Páginas vistas en total

lunes, 14 de noviembre de 2011

Hace 50 años se fueron los Trujillo

Hace 50 años se fueron los Trujillo

Silvio Herasme Peña

Sí, es la verdad. Hace 50 años los últimos Trujillo ligados a la tiranía de Rafael Leonidas abandonaron el territorio nacional y ya nunca volvieron a tener infl uencia directa en la vida nacional.

Por tiranizar al país durante 31 años, toda la familia ha tenido que pagar un exilio que parece que no tendrá fi n en el tiempo. Tan grave fue el daño que le produjo la tiranía a la sociedad dominicana que la nación los irradió de la vida dominicana por siempre.

No han valido voces aisladas que hablen todavía de que la tiranía dejó cosas materiales y buenas a la sociedad dominicana y se cita como tal los ingenios azucareros, Molinos Dominicanos, la Tabacalera y otros patrimonios que realmente existen o existieron, pero que fueron adquiridos por Trujillo con insania y engaños contra sus legítimos propietarios.

Nadie ha evaluado todavía –al menos que yo sepa- cuántas personas murieron durante la tiranía trujillista.

Se ha dicho que en todas las provincias del país por lo menos una persona fue asesinada bajo la acusación extralegal de que era enemigo del régimen trujillista.

Por qué se debía asesinar a una persona bajo la acusación ilegal de ser “desafecto al regimen”, como se decía para la época. Un joven, o un hombre maduro, viejo que lo sorprendieran escuchando una emisora extranjera, sea de Cuba, Venezuela o puertorriqueña, se constituía de inmediato en desafecto al régimen del “Benefactor de la Patria” y confrontaba un alto porcentaje de ser asesinado de manera extra-legal.

Sin acusación y sin juicio como no fuera la voluntad de un “caporigine” del régimen.

La juventud dominicana que tenga la oportunidad de leer este árticulo escrito para que comprenda qué ha ganado el país desde aquel 19 de noviembre de 1961, hace hoy cincuenta años.

Pese a las difi cultades de Golpe de Estado del 25 de septiembre de l963, el país ha ganado en todos los órdenes.

Para entonces la población dominicana era de apenas millón y medio de personas. Hoy somos aproximadamente diez millones.

Hemos crecido en universidades de tal manera que solo la UASD tiene en su extension de Santiago muchos más estudiantes que los que había en el recinto de dicha universidad en la ciudad universitaria de la capital.

Hoy, hay dos universidades católicas, Pucamaima y la Universidad Católica, con miles de estudiantes cada una; Unibe con un gran prestigio, así como el Intec y la O&M, una de la tercera edad y la Universidad Central del Este, entre otras.

Al término de la Era de Trujillo se calculaba el analfabetismo sobre un 60% y con ocho y medio millones de dominicanos más, el analfabetismo se limita a un probable ocho o nueve por ciento.

Las expectativas de vida andaba por los 50 años, ahora se calcula que los dominicanos tienen la oportunidad de prolongar su vida a unos 72 años.

Así en todos los renglones ha sido inmenso el crecimiento en todos los órdenes de la vida entre los dominicanos.

Y si bien debimos atravesar regímenes ilegales como el del Triunvirato, no es menos que padecimos también la frustración de la guerrilla de Manolo Tavárez Justo y el levantamiento de Abril del l965.

Luego debimos sufrir doce años de un gobierno autoritario que solo preservó en la forma el “respeto a los derechos humanos”. El sacrifi cio de Goyito García Castro y de Orlando Martínez así lo atestiguan.

Si en su marcha hacia la “tierra prometida” los judíos deambularon 40 años en el desierto del Sinaí, a los dominicanos nos ha costado poco sacrifi cio –relativo- nuestra marcha hacia la institucionalidad que desde 1978 (cuando se eliminó el exilio y la persecución política) fue implantada para siempre en nuestro territorio.

Usted, amigo lector, le podrá poner más o menos, pero coincidirá con nosotros en que la tiranía, el prejuicio racial y social, así como la explotación económica que persiste, son pasivos en que se irán superando sobre la marcha.

Solo vea la contundente campaña por el 4% para la educación. Esa campaña solo es posible en un regimen de libertades y de clara consciencia pública como también ocurre ahora en Chile. No nos quejemos por nada, sino por causas públicas como el 4% y perfeccionaremos nuestras vidas y seremos vivo ejemplo nacional de que superamos a la tiranía, la intransigencia política y ahora estamos abiertos a la libertad más plena. ¡Acaso sueño!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.