Paz (FIP), violentaron la privacidad de su casa, escudriñando minuciosamente su perímetro. Tenían sospechas o habían recibido denuncias sobre sus vecinos del frente y su complicidad con los combatientes. Portando detector de metales, zigzagueando los límites, los FIP rastrearon dentro y fuera de la vivienda, tratando de localizar armas de fuego. Con sus sofisticados equipos, “peinaban” toda la propiedad, a fin de incautar lo que jamás encontraron, debido a su cuidado y minucioso almacenamiento. Los artefactos en cuestión, “enterrados” en el patio trasero, se cubrieron con restos de materiales de construcción, entre otros: pequeños trozos de cables, varillas y grandes tablas de madera. El asedio de la búsqueda y molestias cesó, increíblemente - conforme a testimonios de los allí presentes-, debido a la fiereza con que les enfrentó “Bobita”. Por los acordes de una hermosa melodía, invitando a danzar, a la palabra ingenua del amor adolescente, al recuerdo del enamoramiento a hurtadillas, a evocar mejores tiempos, retorné a la fiesta. Pero el calendario, pertinaz en su caminar, no se detiene y las historias de Norma y mi responsabilidad de describir algunas de ellas se imponen. Definitivamente, los militares de la FIP se empecinaron en hostigar a los Vázquez Cabrera, residentes en la avenida Pasteur, próxima a la esquina Santiago. El relato de Rafaelito, hijo de Norma, luego de tantos años transcurridos, confirma mis conjeturas. Increíble escuchar cuanto narraba: “llegaron a extremos tales, de emplazar frente a nuestra casa una ametralladora 30, ligera, además de un lanza granadas”. La “paz” que debían aportarnos estas fuerzas interamericanas, -todavía me cuestiono ¿a qué vinieron?- quebrantaron el normal desenvolvimiento de la vida cotidiana de Luz Cabrera, sus hijos, y la de todos aquellos amigos e integrantes del “14 de Junio”, que por múltiples razones -algunos en apremiantes circunstancias- debieron allí pernoctar. Al igual que su familia, Norma también sufrió los embates de la dictadura trujillista. Régimen fiero y despiadado, orientó sus garras mortales contra Bolívar, su hermano, vilmente asesinado. La tragedia cubrió de luto y dolor a su madre Luz, y sus hermanos Hernán, César, Janet y Pura Adela. Cabe referir que este hecho no acobardó a doña Luz -como solíamos nombrarla- y tal vez la motivó a continuar la lucha emprendida por su hijo. Doña Luz nació vestida de valentía y arrojo, transitó siempre adelante; transformó su hogar en amparo y apoyo para hombres y mujeres defensores del más caro patrimonio nacional. Quienes allí se albergaron, comieron o salvaguardaron, ¡eran catorcistas y/o combatientes de la guerra de abril! Responsable en cuanto a las tareas que le fueran encomendadas, Norma, máquina a mano, durante horas incontables confeccionó tantos uniformes militares como pudieran necesitar aquellos hombres que integrarían los frentes guerrilleros, -a partir del 28 de noviembre de 1963- en “las escarpadas montañas de Quisqueya”, tal y como declarara Manuel Aurelio Tavárez Justo-Manolo-, líder de la Agrupación Política 14 de Junio (1J4). Militante del 1J4, en sus viajes al interior del país, Norma transportaba y escondía armas de fuego y demás pertrechos de guerra. A fin de distraer la atención de las tropas uniformadas, situadas en los puestos de control de las carreteras, y proyectar la imagen de una familia normal, con gran astucia le acompañaban su hijo Rafaelito, además de sus sobrinas Very y Angela. El armamento en cuestión sería utilizado por la guerrilla (1963). Ante circunstancias que así lo exigieron, también proporcionó escondites a muchos perseguidos; gestionó médico, medicamentos, ropas y calzados a los necesitados. Poseedora de buen carácter, de ejecutorias sin desmayo, se desenvolvió