Vistas de página en total

domingo, 20 de noviembre de 2011

“Viejo Roble y Pino Nuevo”


“Viejo Roble y Pino Nuevo”,
Último Libro de Fulgencio Espinal rescata la epopeya militar en la resistencia inicial contra la tiranía trujillista
Sábado, 12 de Noviembre de 2011 20:29
Fulgencio Espinal

Fotografía testimonial de Fulgencio Espinal, autor de
Los Hermanos Conina y Virgilio Mainardi Reyna, fundadores del PRD en el Exilio, pozan para la Historia 1982

Los Dirigentes perredeistas Virgilio Mainardi Reyna y Máximo Ares García, anuncian en Noviembre de 1983 que el PRD sale de la clandestinidad en que se encontraba desde el golpe de Estado Militar del 25 de Septiembre asumiendo la Secretaria General y la Presidencia Respectivamente con el respaldo de Juan Bosch, Exiliado en Puerto Rico



Mainardi Reyna paso dos años alzado en la manigua

PARTIDO REVOLUCIONARIO DOMINICANO (PRD)
El cincuenta aniversario del establecimiento en el territorio nacional del Partido Revolucionario Dominicano resume un ciclo histórico de conquista de la democracia iniciada por los pioneros del perredeísmo convocados por Virgilio Mainardi Reyna a la reunión del Cano el 20 de enero de 1939, La Habana Cuba.

La jornada de “lucha sin tregua contra la tiranía” sin ejemplo que esclavizó la patria de Duarte durante 31 años tiene sus protagonistas, las víctimas del tirano obligadas a residenciarse en el destierro asumieron la misión de mantener viva la fe en la patria organizándose política y militarmente mediante un instrumento de representación continental con reconocimientos de personalidades y gobiernos amigos Junto a Mainardi Reyna, Juan Isidro Jiménes Grullón, Juan Bosch, Cotubanamá Henríquez, Leovigildo cuello Hernández y otros pro-hombres mantuvieron el “Jacho prendio” de la revolución.

Se forjó una ilusión sostenida con la abnegación y el sacrificio en los valientes proyectos insurreccionales financiados por la bolsa del hacendado vegano, General Juancito Rodríguez García, cuya rebeldía convocó a la expedición frustrada de Cayo Confites (1947) a más de mil doscientos compatriotas y voluntarios internacionalistas que acudieron al patriotismo y la solidaridad, intentándolo nuevamente en el desembarco de Luperón (1949); y aún más decididos, a morir por la tierra liberada, cual fue el ejemplo de los héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo en junio de 1959.

Virgilio Mainardi Reyna fue protagonista fundamental en estos acontecimientos, y lo siguió siendo en el esfuerzo del PRD por imponer la democracia enfrentado a la oligarquía criolla, cuya conspiración golpista contra la democracia provocó la insurrección popular de abril de 1965, gloriosa e inmortal junto a sus mártires y héroes.

Por esto tiene un significado especial que al celebrar el 50 aniversario de la llegada de La Comisión Organizadora del PRD al territorio nacional, el compañero Fulgencio Espinal nos haga entrega de su nuevo libro “VIEJO ROBLE Y PINO NUEVO” regalo para la historia política contemporánea que coloca en su justa dimensión el aporte de las familias Mainardi Reyna-Cuello Mainardi en el establecimiento del sistema democrático, sepulturero de la tiranía criminal.

Junto a Virgilio Mainardi Reyna es justo emular a su hermana Conina y su esposo Leovigildo Cuello Hernández, cuya residencia en Puerto Rico fue el faro de la unidad de la resistencia anti-trujillista, y ejemplo moral en el territorio nacional, al rechazar toda negociación o componenda con el neo-trujillísmo y sus aliados.

El esfuerzo intelectual del compañero Espinal emancipa a los mártires Virgilio Martínez Reyna, sus hermanos asesinados, su esposa Altagracia Almanzar, y los Hermanos Perozo; y en la fase final emula la inmolación de Rafael y Víctor Mainardi, padre e hijo, y a todos los mártires de la raza inmortal fusilados en 1959 en el paredón trujillista de San Isidro.