siempre con entusiasmo, bajo la más estricta integridad y discreción. La noche se vistió de gala para dar paso a Norma, - elegante en su traje negro -, verla bailar erguida y feliz, festejando sus 80 cumpleaños. Nuestra historia cuenta con mujeres sin las cuales hubiera resultado imposible lograr las libertades democráticas que hoy nos damos el lujo de disfrutar. Mencionar, entre otras, a: María Trinidad Sánchez, Camila Henríquez, Ercilia Pepín, Carmen Josefina Lora Iglesias –Piky-; María Teresa, Minerva y Patria Mirabal, Salomé Ureña de Henríquez, Aniana Vargas, y Tomasina Cabral, porque la lista resultaría muy extensa, amén del error imperdonable de omitir involuntariamente alguna de ellas. Al lado de estas mujeres, merecedora de nuestro respeto y reconocimiento, anónima como tantas otras, amorosa y desinteresada como la que más, declarada por sus padres como Norma Vásquez Cabrera, mientras disfruta de sus horas de vida, por su entrega en las luchas demócratas de nuestra nación, y como mi regalo de cumpleaños, me permito acudir a la osadía para inscribir su nombre en el libro dorado de nuestra historia. Aunque haya pasado la fecha, el amor no reconoce tiempos ni distancias para desearte por los años a vivir ¡Feliz Cumpleaños Moma! Giannella Perdomo giannellaperdomo@hotmail.com

domingo, 21 de julio de 2013

“Entre cartas y desapariciones”

“Entre cartas y desapariciones” Por Giannella Perdomo Pérez 08/25/2011 Víctor Alicinio Peña Rivera “¡Inconsecuencias de la vida! Debemos registrar en nuestra memoria histórica, el documento que nos facilita Víctor Alicinio Peña Rivera, Jefe del SIM en el Cibao Central, bajo cuya responsabilidad enmarcamos la muerte de Rufino de la Cruz, María Teresa, Patria y Minerva Mirabal.” Santo Domingo. (Atanay.Com).-Doña Carmela Pardi de González, madre de Víctor González, hecho prisionero y desaparecido en las mazmorras trujillistas durante el nefasto período del extermino de enero 1960, a quien conocí en Santiago como parte del grupo de mujeres que semanalmente se desplazaban a La Victoria para visitar a sus familiares detenidos, - del cual mi madre Quisqueya Pérez formaba parte- falleció años pasados sin conocer el destino final del cuerpo de su amado hijo. De doña Carmela, además de su grato recuerdo, conservo unas líneas que escribió a Vitico, como familiarmente le llamaba, en las que nos transmite sus sentimientos maternales de la época. Con reverencia, reproduzco cuanto nos dice en su “Angustia….” “Ha llegado el mes de Enero, y con su llegada, se han agudizado mis dolores y mis profundas penas. Y los dolores y las profundas penas de cientos y cientos de madres, esposas, hijos, hermanos que en el fatídico mes de enero de 1960, vieron salir de sus casas a sus seres queridos para no volver nunca más. “Cómo sufre y se desgarra el corazón por la falta de nuestros hijos. Cómo sentimos desagarrarse nuestras entrañas, al pensar que jamás volveremos a tener a nuestros seres queridos junto a nosotros en la mesa, que su adorada cabeza ya no volverá nunca más a descansar en la almohada que con tanto amor ahuecábamos y que todavía la vemos ahí, en su cama, que continúa y continuará vacía….. “¿Dónde estás, Vitico querido? ¿Dónde están tus restos venerados, triste incógnita que hace enloquecer mi mente? “Inútil afán de pensar y pensar, y luego volver al punto de partida, que es lo único cierto… La triste noche del 19 de Enero de 1960, cuando te fuiste para siempre de tu hogar querido, tú, que tanto lo querías…. “Tu alma si sé donde está: junto a Dios, allá en lo Eterno, pues el martirio que sufriste, tiene que haber purificado tu alma de tal modo, que al desprenderse de la materia, ha tenido que ir a gozar de los placeres inigualables de la gloria celestial. “Perdóname hijo mío, si con esto te ofendo, pues tú eras tan humilde, y estas palabras pueden parecerte vanidosas, pero no, no es vanidad lo que me mueve, es que he querido hacerte un homenaje póstumo por lo buen muchacho que yo sé que tú eras. “Fue breve tu paso por la tierra, hijo mío querido, apenas 23 años, y ya te fuiste, pero fueron hondas las raíces que dejaste de bondad, de seriedad y patriotismo. “Sólo 23 años tenías, casi un niño, y te quitaron la vida, pletórica de sueños e ideales de libertad que no conociste ni llegaste a conocer o gozar, pero que anhelaste con todas las fuerzas de tu espíritu. Recuerdo que un día, hablando tú y yo de la situación política del país te pedí que no entraras en nada que pudiera llevarte a la cárcel por segunda vez, y tú me contestaste, nunca lo olvidaré: “No me sentiré nunca un hombre digno, si por sentimentalismo o cobardía, me arrincono, dejando luchar a los demás para luego gozar una vida y una libertad que yo no contribuí a alcanzar.” “A muchachos como tú los asesinaron, los masacraron los asesinos a sueldo de la tiranía, y hoy los vemos pasearse por las calles de todas las ciudades, satisfechos de su innoble tarea, con su pistola al cinto, recibiendo jugosos sueldos, todo ello en pago de tantas lágrimas que hicieron derramar, de tanto dolor sin nombre, de tantos huérfanos y de tantas madres solas… “Yo, en nombre de todos mis compañeros de dolor, emplazo al Consejo de Estado para que, cuanto antes, haga que se cumpla la justicia y nos quite el espectáculo ingrato a nuestros ojos, de los caliés, asesinos y torturadores de la pasada tiranía. “Pedimos, no venganza, sino justicia en honor y en recuerdo de todos los que perdieron la vida en su lucha por la Libertad; verdaderos héroes, puesto que a ellos no los movió un mezquino deseo de venganza personal, sino simplemente: La Libertad de la Patria. Carmela Pardi de González Enero de 1962” OTRO CASO Acontecimientos idénticos a los de doña Carmela, vivió durante años, Víctor Díaz, hijo del desaparecido José Manuel Núñez y Núñez, teniente del Ejército Nacional, quien se encontraba prestando servicios al Teniente General José René Román Fernández - involucrado en la acción del 30 de mayo del 1961, que determinó el fin de la dictadura-, responsable de la Jefatura de Estado Mayor de Guerra y Marina, además de sus hermanos Wenceslao y Jorge Núñez T, ambos sargentos E.N., fueron cobardemente asesinados y sus cuerpos jamás localizados. Bajo la voz militar de Ramfis Trujillo Martínez, en respuesta primitiva a la muerte de su padre Rafael Leónidas Trujillo Molina y como grito de poder desmedido, ordenó la muerte del Teniente Núñez y los Sargentos Núñez T., E. N., cuyos cuerpos no fueron entregados ni jamás pudieron ser rescatados por sus familiares. Víctor Martínez, tenaz perseguidor de la verdad y en búsqueda incesante de los cadáveres de su padre y hermanos, originó trámites indagatorios a fin de poder determinar el lugar de las posibles tumbas. Mil y una vueltas buscando, investigando, tocando Despachos, escribiendo cartas a las autoridades competentes, de cuyas gestiones solo “coleccionó” las más disímiles, absurdas, insustanciales y evasivas respuestas. Tozudo como doña Carmela, preguntándose incansablemente ¿dónde están los desaparecidos o ya muertos? ¡Solo la muerte podría detener el empeño de su búsqueda! Y es así como aquel día, sin mayores preámbulos, decide escribir a Víctor Alicinio Peña Rivera, maestro artífice de muertes, tristemente recordado por sus actividades en el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), en la región del Cibao. Pasados los días, su cartero entrega las encomiendas. ¡Tiene carta enviada desde Puerto Rico, nunca mejor llamada Isla del Encanto! La procedencia de la epístola le hace titubear; trémulo de