Ellos y todos los que cayeron en nuestras gestas libertarias no murieron en vano, el PRD reitera a su recuerdo el compromiso de continuar su ejemplo comprometido en continuar la lucha por la libertad, la democracia y justicia social.


El asesinato de los esposos Virgilio Martínez Reyna y Altagracia Almanzar, ordenado por Trujillo en 1930, inocula el germen de la rebelión en el joven Virgilio Mainardi Reyna, sobrino e hijo político del poeta Martínez Reyna, ex ministro de la Presidencia del derrocado gobierno del presidente Horacio Vásquez, primera víctima del zarpaso sangriento, provocador de la ira en la campiña cibaeña contra la naciente tiranía.
Resuelto a vengar la sangre, “Virgilito” se alza en la guerrilla montonera del general Piro Estrella; ágil en las caminatas hace de correo con el general “lindero” Desiderio Arias y el mocano Ciprián Bencosme para concentrar las unificadas fuerzas disidentes y pasar a la ofensiva desde sus respectivos frentes hostigando al patrullaje trujillista, pero Piro Estrella se dio cuenta que su objetivo no progresaba y al poco tiempo disolvió el campamento,¨ escribe en sus "Vivencias" su hermana doña Conina Mainardi Reyna.

Meses después (1931) caían asesinados los bisoños generales Arias y Bencosme y Conina Mainardi y su esposo, el prominente médico Leovigildo Cuello Hernández emprenden el camino del destierro a Puerto Rico, evadiendo el espanto de la muerte.

“Hombres de pelo en pecho” dispuestos a jugarse las vidas enfrentando a la fiera que ensangrentaba al liberalismo cibaeño, los Mainardi y los hermanos Perozos convinieron llevar su objetivo “a la vía de Hecho”, aprovechando el movimiento del general Trujillo en la cordillera de San José de Las Matas, la guerrilla se moviliza en la clandestinidad de la abrupta serranía para tender la emboscada y matar la fiera; los complotados “menudeaban los detalles”, cuando la superioridad de la tropa trujillista se precipitó por ellos con todo el poder de fuego cayendo en el combate los hermanos Andrés, Cesar y Faustino Perozo y su amigo Julio García.

Virgilio se salvó escabulléndose en los montes, “pasó cinco meses en la montaña comiendo pomos y pajaritos” saltando retenes militares ¡vaya con la sorpresa! en la retirada encontró la mano amiga del capitán Ludovino Fernández, tras la revisión de rigor ignoró que el insurrecto iba armado dándole paso libre en medio del cerco, El general Fernández brilló como “mano dura” de la prolongada tiranía y fue el padre del coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez líder fundador del movimiento constitucionalista de 1965 y prócer de la patria declarado por la ley nacional Superado los escollos, Virgilio bajó a la ciudad de Santiago y hace contacto con su madre Juana Ramona Reyna “la abnegada madre que todo lo puede” como escribe en su famosa novela Máximo Gorki, Doña Ramona se dijo “tengo que salvar a mi hijo”, despejando todos los caminos llegó a la “pacificada” villa de San José y le pidió a Trujillo que allí se encontraba “ayúdeme a salvar la vida de mi hijo”, entonces este le respondió usted sabe donde está “no, no yo no se, pero puedo averiguarlo”, y continuó diciendo “yo quiero que usted me firme un salvoconducto que le permita a mi hijo Virgilio abandonar el país”.
Trujillo le firmó un Papel dándole garantías de su seguridad a cambio de que abandonara el país. Con el documento en las manos, Virgilio Mainardi Reyna salio de su escondite y diligenció el pasaporte que le permitió abandonar su patria estableciéndose en La Habana, Cuba en el 1932.

Empero, el cumplimiento de la palabra "abandonar el país", no significó la anulación de las deudas pendientes entre Trujillo y los Mainardi, sus hermanos y familiares continuaron siendo perseguidos por los esbirros del régimen, obligados a seguir la ruta del destierro formaron la organización de lucha dispuestos a mantener la llama de la rebelión en la guerra sin fin por la libertad del pueblo dominicano.

Tras el ajusticiamiento del tirano el 30 de mayo de 1961, la familia Mainardi regresa a la Patria Dominicana a comenzar de nuevo la tarea de imponer la democracia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.