emoción rasga el sobre y empieza a leer, cuidadosa y lealmente: “San Juan, Puerto Rico. Febrero 5 de 1980 Señor Victor Diaz 124 Gordon St. Providence, Rhode Island 02905 Estimado Señor Díaz: “Al llegar a mi oficina hoy me encontré con su carta. Créame que me conmovió, y procedo a contestarla sin dilación. “El drama del pueblo dominicano es triste e interminable; a nadie le interesa lo que pueda sufrir el hombre común, el hijo del pueblo, porque su caso no interesa a nadie. Solo la clase dominante tiene el privilegio de erigir sus propios héroes y en constituirlos en símbolos a los que hay que reverenciar y seguir dócilmente aunque sea dudoso el origen de tal enaltecimiento. “Nadie te ha hecho caso en tu justa y desesperada búsqueda porque tu drama ya no puede servir para sacar ninguna ventaja o provecho político. Nuestro país está lleno de hipócritas y fariseos. Ni las autoridades ni el mismo Presidente contestarán tus cartas. ¿No te das cuenta que es el mismo sistema que aún predomina? ¿No son acaso los mismos instrumentos que usó Trujillo los que han sido usados sucesivamente por Donald Reid, Balaguer, etc.? ¿Quién va a meterle mano con una investigación que saque a la luz tantos crímenes? ¿No fueron el General Rodríguez Echavarría y Beauchamps los esbirros jefes de casas de torturas donde se asesinaba en cantidades industriales quienes después fueron utilizados y enaltecidos hasta el Comando Supremo de nuestras Fuerzas Armadas? “El sistema necesita esa gente y tiene que protegerlos, porque esos son los que estarán dispuestos siempre a atropellar para sostener la corrupción. “Yo he luchado contra todo eso y he luchado solo, porque a mi se me usó para entretener a nuestro pueblo ignorante mientras ellos se fortalecían y aseguraban su permanencia en el dominio de aquella sociedad, aunque yo fui parte del sistema, terminé siendo víctima del propio sistema. “Por lo que he oído, tu padre, el teniente Núñez, a quien yo conocía muy bien y tus hermanos, fueron asesinados por el Ejército ya que a esa rama ellos pertenecían, y tengo razones para creer que así fue. No sé qué disposición harían de los cuerpos, pero era la costumbre de que los tiraban al mar para no dejar pistas que pudiesen generar investigaciones futuras que siempre podrían mover la opinión pública, de manera que es muy lógico pensar que eso de cementerios secretos es un mito, obra de la mente de personas que desconocen cuan terrible y frío es el sistema”. Atentamente, Víctor A. Peña Rivera” Al concluir la lectura de este aluvión de datos, la incesante búsqueda termina. La descarga de adrenalina nubla los sentidos, se confirman las pesquisas y percepciones de quienes participaron en el proceso de las luchas ideológico-políticas para la consecución de las libertades nacionales, con relación a la desaparición de los compañeros que jamás retornaron a las celdas. ¡Inconsecuencias de la vida! Debemos registrar en nuestra memoria histórica, el documento que nos facilita Víctor Alicinio Peña Rivera, Jefe del SIM en el Cibao Central, bajo cuya responsabilidad enmarcamos la muerte de Rufino de la Cruz, María Teresa, Patria y Minerva Mirabal. Para todos aquellos luchadores asesinados, mártires y héroes anónimos, muertos inmisericordemente, sin apellidos sonoros, carentes del abolengo y la casta hidalga de la clase adinerada, o quizás como enseñara el Prof. Juan Bosch, simples “Hijos de Machepa”, es tiempo de reconocer su entrega; tiempo quizás de construirles una tumba común, donde se inscriban sus nombres para la conservación de nuestra valiosa memoria histórica porque definitivamente ellos necesitan de nuestro reconocimiento y descansar, aunque simbólicamente, bajo las tradiciones culturales de nuestras costumbres cristianas. giannellaperdomo@hotmail.com